martes, 18 de agosto de 2015

El Terror


Ficha: "El Terror", Dan Simmons, editorial Roca, 758 páginas, ISBN: 9788492429110

Este es uno de los libros de mi biblioteca particular que ostentan el record de haber permanecido más tiempo "chupando banquillo" en espera de ser leídos, nada menos que siete años, durante ese tiempo siempre había alguna otra lectura más interesante, o bien, se trataba de simple y puro olvido. Alguna vez incluso vi algún comentario en la red donde recomendaban "leerlo en invierno", preferiblemente en una habitación sin calefacción, para seguramente "aclimatarse" mejor al relato, quizás eso fue motivo para que desechara su lectura una y otra vez cuando el clima era distinto, y aquí en mi querida Murcia el invierno, si es que tenemos tal cosa, dura cuatro días... pues nada a esperar. Paradójicamente, han sido los tremendos calores de este verano los que me han empujado a la lectura de un libro ambientado en el frío más demencial que cabe imaginar, a ver si se me pegaba algo... ;-) lo curioso es que no he sido el único a quien la lectura de este libro se le ha demorado más de la cuenta, aunque a Sarah Manzano de "Papel en blanco" no lo ha tenido ni de lejos tanto tiempo adquirido y esperando en las estanterías.

Dan Simmons es un viejo conocido de este blog, en agosto de 2.010, época favorable en mí a las lecturas ligeras e insustanciales, le dediqué un comentario de texto bastante poco "amable", por decirlo suavemente, a su novela "Un verano tenebroso", a pesar de algunos aciertos me pareció una obra muy de segunda fila, indigna de un escritor tan bueno como este que seguramente va a ser recordado siempre como el autor de la saga "Hyperión"... una de esas novelas de ciencia-ficción sobre las que hay incesantes rumores año tras año de su adaptación a la gran pantalla, ya veremos.

Y aquí tenemos a Dan Simmons con una mezcla de novela histórica y terror basada en la fracasada expedición de John Franklin en 1.845 para intentar encontrar el famoso, e inexistente, por aquel entonces "paso del noroeste", un sitio en el norte de Canadá por el que fuese posible navegar y salir al Océano Pacífico bordeando el norte de Alaska. Fueron muchos los intentos de encontrar ese mítico paso del noroeste, que no existía en realidad, pero ninguno arrojó un saldo tan trágico como el de la expedición mencionada, se perdieron dos barcos, el HMS Erebus y el HMS Terror, y no sobrevivió ninguno de los 129 miembros de la tripulación. En este excelente artículo de la Wikipedia tenemos buena parte de los datos históricos reales que se conocen sobre la expedición y su fatal desenlace.

Esa es la historia, ahora bien, ¿qué pasó realmente en la expedición?, ¿cómo sucedió todo?, ¿cómo pudo fracasar tan estrepitosamente una expedición en principio tan bien preparada?... Dan Simmons se documentó a conciencia para recrear el particular y terrible universo de esta historia y ofrecernos la que sin duda es una de sus mejores obras, y para mí sin duda alguna una de las mejores novelas de terror escritas en los últimos veinticinco o treinta años.


Aunando la mejor tradición de la literatura de ambientación marítima con partes dignas de un Patrick O' Brian o un Helman Melville, con descripciones tan minuciosas de la vida en un buque explorador de los hielos británico de la primera mitad del XIX que uno parece estar viéndolo literalmente en su imaginación... y también con una gran abundancia de elementos tétricos y terroríficos, pensadlo bien ¿hay algo más terrorífico que un buque de madera con la tecnología rudimentaria de la época atrapado en los hielos en medio de la noche constante y el clima infernal del ártico?... el infierno de Dante parece un parque de atracciones en comparación, hablando de infiernos... desechad para siempre esa idea de un infierno caliente con fuegos y lava ardiente, si existe un infierno en la tierra digno de atrapar a las almas de los condenados lo tenemos descrito con todo lujo de detalles en esta novela. El frío infierno de los hielos del Ártico en invierno con su noche perpetua y fantasmales auroras boreales, sus ventiscas de nieve, sus temperaturas de más de cincuenta grados bajo cero, sus tormentas eléctricas cargadas de rayos... no existe un escenario más terrible y desolador, un escenario al que ni siquiera se atreve asomarse el sol, siempre envuelto en la niebla en medio de la mayor soledad.

Aun así el clima despiadado, viniendo en primer lugar a la imaginación será lo de menos... el horror de las enfermedades, la inanición, el escorbuto, los rudimentarios métodos médicos de la época con sus brebajes inmundos y sus amputaciones... la fatiga, la falta de esperanza, la desolación más extrema, y por si fuera poco todo esto, por si fuera poco todo ese cúmulo de horrores que aguardan a una expedición fracasada y atrapada en los hielos sometida a todos los rigores imaginables Dan Simmons añade un elemento sobrenatural. Aquí tenemos el segundo gran ingrediente de la novela, el horror en estado puro, con escenas y acciones en la narración que me han recordado al film "Alien, el octavo pasajero". Un elemento que en principio que era completamente prescindible, ante lo terrible de la situación por sí misma, pero que una vez añadido al conjunto añade ese toque fantástico y terrorífico que nos advierte desde casi el principio que no, NO estamos realmente ante una novela histórica... por mucho que haya de real y cierto en el relato.

Y es que Dan Simmons mezcla con gran habilidad los géneros histórico y de terror hasta tal punto que hay momentos en los que uno no sabe donde termina el minucioso relato basado en datos reales con el producto de su portentosa imaginación, ¿son así las tormentas eléctricas descritas? ¿y las formaciones de hielo? ¿y los efectos ópticos y los fenómenos atmosféricos mostrados en la novela? ¿son todos los nombres del relato de miembros reales de la expedición? ¿y la mitología esquimal que se nos muestra? ¿existe en esa mitología un ser parecido al monstruo que acosa día y noche a la tripulación?... 

"Los hombres que encontraron la cabeza del contramaestre al final de aquella guardia pasaron toda la semana hablando una y otra vez a los demás de la cara del pobre señor Terry, las mandíbulas abiertas de par en par, como si se hubiesen congelado en mitad de un grito, los labios apartados de los dientes, los ojos saltones. No había ni una sola huella o herida de dientes o de garras en su rostro ni en su cabeza, sólo el desgarro en el cuello, la delgada tubería del esófago que sobresalía como si fuera el rabo gris de una rata, y el muñón blanco de la columna vertebral que asomaba. 

De repente, los más de cien marineros supervivientes encontraron la religión. La mayoría de los hombres del Erebus gruñeron durante dos años por los inacabables oficios religiosos de sir John, pero ahora, hasta aquellos que no hubieran reconocido una Biblia ni aunque se hubieran despertado al lado de una después de tres días de borrachera encontraban una enorme necesidad de alguna especie de paz espiritual."

Queda por ver si en la novela Dan Simmons se atiene al verdadero final trágico de la expedición, de la que no hubo ningún superviviente, o bien, nos depara alguna sorpresa al final. No desvelaré el mismo para no destripar la historia, pero apunto aquí que alguna sorpresa si que habrá y que Dan se tomará alguna que otra licencia, aparte de los elementos fantásticos e imaginados de la novela claro, para redondear aún más la historia.

Añadir finalmente que aquellos lectores que disfrutan con las novelas de temática marítima lo harán sin duda con esta obra, y mucho más, todos aquellos lectores "golosos" de paladar delicado y estómago resistente... porque las "delicias" que les reserva Dan Simmons harían atragantarse al más curtido lector de literatura de horror, los que posean una imaginación más enfermiza no podrán evitar las arcadas, aviso ;-)

Lo mejor: Una novela excelente, bien narrada y documentada, llena de intriga y misterio, con partes más tranquilas y reposadas que anuncian la tragedia y otras realmente movidas que harán que el lector se aferre a sus páginas como un poseso. Macabra, sádica y cruel, en ocasiones hasta extremos verdaderamente duros, pero también con una interesante doble lectura en algunas partes que hacen que la aventura valga la pena y que no se quede todo en puro morbo y violencia gratuita. La paciencia y el aguante del lector en algunos tramos de puro relleno donde la acción apenas existe se verá recompensada al final. Vale la pena.

Lo peor: Lectores sensibles abstenerse, abstenerse también cualquier lector no habitual de literatura de horror y aficionado a lecturas más ligeras, Dan Simmons ofrece un terrorífico banquete y un cúmulo de horrores, de tal magnitud y de tantos colores diferentes que sorprenderán al más pintado. A pesar de la gran cantidad de datos reales, como he escrito antes, no estamos ante una novela histórica propiamente dicha, de forma que aquellos lectores que "piquen" con el gancho de una novela de barcos y aventuras de época se pueden encontrar con algo que no desearían leer.



jueves, 13 de agosto de 2015

Circo Máximo


Ficha: "Circo Máximo. La ira de Trajano", Santiago Posteguillo Gómez, editorial Planeta, 1.215 páginas, ISBN: 9788 408 132523

Tras mi anterior lectura y teniendo en cuenta los tremendos calores de este verano busqué un libro más "ligerito" para de forma relajada devorar páginas y páginas sin esfuerzo, ¿y qué mejor para ello que esta última, hasta ahora, obra del escritor valenciano?. Posteguillo es un autor del que ya he comentado obras aquí, concretamente la trilogía completa que le ha dedicado a la figura de Escipión y ahora estos dos primeros volúmenes de su proyectada trilogía centrada en el emperador Trajano, un tocho de incluso algo más de extensión que aquella memorable "Los asesinos del emperador". 

