sábado, 30 de abril de 2016

Encyclopédie



Ficha: "Encyclopédie. El triunfo de la razón en tiempos irracionales", Philipp Blom, editorial Anagrama, 460 páginas, ISBN: 9788 433 973 931


Algunas notas personales.
Creo que fue por el año 1.980, cursaba por aquel entonces quinto o sexto de la ya desaparecida EGB, cuando mis padres adquirieron un diccionario enciclopédico, era un desembolso de dinero realmente considerable para aquel tiempo en el que en mi casa no sobraban precisamente medios económicos. Quitando las enciclopedias Espasa-Calpe y  Larousse aquel diccionario estaba considerado de lo mejor que se podía tener, es más, quien les recomendó la compra se lo describió como "el mejor", era de una editorial desconocida para mí, la editorial Labor, y constaba de ocho tomos y otro más suplementario, mi favorito. Aquel diccionario fue desde el primer momento el rey de nuestra, por otra parte pequeña y deslucida, biblioteca. Nos fue bastante útil a mi hermana y a mí en nuestros estudios de primaria a la hora de buscar biografías para copiar... pero poca utilidad le encontramos más tarde y terminó arrumbado en un rincón cubierto de polvo. terminamos deshaciéndonos de mala manera de él... hoy que me he vuelto un tanto nostálgico por la edad y un poco, solo un poco, bibliófilo, probablemente hubiera atesorado esos volúmenes como una reliquia.



 Ese diccionario enciclopédico me enseñó bastante, y como de pasada me mostró ya en aquel momento lo que era el talón de Aquiles de cualquier enciclopedia, el desfase temporal y la carga ideológica. El primero era inevitable en una obra escrita en papel, aunque aquellos gruesos volúmenes encerraban multitud de conocimientos en sus páginas el devenir del tiempo forzaba a añadir más artículos, ese era el motivo de añadir un tomo suplementario, aquel tomo que llegaba hasta 1.978, contenía ya un artículo sobre Adolfo Suarez y el mundial de fútbol celebrado en Argentina... y muchos artículos sobre el mundo del cine y el arte de los últimos treinta años, especialmente sobre los años sesenta, había hasta un artículo con foto incluida sobre el grupo británico Pink Floyd... no se le podía pedir más ;-), pero el tiempo avanzaba y aquello ya a comienzos de los ochenta olía a naftalina. El cuerpo principal de los artículos, los primeros ocho tomos, era de redacción bastante anterior, de comienzos de los años sesenta... de ahí mi sorpresa al leer algún artículo polémico, el de la Guerra Civil Española, que figuraba todavía como "Alzamiento nacional" y con una más que clara orientación filo-franquista, nada que ver con la versión de los hechos que estudiaría en el colegio. Hoy las enciclopedias en papel han sido borradas del mapa gracias a Internet, y tenemos disponible una enciclopedia gratuita, la todopoderosa Wikipedia, que a pesar de sus defectos y considerada en conjunto es mil veces mejor que cualquiera de las editadas físicamente, de hecho creo que la prestigiosa Enciclopedia Británica dejó ya de editarse en papel. Y lo que es más importante, está de forma gratuita a disposición de cualquiera que tenga una conexión a Internet. No era así en la época anterior a Internet, recuerdo que entre mis compañeros de clase apenas habían unos pocos con enciclopedias en casa convirtiendo algunas tareas escolares necesitadas de recopilación de información en un verdadero quebradero de cabeza para escolares, y sus padres. Es por eso que cuando hoy en día oigo y leo hablar sobre el problema del "exceso de información" casi me da por reírme, para mí el exceso de información es como el exceso de dinero... un problema falso en esencia, la falta de información... ese si que es un problema de verdad, y si el exceso es tratado como problema es porque conduce inevitablemente a lo segundo, y en mi opinión siempre es preferible.


Philipp Blom, el autor de este excelente ensayo sobre la archiconocida "Encyclopédie" francesa de la Ilustración, es un historiador y novelista alemán autor de otros interesantes ensayos y novelas. En particular me atrae bastante su último trabajo sobre los pensadores radicales del siglo de las luces, "Gente peligrosa", esos pensadores prácticamente olvidados, pero sumamente interesantes, como el barón de Holbach, cuyas obras he comentado ya amplia y recientemente en este mismo blog, pero es que además tiene varios ensayos históricos además del señalado y el que voy a comentar aquí, sumamente interesantes, "Años de vértigo", "El coleccionista apasionado". Sin duda alguna se trata de un escritor al que voy a seguir leyendo y que recomiendo a todos los aficionados a la historia que no le conozcan ya.



