lunes, 7 de abril de 2014

La banda de la tenaza

"Por lo que Hayduke sabía, cuando él se había visto envuelto por ella, la soledad absoluta podía ser perjudicial. Era perjudicial. En algún lugar, en las profundidades de la soledad, más allá de la libertad, estaba escondida la trampa de la locura. Hasta el buitre, ese anarquista de cuello rojo y alas negras, la más indolente y la más arrogante de todas las criaturas del desierto, hasta el buitre le apetecía al caer el día reunirse con sus parientes e intercambiar relatos, descansando en la rama más alta del más muerto de los árboles de la zona, todos encorvados y envueltos en túnicas de ala negra, chachareando juntos, como una asamblea de sacerdotes que intrigan. Hasta el buitre -pensamiento fantástico- tiene que pasar por el nido, se aparea, se hace cargo de los huevos, produce nuevos buitres"


Ficha: "La banda de la tenaza", autor Edward Abbey, editorial Berenice, 575 páginas, ISBN: 978 84 15870036

"¿Pero qué haces leyéndote ese libro tan feo?, de verdad Antonio, no te pega nada... "  En estos términos, más o menos, se refería mi novia a mi elección de esta novela como siguiente lectura. Tengo por costumbre, y tal como reza el título de este blog, el de ir siempre con un libro "a la chepa", tanto en mi vida diaria, como en mis viajes e incluso en mis rutas senderistas... hasta en las ocasiones en las que se supone que me va a ser imposible leer. De modo que solo hay que echar un vistazo a mi mochila, maleta, bolsillos o bandolera para saber qué lectura llevo  entre manos... y a veces, palabra, es más de una.

Pues si, "La banda de la tenaza" es un libro "feo", llamativo y singular... tanto que ha necesitado la friolera de ¡treinta y siete años! para ser traducido y publicado en nuestro país, con el agravante de tener su orígen en los EEUU, ese país tan generoso en su exportación de iconos culturales, modas, cine, mala y buena literatura o simplemente basura.

Por eso choca mucho que un libro que fue todo un éxito de ventas en su día, el más exitoso de su autor con diferencia, haya visto la luz tan tarde en nuestro país, y encima adornado con los dibujos del famoso Robert Crumb que ilustran cada capítulo... no se, ¿tendrá algo que ver su supuesta apología del terrorismo y vía violenta para resolver conflictos "ecológicos"?... no seamos malpensados, seguramente no es por eso ¿o si? ;-)

 Hay gente que parece que vino al mundo para romper moldes y esquemas, para vivir siempre a contrapelo, con el paso cambiado, a contracorriente... y encima hacerlo en el país supuestamente más consumista y materialista del mundo, en el país más bombardeado por la publicidad desde generaciones, en la nación más corrompida y ferozmente individualista de la Tierra. Edward Abbey nunca debió sentirse profeta en su tierra, a la que amó con pasión. Me llena de rabia el saber que casi ninguno de sus libros ha sido traducido al castellano, excepto este y "El vaquero indomable" que debe estar más que descatalogado a estas alturas, porque es un autor al que leería sin dudarlo.


"La banda de la tenaza" no es un libro aséptico, más allá de la ironía y de su buen sentido del humor está lleno de rabia y frustración, es un libro que aunque sea en plan de broma, más o menos, toma partido por la acción violenta, por la acción directa... aunque sea al precio de acercarse a la frontera del mal, de parecerse a aquello que se quiere combatir.

Es un libro que decididamente toma partido por el sabotaje y la resistencia, por mucho que se suavice con humor, ante una injusticia "legal" como es la destrucción del medio ambiente a manos de la codicia desmedida de las compañías mineras, madereras y petrolíferas... Edward Abbey no era un cavernícola opuesto a toda forma de progreso que quiera atraer a la humanidad a una nueva era de tinieblas... sino un romántico enamorado de la naturaleza que veía con horror y espanto la contaminación medioambiental, el deterioro del paisaje, la invasión de los grandes espacios del oeste americano por los carteles publicitarios, la tala indiscriminada, la emisión de gases tóxicos y la destrucción del medio ambiente en pos de una codicia disfrazada de progreso.