¿Qué vamos a encontrar en esta nueva entrega publicada en 2.013?, pues más de lo mismo, para bien o para mal. El que es seguramente el escritor español de novela histórica de más éxito, con el permiso de Arturo Pérez Reverte y sus incursiones en el género, nos vuelve a traer más de lo mismo. De modo que aquí podría terminar ya mi comentario, recomendar a los lectores que gustaron de la primera parte que no se pierdan esta y punto y final.

Hay escritores que emprenden series cuyas entregas pueden leerse sin problemas de forma independiente, no es este el caso, y aunque podría haber algún lector despistado que comenzase por esta no se lo recomiendo. Y no lo hago porque son demasiados los personajes que nos encontraremos de nuevo, Trajano y su esposa, su fiel amigo Longino, el gladiador Marcio y su mujer Alana, Adriano el sobrino del emperador, Decébalo el rey de la Dacia... y naturalmente tendremos a unos cuantos nuevos en la trama, sobre todo la vestal Menenia y el auriga Celer, los dos personajes en torno a los cuales gira buena parte de la historia. Si el mundo de los gladiadores componía uno de los temas principales de la anterior entrega, será en este caso el mundo de las carreras de cuádrigas uno de los atractivos temáticos de esta segunda parte.

Tenemos ya a un emperador asentado en el trono de Roma, si en la primera parte buena parte de la intriga y la emoción consistían en su inesperado y accidentado ascenso al trono imperial en esta ocasión el protagonista innegable es su campaña de conquista de la Dacia, buena parte de la actual Rumanía, y su conversión en provincia romana. Con Trajano el imperio alcanzó su máxima extensión, a partir de la cual todo serían ya retiradas y pérdidas, seguramente porque ninguno de sus sucesores supo estar a la altura, o bien, porque quizás tuvieron que lidiar con tiempos más difíciles. También tendrán su peso las intrigas palaciegas y los misterios de una absurda acusación cuyas motivaciones y ramificaciones no dejarán de extenderse durante todo el relato.

El mundo de la diplomacia de la época, las campañas militares y su grandes dificultades, los héroes y villanos de cualquier guerra, el difícil ejercicio del poder... y sobre todo la figura de un emperador que como una especie de semidios planea por todo el relato, aunque en ocasiones, pocas para mi gusto, muestre su rostro más humano.


Más de lo mismo, más cantidad, más líneas argumentales en las que el autor va dosificando la acción y muestra una y otra vez su excelente capacidad narrativa, mucha y buena documentación sobre la historia de Roma en ese período, pero también mucho trabajo en esta ocasión sobre el terreno... incluyendo un viaje a la moderna Rumanía para ver con sus propios ojos los lugares donde tuvieron lugar los acontecimientos, la construcción de ese prodigioso puente sobre el Danubio, los pasos de las montañas, los restos de las construcciones romanas que dejaron las legiones de Trajano... datos de interés, no me cabe la menor duda, para todos los viajeros que por casualidad escojan ese hermoso país como objetivo de sus viajes.


Tras una segunda parte vienen las inevitables comparaciones con la anterior, ¿cuál es mejor?, en mi opinión la primera, aunque por poco. Es cuestión de gustos, lo se, pero creo que aunque haya mucha acción e intriga en esta entrega, no se puede comparar con la tensión angustiosa que se vivía en la primera, Posteguillo se asemeja cada vez más a un prestidigitador al que se le van viendo todos los trucos y cada vez le resulta más difícil sorprender a su público. Los artificios y golpes de efecto no pueden ocultar sus carencias como escritor, quizás no sean muchas, quizás no sean las más importantes de cara a este tipo de relatos, pero ahí están sin duda. Si la habilidad como narrador que sabe dosificar la acción y mantener el interés del lector es su principal, y nada desdeñable virtud, la falta de profundidad psicológica, sobre todo en esta entrega, es su principal defecto... se asemeja a un torrente de aguas rápidas que bajan rugiendo y que puede parecer temible... pero que a poco que te atreves a meter un pie descubres que apenas cuenta con un palmo de profundidad, vamos que "mucho libro ruido y pocas nueces".  Personajes planos, inmóviles, que o bien son buenos o son malos, que se mueven menos que un gato de escayola... ideal para las películas de palomitas y para los dibujos animados, hasta cierto punto, pero no para la literatura seria.

Lo mejor: Un libro que promete justamente lo que da... emoción, entretenimiento y pasar un buen rato leyendo una historia sin más pretensiones. Muy recomendable a aquellos que disfrutaron de su primera parte y otras obras del autor, no se sentirán defraudados... si son poco exigentes.

Lo peor: Si la anterior obra de la trilogía de Trajano me parecía un avance respecto a su anterior serie sobre Escipión y tenía la sensación de que estaba ante un escritor en evolución en esta ocasión me he sentido un poco defraudado y he podido constatar que Santiago ha "tocado techo", no está mal lo conseguido y el cuidado con el que ha sido editada esta segunda parte con todos esos extras... pero lo siento, esperaba algo más. Ojala que la conclusión de la serie me demuestre que estoy equivocado y que no, que este es un escritor que tiene mucho más que ofrecer.



La muerte del padre



"Vi que ya no había ninguna diferencia entre lo que mi padre había sido y la mesa sobre la que yacía, el suelo sobre el que ésta descansaba, el enchufe de la pared debajo de la ventana, o el cable que iba al aplique de al lado. Porque los seres humanos no son más que una forma entre otras formas, expresadas una y otra vez por el mundo, no sólo en lo que vive, sino también en lo que no vive, dibujado en la arena, piedra y agua. Y la muerte, que yo siempre había considerado la magnitud más importante de la vida, oscura, atrayente, no era más que una tubería que revienta, una rama que se rompe con el viento, una chaqueta que cae de la percha al suelo."


Ficha: "La muerte del padre", Karl Ove Knausgård, editorial Anagrama, 499 páginas, ISBN: 9788 433 978448

Hay una cita atribuida al escritor italiano Giovanni Papini que dice lo siguiente "Si un hombre cualquiera, incluso uno vulgar, supiera narrar su propia vida, escribiría una de las más grandes novelas que jamás se han escrito". Estoy seguro que el escritor noruego Karl Ove Knausgård debía conocerla cuando hace unos años, en 2.009 tras una temporada de bloqueo artístico la que iba a ser su tercera novela se negaba a arrancar. Comenzó entonces para salir de aquel agujero el que sin duda alguna es el experimento literario más radical de lo que llevamos de siglo, sí, ya se que solo llevamos quince años del mismo, pero aunque estuviéramos en 2.045 creo que podríamos seguir diciendo lo mismo... teniendo en cuenta el panorama actual de la literatura ;-)

Knausgård sin que viniera a cuento comenzó a escribir otra cosa distinta de la que tenía planeada, comenzó a tomar notas y apuntes personales sobre los recuerdos que tenía en aquel entonces del fallecimiento de su padre por alcoholismo diez años antes, una dolorosa herida que seguía sin cicatrizar. Curiosamente el relato y los apuntes fueron tomando forma y le sacaron del atolladero creativo en el que se encontraba... ahora bien, ¿qué hacer con este material que estaba escribiendo de forma compulsiva?... era demasiado íntimo y personal para ser publicado ¿o no?, según una entrevista posterior el editor al que le llevó el primer manuscrito le dijo que aquello parecía "la obra de un maníaco" ¡bingo!, era lo que estaba buscando, otra cosa era el dilema moral de si aquello debía o no publicarse, pero lo de si tenía o no calidad suficiente o era "vendible" estaba más claro que el agua.

Y Karl Ove decidió seguir adelante, y además hacerlo con determinación fanática, de 2.009 a 2.011 escribió algo así como unas 20 páginas diarias que terminaron conformando no una, sino seis novelas que suman más de 3.500 páginas en total. Hasta la fecha solo han sido publicadas en castellano las tres primeras, curiosamente las mismas que en inglés aunque la edición castellana ha sido traducida, y además de forma espléndida, directamente de su lengua noruega original. Esta relativa premura en publicar una obra de un autor escandinavo viene justificada por el colosal éxito que la misma tuvo en su país de origen, es difícil de imaginarse como en un país de cinco millones de habitantes una serie de novelas vendan más de cuatrocientos mil ejemplares... y que el subtitulo de la serie llamado de forma provocadora "Min Kamp", o sea "Mi lucha", haya adelantado posiciones en Google al título del ensayo del mismo nombre que escribió Hitler... 

Ni que decir tiene que la idea tiene bien poco de original, me vienen a la cabeza dos antecedentes muy claros "Los Ensayos" de Montaigne, solamente leídos por mí en parte, y por supuesto aquella maravillosa monstruosidad "En busca del tiempo perdido" de Marcel Proust, no leída en absoluto aún. Pero ¿quién podría resistirse a la lectura de una obra semejante escrita por un hombre de nuestro tiempo?, además casualmente de mi misma edad ya que ambos nacimos en 1.968, yo no desde luego, y sobretodo tras haber leído tantos encendidos elogios sobre la misma, quizás algo sospechosos por su unanimidad y la importancia de la editorial donde ha sido publicada en castellano, pero que a uno no le hacen sino intuir que solamente con que los mismos, aunque sea en parte, están bien fundados esta es una serie de libros que uno no puede dejar de intentar a comenzar de leer, ... aunque sea para escribir luego aquí "todo es mentira".

