viernes, 23 de enero de 2015

No estamos locos


"Creo que ha llegado la gran hora de la Justicia. No está a la altura de la Historia. De nada sirve todo el esfuerzo de los distintos cuerpos y fuerzas de seguridad, de la policía judicial. De nada sirve la indignación de la ciudadanía. Los hechos están sobre la mesa, las esperanzas de regeneración puestas en los tribunales. El triste presente que nos ha tocado vivir pasa por la judicialización de la política. Porque los delincuentes que desde el poder intentan desmontar el sistema paguen por ello. Cumpla cada uno con su papel: los ciudadanos bloqueando este estado de cosas con su intransigencia. Los jueces castigando el delito. No es pedir mucho."


Ficha:  "No estamos locos", José Miguel Monzón Navarro, editorial Planeta, 301 páginas, ISBN: 978 840 7133827

Este 2.015 se presenta de lo más interesante en el terreno político, elecciones municipales y autonómicas, y posiblemente también legislativas. El panorama anda de lo más revuelto, la actual legislatura no ha podido ser más convulsa. A los problemas derivados de la crisis económica se han ido sumando una serie interminable de escándalos de corrupción que han salpicado en su mayor  parte al actual partido gobernante, aunque tampoco dejan prácticamente títere sin cabeza e incluso llegan a la más sacrosanta institución del estado, la mismísima monarquía. 

Una letanía que no parece tener fin, alcaldes, consejeros autonómicos, presidentes de comunidades autonómicas, sindicatos... hasta llegar a las mismísimas barbas del presidente del gobierno. Por si fuera poco además hemos asistido a un sin fin de desbarres y medidas adoptadas por el actual legislativo que no nos tienen precisamente contentos a buena parte de la población. Importantes recortes presupuestarios que si bien tienen por objetivo la reducción del déficit se han cebado con los sectores más pobres y desfavorecidos. Ahí están las reivindicaciones de los enfermos por la hepatitis C que andan desprotegidos, la congelación de las ayudas a la dependencia, a la lucha contra la violencia machista, a las ayudas al tercer mundo, a todo tipo de subvenciones destinadas a los más necesitados mientras en cambio se mantienen otras ayudas millonarias a la banca, por ejemplo, y a otros sectores no tan necesitados pero sí que en cambio no han visto apenas recorte alguno por gozar del favor partidista del gobierno.

Leyes polémicas aparte, caso de la fallida reforma de la Ley del Aborto o de la desastrosa LOMCE que han motivado multitud de protestas, o esa reforma del Código Penal que va a criminalizar actividades de protesta pacífica, algo inadmisible para una democracia y claramente anticonstitucional por no decir de carácter directamente totalitario. Aun así si hay un reproche que podríamos hacer al actual partido en el gobierno es su probada colaboración con la corrupción... no es un caso aislado, no son dos o tres manzanas podridas, es que la podredumbre corre por sus venas, forma parte de la esencia de su forma de gobernar y organizarse. A esta connivencia con la corrupción hay que añadir el desparpajo, la cara dura y la hipocresía de la que, en grados nunca vistos en nuestra joven democracia, hacen gala un día sí y otro también. Ya sabíamos que "en política siempre se está en contacto directo con la mugre" como dijo hace años un alcalde de Madrid de muy grato recuerdo, es que desde hace tres años se nos restriega por la cara a diario.



José Miguel Monzón, alias "El Gran Wyoming" para casi todo el mundo, es alguien que no necesita presentación, presentador de televisión, humorista, actor, músico... y licenciado en medicina. Desde su actual programa televisivo "El Intermedio" cada día nos trae la actualidad del país en clave de humor e ironía, leyendo su libro tendría que decir que le debe bastante al actual gobierno ya que en estos últimos tres años el programa ha estado en más de una ocasión como líder de audiencia, aparte de escribir y publicar este libro a finales de 2.013 y otro más de temática semejante a finales del año pasado titulado "No estamos solos" que sin duda es una continuación del aquí comentado. No me considero seguidor habitual del mismo, pero desde luego que sí que lo he visto en más de una ocasión, sobre todo en esos fragmentos que corretean por Internet y admito que me he reído mucho con él... a pesar de lo que voy a escribir más adelante Wyoming me cae muy bien.

"No estamos locos" en su título homenajea a todos los ciudadanos, entre los que me incluyo, que están más que hartos con el actual gobierno, ciudadanos a los que les cuesta leer las noticias sin experimentar una subida de tensión o un hervor sanguíneo al ver los desmanes y la poca vergüenza de aquellos que nos gobiernan amparados en una mayoría absoluta que obtuvieron no para cometer tropelías tales como esa reforma de Código Penal, una ley de calidad de la enseñanza que será un completo fracaso al no estar dotada de medios mientras que dotan de generosos presupuestos a la educación concertada, una subida de las tasas judiciales que añade una mayor indefensión jurídica a la ya sufrida por los más pobres, unos recortes en sanidad que solo perjudican a los más débiles, los enfermos, y que solo favorecen al negocio de la sanidad privada. Se les votó y otorgó una gran confianza para que trabajasen en revertir la nefasta gestión de la crisis del gobierno anterior, no para que subieran impuestos, algo que dijeron que NO harían, ni para que rescataran bancos, otra cosa que aseguraron que TAMPOCO harían... a todo esto sumemos una reforma de las leyes laborales que han quitado derechos a la clase trabajadora y que no se ha traducido, esa era la excusa, en un aumento significativo de los puestos de trabajo... seguimos con cinco millones de parados tras tres años, con el agravante de que se ha producido una destrucción de la calidad del mismo con la bendición de sus compinches de la CEOE, también ¡que casualidad! implicados en tramas de corrupción.

Resumiendo, hemos pasado de un ejecutivo que actuaba como un médico irresponsable que quita importancia a una infección hasta que esta se convierte en gangrena a otro que presume de saber que hacer y sierra en mano "corta por lo sano" y amputa la pierna buena... ¡estamos apañados!.

El libro bien se podría titular "Razones por las que NO hay que votar al PP en las próximas elecciones", porque de esto se trata. Con humor e ironía, marca de la casa, pero también con una considerable dosis de mala uva, el Sr. Monzón ha recopilado buena parte de los casos y las tramas de corrupción que salpican al actual ejecutivo, su torpeza a la hora de justificar sus actos, las actuaciones de su partido en la labor de entorpecer la justicia, rayando en ocasiones los límites de la legalidad, personándose como acusación y defensa simultáneamente. En definitiva, haciendo el doble juego de colaborar-entorpecer la actividad de los jueces cuando la causa es contra ellos y naturalmente aplaudir a rabiar la actuación judicial cuando el objetivo es otro. Todo ello según el autor tiene solamente un motivo, y no es otro que el origen post-franquista de un partido fundado por Fraga y plagado desde el comienzo con nostálgicos del régimen, y ahora por sus hijos y nietos, gente que han nacido o vivido la mayor parte de su vida en democracia pero que nunca han terminado de aceptarla, las formas les delatan por mucho que se llenen la boca con palabras como Democracia, Libertad y Constitución.

Tampoco hay que olvidar, y esto es mucho más grave que las corruptelas de turno a base de comisiones y sobresueldos, el desmantelamiento del llamado Estado del Bienestar. Todo con la excusa de la crisis y de la lucha contra el déficit. Un desmantelamiento que siempre han tenido en su programa pero que en otras ocasiones no se han atrevido a llevar a cabo de forma tan descarada. Un desmantelamiento que tiene como función no la reducción del déficit del estado y la garantización de la cobertura social y las pensiones tal y como proclaman a los cuatro vientos, sino el enriquecimiento de sus "amigos económicos", aquellos que tras su paso por el gobierno les van a ceder un buen puesto en el consejo de dirección de tal o cual empresa adjudicataria de las concesiones. 

Si la privatización de los servicios tuviera como resultado lo que propugnan, un menor gasto público sumado a una mejor eficacia en el servicio habría que darles incluso la razón... pero precisamente es lo contrario lo que sucede, peor servicio, mayor gasto, derroche en sueldos y asesores, hundimiento y venta de la empresa pública, eso tras haberse vendido a sí mismos como magos de la gestión. ¡Ah! y finalmente rescate con dinero público si la empresa privada que recibe la concesión del servicio también fracasa... un negocio redondo, sea como sea salen ganando. Ojo y lo mejor de todo es que encima lo hacen legalmente y con el voto de millones de ciudadanos a los que embaucan con su demagogia, o bien, a los que les votan como "mal menor" simplemente porque creen, equivocadamente en mi opinión, que los otros son mucho peores y no hay más "alternativa". 

El libro es prolijo en detalles, tras una primera parte donde el Sr. Monzón se mete en clave de humor, muy ácido,  en una especie de análisis de nuestra historia desde su peculiar perspectiva. Creo que la parte más prescindible del mismo. Comienza el desfile de despropósitos, y una cosa es verlos poco a poco cada día, cansa pero es como tomar una medicina amarga a cucharadas, que verlo todo de golpe y en su "esplendor", relacionando temas judiciales con otros y con actuaciones y declaraciones de tal o cual ministro o representante del partido que nos gobierna. Un caldo concentrado que puede resultar de lo más indigesto, porque si bien alguna de las afirmaciones o interpretaciones del Sr. Monzón pueden ser cuestionables, por partidistas o interesadas, es bien cierto que nada de lo que cuenta en el libro es falso... ¿ha habido alguna querella contra él por afirmar falsedades?, me temo que ni la ha habido ni la veremos, para eso están las hemerotecas las muy traidoras ;-)


Lo mejor: Un buen repaso a la actualidad política de los últimos tres años lleno de ironía y mala uva, el Sr. Monzón se tuvo que quedar muy a gusto tras escribirlo. Muy entretenido en general, lo recomiendo sobre todo para fans del amigo Wyoming y seguidores de su programa televisivo. También para todos aquellos que más o menos anden cabreados con el actual gobierno, sobre todo si son votantes de partidos de izquierdas, porque también los hay, me consta que muchos , en el otro lado... aunque en ese caso dudo que le encuentren gracia a más de un chiste ;-). En definitiva si ya nos caían mal, si teníamos más claro que el agua que no les íbamos a votar ahora tras la lectura de este libro mucho, muchísimo menos. Me ha gustado el varapalo que le sacude a ese revisionismo histórico tan lamentable y grotesco al que hemos asistido también de parte de algún que otro pseudo historiador que nos quiere hacer comulgar a estas alturas con ruedas de molino y a tantas y tantas ignominias que necesitarían de algún que otro tomo más para ser expuestas.

