miércoles, 10 de enero de 2018

Solenoide

“Nada es casual: ni que estemos aquí ahora, por ejemplo, ni que hablemos de todo esto. Tenemos que recordarlo porque necesitamos todas las claves y todos los fragmentos de la foto, desordenados en vida, pero claros y deslumbrantes tras la muerte. Los que no lo han comprendido, los que han vivido en vano, sin reunir las señales desperdigadas por todas partes, los que se han limitado a comer, a beber y a distraerse, los que han perseguido el dinero, el placer o la fama, merecen vagar y caer presos del fuego, del hielo, de los insectos gigantescos, de las arañas y las escolopendras, o permanecer para siempre en una habitación de paredes infinitamente gruesas, en la que nunca hay nada que hacer. Pero los otros, los buscadores, conocerían el camino y las respuestas.”




Ficha: "Solenoide", Mircea Cârtârescu, Impedimenta, 800 páginas, ISBN: 978 841 65429 94


El pasado mes de noviembre me encontré por casualidad con la obra de un escritor singular. Acababa de ser publicado su último libro y las impresiones sobre el mismo eran excelentes, inusuales diría yo. Decidí comenzar a leer todo lo que tuviera publicado en castellano este desconocido, al menos para mí, escritor rumano.

Estuve de suerte porque en la Biblioteca Regional que suelo frecuentar estaban casi todos los libros que de este escritor se han editado. Podía haberme lanzado directamente a la lectura de esta última obra, pero pensé, creo que con acierto, que una primera aproximación más modesta me llevaría a disfrutar, y entender mejor esta última y ambiciosa obra.

Durante el mes de mi descubrimiento no leí otra cosa. Hacía mucho tiempo que un escritor no conseguía interesarme tanto, había encontrado a un fascinante escritor, pleno de intensidad, con un magnífico dominio del lenguaje y que era capaz de empapar su prosa con rotundas imágenes poéticas, y a la vez de tocar argumentos que podríamos calificar de "extremos". Descubrí en suma a un escritor versátil, capaz de elaborar la prosa más sencilla y efectiva, con la que conectas de inmediato, y a la vez capaz de realizar las más grandes acrobacias argumentales e imaginativas que había leído nunca.

Quien piense que esto que escribo aquí son las típicas exageraciones de un lector poco rodado al que le impresiona encontrarse con un escritor de primera categoría casi por primera vez... bueno pues algo de razón tendría, no lo voy a negar, pero solo digo una cosa más al respecto: invito a cualquiera a leer "Lulu", o mejor aún, la alucinante colección de relatos titulada "Nostalgia" y luego hablamos... porque es posible que me haya quedado muy pero que muy corto en mis elogios ;-).



Alguna que otra vez en la gira promocional que le ha llevado por nuestras tierras españolas Cârtârescu ha insistido en que su obra NO es una novela, algo con lo que estoy parcialmente de acuerdo, no es una novela al uso, no es una novela del montón, vale, pero es que además habría que redefinir un poco el contenido de qué es una novela. Nada nuevo porque el formato de lo que denominamos novela, desde Cervantes, se ha estirado como la goma. En sentido ámplio "Solenoide" es una novela, es también un colosal novelón, un melodrama, un ensayo de tipo existencial sobre ética con un estilo marcadamente onírico, una obra inclasificable que coquetea con la fantasía, la ciencia-ficción, el terror y sobre todo el surrealismo... es una obra donde hay crítica social, demoledoras esas estampas de Bucarest, el régimen comunista de Ceaucescu o el sistema educativo rumano de la época, y donde también encontramos una considerable carga de ironía, una ironía profundamente amarga pero ironía al fin y al cabo. Hay también toneladas de poesía, un sustrato ininterrumpido de tristeza y melancolía, en ocasiones de una intensidad desgarradora y sobre todo es una llamada de atención a la conciencia del lector.

Solenoide es eso y mucho más, porque si alguna vez me he encontrado con una obra colosal, indefinible, capaz de sobrepasar cualquier cliché o definición ha sido precisamente esta. Tanto en su mensaje principal, de profundo calado filosófico, como en el aspecto formal. La novela es extensa, aunque siendo puntillosos restemos de esas 800 páginas el bonito postfacio de Marius Chivu, o esas diez páginas mecanografiadas con la llamada ¡socorro!, una excentricidad más de su autor. Y es extensa no solo por las páginas que suman sus 51 capítulos, sino también por la densidad que con frecuencia adquiere el texto... esto no son las 800 páginas de una novela de bolsillo de cualquier expositor en una librería, de esos que te encuentras en los aeropuertos, aquí hablamos de una pastilla de caldo concentrado del tamaño de un bloque de hormigón... no es en modo alguno una novela difícil de leer, para nada, pero sí una obra que tiene mucho, muchísimo que contar. Los lectores que disfrutan leyendo con el "piloto automático puesto" que se olviden si se aventuran con "Solenoide", y con cualquier obra de Cârtârescu en general.