La historia es muy simple, cuatro ciudadanos americanos muy distintos entre sí pero con unas ideas semejantes a favor de la naturaleza y de repulsa hacia las acciones de las grandes compañías, deciden tomarse la justicia por su mano y constituir una célula de resistencia, más o menos violenta, una especie de comando "eco-terrorista" y comienzan a emprender acciones destructivas y de sabotaje contra los intereses de las compañías que atentan contra el medio ambiente. Inician su indudablemente  delictiva, aunque moralmente más discutible, actividad ecoterrorista con la constructora que tiende carreteras y puentes en la zona del Gran Cañón. Continuarán más adelante realizando sabotajes contra una compañía minera, sus máquinas y su vía férrea... y no se pararán ahí. Cada vez sus acciones serán más espectaculares, hasta que terminará sucediendo lo inevitable, algo que dejo a la imaginación del lector para no terminar de destripar el argumento...

El valiente e impulsivo Hayduke, veterano de Vietnam medio pirado que cuenta las distancias entre ciudades por el número de cervezas que es capaz de trasegar al volante, la bella y caprichosa Bonnie Abbzug que introducirá un punto de humanidad y "glamour" en el grupo, el gruñón Doc Sarvis que financiará las operaciones y constituirá el contrapunto "teórico" al imparable Hayduke, y finalmente el guía conocedor de la región, el mormón "Seldom seen" Smith... el más equilibrado y sensato de los cuatro, si es que hay algo de sensatez en esta singular cuadrilla.

 ¿Cuánto hay de cada uno de ellos en el escritor de esta obra?... para concretar ese punto tendría que saber más de este autor fallecido en 1.989 y del que se desconoce el paradero de su tumba, perdida en el desierto que tanto amó. Probablemente algo de cada uno de ellos, pero en especial por su físico y su actitud heróica, irreflexiva y huraña es fácil ver mucho del barbudo Hayduke en este filósofo gruñón  que parece salido de un western.


Es habitual que en mis críticas a las novelas suela ver como algo negativo la superficialidad de los personajes, el hecho de que la mayoría de las veces uno se encuentre con monigotes de cartón piedra, sin profundidad, sin evolución personal, meros estereotipos hechos ficción al servicio de una historia... pues bien, en este caso tengo que comentar justo lo contrario, si tenemos en cuenta que la novela está escrita en clave de humor de principio a fin el autor hizo muy bien en dejar a sus protagonistas convertidos en poco menos que unos estereotipos al servicio de la sátira y el esperpento... porque en el fondo,  y queda muy claro en el transcurso de la narración, esto no era lo más importante de la historia que quería contar.

Si, es verdad que hay muchas peripecias, viajes, persecuciones, descripción minuciosa de la planificación y ejecución de acciones de sabotaje, más o menos serias, a veces simples gamberradas... otras verdaderas acciones terroristas donde el único límite que se ponen es el de no hacer daño a ningún ser humano... algo verdaderamente complicado en asuntos como hacer descarrilar un tren por ejemplo, pero donde no hay "techo" alguno a los daños materiales a producir o a los riesgos a correr.

La acción es trepidante, es una novela que no da respiro al lector... pero más allá de esa acción, de esa "road movie" en la que se convierte buena parte parte de la novela hay un deleite continuo en la descripción del escenario, un recrearse una y otra vez en los paisajes, en la naturaleza que rodea al grupo, en ese espacio natural... bello y despiadado, no hay que olvidar que estamos en el desierto entre Utah y Arizona, ese paisaje que tanto hemos visto en películas del oeste. Temperaturas extremas, escasez de agua, naturaleza áspera, arisca e inmisericorde con el ser humano; pero también un santuario de paz, un lugar mancillado y profanado por sucias carreteras de asfalto, carteles publicitarios, minas a cielo abierto, presas que convierten hermosos cauces en míseros arroyos sin vida, toneladas y toneladas de cemento y acero que atraviesan el paisaje como heridas, zonas urbanas que crecen como tumores malignos, desperdicios y suciedad por doquier... es contra esa otra violencia, sistemática, de curso legal y supuestamente imparable contra la que estos cuatro locos dirigirán sus actos vandálicos. Evidentemente no tiene ningún sentido dirigir acciones de sabotaje jugándose el tipo contra alguien que hace cosas que te son indiferentes...