Lo peor:  Resulta indigesto y enervante por momentos... no es un libro para los amantes de la paz espiritual precisamente :-). Aunque coincido con muchas de las apreciaciones e interpretaciones que el autor realiza en determinadas ocasiones hay graves omisiones en este libro. Para empezar las siglas del anterior partido gobernante no se si llegan a aparecer o lo hacen una o dos veces... leyendo este libro parece que tras la muerte de Franco gobernó Aznar y tras este Rajoy, que los veinte años de mandato socialista no han existido nunca, se han evaporado en el aire... que el anterior ejecutivo nunca realizó ninguna privatización ni tampoco fue mal gestor, que la culpa de la actual crisis hay que buscarla sobre todo en el mercado internacional, que nunca se intentó poner una ley a favor de intereses partidistas, que nunca practicaron la política de las puertas giratorias y que entre la izquierda hay ante todo "demócratas de toda la vida" sin tics totalitarios... ja. Y es que si los entramados de poder que sostenían al franquismo siguen vigentes ¿qué responsabilidad tiene entonces en su mantenimiento ese supuesto partido de izquierdas que ha gobernado la mayor parte del tiempo desde 1.982?. Tampoco parece haber casos de corrupción en el PSOE, ni existe la trama de los ERE... etc. No se le defiende expresamente, pero se calla intencionadamente todo esto, seguramente para que el mensaje principal "PP = KK" cale "hondo" en el lector.

Alguien en un foro comparaba este libro con Intereconomía, Libertad Digital o el TDT 13. Algo en común tiene con ellos, ese juego maniqueo de buenos y malos, de blanco y negro, donde todo lo que se dice, al menos en el caso del autor de este libro porque en el otro tengo serias dudas, es cierto, pero donde se calla y se omite demasiado y siempre bajo la divisa de "al enemigo ni agua". El Sr. Monzón acierta de pleno cuando compara al actual gobierno con una zorra a cargo de vigilar el gallinero, pero olvida comentar quien le dió a la zorra las llaves del mismo. Ya sabemos que Wyoming es un humorista, así quien quiera un libro donde se analice la actualidad política con seriedad deberá buscar por otro lado.


martes, 13 de enero de 2015

How I beat Fischer's record


Ficha: "How I beat Fischer's record", Judit Polgar, editorial Quality Chess, 384 páginas, ISBN: 978-1-1907982-19-4

Corría el año 1.989, en enero la revista de ajedrez "Ocho X Ocho", por desgracia ya desaparecida, dedicaba su portada a la olimpiada de ajedrez y curiosamente publicaba las fotos de tres chicas, algo poco usual. Fue a partir de entonces cuando conocí las hazañas de las hermanas Polgar, aquel peculiar trío fue el titular de tres de las cuatro plazas del equipo olímpico femenino de Hungría consiguiendo la medalla de oro tradicionalmente en poder de las jugadoras de la entonces todopoderosa URSS.

La revista destacaba el excelente nivel demostrado por las hermanas y especialmente se hacía eco del estilo agresivo y combinativo de la más joven, Judit Polgar, la chiquilla que en aquel momento solo tenía doce años sentía especial predilección por jugar partidas de corte táctico con espectaculares ataques que recordaban a los jugadores románticos del siglo XIX como Morphy o Anderssen, un bonito ajedrez que raramente se veía entonces y ahora en las competiciones a ese nivel.

En 1.991 Judit Polgar se proclamó campeona absoluta de Hungría y obtuvo el título de Gran Maestro con solo quince años, batía así el record de Bobby Fischer en unos meses y se proclamaba por lo tanto el Gran Maestro más joven de la historia, el record de Bobby había permanecido imbatido treinta y tres años. Algún que otro respetabilísimo maestro, como el excampeón Mijail Botvinnik declaró que "el título que consiguió Judit no es el mismo que consiguió Fischer, desde entonces ha habido mucha inflación"... también hay que tener en cuenta las diferentes condiciones en que ambos títulos se adquirieron en relación con la ayuda que pudieron recibir uno y otro, Fischer siempre en solitario y sin entrenador y apenas medios y Judit bien asesorada y perfectamente entrenada desde su más tierna infancia... pero la realidad está ahí, no voy a entrar en el debate de si la Judit Polgar de 1.991 jugaba igual, mejor o peor que el Fischer de 1.958 porque lo cierto es que ambos fueron en su adolescencia unos jugadores fantásticos y curiosamente marcados también por una preferencia por el juego agresivo e "instinto asesino".



Tablero aparte Judit no puede ser más diferente del legendario jugador americano, políglota, viajera incansable, simpática y cosmopolita, Judit desde casi sus inicios hasta su retirada en 2.014 del ajedrez de competición ha sabido ganarse el corazón de los aficionados al juego en el mundo entero.


Tuvieron que pasar bastantes años hasta que fuera relativamente frecuente la presencia femenina en torneos de cierto nivel, a comienzos de los noventa era algo inusual y por desgracia hoy mismo a pesar de la innegable calidad de grandes jugadoras como Alexandra Kosteniuk, Adriana Stefanova o la fulgurante estrella china y actual campeona femenina Hou Yifan todavía no hay suficientes jugadoras capaces de medirse a la élite. Judit no solamente es la jugadora más fuerte de la historia sino que durante muchos años su presencia en el ajedrez de élite era algo insólito, por su sexo pero también por su juventud. Hoy tenemos a grandes jugadores que alcanzaron el título a una edad más temprana, la élite del ajedrez ha "rejuvenecido" en comparación con la de aquellos años merced al uso intensivo de computadoras y bases de datos informáticas, una ayuda que Judit nunca pudo tener por motivos generacionales. En el libro que aquí comento, plagado de fotografías, algunas de ellas inéditas, la veremos posando junto a tableros murales, ficheros de cartón y tableros de buen tamaño... nada de ordenadores, aunque sí que conociese y jugase contra las máquinas de ajedrez que había en los ochenta faltaba todavía tiempo para la época de Chessbase y sus masivas bases de datos.

La jugadora húngara con los años se hizo con un buen número de "cabelleras"... entre los que se encuentran victorias contra nueve ex-campeones de ajedrez del mundo y FIDE, (Smyslov, Spassky, Karpov, Kaspárov, Khalifman, Anand, Ponomariov, Kasimdzhanov y Topalov) y consiguiendo posicionarse en 1.996 entre los 10 mejores jugadores del mundo, clasificándose años más tarde para el torneo de candidatos de San Luis de 2.005... nadie sabe hasta donde hubiera sido capaz de llegar sin sus forzosas y temporales retiradas de la competición en 2.004, en un momento crítico de su carrera y 2.006 para dar a luz a sus dos hijos, Oliver y Hanna. Aunque la mencionada jugadora china Hou Yifan pisa fuerte todavía no ha alcanzado o superado el listón que Judit dejó en 2.711 puntos ELO y que la convierte en la mejor jugadora de ajedrez de la historia.

Y así llegamos a este libro, publicado en 2.012, dos años antes de la retirada de Judit del ajedrez profesional, un libro cuidadosamente editado por Quality Chess una de las editoriales punteras a nivel mundial en lo que libros de ajedrez se refiere, elegido en 2.013 por la Federación Inglesa de Ajedrez como mejor libro del año. La misma Judit confiesa que la idea de escribir una biografía deportiva sobre su carrera ajedrecística le rondó la cabeza durante años, pero siempre había cosas más importantes que hacer, las exigencias del ajedrez de alta competición sumado a sus obligaciones personales y familiares posponían el trabajo una y otra vez hasta que en 2.009 tomó la decisión de forma definitiva tras una partida ganada a Boris Gelfand en la Copa del Mundo. 

La jugadora húngara fue eliminada por el fuerte gran maestro bieloruso, uno de los mejores jugadores de su generación, que a la postre ganaría el torneo y se convertiría en el campeón de la copa del mundo de la FIDE. Sin embargo Judit con un resultado adverso que la obligaba a jugar a ganar forzosamente decidió morir matando, planteó una apertura de alfil de rey que raramente se ve en la competición a nivel magistral y consiguió una victoria en un estilo que le recordaba a su forma de jugar en 1.988, la época de las olimpiadas, y que puede verse en la red a través de este enlace. De alguna forma aquel logro la hizo mirar hacia atrás, sentir nostalgia de aquellos años de finales de los 80 en los que iba de torneo en torneo acompañada por sus padres y hermanas y también sentir nostalgia de su maravilloso estilo combinativo de aquella época, tan grato para los aficionados.

Este libro y sus continuaciones, estamos hablando de una trilogía que se completaría al año siguiente con "From GM to Top Ten" y "A Game of Queens" ya en 2.014 coincidiendo con su retirada, son por lo tanto la biografía y el testamento ajedrecístico de una jugadora excepcional. Judit ha querido salir del mundo del ajedrez por la puerta grande y ofrecernos a los aficionados de todo el mundo el relato de primera mano de su experiencia como jugadora de ajedrez profesional. Esta primera entrega de la trilogía cubre el periodo aproximadamente entre 1.986 y 1.991, seguramente el más atractivo de cara al aficionado medio ya que en él se puede observar perfectamente a través de los ejemplos expuestos su evolución como jugadora desde el nivel de experto al de Gran Maestro.


Quienes conocen la particular idiosincrasia de la familia Polgar estarán ya familiarizados con la educación que las tres hermanas recibieron por parte de sus padres, educadores profesionales. Nunca fueron a la escuela, presentándose a la misma solamente para realizar sus exámenes. Adoptaron como lengua natal el esperanto, aparte del húngaro, seguramente con la idea, proveniente de su padre, gran aficionado al ajedrez y consumado esperantista, de que en un futuro tendrían que habituarse al aprendizaje de varios idiomas debido a sus incesantes viajes. Lazlo Polgar obtuvo permiso del gobierno húngaro y buscó una mujer para casarse y formar una familia y que compartiese su peculiar visión de la educación... el resultado estuvo a la vista además con excelente perspectiva que proporcionan los años. Las tres hermanas se convirtieron en notables ajedrecistas, hablaban varias lenguas y ante todo y pese a cualquier reticencia que el peculiar experimento pedagógico pudiese suscitar fueron, y son, gente de lo más normal, dentro de su singularidad como fuertes jugadoras de ajedrez, de las que nunca ha podido comentarse o leerse ninguna excentricidad ni nada malo, todo lo contrario.


