sábado, 6 de julio de 2013

El acoso de las fantasías

Ficha: "El acoso de las fantasías", autor "Slavoj Žižek", editorial Akal, 266 páginas, ISBN: 978 844 6027720

De nuevo comento aquí otra obra del filósofo esloveno, ya en su día me acerqué a una de sus más recientes, y mejores, obras titulada "Primero como tragedia, después como farsa"que recomendaban en la revista Filosofía Hoy como puerta de entrada para todos aquellos audaces lectores decididos a abordar el complejo pensamiento de Žižek. En la última edición de la citada revista lo incluían entre la docena de pensadores más importantes del momento actual... aunque no han faltado críticas a la selección apuntando que por ejemplo faltan Michel Onfray y Zygmunt Bauman (algo con lo que estoy de acuerdo) y para quitar de la misma a Slavoj (algo con lo que NO estoy de acuerdo).

Reconozco que no es un autor fácil de leer ni de entender, puedo decirlo tras dos obras suyas leídas con mejor o peor fortuna, reconozco también que sus pensamientos están tan súmamente embebidos de la filosofía de Lacan, Hegel, Bordieu, Marx y muchos otros que da la sensación de no tener apenas ideas originales, que su prosa en demasiadas ocasiones es enredada, anárquica, sus líneas de argumentación complejas, en ocasiones embrolladas... todo eso y mucho más es cierto. Sin embargo posee algo que hace que uno comience uno de sus libros y no lo pueda soltar de las manos... tienes la sensación de no estar enterándote de casi nada y aun así no puedes dejar de leer.

Para mí sus ganchos son fundamentalmente dos, aunque podría añadir más, en primer lugar una visión original y tremendamente aguda de la realidad, y en segundo lugar una referencia contínua a elementos de la cultura popular que consiguen captar la atención del lector al referirse a obras de cine, series y novelas de todos conocidas. Žižek no le hace ascos a nada, lo mismo utiliza el símil de los diferentes modelos de inodoros europeos, referencias al cine porno, al cine de autor y también al más popular... su visión peculiar, siempre aguda y sorprendente, termina enganchando al lector que es una y otra vez sorprendido.


En uno de los múltiples vídeos que tiene dedicados en Youtube y como parte de una película sobre su vida y obra comenta que "no le gusta escribir", de modo que posee un truco para hacerlo... anotar pensamientos inconexos en un procesador de textos, podemos verle aporreando un teclado a dos dedos, para una vez añadidas una cantidad considerable de notas empezar a unir los diferentes pensamientos y frases para darles "cuerpo" en forma de texto. Hay que decir que para ser alguien que odia escribir lo hace más que nadie. El último año por ejemplo, y siempre siguiendo mis referencias de la revista filosófica mencionada, ha publicado varios libros que suman más de 1.200 páginas... ningún filósofo escribe y publica más que Žižek, me pregunto si no será en el fondo algo masoquista. Viendo también como escribe siento un poco de compasión por sus editores, no me cabe la menor duda de que los correctores de estilo tienen que hacer horas extra cuando cae un escrito de este filósofo en sus manos.

Antes de leer cualquiera de sus libros recomiendo encarecidamente verle en acción, es un espectáculo, en un inglés bastante peculiar, aunque bastante fluido, con una pronunciación desastrosa, simplón y repleto de latiguillos, como el archiconocido "and so on and so on" que suele repetir docenas de veces en sus intervenciones. No hablemos encima de sus tics nerviosos... debe tocarse las narices como una docena de veces cada cinco minutos como mínimo... todo ello configura una especie de imágen de filósofo chiflado, o filósofo espectáculo, que el mismo Žižek deplora... no le gusta verse a sí mismo y es comprensible. Si después de asistir al visionado del film que lleva su nombre o a cualquiera de sus conferencias que abundan en Internet uno da el paso adelante y se lanza a leerle ¡enhorabuena! :-). En uno de los vídeos responde humorísticamente a la pregunta de un periodista de "¿por qué no trabaja como psicoanalista?", a lo que contestó "soy demasiado nervioso, no tengo paciencia, ¿es que no me ve?, si yo estoy para que me psicoanalicen... ".