Y no, ni es mentira ni exagerado según la opinión del lector que escribe aquí y al menos por lo que respecta a lo leído. Este primer libro de la serie versa de principio a fin sobre el tema de la muerte, de su implacable punto y final y todo lo que conlleva a todos los niveles. De la muerte concreta en este caso de su padre tras unos años de alcoholismo autodestructivo. La novela tiene un arranque poderoso, unas pocas páginas que tienen el efecto de un puñetazo en el rostro, que te dejan K.O. de buenas a primeras, y una de dos, o dejas el libro o ya no lo puedes soltar de las manos. Knausgård sabe como escribir, sabe como darle forma a las ideas, como narrar los acontecimientos y los hechos más simples de la forma más atractiva y rotunda, como alternar el relato dando saltos aquí y allá en distintas etapas de su vida pasada de forma que nunca sabemos que es lo que nos espera a la vuelta de la página. Momentos de su ingenua niñez, de su rebelde y patética adolescencia, de su difícil madurez como esposo y padre... y sobre todo sus sentimientos como hijo, y su experiencia de la muerte de su padre, narrada con un interminable lujo de detalles, sus sentimientos contradictorios sobre el mismo, sus errores y frustraciones... sus miserias más íntimas expuestas a la luz sin concesiones de ningún tipo salvo el más elemental decoro, que nunca lleva al plano de las emociones y sentimientos, en ese terreno el exhibicionismo es casi total.

Memorables esas primeras páginas sobre la muerte, como lo son también sus solitarias reflexiones sobre el inexorable curso de la vida y también cuando asoma su sensibilidad de artista y nos regala una hermosa reflexión sobre el arte y lo humano... dolorosas confesiones íntimas donde el autor se muestra completamente sincero. Y este es para mí el punto fuerte del libro, llegar a convencer al lector desde el principio que no estamos ante una pose, de que todo lo que uno lee es dolorosamente cierto, que no hay imposturas de ningún tipo y que este no es el típico escritor de autobiografías que no hace más que "nadar y guardar la ropa"... se nos muestra implacable, para todos, pero muy especialmente para sí mismo.

Evidentemente por muy reales que hayan sido las situaciones, por muy sincera que sea la intención del autor algo falla... nadie recuerda hechos de su vida con tanto lujo de detalles, nadie recuerda las cosas de forma completamente objetiva, dicha objetividad no existe en realidad, el autor de esta novela no es el mismo que vivió aquellos hechos que luego se nos relatan... hay realidad en la novela, sin duda alguna, una posible muestra de ello es el conflicto que vivió a partir de su publicación, el daño que hizo a amigos y familiares y que aunque el autor no deja de lamentar tampoco impidió seguir adelante con su proyecto. Pero está claro que también hay mucho recreado, imaginado, deformado y reinventado, no podría ser de otra forma. Estoy seguro que a estas alturas ya ni el mismo autor sabe en muchas de las situaciones descritas donde termina lo real y donde comienza la interpretación... pero ¿qué mas da?, esto es literatura al fin y al cabo, y LITERATURA así con mayúsculas, y en su más exquisita esencia, la de un autor que se desangra y se desnuda de la forma más íntima a sus lectores. 

"Lo extraño es que los extremos se parezcan, al menos en un sentido, porque tanto en lo suntuosamente caótico como en lo severamente regulado y dividido, el vivo no es nada, la vida lo es todo. De la misma manera que al corazón no le importa qué vida representa, a la ciudad le tiene sin cuidado quién cumple con sus distintas funciones. Cuando estén muertos, digamos dentro de ciento cincuenta años, todos esos seres que anduvieron por la ciudad ese día, el eco de sus actividades seguirá recorriendo todos sus trayectos. Lo único nuevo serán los rostros de las personas, pero tampoco tanto, porque todos se parecerán a nosotros".

"Me encantaba, me encantaba esa sensación, era mi mejor sensación, pero nunca traía nada bueno, y al día siguiente, o en los días siguientes, estaba tan estrechamente relacionado con lo desmesurado como con la estupidez, algo que odiaba con toda mi alma. Pero cuando me encontraba en ese punto, el futuro no existía, ni tampoco el pasado, sólo el presente, y por esa razón me gustaba tanto estar allí, porque mi mundo, en toda su intolerable banalidad, brillaba"

"... y como lo que uno ve siempre, es lo que nunca ve, vivíamos nuestras vidas bajo un cielo constantemente cambiante sin dedicarle ni un pensamiento, ni una mirada. ¿Y por qué íbamos a hacerlo? Si al menos esas diferentes formaciones de nubes tuvieran un sentido, si por ejemplo hubiera en ellas señales y mensajes ocultos para nosotros, que había que interpretar correctamente, entonces sí habría una continua atención hacia todo lo que allí ocurría, inevitable y comprensible. Pero no era así, las distintas formaciones y luz de las nubes no significaban nada, su aspecto en cada momento se debía exclusivamente a la casualidad, de manera que lo que representaban realmente las nubes era la falta de sentido en su forma más pura y perfecta"


Lo mejor:  Emoción de principio a fin, una historia sugerente y, también, algo morbosa que mantiene el interés a lo largo de su extensión y con algunas de las más interesantes y hermosas reflexiones que he leído nunca diseminadas con irregularidad a lo largo de la narración a modo de inesperados regalos para el lector. Los amantes de la buena literatura, de esa que juega en primera división y que requiere de cierto esfuerzo no saldrán defraudados.

Lo peor: Este no es un relato más para pasar el tiempo, tampoco encontrará el lector sentido del humor... aunque alguna situación cómica si que hay. Tiene partes con cierta dosis de intriga y otras hasta cierto punto aburridas... a pesar de la habilidad narrativa del autor y naturalmente dependiendo mucho de lo que se busque. Amantes de las historias de acción, de novelas bien construidas con estructura de presentación, nudo y desenlace abstenerse, este noruego loco no escribe para vosotros. 


lunes, 27 de julio de 2015

Clases de baile para mayores


Ficha: "Clases de baile para mayores", Bohumil Hrabal, editorial Nórdica, 109 páginas, ISBN: 978 841 6112517

¿Cómo debe verse la vida cuando uno está a punto de finalizarla?, ¿qué perspectiva tendremos de la misma cuando la examinemos en retrospectiva a los setenta años?... seguramente dependerá de como hayamos vivido la misma o del tipo de persona que seamos, Bohumil Hrabal el gran escritor checo parecía tenerlo muy claro en 1.964 cuando escribió este libro, una de sus primeras obras publicadas, de todas las posibles historias sobre la vida se quedaba con la de un tío suyo, Pepín, a quien le dedicó este libro... un relato profundamente irreverente, cínico, humorístico, lleno de golpes de efecto y sobre todo absurdo. Nunca sabremos cuanto hay en el mismo inspirado, o directamente copiado, de las anécdotas que le contaba su tío y cuanto de su propia cosecha. 

A lo largo de sus poco más de cien páginas asistiremos a un chorro interminable de verborrea, a un monólogo sin pies ni cabeza donde el personaje principal, un anciano zapatero, le cuenta su vida a una chica, comienza con el recuerdo de un grupo de prostitutas que solían tomar el sol en traje de baño muy cerca, de un tema salta a otro, nombrando a personas, oficios, vidas, chismorreos... aprovechando para poner a caldo a todas las instituciones. 

El narrador se ocupará principalmente de sus vivencias en su juventud, antes de la Primera Guerra Mundial, y con gran sentido del humor describirá anécdota a anécdota, a cual más chusca y delirante, aquel mundo que desapareció tras la gran guerra, aquel Imperio Austro-Húngaro que debía parecer tan exótico a la sociedad comunista checa de los sesenta como nos lo parece a nosotros. Es la narración, en un tono surrealista, histriónico y cargado de humor negro, de un mundo ya desaparecido, de una Europa que ya era historia entonces y que parecía estar tan lejos en el tiempo como la Edad Media. 

Apareciendo de vez en cuando en el relato de esta sarta de chascarrillos y disparates tenemos al "Libro de los sueños", de una tal Anna Nováková, que el narrador utiliza como referencia para dar un poco de coherencia a la narración, y para de paso añadir más humor a lo que no es sino un chiste tremendamente largo... la iglesia, el ejército, los convencionalismos sociales, la corona, la moral... el narrador no deja títere con cabeza ni se detiene ante nada.

"... para que lo entiendan bien, señoritas, las cosas en el frente son de esta manera: a uno le entierran ni se sabe dónde, como si un pañuelo de bolsillo se perdiera... para que Anna Nováková diga en su Libro de los Sueños que velar un muerto significa que va a haber boda y que encontrarse en sueños en un manicomio es una indicación segura de que se avecina un golpe de fortuna... "

"... en Silesia estuve ayudando a repartir pan en una panadería y vi una boda, todos borrachos, cómo se metieron con el carro en una iglesia y convidaron a los santos a tomarse un traguito de aguardiente de ciruelas, y el cura entró gritando como un avión de caza, propinándoles patadas y repartiendo insultos... "

"el mundo sigue siendo muy hermoso, no quiero decir que lo sea, pero así es como lo veo yo, igual que lo veía Pushkin: en una película le dieron prematuramente un tiro en la cabeza y se acabó, por la perforación que le hizo aquel revólver salieron los últimos poemas... "

Está claro que para Hrabal la vida tenía en el fondo algo de grotesco y absurdo, mezclado con humor y tragedia a partes iguales, que al final del recorrido lo que quedaba en el recuerdo eran principalmente las anécdotas divertidas y absurdas mezcladas con dolor, y que por muy serio que nos lo tomemos la vida no deja de ser un absurdo, una broma pesada y un sinsentido sin nada de coherencia o lógica, y que tras la devastación del olvido apenas queda otra cosa que una risa, una risa estúpida quizás pero risa al fin y al cabo, por el absurdo que en el fondo significa vivir.