Escribir un ensayo sobre una obra ya de por sí impresionante debió parecerle a Philipp un reto similar a escalar una montaña del Himalaya, hablamos sin lugar a dudas del trabajo enciclopédico más famoso de todos los tiempos, y una de las mayores empresas editoriales emprendidas por grupo humano alguno, una obra que pretendía recoger el nuevo espíritu de los tiempos, compilar el grueso del conocimiento humano disponible a la fecha, una obra que pretendía poco menos que cambiar, o más bien acelerar, el cambio del mundo... nunca se emprendió una obra editorial tan ambiciosa, y por si fuera poco, en un ambiente tan hostil y contrario a la misma. Ni es la más grande ni la mejor... pero si tenemos en cuenta los medios con los que contaban sus autores y los problemas que tuvieron que sortear para terminar haciendo un trabajo soberbio, aunque muy irregular y chapucero, no hay parangón posible entre esta y ninguno de los esfuerzos editoriales de antes o después de la misma. La "Encyclopédie" de Diderot y D' Alembert, como es comúnmente conocida fue desde sus inicios una especie de gato de siete vidas... salió adelante contra todo pronóstico en un país que si bien había sido el más avanzado y hegemónico de Europa en el último siglo se estaba ya tambaleando. Su estricto y autoritario régimen monárquico, su estrecha relación con la iglesia, que frenaba por sistema cuanto avance ideológico pudiese comprometer su status y su anquilosamiento político que lo tenía ya relegado a la cola de las naciones europeas en materias de libertad de expresión chocaban con los aires de renovación y de libertad que promulgaba una clase social emergente, la burguesía, que comenzaba ya a acumular suficiente poder económico como para hablarle de tu a la nobleza y al clero, principales valedores del antiguo régimen monárquico absolutista.



El equipo.
Como muy bien deja claro desde el principio P. Blom en su ensayo, Francia no era el sitio más indicado para una obra semejante, congregó además en el proyecto, que comenzó por casualidad a un grupo de lo más variopinto, el desconocido, apasionado y aspirante a la inmortalidad Diderot, verdadera "alma mater" de la empresa desde el comienzo, el matemático D' Alembert, que aunque ayudaría mucho en los momentos iniciales y otorgaría a la empresa el prestigio necesario no tardaría en abandonar el barco y causar problemas... estando su nombre, bastante injustamente, vinculado a la empresa a la par que el de Diderot, Rousseau que aunque formaba parte del equipo principal apenas contribuyó con unos pocos artículos y dio bastantes quebraderos de cabeza a su director, Voltaire cuya exigua contribución también le proporcionó un buen prestigio y que como en el caso anterior fue un freno más que otra cosa, el barón de Holbach que aportó mucho a la obra, más de 400 artículos y sobre todo apoyo económico cuando más falta hacía, y por encima de todos, excepto Diderot, al médico Louis de Jacourt, injustamente olvidado y cuya labor, mucho más meritoria que la de cualquiera de los ilustres colaboradores, fue la que posibilitó la culminación de la obra en un momento en el que Diderot ya no daba más de sí. Todo un equipo que llegó a contar con más de 150 personas en la consecución de un proyecto que tardó muchos años en culminarse y que tenía una envergadura económica impresionante para la época, siendo posiblemente, como muy bien apunta Blom el motivo principal para que todo saliera adelante al final, el pulso entre la ideología política y religiosa y el poder económico se estaba decantando por primera vez a favor de este último.


El ensayo nos llevará, por orden cronológico, a través de los acontecimientos que señalaron la empresa, como lectores sabemos que la misma se concluyó, más o menos, felizmente... pero no conocemos de primera mano las vicisitudes que tuvo que afrontar y los graves problemas, que se sucedieron uno tras otro, que convirtieron la empresa en una aventura, no solo intelectual y artística, sino ante todo política. La forma en la que tuvieron que batirse con la censura, esquivarla, buscarle la vuelta, aprovecharse de sus deficiencias, los conflictos internos entre los autores, sus diferentes puntos de vista... los mismos, al menos los principales actores, se dejaron la vida en el proyecto. Así veremos a un Diderot primero entusiasmado con el proyecto, que prometía otorgarle la inmortalidad, pero poco a poco más y más desilusionado al comprobar que los trabajos se extendían tanto en el tiempo que comprometían seriamente su labor como filósofo y autor literario... de haber podido prever tales dificultades seguramente hubiese abandonado el proyecto al poco tiempo. Aun así su coraje, optimismo y capacidad de trabajo fueron fabulosos durante años teniendo en cuenta las circunstancias. 