Payasadas, tics, chistes verdes y escatologías aparte, Žižek es un filósofo muy serio, personalmente le considero uno de los grandes referentes del pensamiento de izquierdas de comienzos de este siglo. Más que en elememtos propios Žižek aporta una interpretación y mezcla bastante original que conjuga el psicoanálisis de Lacan, el sentido de la historia de Hegel, las ideas de Marx y otros pensadores marxistas. En este libro, alejado de temas políticos, le vemos desplegar el sustrato de su pensamiento con la fantasía, y su análisis y desenmascaramiento como objetivo.

Fantasía es mucho más que imaginar cosas sobre aquello que no se tiene o no se ha podido conseguir, el elemento "fantasmático" está presente en nuestra vida hasta en las situaciones más ordinarias y cotidianas, le veremos analizar y desmenuzar concienzudamente el elemento fantástico presente en la sociedad contemporánea, su relación con la ideología, la relación entre fantasía y goce, el ciberespacio y su relación con el elemento fantástico... todo un laberinto de espejos en el que vale la pena perderse, un laberinto a cuya salida uno se pregunta ¿qué me ha querido contar?, al final apenas recuerdas otra cosa que los chistes, las referencias culturales y los pensamientos y puntos de vista ingeniosos... y poco más. Sin embargo algo tiene Žižek que engancha, más que capítulos o partes del libro resaltaría ciertas visiones originales y afiladas de la realidad que salpican aquí y allá este maremagnum de ideas que constituye el libro y que golpean al lector siempre por sorpresa. Son estas visiones ácidas y agudas de la realidad las que finalmente se te quedan prendidas como espinas tras leer, ningún lector de este libro por ejemplo olvidará fácilmente el símil entre inodoros e ideología, la analogía entre el sexo preadámico y el "fistfucking", el doble mensaje del recital que se da a los pasajeros sobre medidas de seguridad en los aviones, la broma del mono y el wisky cuando habla del pensamiento intelectual de derechas e izquierdas, el capítulo dedicado al sexo en el cine y el visionado de la pornografía, la diferencia entre perversión y sadomasoquismo, las referencias al cine de David Lynch...


"Este acoso de las fantasías del que habla Petrarca en Mi secreto, esas imágenes que nublan nuestro razonamiento, han llegado a sus últimas consecuencias en los medios audiovisuales del presente. Entre los antagonismos que caracterízan nuestra época (la mundialización de los mercados frente a la afirmación de los particularismos étnicos, etc.), quizás el más importante de todos sea el antagonismo entre una abstracción que cada vez determina en mayor medida nuestras vidas (bajo el aspecto de la digitalización, de las relaciones especulativas del mercado, etc. ) y el diluvio de imágenes pseudoconcretas"

Lo mejor: El diluvio de ideas y los sugerentes puntos de vista que nos ofrece el peculiar pensador esloveno, el juego fascinante de psicoanálisis lacaniano sumado a las referencias culturales, su desparpajo y espontaneidad, su falta de escrúpulos a la hora de escribir sobre cualquier cosa, no hay tema demasiado escabroso, demasiado escatológico o demasiado políticamente incorrecto para Žižek, su filosofía no es apta para todos los paladares al igual que no todas las formas de humor hacen la misma gracia a las mismas personas. Algunas ideas y visiones de la realidad resultan muy interesantes, especialmente el capítulo dedicado al fetichismo me ha parecido lo mejor del libro.


Lo peor: Creo que pierde muchos puntos cuando abandona los temas políticos como eje principal de su pensamiento, en ocasiones es demasiado endiosado, complejo, anárquico, árido e insufrible... ¿se puede entender a Žižek sin leer a Lacan? seguramente solo a medias. De vez en cuando tengo que comentar un libro aquí que no puedo recomendar a casi nadie, incluso al osado lector que quiera iniciarse en el pensamiento de este autor hará bien en elegir otras obras. En mi opinión en su mayor parte termina resultando banal, un puro ejercicio de automasturbación mental del que solamente quedarán para el lector poco avezado en temas filosóficos, como un servidor, poco más que el recuerdo de las referencias obscenas, los chistes malos y algunas singulares visiones e interpretaciones culturales. Lo paradójico es que si quitamos las gracietas de turno y esas llamadas a la atención del lector, que parecen púramente anecdóticas, el libro resulta prácticamente infumable. Naturalmente pienso seguir leyéndole a pesar de todo, ya quisieran otros autores de filosofía tener la mitad del morbo y el interés de Žižek ;-)


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