lunes, 7 de marzo de 2016

Los placeres ocultos de la vida


"Estar vivo no es solamente que te lata el corazón, también consiste en saber cómo laten los corazones de los demás y qué piensan unos de otros. La fatídica enfermedad que ataca a los vivos es el 'rigor vitae', la rigidez mental que consume la curiosidad y la reemplaza por una rutina monótona y aburrida. El 'rigor vitae' es más peligroso que el 'rigor mortis', porque produce la ilusión de estar vivo. Pero solo estamos vivos si podemos alumbrar pensamientos nuevos, que nunca hemos tenido, y sentirnos inspirados por lo que piensan los demás"


Ficha: "Los placeres ocultos de la vida", Theodore Zeldin, Plataforma Editorial, 412 páginas, ISBN: 978 84 16429 684

"Hablando se entiende la gente", así reza un conocido refrán castellano con el que Theodore Zeldin, el autor de este denso y ecléctico ensayo no podría estar más de acuerdo. Zeldin a través de sus veintiocho capítulos, cada uno centrado en una pregunta clave, nos va a llevar de viaje a través de la historia de la humanidad y va a intentar responder, a su manera, a cada una de las preguntas... aunque como bien comentó el novelista Patrick Rothfuss "Las preguntas que no podemos contestar son las que más nos enseñan", seguramente se refería a aquellas que no admiten una sola respuesta verdadera... cuestiones como ¿Cuál es la gran aventura de nuestro tiempo? ¿Qué es una vida desaprovechada? ¿Cómo podemos dejar de engañarnos sobre nosotros mismos? ¿Cuántas formas de suicidio existen? ¿Cómo se superan los prejuicios?... para ninguna de ellas hay una respuesta fácil, sin embargo Zeldin ha encontrado una forma original de tratar de abordarlas por mucho que en la mayoría de las mismas no haya encontrado una respuesta definitiva.

Es muy curioso que un escritor y pensador de tanta relevancia sea casi un desconocido en nuestro país, debido sobre todo a la tardía traducción de sus obras. Su ensayo más conocido "Historia íntima de la humanidad", que data de 1.994 vio la traducción al castellano veinte años después... afortunadamente este que comento aquí, su último libro, ha sido traducido en el mismo año de su publicación en inglés. Muy pronto publicaré aquí la reseña del libro señalado anteriormente ya que los comentarios a cerca de esa "Historia íntima de la humanidad" no pueden ser mejores, y sobre todo, tras leer, o más bien casi "devorar" este ensayo en dos días, me he quedado con ganas de más.



El autor, en su papel de prestigioso historiador, en cada capítulo nos cuenta la vida de una, o más, personas que tuvieron en su momento que enfrentarse a algunas de estas preguntas tan relevantes, y con su vida y su obra en ocasiones nos mostraron cuál fue la respuesta que ellos escogieron. Además de esa selección de personajes y biografías curiosas que ilustran cada uno de los temas del libro el autor nos obsequiará con abundantes reflexiones, repletas de sabiduría y sentido común, tomadas de sus ideas y opiniones personales atesoradas tras una vida larga, intensa y fértil tanto en experiencias como en actividad intelectual. Si la definición de filósofo como "amante de la sabiduría" sigue teniendo alguna validez habría que decir que a Zeldin no se le puede aplicar ese calificativo, que el mismo le queda más bien pequeño, porque por mucho que trate de escudarse en una modestia, seguramente sincera, aquí no estamos ya tanto ante un filósofo como ante un verdadero sabio empeñado en proclamar a los cuatro vientos la necesidad del diálogo y recuperar el olvidado arte de la conversación... al mismo se refiere en el título del libro, y es que esos placeres "ocultos" no son otra cosa que los que se derivan de la comunicación, sincera y profunda, entre las personas. 

Zeldin reivindica el arte de conversar, de escuchar al otro, de abordar temas que a todos nos interesan huyendo de lugares comunes y banalidades, la conversación como herramienta para conocernos, para romper el hielo en todo tipo de relaciones humanas, para en definitiva enriquecer nuestra mente con otras formas de ver las cosas, con otros enfoques sobre los problemas y las grandes cuestiones... no es casualidad de que en la lista de personajes cuyas vidas ha escogido para ilustrar todos estos grandes interrogantes no haya ni una persona viva, Zeldin en el comienzo del libro nos señala que podemos aprender más de los muertos que de los vivos cuando los primeros nos dejaron un legado en forma de obras, o ejemplos, que hablan por sí mismos... mucho más que los vivos que en su gran mayoría se obstinan por guardarse para sí sus pensamientos y su vida interior. Ese diálogo constituye la idea central de la obra y que Zeldin lleva a cabo en una serie de pruebas experimentales descritas en su web "www.oxfordmuse.com", y que también reivindica en este ensayo. 

Aparte de señalar la excelente traducción, tengo que comentar lo curioso de su formato, sus cuatrocientas páginas se dividen en los ya señalados veintiocho capítulos y cada uno de ellos está salpicado de notas en los márgenes, no a pie de página, y que sirven como puntos de anclaje de las ideas más importantes del libro... el objetivo de las mismas seguramente es guiar al lector de forma rápida y cómoda en una segunda lectura, bastará con escoger un capítulo o una página al azar y con esa pequeña referencia comenzar a leer, o más bien a releer... y es que han pasado pocos, muy pocos libros por mis manos, que me hayan dejado una sensación tan agradable, de haberme cautivado de una manera tan total y directa desde el principio, y que haya leído casi desde el principio con la intención de volver a visitar sus páginas.

"Nadie vive solo en el presente. En nuestra mente no solo guardamos recuerdos personales, sino la memoria de las creencias de otras épocas y de los actos de personas que vivieron mucho antes que nosotros y que no llegamos a conocer. Para construir nuestra vida tomamos prestados fragmentos de lo que se considera antiguo, medieval o moderno. Pero ningún periodo histórico se ve totalmente reemplazado por el que le sucede. Y hasta las personas que están más al día y siguen las modas más de cerca conservan algunas creencias fosilizadas y tienen sueños antediluvianos"

Lo mejor: Un trabajo excelente, que muestra el buen hacer y el gran estilo de un ensayista e historiador que vale la pena conocer a fondo. Repleto de buenas ideas, de historias y personajes curiosos y en muchas ocasiones desconocidos, edificante, inspirador, instructivo y cargado de un optimismo que resulta muy reconfortante en estos tiempos. Una lectura muy agradable y recomendable capaz de absorber al lector como si de un agujero negro se tratase, creo que difícilmente voy a encontrar este año otro libro de lectura más adictiva y estimulante que este ensayo, un libro que invita tanto a la reflexión como a la relectura de todo ese cúmulo de ideas que despliega el autor.

Lo peor: Ese "aroma" a ensayo de psicología y auto ayuda que destilan algunos de sus capítulos, y el libro en general, disgustará a algún que otro lector. Creo que Zeldin estaría de acuerdo con la crítica de que el libro está embebido de principio a fin de la particular visión del autor sobre muchas cosas y que buena parte de sus opiniones pueden ser si no polémicas, sí bastante discutibles. Quien aborde este trabajo buscando un libro de "recetas" y una orientación sobre las grandes cuestiones esgrimidas en el mismo seguramente se va a llevar un gran chasco... y por supuesto no faltará quien le tilde de fanfarrón y arrogante por permitirse "pontificar" sobre tantos temas aunque aparentemente no deje de revestirse de humildad. En los tiempos que corren presentarse a sí mismo como un sabio, aunque sea de forma indirecta, es bastante arriesgado.


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