Lo mejor: Una obra breve, divertida, que se lee prácticamente de un tirón, que demanda una segunda lectura apenas acabada y que nos trae de nuevo al mejor Bohumil Hrabal, un escritor fuera de serie del que se cumplió hace poco el centenario de su nacimiento; poseedor de un estilo propio e inconfundible, esta novela no posee la perfección de aquella "Una soledad demasiado ruidosa" que comenté aquí hace dos años, una verdadera obra maestra, aun así la recomiendo para todo aquel que ya se haya acercado a la obra de este genial autor.

Lo peor: El estilo de Bohumil no es plato para todos los gustos, no es nada convencional y sin duda alguna desagradará a más de uno. La ausencia de capítulos, la ausencia de argumento, de personajes, de trama... solo un chorro de anécdotas salpicado con nombres donde el autor brinca de un lado para otro en función de los caprichos de su memoria. Los lectores amantes de las historias bien construidas harán bien en explorar otros territorios.


lunes, 20 de julio de 2015

El curioso incidente del perro a medianoche


Ficha:  "El curioso incidente del perro a medianoche", Mark Haddon, editorial Salamandra, 268 páginas, ISBN: 9788 498 38337

"Entonces descubrieron que el universo está en expansión, que las estrellas se alejan rápidamente unas de otras desde el Big Bang, y que cuanto más lejos están las estrellas de nosotros más rápido se mueven, algunas de ellas casi a la velocidad de la luz, y eso explica por qué su luz nunca nos llega. 

Me gusta este dato. Es algo que podemos comprender al mirar el cielo por la noche, pensando, sin tener que preguntárselo a nadie." 

En 2.003 Mark Haddon, un profesor inglés de escritura creativa, que también hacía sus pinitos como pintor, poeta, ilustrador, y autor de cuentos para niños, publicó su primera novela para adultos "El curioso incidente del perro a medianoche" narraba una historia desde la perspectiva de un chico de 15 años, Christopher John. Francis Boone, aquejado del denominado "síndrome de Asperger", un trastorno de la personalidad de gravedad y tipología muy variables dentro del amplio abanico del autismo, algo que podríamos definir como una especie de "autismo de baja intensidad". 

Christopher vive con su padre, tiene una rata como mascota, sufre de una especial incapacidad para reconocer la mayoría de los estados de ánimo en las demás personas y para relacionarse con los demás, posee un talento especial para las matemáticas, una impresionante memoria, es incapaz de mentir y posee una aversión patológica por determinados colores, el amarillo y el marrón... estas y otras características nos irán retratando poco a poco al peculiar personaje a lo largo de su relato en primera persona.

La trama es sencilla y lineal, vemos el mundo a través de sus ojos y su peculiar mente, este es seguramente el principal atractivo de la novela, un mundo poseedor de un extraño orden, a su manera fuertemente lógico y coherente, con sus limitaciones y su necesidad de ordenamiento temporal, Christopher necesita poseer unas rígidas rutinas horarias, un orden espacial preestablecido, todo tiene que poseer un determinado orden y no soporta cambiar las cosas de sitio, odia las sorpresas y a los desconocidos, y en definitiva sufre ataques de ansiedad por asuntos que los demás mortales consideraríamos triviales. 

El encuentro con el cadáver del perro asesinado de una vecina será el desencadenante de la acción, Christopher se empeñará en desentrañar el misterio de su asesinato y comenzará unas pesquisas que le llevarán de un asunto a otro y los lectores iremos también desentrañando los misterios de su personalidad, su vida y su peculiar forma de pensar. La investigación se complicará y no solamente terminará descubriendo quien ha sido el autor del asesinato del perro sino que descubrirá, y nos hará partícipes, de asuntos mucho más importantes relacionados con su propia vida que se irán desvelando merced a su investigación sobre el "caso del perro". 


Es la segunda vez que me encuentro con un relato protagonizado por un narrador aquejado del síndrome de Asperger, la primera vez fue con "Nacido en un día azul" de Daniel Tammet, un libro comentado en el comienzo de este blog, en aquella ocasión era el relato autobiográfico de un hombre aquejado de este síndrome pero en una intensidad bastante leve, suficiente como para poder relacionarse con los demás, aunque con limitaciones, y poder hablar del mismo de forma clara... en comparación Crhistopher, el personaje novelesco imaginado por Haddon,  posee un Asperger mucho más severo que lo convierte en un ser humano más dependiente de los demás, y con la peculiaridad añadida de ser bastante más joven. De hecho en comparación con Christopher, Daniel Tammet es casi "normal", aunque también posea unas impresionantes habilidades numéricas, una impresionante memoria y una capacidad única para mezclar visiones numéricas con formas y colores... algo que por lo visto también poseen otras personas aquejadas de dicho síndrome. 

Oliver Stacks en su excelente "Un antropólogo en Marte" dedicó un par de capítulos a pacientes aquejados con este síndrome. Por cierto, él se sumó a las críticas positivas de este libro aquí comentado, sin duda alguna por haber reconocido en el relato de Christopher muchas de las características más habituales que aquejan a estas personas. Aunque a diferencia del libro de Tammet, aquí nos movemos en el terreno de la novela y la ficción, está claro que el autor del libro se documentó abundantemente sobre el tema y seguramente trabajó durante un tiempo con algún niño aquejado del síndrome. 

También hay que puntualizar ya que hablamos sobre el "Asperger" que la diversidad y la gravedad del mismo es enorme, desde personas que pueden llevar una vida absolutamente normal y han encontrado por fortuna una aplicación profesional para sus especiales aptitudes, que no siempre acompañan al síndrome, tales como la ingeniera Temple Grandin, descrita por Stacks en ese último e inolvidable capítulo de la obra señalada anteriormente, a personas como Kim Peek, fallecido en 2.009, que poseía unas capacidades intelectuales colosales y que en contrapartida necesitaba asistencia para vestirse o atarse los cordones de los zapatos. 

Volviendo a la novela de Haddon, comentar finalmente que es sumamente original, que posee una engañosa simplicidad donde lo que se nos cuenta es solo una pequeña parte de lo que se nos sugiere en el texto, que está salpicada en toda su pequeña extensión por abundantes gráficos, dibujos... e incluso fórmulas matemáticas en la parte final, que se nota el estilo claro y cercano de un escritor de libros para jóvenes y no se pierde oportunidad de lucirse también como ilustrador, y que es enormemente variada en su contenido, viniendo a reflejar como en una especie de "parodia" que evidentemente no tiene nada de risible, la forma de pensar de su protagonista... y que nos hará sonreír en más de una ocasión por su ingenuidad, sinceridad y forma directa y lineal de pensar. Quizás lo más interesante de todo es la reflexión a la que mueve al lector, a considerar cuan complejo y fascinante es el mundo de la empatía y las emociones, algo que resulta incomprensible para este simpático "marciano" de Crhistopher, y como apenas nos damos cuenta de que realmente hay bien poco de "natural" en todo ello aunque no nos demos cuenta. 


Lo mejor: Una novela diferente, original, bien narrada, a ratos entrañable y en algunos momentos realmente desconcertante, que nos hace reflexionar sobre tantas cosas que damos por hechas y "normales" y que realmente carecen de lógica. El mundo de la mente es un lugar fascinante y extraño, y uno llega a dudar si realmente el "raro" es Christopher, que a pesar de sus manías por el orden y su aversión a determinadas cosas guía su vida por una lógica implacable, o si lo somos nosotros. Para reflexionar una vez más sobre como el mundo de los sentimientos interacciona con la mente racional y dicha dualidad nos constituye tal y como somos, las carencias emocionales y las peculiaridades de personas como el protagonista de la novela constituyen un mundo fascinante, sin duda. 

Lo peor: No te deja indiferente, he visto comentarios para todos los gustos en Internet sobre la novela de Haddon, desde los que la aplauden entusiasmados a los que la califican de "petardo infumable", posee indudablemente esa particularidad. El empeño en mostrarnos la psique y el mundo interior de un afectado de Asperger, y el intento de meterle aunque sea con "calzador" de casi todas las características posibles de un afectado por el mismo,  dota a la narración de una linealidad y falta de dimensiones que termina lastrando a la novela en sí, es como un dibujo en dos dimensiones que refleja una realidad de tres, posee una simplicidad forzada que asemeja a una rata aplastada en la carretera. A Haddon sin duda se le fue la mano por mucho que la novela fuera un éxito rotundo.

martes, 14 de julio de 2015

Número Cero



Ficha: "Número Cero", Umberto Eco, editorial Lumen, 218 páginas, ISBN: 9788426402042

Me encuentro aquí con la segunda obra comentada de este autor y la tercera que leo. Desde aquella inolvidable "El nombre de la rosa" de hace tantos años y la colección de artículos "A paso de cangrejo" comentada aquí hace ya tres años. He seguido la recomendación de la revista Filosofía Hoy, que en su último número publicaba una breve reseña de la misma, y me dije "¿por qué no?", la verdad es que me sorprende que este hombre siga escribiendo a sus ochenta y tres años y especialmente que se meta en los berenjenales de una novela, cuando es el ensayo su medio natural... basta echar un vistazo a su obra para ver que las obras de ficción son realmente una parte bastante menor de su producción. 