Judit desde el mismo prefacio del libro da las gracias a su familia y amigos escribiendo que aunque podemos considerar diferentes elementos como claves para su éxito, tales como talento y ambición, valora por encima de todo el disfrutar de un adecuado entorno familiar... algo que es sin duda cierto en un 100% en su caso. Ya desde la primera hoja da también las gracias al gran maestro rumano Mihaíl Marín, amigo y colaborador suyo durante años y autor también de algunos excelentes libros como "Aprenda de las leyendas" y "Secretos de la defensa en ajedrez" y que sin duda que habrá aportado una valiosa ayuda a Judit en el apartado más técnico.

Estamos ante una joya que hará las delicias de los jugadores de ajedrez de todos los niveles pero muy especialmente de los jugadores aficionados y de los admiradores y seguidores de la maestra húngara. No es ningún secreto que los aficionados de mi generación, y seguramente alguna más, hemos sentido una especial simpatía por Judit, un amor platónico más o menos inconfesable... ¿cómo podía ser de otra forma?. Era algo singular ver las fotografías de torneos de los años noventa y verla siempre ahí, entre los mejores, la simpática pelirroja era no solo una nota de color en un mundo de aplastante mayoría masculina, sino también una demostración palpable de que una mujer podía jugar y plantar cara con un tablero de por medio a cualquier jugador masculino, que con una dedicación y una preparación similares no había ningún motivo de origen "biológico" en la preponderancia masculina. Si bien Judit tuvo la "suerte" de contar con el menosprecio de sus colegas... algo mortal en ajedrez, pues como bien comentó una vez Karpov "juego mejor cuando no me consideran favorito", también es cierto que en ocasiones el desprecio de algunos llegó a niveles insultantes con el evidente propósito de desestabilizarla emocionalmente... un "maestro" en este arte del desprecio era el Sr. Kasparov, este se cebó particularmente con las hermanas Polgar y con Judit en particular... aunque esa desagradable historia ya pertenece a años posteriores a los recogidos en esta obra. 


Judit siempre ha comentado que la élite de ajedrez tardó años en aceptarla como un igual. En sus primeros años la actitud de los maestros de ajedrez oscilaba habitualmente entre dos actitudes aparentemente contrarias, o bien le ofrecían tablas rápidamente con la finalidad de quitársela de encima, o bien peleaban a muerte y en caso de derrota prolongaban la lucha más de lo que las normas de cortesía suelen indicar en ajedrez... nadie quería ser su víctima ya que eran conscientes, como muy bien recoge Judit en el libro, de que la noticia de una derrota ante "la niña", una cría de doce o trece años, causaría sensación en el mundo del ajedrez... afortunadamente para la jugadora húngara y sus rivales pronto su victoria sobre tal o cual maestro de ajedrez dejó de ser noticia ;-). El libro recoge varias de sus mejores partidas de esta primera etapa de su carrera profesional donde la veremos medirse principalmente, exceptuando a Anand y algún otro, a maestros de segunda fila y a viejas glorias del ajedrez, un "aperitivo" para lo que le esperaba en años venideros.


A pesar de la abundancia de fotografías y alguna que otra mención a su vida familiar y personal de aquellos años el libro básicamente se centra en su vida deportiva relacionada con el ajedrez, aparte de ello Judit aprovecha la ocasión para realizar instructivos análisis de posiciones y mostrar algunas de sus más bonitas y sorprendentes jugadas de esta época, además de una selección de sus mejores partidas de este período. Los aficionados que esperen encontrar brillantes ataques, ingeniosas celadas y sencillas y asequibles explicaciones no quedarán defraudados, tampoco aquellos amantes de los análisis más rigurosos, hay tanto de lo uno como de lo otro en el libro. Lo que posiblemente a muchos habrá sorprendido, así fue al menos en mi caso, fue el encontrarme con detallados análisis de posiciones simples... y es que la jugadora húngara aparte de ser conocida por sus brillantes ataques y su capacidad para descubrir celadas tácticas en casi cualquier posición, incluyendo algunas aparentemente simples, siempre tuvo una singular destreza técnica y una bien ganada reputación de buena conductora de finales. Sus comentarios en alguna de estas posiciones, aparentemente anodinas y simples, son de lo mejor que he leído nunca en un libro de ajedrez. 

Judit quería no solamente escribir un libro sobre su carrera ajedrecística y compartir fotos y anécdotas con sus "fans" sino también realizar un trabajo verdaderamente instructivo que pudiese ser también disfrutado por aficionados, de ahí su peculiar estructura. Las posiciones, fragmentos y las partidas completas expuestas no siguen un orden cronológico sino que están agrupadas por temas... así veremos un capitulo dedicado a las celadas, otro a las redes de mate, otro dedicado al tema de atrapar la dama, a la jugada intermedia, al rápido desarrollo, a la mejora de la situación de las piezas, al ataque al rey en el centro, a las posiciones simples y la técnica en los finales, al ataque sin la presencia de damas en el tablero... 

Donde otros escritores se esfuerzan en plagar las páginas de un libro de ajedrez de variantes y más variantes Judit simplemente se ha limitado a escribir el libro que todo buen aficionado al juego le gustaría leer, ni más ni menos. Abundancia de comentarios, de diagramas... hay partidas y posiciones de juego donde prácticamente no es necesario un tablero para seguir las evoluciones en el tablero, se distinguen además perfectamente las partes dedicadas a las variantes y jugadas alternativas del hilo principal de la partida variando incluso el tamaño de los tableros mostrados. Toda una serie de detalles muy de agradecer y que convierten en el libro en todo un modelo a seguir. Nada de fárragos ni largas parrafadas, nada de listas interminables de jugadas que hay que seguir en un tablero, o dos, y que seguramente casi nadie, salvo los profesionales o los jugadores más fanáticos, llegan a seguir de verdad. El inglés utilizado por Judit además es elegante y sencillo, en mi caso que tengo un nivel bastante bajo no he tenido problema alguno para seguir la narración de las diferentes historias y anécdotas referidas a las partidas y torneos.

Otro punto muy a destacar del libro es el esfuerzo que ha hecho su autora para rescatar del olvido los elementos psicológicos del juego ¡menuda diferencia con otros trabajos !... Judit nos comentará el tiempo invertido en tal o cual jugada en momentos críticos de la partida, sus trucos para poner a sus rivales en aprietos justo en los momentos cruciales, sus pensamientos antes de las partidas, su actitud ante el ofrecimiento de tablas de sus colegas, su tensión y sus nervios, su alegría al descubrir y compartir con el lector golpes tácticos insospechados en el tablero... en fin, toda una gozada de libro que no puedo más que recomendar a cualquier buen aficionado al ajedrez.

Lo mejor: Un trabajo muy bien hecho, instructivo, ameno, escrito en un inglés bastante asequible y que hace olvidar en general la ausencia de traducción, de momento, al castellano. En mi opinión no la necesita para nada. Algún comentarista en Internet recomendaba la trilogía de Judit por encima incluso de la obra magna de Kasparov "Mis geniales predecesores" ... para juzgar si tiene o no razón tendría que leer las siguientes dos entregas de la maestra húngara, pero puedo asegurar que si el nivel de las siguientes es semejante al del primero es probable que estemos ante una de las mejores y más instructiva serie de libros de ajedrez escritos en los comienzos de este siglo XXI, seguramente para un jugador de nivel "aficionado" como es mi caso sin duda alguna la mejor. Me encanta la colección de fotos que incluye. Judit puede estar muy orgullosa de este trabajo.

Lo peor: La calidad tiene un precio y el libro por ello no es precisamente barato, el hecho de estar todavía sin traducir del inglés puede echar para atrás a más de un lector.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Diario 1.887-1910


"No hay que creer que la pereza sea estéril. Se vive en ella intensamente, como una liebre alerta. Nadamos en ella como en el agua, pero sentimos el roce de las hierbas del remordimiento."

"A los jóvenes. Os voy a enseñar una verdad que quizá os resulte desagradable, porque vosotros siempre esperáis cosas nuevas. Esta verdad es que no envejecemos. Con el corazón, está claro: ya se sabía, por lo menos en cuanto al amor. Pues bien: con el espíritu sucede lo mismo. Permanece siempre joven. Uno no comprende la vida a los cuarenta años mejor que a los veinte, pero lo sabe y lo confiesa. Eso es juventud."


Ficha: "Diario 1887-1910", Jules Renard, editorial Debolsillo, 300 páginas, ISBN: 978 84 8346 708 4

Su inclusión en la lista de escritores recomendados por Alberto Domínguez en su interesante libro "Cioran. Manual de antiayuda", fue lo que me impulsó a conocer a este escritor francés, uno de los más importantes de su época, finales del siglo XIX, un periodo excepcionalmente fértil en lo que a literatura se refiere dominado por la corriente del realismo literario. En esa corriente artística habría que encuadrar a un Jules Renard que trató de buscar fortuna en todos los géneros, novela, teatro, poesía... además escribió numerosos artículos de crítica de novela y teatro para diferentes publicaciones siendo uno de los fundadores de la revista literaria "Mercure de France" en su reaparición en 1.890.

A los 23 años Renard comenzó a escribir la que sería su obra más ambiciosa, su diario, publicado póstumamente en 1.925, el diario, definido por el autor como  "cartas a mí mismo que os permito leer", constituía sin lugar a dudas una especie de válvula de escape, una forma de exorcizar sus demonios personales y alejar el terrorífico fantasma del bloqueo del escritor. La versión que he leído es la selección y edición de Josep Massot e Ignacio Vidal-Foch, una versión reducida de la ya de por sí "expurgada" que ha llegado a nosotros. Tal y como los editores recogen en la introducción del mismo, la viuda de Renard, Marie Morneau, censuró buena parte de los mismos, aparte de realizar otras acciones más drásticas como la eliminación física de tres mil doscientas cartas de las más de cuatro mil que guardaba el escritor... todo con la sana intención de evitar perjuicios y ofensas a terceros, y es que Renard era implacable cuando escribía con libertad.


El libro ha supuesto una pequeña decepción para mí, seguramente causada por haberme hecho demasiadas expectativas, es verdad que en el mismo hay abundantes destellos de ingenio, de momentos en los que el escritor lanza punzantes dardos sobre sus contemporáneos, sobre la vida en general y muy especialmente contra sí mismo... pero no es menos cierto que la mayor parte del diario está ocupado por observaciones sobre el mundo literario de su época, donde sus colegas del mundillo de las letras, dramaturgos, editores, actores etc. son constantemente ridiculizados. En ocasiones nos vamos a encontrar frases sueltas, dispersas, que sin la correspondiente referencia no terminan de cobrar sentido. En fin, salvo excepciones nada del otro mundo. 