Tenía mis dudas al comienzo de leerla sobre cómo le sentaría al bueno de Mircea el "gran formato" de una novela extensa, tras verlo desenvolverse en relatos y una novela corta, pero extremadamente intensa, como "Lulu". Mis reticencias habían desaparecido prácticamente al terminar el primer capítulo, me dije - esto es como "Nostalgia", pero a lo bestia -. El autor rumano siempre ha comentado en sus entrevistas que toda su obra parte de una base, su diario, un diario que seguramente nunca será publicado y que lleva escribiendo desde los diecisiete años. Ese diario es también la base de su, hasta ahora, obra más ambiciosa, la trilogía "Orbitor", cuyo primer tomo podría posiblemente ver la luz este año en Impedimenta traducido directamente del rumano... ¡ánimo Marian! :-). De momento nos tenemos que contentar con esta obra, la más "madura" según la crítica especializada. De ese tronco del diario saldrían las ramas de sus poemas, relatos y demás obras, tal y como comentó hace poco el autor en una entrevista ¿qué sería pues Solenoide?, para mí un apéndice monstruoso, semejante a esas "escobas de bruja" que parasitan en ocasiones los pinos. Los lectores de "Nostalgia" y "Lulu" se van a encontrar con muchos lugares comunes ya visitados en este "Solenoide", ahí aparece un conocido sueño, referencias a R.E.M., a la identidad sexual del protagonista... pero no es porque el autor se plagie a sí mismo en esta obra tomando ideas y retales de otras, sino porque nunca ha dejado de hacerlo, porque casi todo lo que emana de su pluma tiene la misma fuente, ese enorme y complejo diario nunca publicado. Aunque parezca increíble, o poco creíble al menos para los comunes de los mortales, los más de cincuenta sueños relatados en esta obra proceden de sueños reales recogidos en ese colosal diario que lleva recopilándose más de cuarenta años.


Ese es el sustrato, el "humus" del que brotan las historias que nos cuenta este singular escritor, una mirada a un alucinante y colosal mundo interior, un cuestionamiento permanente de la realidad... que como bien comenta en algún momento de esta novela, no es otra cosa que la "ficción más extraordinaria de todas". Nunca sabemos donde nos vamos a encontrar a cada vuelta de página, nunca sabemos si nos está contando algo "real", soñado, fantaseado o recordado de un sueño... lo onírico se filtra como una bruma a través incluso de los apartados más realistas. Nos encontramos leyendo una historia sobre algo supuestamente ocurrido en la vida real del personaje para que antes que nos demos cuenta perder el pie, y parpadeemos perplejos al advertir que es simplemente imposible, exagerado, irreal... y que no sabemos en qué punto se ha producido la ruptura. Hay visiones oníricas cuando de forma deliberada nos relata un sueño, pero también cuando habla de esa ciudad de sus pesadillas y su gris realidad, Bucarest, la ciudad más sucia, triste y decadente del mundo, una ciudad, escenario omnipresente en su obra, que parece haber sido reconstruida con ruinas. Con Cârtârescu nunca se sabe cuando estamos leyendo algo enfocado en la realidad, una fantasía, o una ensoñación... de hecho en ocasiones describe sucesos e historias aparentemente reales, pero tan exageradas y absurdas que de nuevo tienes que esbozar una sonrisa, el rumano ha vuelto a tomarnos el pelo ¿acaso importa demasiado en una obra que es ficción de cabo a rabo?, o que como bien comenta su autor "para mí todo es real".