Será inevitable, por lo tanto, ver entremezclados multitud de datos personales con las vicisitudes que conllevó tan magna obra, hablamos de más de setenta y dos mil artículos de calidad y dimensiones extremadamente variables recogidos en 27 volúmenes, once de ellos dedicados en exclusiva a ilustraciones, con más de 16.500 páginas en total, publicado todo ello de forma escalonada a lo largo de veintidós años. Para escribir este libro, publicado originalmente en 2.004, Philipp Blom tuvo que documentarse extensamente de forma forzosa, el tema es de por sí tan amplio que seguramente lo mostrado aquí no es más que la punta del iceberg... tuvo que llegar un momento en que seguramente el quebradero de cabeza de este ensayista debió ser acerca de qué material incorporar al mismo y cual no, por eso no me extraña su vuelta a la misma época unos años más tarde con otro libro. Digo esto porque en bastantes ensayos históricos se observa una lucha del autor entre dos tendencias, por un lado incorporar al texto todos los datos que se puedan, para ilustrar lo que se está contando, para instruir al lector y situarlo en el contexto histórico, pero también introducir elementos de emoción, elementos que susciten su interés y creen un cierto "suspense" que mantenga la atención... Blom lo consigue a la perfección en este ensayo, de un capítulo a otro uno no sabe qué se va a encontrar, veremos por ejemplo que no solamente fue la censura el único problema con el que tuvieron que lidiar Diderot y compañía, sino que en ocasiones las desavenencias procedían del mismo grupo... hasta el punto que podemos considerar como a los participantes en la empresa en ocasiones como los peores enemigos del proyecto.



Hay algunos datos sorprendentes, o que al menos a mí me han sorprendido bastante, la calidad tan irregular de los artículos, las meteduras de pata tan groseras, a la vez que las mil y una fórmulas ideadas por este increíble y desigual equipo humano para eludir la censura, y sobre todo constatar una y otra vez de que no existe el "conocimiento objetivo" como tal, y que una obra aparentemente aséptica puede estar embebida de ideología de las formas más insospechadas. Hay en este ensayo, aparte de mil cosas más, una decidida labor de reinvindicación de la figura de Louis de Jacourt, ilustre desconocido sin cuya inmensa aportación en tiempo, trabajo y dinero, otorgada de la forma más desinteresada que cabe imaginar, no se hubiera concluido nunca el proyecto... es irónico que otros nombres como D' Alembert y Rousseau hayan pasado a la posteridad, especialmente este último como vinculados a la famosa obra que marcó toda una época y que este colaborador, abnegado, eficiente y desinteresado cuya incorporación al equipo fue todo un golpe de suerte, haya quedado prácticamente relegada al olvido.


Lo mejor: Un ensayo sobresaliente lleno de datos sobre esta época apasionante en la que se empezó a forjar el mundo moderno tal y como lo conocemos hoy. Se lee con placer de principio a fin y resulta en muchas ocasiones no solamente instructivo, sino verdaderamente sorprendente y tan emocionante como un relato de suspense. Muy bueno, imprescindible para cualquier lector aficionado a la historia e interesado en este periodo. Se agradece la cuidada edición, los índices y sobre todo las láminas , fotografías y dibujos incluidos en el mismo, y sobre todo esos ejemplos insertos a lo largo de toda la obra con reproducciones de textos de la obra original.

Lo peor: En ocasiones a Blom se le va un poco la mano a la hora de relatar las historias personales de los enciclopedistas y hay algunas partes que se hacen un poco pesadas de seguir o que simplemente resultan irrelevantes para el propósito general del ensayo. También da la sensación de que en algunos apartados se podía haber extendido más... hay tantos factores en juego que este podía haber sido un libro literalmente interminable, no era desde luego un tema fácil, y mucho menos para hacer equilibrios entre lo verdaderamente interesante, lo accesorio, lo objetivamente cierto y las elucubraciones del autor. 



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