Bueno, el caso es que aquí lo tenemos de nuevo con esta obra publicada el año pasado en Italia y que ha visto su versión en castellano este mismo año, como no podía ser de otra forma, cualquier obra de este filósofo italiano mundialmente conocido se convierte inmediatamente en un acontecimiento editorial.

¿Y qué tenemos aquí?, una rocambolesca y "jugosa" historia exclusivamente centrada en el mundo de la prensa y la política, no hay duda de que algo le pasa al bueno de Umberto con la prensa de su país, y la prensa en general, para escribir una novela, una novelita realmente en comparación con los "tochos" que en ocasiones ha llegado a escribir, donde no deja muy bien parada al mundo de la prensa. Podía haber hecho extensiva su crítica también a otros medios, pero en este caso ha centrado sus ataques a la prensa en papel, probablemente porque sea el medio que mejor conoce o quizás al que considera más culpable de la manipulación y la desinformación en la que vivimos desde hace ya demasiado tiempo. 

Número Cero nos relata la historia de un curioso encargo, la acción transcurre en 1.992, Colonna, un  escritor y periodista, fracasado y mediocre, que a sus cincuenta años ha perdido ya toda la ilusión y la esperanza de hacer algo que valga la pena en la vida, recibe un encargo de un enigmático empresario periodístico, un tal Simei, se trata de sacar adelante una nueva publicación, un diario que realmente nunca verá la luz, y que será utilizado para chantajear a un pez gordo, un diario que se adelantará a los acontecimientos a base de imaginación y suposiciones, sin que importe demasiado si lo que se escribe es cierto o no, jugando continuamente con los límites de la legalidad, de lo que se puede decir y lo que no... 

No solamente Colonna será el redactor de este curioso y delirante proyecto, al mismo se unirán un curioso equipo de periodistas mediocres y fracasados que conformarán un cuadro bastante pintoresco, poco a poco el diario comenzará a tomar forma... por desgracia uno de los periodistas irá demasiado lejos en la investigación de un asunto que podría poner patas arriba la historia "oficial" de Italia y alguien terminará saliendo malparado... en fin, no puedo contar más ;-)

En una frase atribuida, y no se hasta que punto con veracidad, al canciller Otto Von Bismarck, se decía "Las leyes son como las salchichas, mejor no ver como las hacen", o algo así... perfectamente podríamos aplicar el dicho a la palabra "noticias" o "periódico", porque ese, peripecias aparte, es el principal protagonista del libro, ese singular periódico destinado a no ver nunca la luz más allá de ese "Número Cero". Asistiremos divertidos, y en parte consternados, a la génesis de un diario, se nos explicarán con pelos y señales cómo se construyen las noticias, como se miente y manipula al lector, como en definitiva los diarios son los que crean realmente las noticias y como ocultan la verdad de los hechos, aunque los mismos aparentemente puedan leerse en sus páginas, como se adaptan y anticipan al gusto de sus lectores y como les sirven una porquería jugosa y precocinada al gusto de sus recios y simplones paladares.

La novelita es esto y poco más, aunque ha salido en edición de tapas duras imagino que pronto estará disponible en libro de bolsillo, y este formato le viene mucho mejor porque se lee en un suspiro, el Sr. Eco seguramente no quería meterse en una historia más larga... y es una pena, porque por una vez he lamentado la brevedad de una novela, había ideas de sobra para alargar la historia mucho más. Para terminar el momento para mí más interesante de la novela, cuando uno de los personajes lanza la idea de exiliarse en el extranjero, a alguna de esas repúblicas bananeras latinoamericanas donde la corrupción y la desvergüenza campan a sus anchas y nadie tiene secretos:

"Mi amor, no estás considerando que poco a poco también Italia se está volviendo como esos países de ensueño en los que quieres exiliarte. Si hemos logrado primero aceptar y luego olvidar todo lo que nos ha contado la BBC, significa que nos estamos acostumbrando a perder la vergüenza. ¿No te has fijado en que todos los entrevistados de esta noche contaban tranquilamente que habían hecho esto y aquello, y casi se esperaban una medalla?"

En definitiva... que Italia, y seguramente también España, van por el mismo camino. Al paso que vamos nuestra capacidad de escandalizarnos e indignarnos se está agotando, pronto llegará un punto en que cualquier trapo sucio de los que mandan podrá ser aireado tranquilamente y expuesto a la luz pública, su fetidez se perderá en el ambiente generalizado de corrupción y desvergüenza, nadie sufre de esta última cuando todo el mundo anda en pelota picada. Antes nos ocultaban la información, de ahí se pasó a la manipulación... pronto no hará falta ni eso, la verdad estará ahí y a nadie le importará ya un carajo, enganchados como estaremos a la telebasura y al último chisme tecnológico de bolsillo. Este parece ser el vaticinio de Umberto Eco para los tiempos venideros. 

Lo mejor: A diferencia de otras obras literarias de este autor, con fama merecida de "espeso" y "pedante", esta se lee casi de un tirón, contiene bastante humor, aunque sea un humor negro como el carbón, y contiene unas cuantas cargas de profundidad que no dejan muy bien parado al mundo de la prensa... y que cualquier lector reconocerá sin problemas. Recomendable para entender mejor como funciona el mundo de la prensa, tal y como dijo Roberto Saviano "Umberto Eco ha escrito una novela que es el manual de comunicación de nuestro tiempo"... la frase queda bien, pero no es para tanto. Para incondicionales del escritor italiano... eso sí, como decía antes es recomendable esperarse a la edición de bolsillo.

Lo peor: Un "quiero y no puedo", siento decirlo pero me ha parecido una patochada y una parida monumental del Sr. Eco, las críticas que vierte sobre el mundo de la prensa podrían haber sido escritas por cualquier blogero de medio pelo, un conjunto de verdades de perogrullo que casi todo el mundo conoce a estas alturas... encima hace transcurrir la acción en 1.992 cuando no existía Internet. En definitiva una obra menor que no viene a estas alturas a descubrirnos nada y que se venderá como rosquillas porque lleva la firma de Umberto Eco... me hace gracia que para darle publicidad tengan que escribir los editores en la solapa "está suscitando una polémica extraordinaria en todos los medios de comunicación"... no se si reír o llorar. Esperaba bastante más.

lunes, 13 de julio de 2015

Desconexión y otros ensayos

"La civilización occidental dejó de existir después de la Segunda Guerra Mundial. Vivimos en un cadáver que se agita como una rana muerta en un cable con corriente. Los síntomas de un colapso total han entrado en su interior y han determinado el contenido y el rumbo de la poesía y la canción. Es un error hablar de canción protesta o de poesía protesta. La protesta implica una posibilidad de rectificación, se produce dentro de una cultura. Con la larga lista de terrores que hemos ido acumulando, la protesta se ha convertido en alienación y la alienación en una separación total. La guerra es permanente. Sólo cambian los campos de batalla y las bajas."


Ficha: "Desconexión y otros ensayos", Kenneth Rexroth, editorial Pepitas de Calabaza, 245 páginas, ISBN: 978 84 93636777

De nuevo otro libro de esta editorial de Logroño, a esta paso me van a tener que hacer accionista de la empresa, y no será el último ya que tienen un catálogo de lo más interesante, en relación con mis gustos claro.

Hace unos meses tuve la fortuna de comentar aquí otro libro del mismo autor, "Cita con los clásicos" de Kenneth Rexroth me pareció no solamente un excelente libro de reseñas de libros sino casi podría decir el "summun" de este subgénero dentro del ensayo, a pesar de algunas particularidades me parecía que nadie podía estar a la altura de este autor a la hora de comentar libros y ya desde ese momento se constituía en un referente para mí obligado en el tema. 

El caso es que la editorial donde está publicado tenía otra obra dedicada a este desconocido erudito norteamericano que parecía haber leído y reflexionado sobre los libros y la literatura más que nadie, todo un "supermán" de las letras. Si había algún libro que recopilara ensayos suyos bien estaría echarle un vistazo a ver si mi opinión de este gigante seguía siendo igual de buena.

Tras leer, en ocasiones con dificultad, esta colección de breves ensayos suyos, prologada extensamente por un paisano contemporáneo suyo, Ken Knabb, que además le conoció en persona y tuvo la gran suerte de ser alumno suyo. Tengo que decir que salvo algunos momentos verdaderamente brillantes de Rexroth, la introducción de Knabb es lo mejor del libro. Sería complicado encontrar una mejor y más cuidada presentación... que viene a ocupar el primer tercio del libro. Durante su lectura me preguntaba si lo que vendría a continuación de la misma tendría la misma calidad... Knabb nos proporciona todas las claves para entender la figura y la obra de este singular personaje del que espero que se publiquen en el futuro más obras en nuestra lengua.

La literatura y la vida, la espiritualidad y el misticismo, la sociedad y la posibilidad de una revolución son los tres grandes ejes que vertebran la vida y obra del poeta, erudito y pensador libertario norteamericano, y serán brillantemente expuestos por Knabb, es más cualquier futura edición de artículos, ensayos o poemas de Rexroth podrían perfectamente prescindir de presentación alguna teniendo en cuenta el magnífico trabajo de su devoto ex-alumno.

Tras esta primera parte del libro se sucederán los ensayos, en general de breve extensión, donde podremos ver como brilla a gran altura la erudición y la inteligencia de un ensayista capaz de remontar los más altos vuelos:

Así veremos desfilar el ensayo, en realidad la transcripción de una conferencia, sobre poesía y la posición de un poeta en la sociedad... desvelándonos las claves del porqué del choque de los poetas, al menos de los buenos, con el statu quo imperante en cada época. Un ensayo aún interesante a pesar de la fecha remota de su publicación, 1.936, pero tan desfasadamente ingenuo que dudo mucho que el mismo Rexroth suscribiera algunas de sus ideas treinta años después. La sola mención de la poesía en este siglo XXI como elemento transgresor casi da risa... aunque pensándolo bien quizás no se trate solo de una muerte sino de una hibernación, dejémoslo ahí.