De forma muy "instructiva" aprenderemos como inutilizar una excavadora, como "gripar" el motor de un camión, como inutilizar maquinaria, como utilizar "figuradamente" cartuchos de dinamita y mezclas térmicas capaces de cortar el acero... una obra sin duda de lo más educativa, pero que ante todo rezuma amor por la naturaleza por todos sus poros y que resume muy bien el ideario filosófico de su autor "Yo soy un humanista, prefiero matar a un humano que a una serpiente"... escribió por lo visto en alguna ocasión. Esa defensa del "libertarismo" a ultranza, de desconfianza absoluta en los gobiernos, empezando por el de su país, se traducía en una defensa del derecho tan americano a portar armas. Más allá de intereses espúreos de las fábricas de armamento Abbey comulgaba con la idea con la que tantos norteamericanos están todavía de acuerdo hoy en día, la idea de que un pueblo armado es un antídoto contra la tiranía. Como europeo perteneciente a una nación virtualmente "desarmada" dificilmente puedo estar de acuerdo con algo así... pero en estos tiempos que corren y viendo el cariz que poco a poco están tomando las cosas no puedo evitar que me caigan cada vez más simpáticos aquellos que son capaces de "echarse al monte" en defensa de unos ideales. Malo es tomarse la justicia por su mano, pero peor aún puede ser un gobierno que deja de temer al pueblo al que sirve.

Evidentemente las cosas han cambiado mucho desde 1.975, aunque no en lo fundamental, por desgracia todo lo que denuncia el libro sigue igual o peor... hay un aura de ingenuidad tanto en los protagonistas metidos a saboteadores como en sus víctimas que ya no existe. Dificilmente hoy un grupo eco-terrorista conseguiría hacer daño material sin causar víctimas, dificilmente escaparían mucho tiempo de la represión policial. El mundo se ha hecho mucho más pequeño desde que Edward vivió en el oeste, hoy nadie se fiaría de dejar maquinaria valorada en millones alegremente sin vigilancia... no creo que Edward defendiera acciones de este tipo, aunque alguno de los personajes de la novela están inspirados en personajes reales, no me cabe la menor duda. Se trata más bien de una defensa del activismo a favor de la naturaleza y una apología de un activismo decidido y valiente en el que uno se "juega el tipo"... hoy en día la mayoría nos limitamos a compartir fotos y artículos de opinión en Facebook, votar en Change.org y similares o en "retuitear" contenidos más o menos atrevidos... Edward Abbey se mearía de la risa.

Para los curiosos comentar que la película de 1.962 y protagonizada por Kirk Douglas "Los valientes andan solos" ("Lonely are the brave") que cuenta las andanzas de un vaquero enfrentado con el gobierno de los Estados Unidos y empeñado en derribar cercas y alambradas, está basada en una de sus novelas.

"El anarquismo no es una fábula romántica, sino el duro despertar, basado en cinco mil años de experiencia, de que no podemos confiar el manejo de nuestras vidas a reyes, sacerdotes, políticos, generales y comisionados de condado". Edward Abbey.

Lo mejor: Interesante y sorprendente, es una historia muy bien escrita que engancha de principio a fin y una vez que la acción se "encarrila" ya no da respiro al lector. Fenomenales las descripciones de las regiones y lugares donde tiene lugar la acción de la novela, no tengo la menor duda de que su autor conocía muy bien todos los lugares de los que habla. La presencia de ilustraciones de Robert Crumb fue todo un acierto, aunque no se incluyeran en la versión original de la novela. Algunos de los diálogos son realmente divertidos.


Lo peor: Demasiado tiempo en aparecer en el mercado nacional, demasiado tiempo también el transcurrido, el cual por desgracia no ha sido demasiado benevolente con la historia, actual y desfasada a partes iguales... ¿veremos alguna vez alguna versión animada o cinematográfica?, lo dudo. Una vergüenza que no haya más libros de Edward Abbey publicados y editados en castellano teniendo en cuenta la cantidad de "morralla" que desembarca a esta orilla del Atlántico proveniente de los EEUU... uno de sus autores más interesantes sin duda, aunque pueda ser tachado de retrógrado por muchos.

2 comentarios:

  1. Muy buena reseña. Llevo medio libro leido (que por cierto también llevo en la mochila) y lo estoy disfrutando mucho. Se ha publicado la secuela ¡Hayduke vive!, también de Edward Abbey y creo que la misma editorial va a sacar más libros del mismo autor.

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    1. Gracias por leerme. Efectivamente la editorial "Capitán Swing" publicó hará cosa de un año o poco más el ensayo de Edward Abbey titulado "El solitario del desierto". Muy bueno... aunque ya no tan entretenido como esta novela. Miraré si encuentro el libro que comentas porque si es tan bueno como este creo que valdrá la pena echarle un vistazo. El enlace al ensayo comentado en mi blog lo tienes aquí: http://unlibroenmimochila.blogspot.com.es/2016/06/el-solitario-del-desierto.html

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