Quizás sea cuestión de gustos, pero no me ha parecido para nada un escritor tan genial como me lo pintan, aunque sí desde luego que hay en él fugaces destellos de genio, especialmente cuando escribe máximas y sentencias cortas... no me extraña que muchas de las mismas terminasen al final, ironías del destino, impresas en calendarios, dudo mucho que a Renard le hubiera gustado.

"La mujer, con sus piernas abiertas como tijeras, corta la gavilla de nuestros deseos"
"Que no te engañen los rostros altivos y silenciosos: son tímidos"
"En mí, la necesidad casi incesante de hablar mal de los demás, y una gran indiferencia por hacérselo". 
"Avaro, pero muy cortés. Cuando un mendigo se quita la gorra para tendérsela, él responde con una profunda reverencia"

Hay un sentimiento durante toda la obra, al menos en la selección escogida por los editores, presente de principio hasta casi el fin... el ansia de gloria, de reconocimiento, de triunfar en el mundo de las letras, de ver sus novelas vendidas en cantidades masivas y saborear el triunfo como dramaturgo, y sobre todo obtener el reconocimiento público a través de las condecoraciones, estuvo obsesionado por la "Legión de honor" por ejemplo, y sobre todo con la remuneración que la fama conllevaba, casado y con dos hijos, no sufrió graves penurias económicas pero tampoco terminó de vivir nunca con desahogo. Esta obsesión con la fama y el reconocimiento literario, a ser posible en vida y debidamente remunerado, contrasta con sus pensamientos íntimos donde se critica duramente y se considera un escritor fracasado y sin talento. 

"No serás nada, Llora, grita, agárrate la cabeza con las dos manos, espera, desespera, reanuda la tarea, empuja la roca. No serás nada"

Dicen en ajedrez que solo un fuerte jugador sabe cuan débil es su juego, se podría decir en contrapartida que solamente un escritor de talento sabe hasta qué punto su arte con las palabras es limitado y mediocre. Renard era muy consciente de su inferioridad respecto a los grandes de su siglo:

"Si vinieras a besarme mientras estoy leyendo un soneto de Baudelaire, sería capaz de no interrumpir la lectura; y si me anunciaran la muerte de mi padre entre dos estrofas de Hugo, diría -espere-".

En su diario como es de esperar hay un poco de todo, referencias a su familia: se muestra la indiferencia y el resentimiento que le provocaban su madre, a la que nunca quiso, la admiración hacia su padre, su referente en lo personal aunque siempre le reprochó su indiferencia hacia su obra, y a quien terminó admirando sinceramente a través del acto de su suicidio, que Renard consideró siempre un acto de valor que él estaría obligado a emular si llegaba a vivir en sus mismas condiciones... algo que no pudo hacer al final. Y también alguna referencia a la educación de sus hijos y alguna muestra conmovedora de cariño hacia su esposa.

"Mamá se podría pasar horas charlando con una niña, con un gato: con un ronroneo de respuesta se conforma. No miente: inventa. Se lo inventa todo con una facilidad insignificante, incluso sus sueños. No se puede decir que robe: ella desplaza. Cuando sabe que estás buscando un dado, lo esconde. No lo devuelve enseguida: deja que lo busques. No son hurtos de persona adulta; son pequeños robos de urraca"

"¡No! No nos había prevenido. Solíamos hablar de la muerte, pero no de la suya. Habríamos necesitado virtudes de los antiguos romanos. Él quizá las tenía. Pero nosotros no. Sería un culpable y un necio si no supiera sacar de esta muerte la hermosa lección que nos da. No se puede llorar y pensar a la vez, porque cada pensamiento absorbe una lágrima."

"A veces, cuando mira a sus hijos, parece tan cerca de ellos que se diría que son dos ramas suyas. A través de sus ojos se ve su corazón, un corazón rosado. Es el sol. En el fondo de sus ojos, en la retina, ¿habrá un espejo, un rinconcito no velado por la ternura, donde mi imagen no es buena?... Tengo a Marinette: ya no tengo derecho a nada."

Pero por encima de todo el diario está ocupado por impresiones sobre su obra y sus colegas literatos, a los que en general no deseaba mejor suerte que la suya pues como bien expresa en algún lugar de su diario un triunfo artístico completo requiere no solo un éxito personal sino un fracaso de los demás. También expresa su aproximación a las ideas socialistas, llegaría a ocupar la alcaldía de su pueblo representando a este partido, su rechazo a la religiosidad... hay unas cuantas líneas encendidas en el diario donde critica la "beatería", también expresa su menosprecio por diferentes artes como la pintura y la música, que no acierta a comprender y valorar. Y por encima de todo carga contra las convenciones sociales y el mundo teatral en el que vive, dentro y fuera del escenario, hacia el final de su vida solamente la vida retirada en el campo y la naturaleza parecían reconfortarle un poco, hastiado de todo llegó un punto en el que hasta la lectura, especialmente la de sus contemporáneos, dejó de interesarle. 

"No tengo prisa por ver la sociedad futura: la nuestra es buena para el escritor. Con sus injusticias, sus vicios y su estupidez, alimenta la observación literaria. Cuanto mejores sean los hombres, más insulsos"


Lo mejor: Su sinceridad, su ingenio e ironía a la hora de retratar personajes y mostrar de forma ácida y despiadada la ridiculez, las contradicciones, la fragilidad y lo pretencioso de la naturaleza humana. Hay entradas en el diario en verdad memorables, como la del 1 de enero de 1.895 donde hace un maravilloso examen de conciencia que habría que leer y releer una y otra vez, o como la bellísima, e irónica, del 31 de julio de 1.889, todo un alegato en pos de la vida contemplativa y su imposibilidad en el mundo moderno. En fin, un escritor al que todavía da gusto leer a pesar del tiempo transcurrido y cuyos mordaces pensamientos y reflexiones acerca del alma humana difícilmente pasarán de moda, estoy seguro de que cualquier lector se verá en más de una ocasión retratado en ellos.

"Yo no diré, como Jean-Jaques Rousseau: -No estoy hecho como nadie que haya conocido; me atrevo a creer que no estoy hecho como nadie que haya existido antes- . ¡No, no! Estoy hecho como todo el mundo, y si consigo verme en mi espejo sólidamente colgado, veré a la humanidad casi entera".

"Qué cómodos son los entierros. Se puede ser huraño con la gente: lo toman por tristeza"

Lo peor: Aparte de algunos destellos indudables de ingenio y de alguna entrada memorable como las ya mencionadas el diario en general está ocupado en su mayor parte por comentarios sobre reuniones y conversaciones con sus colegas literarios y no siempre se explica el contexto lo suficiente o tienen interés, salvo para los estudiantes de filología y literatura francesa. En fin, abundan la paja y fragmentos que me han resultado aburridos y repetitivos, completamente disculpable en una obra como esta donde el autor escribió con total y plena libertad sin pensar en nadie más que en sí mismo y que sin duda debió de constituir todo un consuelo en una vida forzosamente llena de ataduras y convencionalismos que despreciaba profundamente.


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Reflejos del Edén






"Nuestro exilio del Edén nos permite reflexionar. Nos permite hacer una reflexión sobre nuestros orígenes y nuestras relaciones con otras criaturas, sobre el bien y el mal y, en último término, sobre la posibilidad de que estemos provocando nuestra propia extinción. Nuestros inocentes parientes póngidos, que no han abandonado nunca el Paraíso, no tienen que cargar con este conocimiento y con la responsabilidad que conlleva. Al asomarnos a los ojos serenos y atentos de un orangután vemos, como a través de una serie de espejos, no solo la imagen de nuestra propia creación, sino también un reflejo de nuestra alma y un Edén que una vez fue nuestro. Y de vez en cuando, fugazmente, durante un nanosegundo apenas, pero con una intensidad cuya profundidad conmueve, reconocemos que no hay separación entre nosotros y la naturaleza. Y se nos permite ver los ojos de Dios"


Ficha:  "Reflejos del Edén", Biruté Marija Filomena Galdikas, editorial Pepitas de calabaza, 644 páginas, ISBN: 9788415862031

Existe un tipo bastante raro de personas que parece que vienen al mundo con una misión, desde muy jóvenes tienen muy claro lo que quieren ser en la vida y enfocan todos sus esfuerzos en esa dirección, poseen además una fuerza de voluntad inquebrantable y una enorme fe y confianza en sí mismas, no importa los retos que tengan que afrontar, nunca se rinden, y superan obstáculos que parecen imposibles para la gran mayoría.

Biruté M.F. Galdikas pertenece sin duda alguna a ese tipo humano, enfocado además para mayor gloria de la humanidad a un noble objetivo, el estudio y la preservación de los orangutanes de Borneo y su medio natural. A finales de los sesenta Biruté era una estudiante canadiense, de padres lituanos, que se encontraba en la Universidad de California terminando sus estudios de antropología donde conoció al célebre investigador, arqueólogo y paleoantropólogo Louis Leakey. Biruté estaba obsesionada con la investigación de los grandes primates en su medio natural, por aquel entonces Leakey había ya apadrinado en 1.960 a la británica Jane Goodall, que trabajó primero para él como secretaria, en sus investigaciones de campo sobre chimpancés en su entorno salvaje, posteriormente en 1.963 Leakey haría lo mismo con la norteamericana Dian Fossey aunque esta se centraría en el estudio de los gorilas... quedaba una tercera especie de grandes primates por estudiar, los orangutanes, ese era por aquel entonces el sueño de Biruté, convertirse en una nueva Jane Goodall, investigadora a la que admiraba profundamente.

Leakey que demostró tener un ojo excepcional para calibrar el talento y las cualidades humanas necesarias para investigaciones de este tipo con grandes primates, nunca tuvo la menor duda de que debía apoyar a aquella terca estudiante, algo debió de ver en ella sin duda para darse cuenta de que con Biruté se podía completar el estudio sobre los grandes simios, algo que Leakey consideraba fundamental para comprender mejor también de paso los inicios de la evolución humana, el que era específicamente su campo. 

A pesar del decidido apoyo del científico británico a la que con el tiempo se convertiría en el tercer "ángel de Leakey" el camino no fue fácil y tuvieron que transcurrir más de dos años para que finalmente una exhultante Biruté Galdikas, acompañada de su marido Rod Brindamour al que había conocido en la universidad, pusieran el pie en la isla de Borneo, Kalimantan en indonesio, y se encaminaron hacia el que durante años sería su base, el que bautizaron como "campo Leakey" en honor a su mentor, situado en el parque natural de Tanjung Puting.