El ensayo sobre Henry Miller me ha parecido tan sumamente bueno que solamente por él, por esas 11 páginas, valía la pena ya comprar el libro. No he leído nada de este archiconocido autor americano, pero me da vergüenza escribirlo aquí y en cambio haber leído bastante de Paul Auster por ejemplo... uno de estos días me embarcaré en una de sus obras. El caso es que la obra de este autor maldito y prohibido, al menos en su tiempo, le da pie a comentar el elemento de la realidad y su tratamiento en la obra de Miller... leyendo a Rexroth en este ensayo me doy cuenta que aunque llevo toda mi vida leyendo literatura realmente no he leído una mierda, con perdón, ni entendido nada. 

"La literatura es un mecanismo de defensa social. Acuérdate otra vez de cuando eras niño. Lo más probable es que creyeras que al crecer encontrarías un mundo de verdaderos adultos -esa clase de personas que hacen que funcionen las cosas- y también que entenderías cómo y por qué funcionan. [...] En cambio, a medida que han ido pasando los años, te habrás dado cuenta, por tus experiencias más o menos amargas, de que esas personas ni existen ni han existido jamás en ningún lugar. La vida no es más que un enredo, los adultos no son sino niños más altos y menos espabilados que han ganado en estupidez y resentimiento, y nadie sabe qué es lo que consigue que funcione, como un todo esto. Pero nadie descubre el pastel"

Ese era al parecer el principal mérito de Miller según Rexroth, "descubrirle el pastel", al lector, y hacerlo además sin contemplaciones y sin medias tintas desde el principio.

En el siguiente ensayo sobre Mark Twain, K. Rexroth sale al paso de ciertas opiniones retorcidas que insinuaban que el gran escritor americano era esquizofrénico... y dejará bastante probada la opinión contraria, que Twain realmente era bastante más sano que la sociedad en la que le tocó vivir. En el siguiente, "Regreso a los orígenes de la literatura" que data de 1.970, viene a decir que en nuestros tiempos la verdadera poesía hay que buscarla en la música y concretamente en la obra de los canta autores principalmente pero también en otros estilos musicales (de su tiempo claro)... el despliegue de referencias, autores, obras y estilos musicales mostrados por Rexroth simplemente apabulla a cualquiera, ni de coña se le puede seguir el paso, sería necesario un estudio de años para simplemente entender todas las comparaciones y cada una de sus afirmaciones... seguramente este es el punto más fuerte, y más flojo del libro.

El ensayo que da título al libro, "Desconexión: El arte de la generación Beat" es simplemente el "despiporre" ... no se me ocurre calificarlo de otra forma, destinado a los lectores tan eruditos como él, a los estudiosos de filología americana, y en definitiva a la gente de su tiempo cuya cultura se acercase ligeramente a la suya o que simplemente hubiera vivido envuelta en todas estas referencias culturales... no obstante, para un lector español no precisamente con una cultura amplia como un servidor, perderme en este marasmo interminable de nombres, corrientes artísticas, direrentes artes, referencias cruzadas que dan botes atrás y adelante entre las décadas y los siglos no ha carecido de interés, un Rexroth "descocado" puede agotar, doy fe que seguirle los pasos es poco menos que imposible... y sin embargo, algo tiene que te engancha al texto y te hace intentar ir tras él, aunque sea al trote con la lengua fuera. En definitiva lo que viene a decirnos Rexroth, si es que he entendido algo, es que es inevitable la desconexión entre el artista y su tiempo, que a todo creador de arte sincero le tiene que embargar antes o después la sensación de hastío y de estar "descolocado" respecto al tiempo en el que vive, da igual si pinta cuadros, escribe o toca el saxofón... vamos que la sinceridad siempre se da de bruces con la mascarada oficial. Los amantes de la filosofía aplicada a las artes se pueden dar un buen atracón-empacho con este ensayo ;-)

Tras este "opus magnum" del libro nos encontramos con un ensayo sobre el jazz... sesudo, extravagante y sobre todo erudito, en fin... no me gusta nada ni me ha gustado nunca ni me gustará este estilo musical, pero leer sobre el mismo me ha deparado alguna que otra sorpresa. Rexroth parece sumarse a la condena que ya se daba en su época sobre el mismo... sobre como dejó de ser una música de masas para quedarse reducida a un público elitista por la radicalidad de sus intérpretes que despreciaron músicas más accesibles, y como fueron perdiendo poco a poco su impronta original. En fin un ensayo solo apto para musicólogos, en mi opinión la rama del estudio de las artes menos interesante de todas, aunque te guste la música.

Los movimientos estudiantiles de su época serán analizados en su siguiente ensayo "Los estudiantes toman las riendas", junto con el ensayo dedicado a Miller y otro que comentaré a continuación, me parece el más interesante. Las ideas libertarias de Rexroth y sus simpatías, nunca exentas de una inteligente crítica, por los movimientos estudiantiles de su época, un temprano año 1.960, quedan perfectamente expuestas, eso sí, con su sinuoso y aparentemente anárquico estilo.

El breve ensayo "Carta desde San Francisco", resume el clima de actividad intelectual que se dio en aquella ciudad a orillas del Pacífico en los años cincuenta. Dará paso a otro ensayo más personal, y más centrado en una figura, aquí veremos al Rexroth más irónico y más humano, en mi opinión gana muchos puntos cuando se centra en un autor o en una obra concreta en vez de divagar tanto... el protagonista en esta ocasión es la filósofa y escritora francesa Simone Weil, de la cual tuve el placer de comentar aquí un libro hace ya tres años "A la espera de Dios", Rexroth no escribió un ensayo sobre Weil para alabar su obra o su persona... sino para todo lo contrario, en unas pocas páginas nos retrata a una mujer neurótica, obsesionada, de mente brillante pero de visión distorsionada, que ha sido elevada casi a los altares con el paso de los años, seguramente la hubieran beatificado si no se tratase de una judía marxista que rehusó el bautismo, aunque compuso algunas de las páginas más hermosas y agudas sobre Dios que se han escrito nunca... Rexroth la pone en su sitio, no sin confesar antes su admiración y respeto por ella y su tormento interior, y seguramente le lanza sus dardos porque Simone Weil no es un caso aislado de búsqueda de Dios por el camino equivocado:

"Sólo ese consejo podría haberla salvado. Sólo el darse cuenta de la verdad -tan difícil de conseguir para un aventurero religioso-, de que nadie está obligado a ser más santo de lo que en realidad ha de ser, podría haberle aportado una verdadera iluminación. Era desafiantemente impermeable a este tipo de cosas"

Tras el cariñoso "tirón de orejas" a la gran filósofa francesa, el libro llega a su recta final con sendos ensayos sobre temas espirituales, uno sobre el escritor judío Martin Buber, por el que el autor confiesa una gran admiración, eso sí a su modo, destripando y diseccionando su obra con una profundidad y un método que dan miedo, y otro más breve sobre el "gnosticismo" y su origen en la historia. Si al lector le quedaba alguna remota duda de si lo que afirma Ken Knabb en el prólogo es o no cierto dicha duda queda definitivamente despejada. 

Lo mejor: Una excelente introducción a la vida y la obra de un personaje irrepetible junto con una cuidada selección de sus mejores ensayos. Erudición, inteligencia, pasión, honestidad y ante todo una demostración impresionante de lo que verdaderamente significa vivir por y para la cultura. 

Lo peor: Una inmersión profunda en la cultura norteamericana de la primera mitad del siglo XX, imposible seguirle los pasos, imposible verificar cada afirmación... libros como este requieren de una de dos cosas, o bien una erudición extraordinaria por parte del lector, algo seguramente también extraordinariamente poco común, o bien, un acto de fe en el autor, en su buen juicio, en su correcta documentación y sentido común, porque nos vamos a encontrar con un sinfín de afirmaciones en las que vamos a tener que "creer" a pies juntillas... y quizás sea esa la clave de la fascinación de libros como este, que nos hablan de tantas y tantas cosas que no sabemos, de autores que no hemos leído y que no leeremos, que nos hablan en definitiva de un mundo ya desaparecido y muerto. Algo que no será del gusto de la mayoría.

En definitiva, solo para los lectores que hubieran disfrutado con su "Cita con los clásicos" y que se hubieran quedado con ganas de más, mucho más. El que avisa no es traidor, Rexroth es un hueso duro de roer contra el que incluso buenos y experimentados lectores se pueden romper los dientes. Hay otras obras más sencillas, y no peores desde luego, para introducirse en la obra de este gigante... vamos que no quiero que nadie que se aventure en este blog me venga luego con quejas ;-).


jueves, 2 de julio de 2015

Diarios


"El desbarajuste en que leo es inmenso. Basta que me empeñe en leer o estudiar algo que me interesa, para que surja de inmediato otra cosa que también me interese y me desvíe. Así soy incapaz de acumular un capitalito cultural en algo en especial. 