La sensación unánime que puedo observar en todas las críticas que he podido leer en Internet es la misma... es una obra maestra. Una novela impresionante, que no puede dejar indiferente a nadie, y en la que es muy fácil terminar saturados, machacados y exhaustos, al menos esa ha sido mi experiencia, pues, cuando crees que has leído el capítulo más alucinante e intenso, todavía te aguardan nuevas sorpresas. No es una novela perfecta ¿acaso puede existir algo así?, abundan las repeticiones, las reiteraciones, inevitables en esa vida gris y mediocre, en apariencia, del personaje. El argumento es escueto, la acción es mínima... por no hablar de ese gusto morboso del autor por lo terrorífico y lo escatológico, os aseguro que en más de una ocasión el vello se os va a poner de punta, no hay prácticamente ninguna emoción humana, ningún nervio ni punto sensible por pulsar, y muchas veces el lector va a ser cazado por sorpresa con párrafos y páginas enteras dignos de ser releídos varias veces. Solenoide es una ventana abierta a la psique de un ser excepcional y más de una vez nos sentiremos como un minúsculo ratón perdido en una enorme catedral gótica. No importa, porque hay laberintos donde merece la pena perderse. Para todos aquellos lectores "golosos" este es un banquete de proporciones colosales, lo advierto, es una novela que engancha y empacha a partes iguales... hay que tomársela con calma. Por cierto sería imperdonable, no solamente en este comentario sino en cualquiera que se haga sobre esta novela olvidar la labor de la excelente traductora Marian Ochoa de Eribe, a la cual no puedo elogiar más porque no conozco la lengua rumana... pero apuesto a que estamos ante la mejor traducción del original de cuantas se van a hacer de esta obra.

Conclusión.
No voy a comentar nada más de este libro, de su sencillo argumento, de sus múltiples significados y facetas, algo que daría para una serie de artículos y no uno solo... no me da la real gana, porque este es un libro que simplemente hay que leer, o intentarlo al menos, si a uno le interesa la buena literatura. Gustará o no, eso está claro, pero mi recomendación no es otra que la de enfrentarse a la misma, meterse en su lectura y empaparse de ese aire melancólico y malsano que la inunda, encogerse ante las reflexiones existenciales y metafísicas de su protagonista, compartir su angustia vital, que es la de cualquier ser humano ante los misterios insondables de la existencia, y zambullirse en esa supernova que es el mundo de un escritor fuera de serie. Me lo vais a agradecer...  este libro aparece en casi todas las listas de "lo mejor de 2.017" pero le vienen pequeñas, porque dentro de diez o veinte años se seguirá leyendo y seguramente casi todas sus compañeras de lista de este año habrán sido olvidadas ¿alguien ha dicho Premio Nobel? ¿qué pintaría Cârtârescu con un Nobel al lado de Bob Dylan o Kazuo Ishiguro?, mejor que se lo den a Murakami o a Paul Auster que seguro que les hace más ilusión... ¡y ya estáis tardando en echarle un vistazo :-)!.

"Después de leer docenas de miles de libros, no puedes evitar preguntarte: ¿dónde ha estado mi vida durante todo este tiempo? Has engullido un revoltijo de vidas ajenas que tienen una dimensión menos que el mundo en el que existes, por muy sorprendentes tours de force artísticos que sean. Has visto los colores de otros y has sentido la aspereza y la dulzura y la posibilidad de la exasperación de otras conciencias, que han eclipsado y han arrastrado a la sombra a tus propias sensaciones. Y si al menos hubieras penetrado en el espacio táctil de otros seres como tú, pero se han limitado a hacerte girar entre los dedos de la literatura. Te han prometido siempre, con mil voces, la evasión, y a cambio te han robado incluso la bruma de realidad que te queda."

Para redondear esta perorata de artículo, el primero de este año 2.018, y para que podáis comprobar que no soy el único tío raro al que le ha encantado Solenoide, a estas alturas hay ya un nutrido "club", os invito a curiosear en algunos enlaces:

Comentario en el blog literario "Anika entre libros" a cargo de Inés Macpherson. "Es Literatura en mayúsculas. Y es un libro que, al cerrarlo, hace que te preguntes cómo es posible que quepan tantos universos en la mente de un único hombre."

Comentario en "Revista de Letras" de Ricardo Martínez Llorca. "Desconocemos qué ha supuesto para él. Pero a nosotros nos cambiará algo, aunque solo sea la forma de entender la literatura. Por fin aterriza una gran obra sincera, después de tantas décadas esperando y refugiándonos en obras, que en comparación con ésta, son meros divertimentos"

Añado también el artículo en "WMagazin" de Winston Manrique Sabogal y este otro, en inglés, de la web "The Untranslated", el más completo que he podido encontrar sobre esta obra y donde podéis leer completamente, o casi, el argumento de esta increíble novela. 

Buen provecho.


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