Los viajeros que hoy visitan Borneo, la tercera isla más grande del mundo tras Groenlandia y Nueva Guinea, con una superficie superior a la suma de la Península Ibérica y Grecia, se encontrarán con un país muy diferente al que llegaron Biruté y Rod en 1.971. La isla por aquel entonces estaba cubierta en su mayor parte por un denso bosque tropical, solo su parte costera estaba habitada, estando casi todo el interior prácticamente vacío de presencia humana a excepción de unas pocas aldeas diseminadas de la etnia nativa insular, los dayakos, que por aquel entonces estaban siendo desplazados por colonos procedentes de otras islas más pobladas... proceso que continuaría posteriormente y que unido a la masiva deforestación, la mayor de los tiempos modernos con proporciones incluso más grandes que la sufrida por la selva amazónica, junto con la construcción de carreteras, nuevos asentamientos humanos y plantación de campos de cultivo configuran el Kalimantan de hoy en día.


Nada que ver con aquella selva impenetrable surcada de cenagosas vías fluviales que constituían el único medio de comunicación con el interior. Si uno mira el mapa y localiza el campamento Leakey verá que la población más cercana, Kumai, está a pocos kilómetros río abajo... sin embargo a efectos prácticos los intrépidos investigadores estaban casi abandonados a su suerte en medio de la jungla. El libro es prolijo en detalles de la vida cotidiana en el campamento, las incursiones por la jungla en busca de orangutanes, la onmipresente lluvia, los insectos, los caminos por la foresta embarrados y encharcados plagados de sanguijuelas, los mosquitos y la malaria... unas condiciones de vida que hacían que un simple y rústico lecho seco junto a una palangana y un balde con agua fresca parecieran el no va más del confort.

Definitivamente, había que tener mucho valor... unos ovarios/testículos como huevos de avestruz para afrontar el reto de vivir, no ya durante días, semanas o meses... sino de años, en un lugar como este. Añadamos los interminables trámites burocráticos, la necesidad imperiosa de aprender la lengua indonesia, la lucha denodada contra las compañías madereras y por velar que se cumpliera la ley, la inevitable soledad y aislamiento... el intento continuado de salvar no solamente a los orangutanes sino sobre todo de salvar su entorno natural, la convivencia con los mismos en el campamento, que se fue llenando paulatinamente de "refugiados" liberados del cautiverio.

El libro escrito y publicado por Biruté en 1.994 resume sus 23 años, en aquel entonces, de experiencia en el estudio y la observación de los orangutanes y su denodada lucha personal a favor de la conservación de la selva tropical. Toda una epopeya que el libro relata hasta en sus más mínimos e íntimos detalles. A pesar de todos los elementos propios de una aventura y donde sería muy sencillo convertirse en protagonista absoluto Biruté nunca olvida el objetivo principal, el estudio de estos enigmáticos primates. Ellos serán, más que su labor de investigación, más que su lucha heroica, los protagonistas.


En 1.971 los orangutanes eran un misterio, era ya conocida su gran inteligencia, característica que comparten con los chimpancés, nuestros ancestros zoológicos más próximos y los gorilas... sin embargo había algo que no cuadraba en la ecuación. Chimpancés y gorilas son simios muy sociables que viven organizados en clanes, la compleja iteración social era por aquel entonces, y creo que también ahora, la explicación más plausible sobre el porqué de su gran inteligencia... sin embargo los orangutanes son simios solitarios, los machos son agresivos, solitarios y territoriales, los jóvenes inmaduros también viven la mayor parte del tiempo en soledad, y las hembras con sus crías también viajan solos por la selva. Hay contacto entre sus miembros, de otra forma no existirían, pero siempre de forma ocasional... y sin embargo no parecen mucho menos inteligentes que sus primos chimpancés y gorilas. Cuando Biruté llegó a Borneo nadie había podido observar a los orangutanes en libertad durante mucho tiempo, estudios puntuales, instantáneas... un puzzle al que le faltaban la mayoría de las piezas era todo lo que se poseía. La valerosa investigadora ayudada en los primeros años por su no menos esforzado y valiente marido, desvelaron tras décadas de observación el misterio de la  inteligencia del gran simio pelirrojo, unas sorprendentes conclusiones que se servirán al lector como la guinda de un pastel al final del libro.

Capítulo a capítulo, el magnífico libro editado por "Pepitas de calabaza", una editorial con menos proyección que un Cinexín según reza en su web, nos hace partícipes de su aventura personal y científica, con más de seiscientas páginas llenas en ocasiones de una gran intensidad y dramatismo, capítulos enteros dedicados a un simio o grupo de simios en particular y los pormenores de su observación y la relación con la investigadora, como poco a poco la "humanidad" de estos animales va penetrando y calando en la psicología de la antropóloga canadiense y esta va implicándose más y más a título personal. Son conmovedores los fragmentos del libro dedicados al cuidado de los orangutanes en el campamento, como tuvo que hacer de "madre" para muchos de ellos y cargar con los simios a todas partes... uno se pregunta donde está el límite de la paciencia de esta gran mujer, de este ser extraordinario digno de subir a los altares o de ser beatificado, si su causa, que no su entrega y espíritu de sacrificio, hubiera sido otra.



Mención aparte merece su homenaje a su querida Dian Fossey, archiconocida gracias al film "Gorilas en la niebla" y su lucha por la preservación de los gorilas de montaña, el reconocimiento al papel del gran Louis Leakey, sin el cual le hubiera sido mucho más difícil poner un pie en aquella isla, y por supuesto a Jane Goodman, verdadera pionera en los estudios de campo de los grandes simios. Biruté es mucho menos conocida que estas otras investigadoras y este libro, y su secuela en forma de documental protagonizado entre otros por la propia Galdikas, "Born be wild", en cierta forma hacen justicia a su figura y su trabajo.
Lo mejor: Un libro excelente donde resuena de forma incesante un amor y una pasión por la naturaleza fuera de lo común, y donde además se nos hace partícipes de los problemas que conlleva su conservación de una forma completamente realista. Es un libro por otra parte con múltiples niveles, el relato de una epopeya humana, una historia personal, la problemática del estudio de los grandes simios en su hábitat natural, la filosofía de la investigación de campo y los límites de la intervención humana, las conclusiones de un estudio de décadas de obstinado y difícil seguimiento de unos animales extremadamente difíciles de observar, la implicación emocional al convivir cada día con unos animales complejos y fascinantes... estoy seguro que ningún lector aficionado a estos temas quedará decepcionado.


Lo peor: Llevada por su pasión por la investigación Biruté en ocasiones describirá con tal lujo de detalles y de forma tan pausada sus vivencias en la selva con los orangutanes que en alguna que otra vez se nos escapará un bostezo... tengo la sensación de que al libro le sobraban más de cien páginas, siendo generoso, aunque también es verdad que en sus dos últimos y maravillosos capítulos es fácil tener también la sensación de que el tedio bien valió la pena, al menos así lo he vivido yo ;-).


martes, 2 de diciembre de 2014

El silencio de los animales



Ficha: "El silencio de los animales", John N. Gray, editorial Sexto Piso, 177 páginas, ISBN: 978 84 15601 35 7

En el último capítulo de su excelente ensayo "Perros de paja", J. Gray tras dedicarse a intentar arrasar los fundamentos de cualquier tipo de creencia, no solamente ya en el dios de la religión, sino también en las ideas de progreso humano, moralidad, fe en la ciencia etc etc y en definitiva cualquier característica "humana" que pueda diferenciarnos del resto de los animales llega a un punto final donde ya solo le resta exponer su conclusión, un vistazo al paisaje tras la batalla... un "bueno, ¿y ahora que?", que se resume en una defensa de la vida comtemplativa, así de simple. 

"La contemplación no es la calma deseada de los místicos, sino la rendición voluntaria a momentos que nunca se repetirán. Cuando renunciamos a esas ansias nuestras tan humanas, damos la espalda a lo mortal. Los verdaderos objetos de contemplación no son las esperanzas morales ni los sueños místicos, sino los hechos sin fundamento...    Los demás animales no necesitan propósito alguno en su vida. Siendo, como es, una contradicción para sí mismo, el animal humano no puede vivir sin uno. ¿Tan inconcebible nos resulta que el objetivo de la vida sea sencillamente ver?."

En esta obra, publicada diez años después, retoma el tema principal de aquel radical ensayo, para mí sin duda una de las obras imprescincibles de este nuevo siglo, y lo hace justo en el punto donde lo dejó. De nuevo vuelve a la carga contra todo tipo de idealismo, especialmente contra su objetivo principal que sorprendentemente no es ni mucho menos la religión, sino el humanismo moderno, la creencia y la fe en el progreso de la humanidad, en un progreso sostenido por la ciencia y la tecnología, en definitiva en lo que para el pensador británico son los nuevos dioses, los sucedaneos de la religión.

No es que Gray no perciba el enorme progreso científico y tecnológico, es sencillamente que no cree que este se traslade al ser humano en el aspecto ético de la misma forma... vamos que a pesar de los logros de la ciencia seguimos, y seguiremos en un futuro, siendo el mismo ANIMAL de siempre, si acaso incluso peor. Una visión muy sombría sin duda, pero que para Gray está más que demostrada.

Es lógico que la religión por una vez sea dejada un poco al margen, ya que se despachó a gusto contra ella en la obra señalada, y que en este caso arremeta contra el humanismo, siempre en la definición un tanto estrecha que él le da, seguramente porque para el autor la religión dejó hace bastante tiempo de constituir la base fundamental del espíritu de los tiempos, ahora el adversario es otro.


Los años han pasado y el estilo de Gray se ha hecho mucho más literario. Este es un libro diferente aun tratando básicamente sobre lo mismo, Gray en este caso no salta de una referencia a otra ni atiborra al lector con datos, hay un desarrollo más lento y se nota su maduración como escritor, ha atemperado un poco su furia y su radicalidad, da la sensación de que al volver sobre lo mismo quisiera completar la visión de aquel pequeño gran ensayo y reelaborar sus ideas con mejor estilo:

"Los mitos modernos son mitos religiosos formulados en otros términos. Ambos responden a una necesidad de significación innegable. A fin de sobrevivir, los seres humanos inventaron la ciencia. Si se lleva a cabo de manera coherente, la investigación científica socava el mito. Pero la vida sin mitos es imposible, por eso la ciencia se ha convertido en un canal para los mitos, y el más importante de ellos es el mito de la salvación a través de la ciencia. Cuando la verdad es irreconciliable con el sentido, el sentido gana".