   Si mi cabeza fuera una ciudad, no tendría ningún edificio que llegara más arriba del primer o segundo piso. Estaría llena de portales, escalinatas de acceso, montones de ladrillos y cemento seco, cascotes. Ni un amago de calle urbanizada, alguna tienda de campaña para pasar el rato, ni un sólo jardín decente, una planta por aquí y por allá, bastantes geranios, que resisten porque casi no necesitan riego. Sería como una ciudad bombardeada, pero eso sí, considerablemente extensa, lo que aumentaría la impresión de catástrofe"

Ficha: "Diarios (1.999 - 2003)", "Diarios (2.004-2.007)", "Diarios (2.008-2.010)", Iñaki Uriarte Cantolla, 184, 186 y 124 páginas, editorial Pepitas de Calabaza, ISBN: 9788493 767143 / 9788493 834999 y 9788415 862345

A la espera de disponer y leerme el tercer y último tomo de sus "Diarios", el que abarca de 2.008 a 2.010, no puedo resistir la tentación de comentar aquí los dos primeros, leídos esta semana casi de un tirón. Había leído algo de los mismos en internet, unos comentarios tan favorables que espolearon mi curiosidad lo suficiente como para buscar más información. La verdad es que hizo falta muy poco más y me vi hace unos días leyendo el primero de la serie, podía haber sido un chasco, no sería la primera vez que me dejo llevar por lo que dice tal o cual en la red... pero no, la verdad es que el primero no se me cayó de las manos hasta que no lo terminé, el segundo lo he tenido que leer a trompicones, en espacios de tiempo sacados en la parada del autobús, en el autobús mismo, en la barra del bar, en el sillón de un café... ese seguramente es el motivo por el que tengo debilidad por los libros de bolsillo, o por lo menos de tamaño razonable, aunque a la hora de la verdad prefiera casi siempre los mazacotes más voluminosos. 

Y no, repito, Iñaki no me ha defraudado, ni la editorial donde han sido publicados tampoco, tal y como viene siendo habitual. Me gustan mucho, desde que descubrí los "Ensayos" de Montaigne,  este tipo de obras donde el autor se desnuda y se pone a sí mismo como tema principal de la narración, algo que también pude disfrutar, y sufrir un poco, en el "Diario" de Jules Renard, y por supuesto, en los "Cuadernos (1.957-1.972)" de Cioran. 

Hoy antes de ponerme a redactar esto pensaba que este escritor no tendría ni siquiera una entrada en la Wikipedia, teniendo en cuenta que estos diarios son su primera obra publicada y que antes de los mismos solo había visto impresos sus artículos de opinión y críticas literarias en el periódico "El Correo", pero no, en vista del éxito de sus libros, el tercero publicado hace poco a comienzos de este año, tiene ya su modesta entrada en la enciclopedia virtual, aunque la misma podría tener en su sección de enlaces muchas más muestras de comentarios sobre su obra. 


Leerle ha sido todo un placer, llegué a pensar en releer la primera parte antes de lanzarme a devorar la segunda, y es probable que todavía me recree en volver a visitar estos singulares diarios, deudores en la forma de esos "Cuadernos" de Cioran antes citados, compartiendo el motivo del comienzo de su redacción con los "Ensayos" de Montaigne, y un poco en el tono, en la temática literaria y en la ironía me han recordado a Renard, aunque Iñaki poco tenga que ver con el amargado y borde escritor francés. En estos "Diarios" me he sentido como en casa, Montaigne es un territorio común que conozco lo suficientemente bien como para sentirme cómodo, da igual que él escriba desde el norte de España, cualquier devoto del inmortal gascón me cae simpático ya de entrada.

Si pudiera definir su estilo a la hora de escribir resaltaría su cercanía y la naturalidad. Estos libros eran notas en origen redactadas para sí mismo, sin vocación literaria alguna, no se si elogiar su habilidad como escritor o como corrector, él mismo reconoce que ha "depurado" las tres cuartas partes de sus escritos antes de su publicación... un talento singular este sin duda, saber cuanto hay que "podar el árbol" para mejorar un texto. El caso es que uno le lee con facilidad, y en más de una ocasión no puede evitar releer ese párrafo que acaba de terminar, la brillantez y la capacidad de síntesis aflora aquí y allá... la temática es a la vez variada y banal, notas sobre la política del momento, sucesos de la vida cotidiana, pensamientos sobre la existencia, comentarios sobre los autores y los libros que lee, historias sobre su familia... nada del otro jueves, nada de excepcional interés, salvo que también cobra importancia aquello que no dice.

No trata de convencer a nadie de nada, no presume, da la impresión de que su filosofía de vida es vivir y dejar vivir, elude, y esto es meritorio teniendo en cuenta donde vive, los extremos políticos y se declara enemigo de la ambición, el fanatismo, la intransigencia... en definitiva uno se encuentra a uno de esos seres privilegiados que parece que han pasado por la vida sin sufrir demasiado y sin hacer sufrir a nadie. En un momento llega a decir que la vida le parece injusta... por el hecho de haberse portado demasiado bien con él ¿cuántas veces he podido leer algo semejante?...


Aparte de su adoración por Montaigne comparto con él su devoción por los gatos, Borges el gatito recogido y adoptado por él y su mujer se convertirá en uno de los temas estrella de los diarios ¿una chorrada?... depende de lo que te gusten los gatos y lo que signifiquen en tu vida, creo que hay una especial simbiosis entre los felinos domésticos y los apasionados de la lectura y los escritores, cada día lo tengo más claro :-).  

En cuestiones políticas se muestra tan equidistante de los radicales y los nacionalistas como de los anti-nacionalistas, reparte collejas por igual, aunque en un punto del primer diario llega a comentar que "No me consiento que una discrepancia política, por fuerte que sea, expresada en los mismos términos en los que se están produciendo otras muchas idénticas en este exacto momento, sea capaz de romper una relación personal de largos años. Al menos, por ahora.". 


Un relato pues donde no faltan las contradicciones elaborado por alguien que no se ve a sí mismo como modelo de nada, salvo quizás en su obstinada resistencia a ser él mismo y no lo que otros hubiesen querido que fuera. No tiene reparos en comentar su pereza, en admitir que se droga, que hubo un tiempo en el que llevaba una vida insana y era habitual de ambientes nocturnos y que cambiaba prácticamente la noche por el día, de que no ha dado palo al agua en su vida, de que ni tiene ni ha querido nunca tener hijos, y de que considera a Benidorm poco menos que el lugar ideal para veranear... 

"MARÍA DICE QUE yo no conozco a tontos. Y algo de razón tiene. Es una de las ventajas y de los inconvenientes de no trabajar y de relacionarme sólo con quien quiero."

Ironía, inteligencia, erudición... y a la vez modestia y me atrevería a decir que también una considerable paz de espíritu, no he podido evitar sonreír con muchos de sus pensamientos y reflexiones, unas veces porque me sorprendían y me parecía que daba en la diana, otras porque coincidía completamente con él... cercano, incisivo, siempre amable, nunca una salida de tono o el menor apasionamiento, ya sea positivo o negativo... por cada rincón de estos "Diarios" rezuma su humanidad, su sentido común y ese sentido de asombro y extrañeza ante el mundo y la vida. Creo que los voy a releer en más de una ocasión. Probablemente dejaré este artículo "en construcción" para añadirle como una guinda la portada del tercer volumen en cuanto lo lea.

"LOS HOMBRES CREYERON primero en Dios, luego dejaron de hacerlo y comenzaron a creer en cosas como la Razón, la Historia, el Progreso. Ahora empiezan a no creer ni en ellas. Algo me suena mal en este resumen. Es un poco raro que la historia de siglos de la Humanidad coincida con mi historia personal" 

Para terminar, por ahora, dejo un enlace sobre la obra de Uriarte, una excelente entrada de esa maravillosa revista cultural on-line que es "Lecturas sumergidas"... buen provecho ;-)

Lo mejor: Una obra singular de un no-escritor, una rareza en el terreno editorial nacional que se disfruta de principio a fin, todo un hallazgo cuyo "club" de admiradores no dejará de crecer con el tiempo, y en definitiva toda una lección de estilo y no solo a la hora de escribir ¡chapeau!.

Lo peor: Que Iñaki comentara en una entrevista que no habría más volúmenes de sus diarios, que estos en cierta forma terminaron autodestruyéndose en cuanto salió publicado el primero. Y también pensar que por cada página que se ha publicado de los mismos se hayan quedado al menos tres fuera de imprenta... no sé, yo pensaría en publicar más adelante unos "apéndices" con una selección del material descartado, apuesto a que, aunque seguramente el autor no esté de acuerdo conmigo, estos valdrían mucho más que tantísimo material publicado que rueda por ahí. 



"TE REGALA UN dibujo o un cuadro. El autor se disgustará si no lo coloca bien a la vista en la sala. ¿Cómo? No tienes más que levantarte para alcanzar en tu biblioteca los mejores libros del mundo. Apretar un botón te basta para escuchar la mejor música o ver las mejores películas. ¿Y tendrás que pasarte la vida contemplando en tus paredes el dibujo o el cuadro del amigo?."

"MARÍA HA COMPRADO en el Corte inglés una bolsa de patatas fritas aderezadas con sal rosa del Himalaya. María dice que la sal rosa del Himalaya está ahora bastante de moda. Lo cuento con una sonrisa y veo que a la gente no le hace gracia. Les parece normal que la sal rosa del Himalaya esté de moda"


martes, 30 de junio de 2015

Ensayos de herejía




"No nos dejemos, pues, amedrentar por las urgencias imperiosas de reestructuración de esto y de aquello y de lo de más allá que se pregonan desde arriba: para ellos, los de arriba, los proyectos y reformas, y nosotros, la gente de abajo, a lo nuestro. Dejemos que la herrumbre y la mala hierba devoren las repelentes construcciones de cemento armado, los automóviles y las emisoras de televisión, que en las grietas de sus oficinas y supermercados afloren las chumberas, y que los vientos bienhechores del olvido se lleven las reformas y los planes de futuro"


Ficha: "Ensayos de herejía", Luis Andrés Bredlow, editorial Pepitas de Calabaza, 176 páginas, ISBN: 978 8415 862 390

Para el autor de esta breve y densa colección de pequeños ensayos, el doctor en filosofía Luis Andrés Bredlow, vivimos en una época de intensa fe, si bien es cierto que el escepticismo religioso campa por todas partes a sus anchas, al menos en occidente, no es menos cierto que desde hace muchos años hay otras creencias que han ido sustituyendo a las religiosas con igual o mayor intensidad. 

Destronado de su posición privilegiada el dios de los monoteísmos su trono no ha quedado vacante sino que hace mucho que fue tomado por la fe en el Progreso, la Modernidad y sus hijos bastardos llamados Velocidad,  Trabajo, Futuro y sobre todo por el actual Zéus del nuevo panteón pagano, el todopoderoso Dinero. Toda una pléyade de dioses en los que en mayor o menor medida casi todo el mundo cree, incluso los más recalcitrantes enemigos de cualquier fe y superstición denominada "religiosa" suelen ser a menudo devotos creyentes de cualquiera de estas deidades modernas. Todos ellos son meras construcciones de la mente humana, todos se apoyan en convencionalismos que no existen de forma objetiva fuera de nuestras cabezas... una idea que sin duda apoyaría fervientemente el nuevo gurú del ensayo histórico Yuval Noah Harari, cuya obra "De animales a dioses" dificilmente sorprendería a Luis A. Bredlow.

Contra estos nuevos dioses y mitologías, entre ellas la llamada "Democracia", carga el autor en una colección de breves, brevísimos ensayos, repletos de seguridad en sí mismo y convencimiento de que aquello que denuncia "es así" y que no hay que darle más vueltas. Imagino que la escritura de los mismos debió constituir una especie de catarsis porque desde luego que se despacha a gusto. Algunos encontrarán en los mismos una especie de regusto antimoderno o reaccionario y una añoranza de como eran las cosas, o al menos algunas de ellas, en otros tiempos, lo cierto es que su visión ácida y crítica de esos nuevos dioses a los que rendimos tributo sin muchas veces darnos cuenta, o que están tan omnipresentes, como dioses que son, en tantas y tantas facetas de nuestra vida impregnando el espíritu de los tiempos, me parece cuanto menos reconfortante. No todo está perdido si al menos nos damos cuenta de la situación. 

Aunque en algún argumento y algún blanco sobre el que dispara el autor me he visto sorprendido, confieso que no esperaba que la democracia se incluyese en este nuevo "panteón", si que en la mayoría de los casos tampoco he leído nada nuevo ni ninguna idea que pueda considerar rompedora, y es que seguramente uno también, quizás por la edad o por la costumbre de leer, había llegado a conclusiones parecidas en algunas cosas. Seguro que este será el sentimiento de más de un lector de estos ensayos de herejía.

En el primero "El culto de la fealdad" el autor incide sobre esa manía que arrastramos desde hace algo más de cinco o seis décadas en la arquitectura y la ordenación urbana, no importa donde busquemos y donde viajemos, nos encontramos los mismos adefesios por todas partes ¿hay alguna ideología bajo todo ello?, para Luis así es, aunque un servidor tiene sus dudas al respecto, no he terminado demasiado convencido de ello, quizás por ser muy afortunado con el lugar donde me ha tocado vivir.

Con el siguiente miniensayo,"Reformas, no gracias", ya he coincidido mucho más, y es que vivir en estos tiempos es darse cuenta de que la desconfianza sistemática contra toda institución es solo cuestión de pura lógica y sentido común, y el que todavía cree en las mismas, las instituciones del tipo que sean, es que no se ha parado a pensar demasiado todavía."Aires de progreso" es un irónico ensayo sobre el aire acondicionado en los trenes, símbolo de la modernización del transporte en cuyo nombre se nos priva incluso del placer de respirar aire puro y abrir una ventanilla... seguramente al autor le ha dado algún que otro ataque de claustrofobia en estos trenes de hoy en día que cada vez se parecen más a los aviones en el peor sentido.

"El Estado contra lo público, lo público contra el Estado" llega en un momento en el que no cesa el debate político entre público y privado, Luis arroja una luz sobre el tema tratando de convencernos que en algunos aspectos es un debate completamente engañoso:

"La tan debatida privatización de lo público no tiene más secreto que eso: solo se privatiza lo que el Estado ha trocado ya en negocio y mercancía, a fuerza de tratarlo como cuestión de trabajo, producción y rendimiento. Del mismo lado de la barricada están Mercado y Estado, como del otro están los servicios públicos y la libertad a cuyo servicio están." 


"El fraude del turismo y la decadencia del viaje", nos introducirá en un capítulo interesante donde el autor reflexiona sobre el hecho de viajar y la realidad del turismo en nuestros días, un tema más que apropiado para estas fechas pre-vacacionales, y de paso aprovecha para lanzar unos cuantos dardos a la sociedad capitalista y sus mitos. Ese será sin duda el tema estrella del siguiente miniensayo, en este caso no tan "mini", ya que se trata de la transcripción de una conferencia que dio el autor el 11 de mayo de 1.999 en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallés... "¿Cómo trabaja un filósofo?" es posiblemente el mejor ensayo del libro, me ha parecido verdaderamente magistral... tuvo que sorprender gratamente a más de un estudiante de arquitectura en aquella ocasión... a lo mejor  a alguno de ellos se le pasó por la cabeza abandonar la arquitectura para entrar en la facultad de filosofía ;-).

En "De drogas, dinero y otros venenos", tenemos otra transcripción de una conferencia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, una defensa de la despenalización del tráfico de drogas y los motivos que le llevan a sostener esta aparentemente disparatada idea. Como es habitual Luis Andrés aprovechará el tema para abordar otros asuntos de más hondo calado y en relación directa con lo expuesto... de nuevo alguna que otra sorpresa y en terreno "hostil", a este hombre no le falta valor sin duda. 

"No queremos ir al futuro" carga contra la idea del trabajo en la sociedad capitalista y como esa concepción, como esa ideología al fin y al cabo, mina nuestras vidas desde dentro convirtiéndonos en esclavos sin darnos cuenta. Finalmente en "Razones contra la democracia", el ensayo más importante y extenso del libro nos encontraremos un poco de todo, el discurso anti-institucional y anti-estado ya presente en páginas anteriores y sobre todas las cosas no un llamamiento a cambiar el "régimen", una dictadura sería peor, sino a una concienciación ciudadana que haga salir del aletargamiento habitual... en definitiva algo que ya sabemos más o menos todos, que una democracia, incluso cuando funciona bien, deja todavía mucho que desear como sistema político ideal:

"... exactamente de la misma manera que de la libertad de expresión y opinión, que, en principio, ampara cualquier disidencia y cualquier herejía imaginable, no saben hacer ellos otro uso mejor que repetir las memeces reaccionarias que han oído decir a su televisor: basta con ver, en suma, a esos millones de individuos que deciden libremente comprar, votar, vestir, comer y opinar lo mismo que los demás, sin que a ello les haya obligado ninguna coacción ni amenaza de nadie".

Finaliza el libro con "Apuntes sobre resistencia, tradición, indigenismo", sobre la resistencia de grupos indígenas ante la penetración indiscriminada de los "valores" materialistas occidentales que amenazan con asfixiar sus culturas, llamando la atención sobre la mejor forma de resistir, que no es otra que la de tratar de señalar las contradicciones y puntos débiles del invasor, y no un rechazo de plano a todo lo que este aporta... en fin, un tono algo más conciliador en este último ensayo donde, por fin, se alaba la que sin duda es la mayor virtud de la civilización occidental, nuestra costumbre de "crítica y negación de sí mismos"... alimentada y prácticamente "parida" por la filosofía que salió de estas tierras mediterráneas hace ya veinticinco siglos.


Como curiosidad aquí dejo un enlace a una web donde se pueden descargar artículos del autor.


Lo mejor: Claridad expositiva, sencillez, contundencia, lucidez y apasionamiento, pero también profundidad. Luis Andrés Bredlow ha recopilado en este libro una serie de pequeños ensayos dignos de ser leídos y releídos en más de una ocasión y que como principal virtud tratan de llamar a la reflexión del lector y que este observe el mundo con los ojos del autor y se pregunte si cuanto dice el mismo es verdad o no y que puede hacer para cambiarlo.

Lo peor: Aunque algún atisbo hay en la obra, no lo negaré, uno se pregunta "bueno, tienes razón ¿y ahora qué?"... y lo de siempre, aquello que he comentado en más de una ocasión en este blog cuando me encuentro con obras impregnadas con una mentalidad semejante, que seguramente aquel que más necesitaría leerlas para "cambiar el chip" es precisamente el que nunca va a hacer tal cosa. Y también porque aquellos que podemos estar más o menos de acuerdo con el autor y participar de su visión de algunas cosas que expone en este libro terminaremos encontrándonos con la misma sensación de impotencia al cerrar sus páginas. Como si un pez fuese consciente por primera vez en su vida de que nada en ese elemento llamado agua que antes no advertía, para seguidamente volver a olvidarlo pronto y seguir nadando con los demás en el cardumen.