En su intento de demostrar que los avances del progreso humano dan tanto pasos hacia atrás como hacia adelante, por mucho que la ciencia y la tecnología avancen siempre, no dudará en presentar numerosos ejemplos históricos, los desastres de la Segunda Guerra Mundial, los totalitarismos nazi y muy especialmente el de la Rusia de Stalin y países afines, no dudará en echar mano de los ejemplos sacados de la literatura del siglo pasado, ver como lo que conocemos como civilización se disuelve rápidamente en la nada ante determinadas circunstancias y como surge nuestra siempre onmipresente animalidad en el momento en que se lucha por sobrevivir. Para Gray somos incapaces de dejar de engañarnos a nosotros mismos, de hecho esa capacidad de autoengaño es fundamental en nuestra supervivencia, no dejará de ofrecer ejemplos de ello a lo largo del libro.

El novelista Joseph Conrad, los escritores Norman Lewis, Curzio Malaparte, Arthur Koestler, Joseph Roth, George Orwell, Eugene Lyons... toda una selección de autores que vivieron intensas y dramáticas experiencias que plasmaron en sus libros donde se ahonda en la naturaleza humana, servirán de base a Gray para detallar su falta de fe en una naturaleza "superior" del ser humano. Sus obras serán la inspiración para la idea de que la civilización, la moral, y cualquier ideal basado en un futuro mejor o en un progreso general de la humanidad no son más que ficciones que se desmoronan rápidamente si las circunstancias que las sostienen cambian. En un ejemplo también presente en "Perros de paja" comparará a la humanidad con los peces, prisioneros del medio acuático por naturaleza, aunque una de sus especies pueda abandonarlo brevemente para volar eso no significa que la capacidad de volar, y su comparación con la libertad, sea la verdadera esencia del pez. Gray tiene muy claro que el ser humano aunque aparentemente ansíe libertad en la práctica esta le da miedo y siempre preferirá una esclavitud si esta le reconforta y le hace sentir mínimamente seguro ¿alguien lo duda a estas alturas?.

Tras centrarse en los aspectos externos de la civilización en su primera parte "El viejo caos", el libro en su segunda parte "Más allá del último pensamiento" aborda el siempre nebuloso y resbaladizo tema del mundo psicológico, el lado íntimo e interno de la naturaleza humana ... de buenas a primeras una curiosa apología de Sigmund Freud cuyas investigaciones y conclusiones sobre el inconsciente, hoy más que cuestionadas, le vienen a Gray como anillo al dedo para intentar demostrar que el libre albedrío no es más que otro mito más, la parte que le dedica al gran pensador y filósofo austríaco es con diferencia la más importante y "sustanciosa" del libro, aunque para mí sea de lejos la más prescindible. Afortunadamente pronto el libro aborda la obra de otros autores como el desconocido poeta T.E. Hulme y el filósofo Fritz Mauthner que siguen subrayando la idea principal de Gray en este capítulo, la inexistencia del yo, de los conceptos y la irrealidad del mundo de las ideas.

Finalmente el libro en su tercera parte titulada "Otra luz solar" aborda a través de la obra de J. A. Baker, la posibilidad de una conciencia alternativa a la humana, un intento de ver el mundo a través de los ojos de un animal y de examinar las cosas de una forma nueva, Gray se adentra en los terrenos inexplorados de una especie de misticismo basado en la contemplación de la naturaleza... de nuevo aparece la temática de los animales, la analogía entre la vida de estos y la vida humana, la búsqueda del silencio, ya sea ambiental o mental, en contraposición al mundo siempre silencioso de los animales. 

"Mientras que para el resto de los animales el silencio es un estado natural de quietud, para los seres humanos el silencio es una huida de la conmoción interna. El animal humano, de naturaleza volatil y discordante, busca en el silencio un alivio del hecho de ser quien es. Por el contrario, las otras criaturas disfrutan del silencio como un derecho de nacimiento. Los seres humanos buscan el silencio con el anhelo de redimirse de sí mismos; los otros animales viven en silencio porque no necesitan redimirse"

El libro tras realizar algunas incursiones en la obra de varios autores y su peculiar visión de la vida, en ocasiones muy marcada por la tragedia, termina de la misma forma que "Perros de paja", un llamamiento a la vida contemplativa como la forma más auténtica de existencia humana:

"El misticismo sin dios no puede escapar del carácter definitivo de la tragedia ni hacer que la belleza sea eterna. No disuelve el conflicto interno en la falsa quietud de una calma oceánica. Lo único que ofrece es el mero ser. No hay redención de la condición humana, pero no hay necesidad de redención".

No parece gran cosa, contemplación, disfrute de la vida en lo que se pueda, abandono de falsas ilusiones... no me cabe la menor duda, el fantasma de Schopenhauer ronda bastante por la obra y la cabeza del Sr. Gray, el viejo filósofo también llegó a la misma conclusión, mejor apartarse lo más posible y limitarse a contemplar, sin intentar cambiar nada, ni casarse ni con nadie ni con ideal alguno, ni complicarse la vida. Al menos en esta ocasión hay un llamamiento a hacer algo... aunque sea la pura y simple contemplación. Afortunadamente, y en una contradicción tipicamente humana, tenemos este libro y otros del pensador británico, frutos del pensamiento y la acción ;-)

Lo mejor: Recomendable ante todo para los que ya conozcan la obra de John Gray y disfrutasen de la brillante exposición de ideas de "Perros de paja", este es más de lo mismo solo que más pausado, con más referencias literarias, más poético y quizás algo menos radical, al menos asoma por parte del autor una mayor comprensión hacia aquellos, creo que casi todos nosotros, enredados en los mitos de la modernidad. Su progresiva derivación hacia temas relacionados con la mística ha sido una agradable sorpresa... quizás siga por ese camino en futuros ensayos. Tengo muy claro que seguiré leyéndole.

Lo peor: ¿Era necesario este libro?, como muy bien señaló Antonio Muñoz Molina en El País Semanal, "un nuevo libro de John Gray es siempre más de lo mejor y más de lo mismo", dicen que los más grandes filósofos suelen vertebrar su obra en torno a una sola idea... esa descripción le viene a Gray como anillo al dedo. Tanto sus defensores como sus detractores lo son por lo mismo, es por eso uno de los filósofos a los que hay que leer para alinearse a uno u otro lado, por mi parte me cuesta mucho trabajo encontrar argumentos para rebatir o condenar sus ideas... seguramente porque el signo de los tiempos que corren se obstina en darle una y otra vez la razón.


lunes, 24 de noviembre de 2014

La gran divergencia


Ficha: "La gran divergencia",  Peter Watson, editorial crítica, 718 páginas, ISBN: 978 8498922 707

Leer un libro de Peter Watson es embarcarse a propósito en una gran aventura, cualquiera de sus últimos trabajos editados en castellano "Historia intelectual del siglo XX", "Ideas, historia intelectual de la humanidad", este que aquí comento, y el recientemente publicado "La edad de la nada", no son ensayos del montón, hablamos de voluminosos trabajos llenos de erudición, elaborados con una gran calidad y redactados con la habitual maestría del periodista, escritor y erudito británico. Son ensayos por así decirlo que están varios pasos por encima de la media, que juegan en otra liga... si existiera algo así como una "liga de honor" del ensayo divulgativo las obras de Watson estarían en la misma sin duda alguna.

De nuevo nos movemos en el terrenos históricos donde el Sr. Watson se mueve como pez en el agua, concretamente en este caso se trata de historia comparada en el periodo denominado neolítico y la edad de bronce principalmente, entre el continente euroasiático y el americano. En 1.492 los europeos que trabaron contacto con las tierras americanas se encontraron con un mundo muy diferente del que habían dejado atrás... hubo un tiempo en el que el nivel de desarrollo entre América y Eurasia (incluyendo Africa y oceanía) era el mismo. Hace unos dieciseis mil años que los primeros seres humanos entraron en el continente americano, a través de lo que hoy se conoce como el estrecho de Bering que en aquel tiempo ponía en contacto Siberia con Alaska a través de una enorme lengua de tierra de cientos de kilómetros de anchura. Estábamos en la última era glacial y el océano ocupaba una porción menor que ahora... posteriormente el calentamiento de la Tierra y la desaparición de los enormes glaciares dieron lugar a una subida del nivel del mar que dejaron a las dos grandes masas continentales de Asia y América del Norte incomunicadas... para entonces los seres humanos que habían entrado allí ya habían comenzado su gran aventura, una epopeya que desde nuestro tiempo solo podemos intentar aventurar de un modo muy especulativo, tal y como reconoce el mismo Watson desde el inicio del libro. Aunque sea precisamente ahora, a más quinientos años del encuentro entre ambos mundos, cuando mejor puede ser entendida gracias a los descubrimientos científicos y arqueológicos.



Otros trabajos ponen especial énfasis en intentar encontrar paralelismos entre diferentes culturas, como muy bien comenta Watson es algo comprensible y plenamente justificado, centrar un trabajo precisamente en las diferencias y en el QUE nos hace diferentes es un terreno complicado que se presta a interpretaciones retorcidas e interesadas destinadas a aventurar supuestas supremacías de tal o cual cultura, de hecho ha sucedido muchas veces en el pasado con trabajos supuestamente "serios". Sin embargo el escritor británico encuentra precisamente ahí, en el análisis de las diferencias entre el desarrollo histórico y cultural de ambos mundos el fundamento para escribir este monumental ensayo, siempre con la sana intención de aclarar cosas interesantes sobre la naturaleza humana que nos haga comprendernos mejor a nosotros mismos. 


Historia, mitología, paleantropología, zoología, climatología, geografía, botánica, sociología... el relato y la interpretación del devenir histórico y humano en América y su comparación con el acaecido en Eurasia posee múltiples facetas donde, sobre todo en el continente americano, tenemos que movernos siempre en el terreno de lo puramente especulativo por desgracia, pero donde a su vez hay que fundamentarse todo lo posible en lo poco que sabemos y construir una historia mínimamente verosimil.

Capítulo a capítulo Watson va desgranando una historia aportando multitud de datos, haciéndose eco de numerosos trabajos de antropología principalmente, pero también de otras especialidades como las que estudian la flora, fauna y clima de épocas pasadas, el vulcanismo y la actividad sísmica, la evolución de la vegetación en lo referente a las especies comestibles etc. Desde el comienzo de las grandes migraciones humanas que saliendo de África bordearon Oriente Medio y se adentraron en Asia hasta Siberia, hasta el establecimiento y cruce por el puente de tierra hacia Alaska y posteriormente la distribución y expansión hasta el extremo sur del continente.

Estos estudios nos revelan notables diferencias de todo tipo, diferencias en los vegetales comestibles, ausencia de cereales en América salvo el maíz que fue "domesticado" en una época mucho más reciente de la que se suponía en un principio, ausencia de grandes mamíferos domésticos y bestias de tiro, una orografía que al extenderse de norte a sur complicaba enormemente los desplazamientos, un clima endemoniado, un clima explosivo con fenómenos atmosféricos devastadores como el de El Niño en América del Sur, una actividad sísmica y volcánica sin parangón con cualquier otro lugar de la Tierra, la persistencia de las religiones chamánicas y la abundancia de drogas psicotrópicas que proporcionaban unas supuestas experiencias místicas y religiosas mucho más vívidas que en Eurasia... todo ello terminó conformando un mundo muy distinto en desarrollo y mentalidad al existente en el viejo continente. 

El como las condiciones ambientales y las circunstancias influyen en la historia humana, en la visión del mundo y las religiones es la piedra angular del libro. Si América, a pesar de sus indudables logros civilizados como los diversos imperios que se consiguieron poner en pie, estaba todavía en una edad del bronce cuando en Europa se conocía ya la pólvora y se estaba a punto de dejar atrás la Edad Media... es decir hablamos de un atraso tecnológico en muchos aspectos de dos mil años o más, no fue por capricho ni por indolencia, ni por una menor capacidad intelectual de los nativos americanos en relación con sus homólogos del viejo continente... Nunca hubo una ganadería semejante a la de Eurasia que constituyó el motor y germen original del comercio, una ganadería que según Watson estuvo en el origen de las religiones monoteístas, un comercio que estimuló la aparición de la escritura, el invento de la rueda y el carro eran virtualmente inútiles sin bestias de tiro. Nunca hubo un corredor de comunicaciones de este a oeste como el de Eurasia que desde Europa occidental llegase hasta extremo oriente, nunca hubo una ruta de la seda o de las especias. Las comunicaciones norte-sur son mucho más difíciles que las de este a oeste porque tienen el obstáculo añadido de la diversidad de climas... altas montañas, enmarañadas selvas pobladas de insectos transmisores de enfermedades, desiertos... y todo ello sin medios de transporte similares al del buey doméstico o al del caballo, sin una ganadería trashumante como la de oriente Medio, Europa y Asia. 


Sumemos a ello la pervivencia de religiones de origen chamánico que nunca evolucionaron del todo, tal y como si sucedió en el viejo mundo con unos cultos que abandonaron las prácticas  propias de pueblos de cazadores-recolectores a cultos basados en la fertilidad, propios de agricultores... para más adelante evolucionar a religiones patriarcales, a través de los pueblos ganaderos y nómadas, para terminar desembocando en los grandes monoteísmos. La abundancia de drogas psicotrópicas, junto con una naturaleza despiadada y brutal fue moldeando unos cultos centrados en el sacrificio, cultos donde no se pedían dones a los dioses sino que más bien se los veía como seres temibles y a los que se les rogaba para que no actuasen. En su momento de mayor apogeo, justo con la llegada de los españoles a México, el imperio Azteca sacrificaba varios miles de víctimas al año tan solo para "mantener en funcionamiento al sol"... sin duda una experiencia religiosa y una mitología basada en pasados cataclismos de origen volcánico en los que el humo y las cenizas oscurecían el sol durante mucho tiempo. 

El lector curioso interesado en el tema, y sobre todo deseoso de intentar cubrir en la medida de lo posible esa gran laguna histórica que constituye la historia de la América Precolombina encontrará en el ensayo de Watson una gran cantidad de datos de su interés. Datos sobre la economía, la organización y la vida de las diferentes culturas que fueron apareciendo y desapareciendo en el tiempo en América, numerosos datos sobre sus creencias y sus religiones, fundamentales para entender su forma de vida y su historia, los diferentes hallazgos arqueológicos y su datación, y sobre todo un intento para meternos en su mentalidad, en su forma de ver el mundo y aunque cueste trabajo comprender algunas cosas terribles de su historia, como su afición y obsesión por los sacrificios humanos, darnos cuenta de que su mundo era diferente, su mentalidad y su idea sobre la vida y la muerte también y que no podemos juzgarles correctamente desde una perspectiva no ya moderna sino premoderna incluso.

Lo mejor: Un relato apasionante, muy bien documentado, con multitud de datos y referencias a obras externas, que viene a arrojar luz sobre un periodo particularmente oscuro de la historia humana. Me ha sido inevitable recordar aquel juego de ordenador "civilization" con el que pasé tantas horas entretenido allá por los años 90, mi estancia en México hace años en la que visité el museo de antropología del Distrito Federal y el museo de Jalapa, la visita a Teotihuacán y sus pirámides del sol y de la luna, la película "Apocalipto" de Mel Gibson, así como recordar las palabras de una amiga licenciada en Historia del Arte "la historia fundamentalmente es una interpretación"... un pensamiento que en su momento me parecía erróneo, ya que hay hechos que están más allá de toda interpretación a mi entender, pero que tras una oportuna reflexión, y sobre todo a través de la lectura de este libro, me parece completamente cierto. Sobre la interpretación que nos trae Peter Watson en este libro nunca sabremos seguramente si es completamente acertada o no, pero está claro que un trabajo tan bien documentado y narrado con tanta lógica debe por fuerza estar muy cerca de la verdad. 

Lo peor: Aunque el libro depara algunos descubrimientos sorprendentes y multitud de datos en general sigue una senda previsible que se anuncia una y otra vez, las ideas más importantes pueden ser resumidas en poco espacio... de hecho el autor lo hace en el prólogo y los apéndices, todo lo demás es documentación y reunión de pruebas a favor de la tesis principal del libro. Al final he terminado encontrando monótono el relato, por mucho que me haya aportado gran cantidad de información que desconocía sobre la aventura humana en América. 


martes, 11 de noviembre de 2014

La pasión de la mente occidental


"He partido del supuesto de no otorgar prioridad especial a ninguna concepción de la realidad en particular, ni siquiera a la actual, que, por lo demás, es múltiple y tremendamente fluida en sus capas profundas. En cambio, me he aproximado a cada cosmovisión con el mismo espíritu con el que me hubiera aproximado a una obra de arte excepcional; es decir, tratando de comprender y apreciar, de experimentar sus consecuencias humanas, de permitirle revelar su significado"


Ficha: "La pasión de la mente occidental", Richard Tarnas, editorial Atalanta, 702 páginas, ISBN: 978 849 576318

Me encontré con este libro por casualidad en la Biblioteca Regional mientras inspeccionaba la sección de filosofía, a la que le suelo dar un "repaso" cada cierto tiempo. En un principio no captó demasiado mi atención, aunque si lo suficiente como para que buscase información sobre el mismo en Internet... tras leer la información que la editorial difundía sobre el mismo y alguno de los comentarios de lectores me dije que era una obra a la que bien valía la pena echarle un vistazo de forma mucho más detenida. Pocas veces he tenido la sensación de acertar tan de lleno con un libro.

Tras una lectura muy intensa que me ha llevado algo menos de una semana, bastante poco teniendo en cuenta que si bien el texto en sí ocupa "solamente" 559 páginas de las setecientas que tiene el libro, el resto lo componen los índices, notas, bibliografía y demás material anexo, este no es un libro donde haya demasiada "paja", más bien todo lo contrario, la narración es densa en ideas, no hay partes más ligeras, ni diálogos, hay pocas citas de otros autores... de principio a fin asistimos a todo un recital de ideas, magníficamente expuesto y narrado por este filósofo y psicólogo de origen suizo y afincado en California que en 1.991 y tras casi una década de trabajo decidió publicar esta especie de "prefacio" a otra obra más ambiciosa que ya vería la luz en 2.006 "Cosmos y Psique". 

Si la intención de Tarnas en un principio era la de elaborar un trabajo preparatorio a la obra que estaba gestando, mucho más importante, donde ya elaboraría su particular filosofía acerca de una nueva visión del cosmos, un nuevo paradigma que podría constituir una alternativa a la actual visión posmoderna, está muy claro que la labor se le fue un poco de las manos... bastante diría yo.


Era imposible presentar a sus lectores un trabajo donde analizase la posible futura evolución de la actual visión del cosmos sin que estos comprendieran bien la visión actual, y naturalmente para comprender la visión actual nada mejor que explicar cual ha sido su proceso de formación y evolución a lo largo del tiempo.

 La actual visión moderna, o más bien "posmoderna" tal y como apuntaba antes, ha derivado y evolucionado de una cosmología moderna, esta lo hizo a partir de la heredada del medievo, y a su vez esta evolucionó a partir de la visión del cosmos de la antigüedad clásica... de modo que para entender bien la cosmovisión del presente y contemplarla en toda su complejidad hay que retroceder en el tiempo más de veinticinco siglos... a los tiempos de Pitágoras, Heráclito, Parménides... de allí pasar a Platón, de este a Aristóteles y posteriormente a la figura clave de Ptolomeo, de ahí a los neoplatónicos... hasta toparnos con el cristianismo, primero en su visión de orientación más judaica, de ahí a la cristiana romana e influida por Platón de la mano de de San Agustín, asistir al nacimiento de la Escolástica Medieval gracias a Santo Tomás que trajo de nuevo a Aristóteles, y de allí sumergirnos en el fascinante mundo del Renacimiento donde terminaremos topándonos con la revolución de Copérnico, Kepler y Galileo, que culminaría finalmente en Newton. Estaríamos ya en una nueva visión del cosmos, el mundo moderno, que culminaría con Kant, Darwin y Nietsche en un proceso imparable de desmantelamiento de la figura del hombre como centro del mundo... Freud y posteriormente Einstein vendrían a colocar el último clavo en el ataud y volver a poner patas arriba el ordenado cosmos mecanicista de Newton... un viaje intenso y fascinante.

Veinticinco siglos de filosofía, ciencia y religión unidas por el nexo común de la visión compartida del cosmos dan para mucho... Tarnas podía haber optado por dos opciones mucho menos interesantes, o bien un trabajo más ligero donde expusiese unas pocas líneas de pensamiento salpicadas con datos, o bien un trabajo más exhaustivo donde viniese a construir una especie de enciclopedia en pequeño con una historia detallada de los principales protagonistas, sus vidas y sus obras... sin embargo optó por una opción más interesante, exponer las ideas principales, rehuir de dar datos biográficos, referencias a obras, fechas, solo los datos verdaderamente imprescindibles... y empeñarse en un relato denso, descriptivo, claro y ameno de las ideas fundamentales... y sin ahorrar esfuerzos en ello. El libro es una maravilla.


De principio a fin la obra está dotada de una coherencia, un estilo y una claridad explicativa impresionantes, no me extraña que este libro haya sido escogido por muchas universidades americanas como texto obligatorio para sus estudiantes de filosofía, imagino que de primer curso. Desde el lugar donde me ubican mis escasos conocimientos, desde luego que yo haría lo mismo, es un libro que presenta una visión de conjunto y una unidad absolutamente magníficas, ideal para contemplar el "bosque" de las ideas sin perderse por sus innumerables ramas... hay mil y una obras para observar la filosofía en detalle... pero ¡que pocas que ofrezcan una visión de conjunto tan majestuosa y a la vez tan rica de ideas y con tanta sustancia como la que R. Tarnas nos ofrece aquí!. Lo dicho, sin duda en la mente de su autor esta no era más que una obra "auxiliar" de otra más ambiciosa, y ya completamente de su "cosecha", que terminó desbordándole.



Alguna vez algún lector de este blog me ha escrito con la intención de que le recomiende algún libro de filosofía, al ver que es el tema dominante en el mismo... hay mucho donde escoger si uno comienza a interesarse por estos temas, muchos libros agradables de leer que proporcionan unos conocimientos básicos y generales, enfocados por biografías de grandes pensadores, por obras filosóficas, por ideas... centrados en la ética o en el arte de vivir. Nunca había visto uno tan bueno como este y que además sirviera también como introducción... si hay una medalla que puede ponerse el filósofo suizo-americano es sin duda la de la brillantez y la claridad expositiva, no hay ni el menor indicio en la mayor parte de este libro de aridez ni opacidad... y no solamente no está reñida dicha claridad con la profundidad de las ideas expuestas, es que llega un punto en el que tanta claridad "asusta", uno lee y se rebela "no puede ser, no puede ser tan simple... " transmite la seguramente engañosa sensación de que esto es "fácil" que no hay que darle demasiadas vueltas, que el pensamiento humano y la filosofía en su expresión más profunda tampoco son tan difíciles de entender, al menos según sus líneas generales, que su evolución a través de la historia tiene su lógica, que apenas hay ideas originales y que detrás de muchas ideas aparentemente modernas siguen vivitas y coleando otras mucho más antiguas a poco que se escarbe un poco.

La exposición del pensamiento y la cosmovisión de la antigüedad clásica es soberbia, me ha impresionado por su sencillez y claridad, por su insistencia en sus características más importantes que no hay que perder nunca de vista y cuyos efectos llegan hasta nuestros días. La atención prestada a los presocráticos y los sofistas, verdaderos perdedores y marginados en la historia oficial por la atención prestada a los gigantes Platón y Aristóteles, y que los tiempos modernos han terminado reivindicando... el modelo atomista de Demócrito, la modernidad del pensamiento de los sofistas, la visión Pitagórica de un orden universal que luego fue copiada y ampliada por Platón... en lenguaje taurino habría que decir que cuando termina uno esta primera parte consagrada al mundo griego el autor ya "sale en hombros y por la puerta grande".

Es muy habitual en los tratados sobre historia de filosofía pasar un poco "de puntillas" por la Edad Media... total solo son mil años de nada... Pues no, Tarnas le dedica un gran espacio a esos mil años, aparentemente tan oscuros y tan poco productivos en los que parece que nada hubo aparte de los habituales San Agustín y Santo Tomás. La doctrina cristiana, su visión del mundo, lo que cambiaron y adoptaron del mundo griego, las tensiones y diferentes visiones "cristianas"... la irrupción de la poderosa figura de Santo Tomás y la reivindicación de la figura de Aristóteles, la combinación de aristotelismo y su defensa a ultranza de la razón, con una visión platónica del mundo de las ideas adaptada a la cosmología cristiana, los dogmas del cristianismo y sobre todo el porqué, explicado con una minuciosidad que raya en la obsesión, del motivo por el cual el cristianismo arrolló y suplantó con tanta eficacia al mundo pagano. Acostumbrados como estamos siempre desde nuestra visión moderna a una crítica permanente del cristianismo cuesta trabajo ver como en muchos aspectos su cosmovisión era muy superior a la de la antigüedad... Tarnas no cae en el error y muestra tanto los aciertos como los errores. Y sobre todo como una idea habitual durante todo el relato filosófico nos mostrará como el cambio de paradigma nunca implica la desaparición completa de las ideas anteriores y como estas vuelven a surgir una y otra vez aunque sea de forma camuflada.


El medievo en crisis tuvo su particular "adolescencia" en el Renacimiento que terminaría alumbrando al mundo moderno y a su nuevo y radical cambio de cosmovisión... una crisis, un parto, de más de dos siglos que se inició con Copérnico y que continuó con Kepler y Galileo, la visión medieval del mundo saltó hecha pedazos... el hombre, y no Dios, pasó a ocupar el centro del mismo. Descartes erigió a la razón, no el dogma o la palabra revelada, como árbitro supremo del conocimiento, Newton proporcionó leyes físicas y matemáticas que explicaban el orden de los cielos sustituyendo a las esferas celestiales de Platón y Ptolomeo... los empiristas británicos Locke y Hume, y posteriormente Kant terminarían también echando por tierra a la razón "pura" de Descartes como principal instrumento de conocimiento. Quedaba el camino expedito para la siguiente convulsión... la teoría de la evolución de Darwin vino a demoler lo que quedaba de autoridad en la Biblia en relación al origen del hombre y del mundo.  El hombre se desliga del cosmos para siempre, es un animal como cualquier otro, tanto su conocimiento a través de la experiencia como a través de la razón poseen límites... y no solo eso, como demostraría más tarde Freud, ni siquiera es dueño de sí, la otrora poderosa razón no gobierna en casa.

El paso de un mundo unido, pleno de sentido, donde el hombre ocupaba su lugar de honor, un mundo ordenado y regido por leyes físicas implacables pero al alcance de la razón humana ha terminado dando lugar al mundo caótico, fragmentado, complejo y carente de sentido de la posmodernidad, un mundo donde el hombre se cuestiona cada vez más sentido alguno y donde parece imposible encontrar un mínimo de coherencia, donde todo es relativo, donde atrapados en la jaula del lenguaje queda cada vez más claro que el universo es un lugar casi por completo hostil y donde el azar parece ocupar un lugar antes impensado. Un mundo donde predomina la "deconstrucción" de todo sistema, un mundo impregnado de los pies a la cabeza de un escepticismo que si bien nos preserva de falacias e ideas falsas por un lado, por el otro y llevado a su extremo nos conduce al pensamiento estéril del "todo vale lo mismo".

Ante este panorama desolador de la posmodernidad, Tarnas llegado el final del libro se aventura a lanzar su hipótesis particular, estamos en el fin de un periodo histórico, una agonía que comenzó en el siglo XIX y que se ha acelerado en el XX, un momento de crisis a todos los niveles que terminará alumbrando el nacimiento de una nueva cosmovisión ¿cual podrían ser las características de la misma?... Tarnas apuesta por la vuelta a unos valores antiguos, primordiales, centrados en el elemento femenino. Femenino no solamente entendido como de ese género, tan ninguneado e ignorado a lo largo de casi toda la historia, sino en relación a lo femenino entendido como simbólico, femenino como global, como indiferenciado, como holístico... una vuelta a "casa", una erosión y ruptura de la furiosa individualidad que comenzó en el Renacimiento. Un abandono paulatino de la visión "masculina" que ha predominado desde entonces.

Habrá quien encuentre "sospechoso" este anhelado retorno, que Tarnas ejemplifica con el proceso psicológico de vida indiferenciada en el útero materno, trauma del parto, diferenciación y separación del mundo, anhelo de retorno y finalmente unión mística con el "todo". Un proceso que recuerda a la dialéctica de Hegel de tésis, antítesis y síntesis para terminar repitiendo el ciclo de nuevo... y que inevitablemente hay que ver bajo la sospecha a un cambio a un estado "regresivo" anterior al pensamiento moderno. Dicha crítica solamente se puede ejercer desde el punto de vista equivocado de no haber entendido del todo a Richard Tarnas, pues como ejemplifica este una y otra vez, ningún cambio de paradigma, ningún cambio de cosmovisión acarrea la ruptura total con el anterior, perviviendo muchas de las ideas anteriores bajo otras formas... así que no hay peligro de regresión a estados primitivos, esa supuesta emergencia de un nuevo paradigma presidido por el elemento "femenino" no debería asustar a nadie. De la misma forma que tanto el cristianismo como la modernidad surgieron en un momento en que históricamente eran muy necesarios por haberse superado completamente el modelo anterior, si seguimos el razonamiento de R. Tarnas en este libro, el nuevo paradigma tendría que venir a suplir las graves carencias del modelo actual en crisis y volver a impulsar a la humanidad a un nuevo desarrollo... 

"Pero para lograr esta reintegración de lo femenino reprimido, lo masculino debe pasar por un sacrificio, por una muerte del yo. La mente occidental debe tener la voluntad de abrirse a una realidad cuya naturaleza podría hacer añicos sus creencias mejor establecidas acerca de sí misma y el mundo. Éste es precisamente el acto de heroísmo que ha de tener lugar. Ahora es necesario cruzar un umbral que exige un verdadero acto de fe, de imaginación, de confianza en una realidad más amplia y compleja; umbral que, además, exige un acto de auto exploración sin flaqueza alguna."

Lo mejor: Un trabajo impresionante, inspirado e iluminador que no será olvidado con facilidad. El libro de filosofía que me llevaría a una isla desierta para leer una y otra vez. Una obra maestra cuya lectura me ha proporcionado un gran placer y abundantes momentos de felicidad, lo recomiendo encarecidamente a todos los lectores amantes de la filosofía y la belleza del pensamiento humano.

Lo peor: La parte donde el autor se "moja" y anticipa cambios sobre un hipotético cambio de paradigma es tanto el punto fuerte como flaco del libro... tanto en el caso de que uno esté en desacuerdo como si coincide con R. Tarnas; eso es lo de menos porque está claro que pueden pasar muchas décadas, siglos tal vez, a que lo pronosticado por el autor pueda materializarse, si es que llega a suceder... dada la dinámica vertiginosa con la que opera actualmente el mundo. Las dos décadas transcurridas desde la publicación de su libro creo que le han terminando dando la razón, en parte, y seguramente en el día de hoy serían visibles algunos aspectos del nuevo "paradigma emergente"... junto con demasiadas evidencias también, por desgracia, de que las cosmovisiones más anquilosadas y arcaicas siguen también muy presentes. Si los cambios de un modelo a otro son tan lentos como el cambio del medievo a la modernidad estamos bien jodidos porque está muy claro, más que en el momento en que fue editado el libro, que un nuevo cambio es más urgente que nunca.