martes, 6 de diciembre de 2016

La mente participativa


"Si el cosmos es infinitamente complejo, y no hay razón para creer lo contrario, si una única célula es infinitamente compleja, y no hay razón para creer lo contrario, si un átomo es infinitamente complejo, y éste puede ser ciertamente el caso, entonces nos encontrábamos en apuros, pues la mente no puede manejar tanta complejidad. De modo que la propia naturaleza de la mente la lleva necesariamente a simplificar. Comprender es simplificar."

"Los patrones y las configuraciones del mundo no están ahí con independencia de la mente; son los patrones del entendimiento mediante los cuales trabajan nuestras mentes. Las cosas tampoco se tornan simples o complejas- ya se trate de átomos, células o galaxias- por sí mismas. Es nuestro conocimiento el que las hace así, es nuestra mente la que las hace así"


Ficha: "La mente participativa", "Henryk Skolimowski", Ediciones Atalanta, 467 páginas, ISBN: 978 8 494 52316 8

En una entrevista en JotDown, Jacobo Siruela comentaba que las pequeñas editoriales son un fenómeno típicamente español... si esto es así uno ha de dar gracias porque en el ámbito editorial de nuestro país existan pequeñas empresas que se dediquen a esta labor, pues muchos libros interesante nunca verían la luz ni tendríamos la oportunidad de conocerlos.

Ediciones Atalanta, es sin duda un buen ejemplo de pequeña editorial que realiza apuestas arriesgadas,  algunas de mis lecturas más interesantes de los últimos años han tenido como protagonistas a algunos libros editados por la misma. No siempre se ha tratado de obras que me hayan dejado un 100% satisfecho o convencido de todo aquello que el autor de turno me contaba, pero lo cierto es que ninguno me ha dejado indiferente, y desde luego que ese tipo de ensayo heterodoxo, alejado de las corrientes principales de la filosofía o la ciencia, que constituye buena parte de su nómina de libros sigue resultándome especialmente atractivo.

El presente libro de un filósofo de orígen polaco muy poco conocido en nuestro país es una buena muestra, ¿cómo es posible que alguien como él apenas haya contado con nada traducido a nuestro idioma?, probablemente por su filosofía a contracorriente, imbuída de sentido de la espiritualidad y fácilmente confundible con cualquier obra radicada en ese cajón de sastre que llamamos "contracultura" o "new age"... no, Skolimowski no es ningún charlatán ni ningún oportunista de los que tanto pululan por ese campo ya tan saturado de la espiritualidad y autoayuda a la caza del lector incauto, es un filósofo bastante serio, aunque desde luego muy poco convencional, uno casi se lo imagina con un kimono sentado en la posición del loto dando sus charlas... pero no, su pensamiento aunque notablemente influido por la cultura oriental sigue los derroteros de la filosofía occidental.

Cuando en 1.994 escribió y publicó este libro no hay duda que estaba con muchas ganas de ajustarle las cuentas a la corriente científica dominante, al reduccionismo científico, a ese materialismo burdo y a la visión del mundo como un lugar sin sentido, un lugar donde las combinaciones fruto del azar dieron como origen a una vida y donde la misma ha ido evolucionando en gran medida de la mano de la diosa fortuna hasta desembocar en una especie, la humana, consciente de sí para su desgracia, según algunos, o bien, para la misión de escudriñar los entresijos del cosmos y la materia en un afán de saber por saber completamente estéril. Para el filósofo de origen polaco la ausencia del ser humano de la ecuación del conocimiento da como fruto un mundo absurdo, sobre el que es posible decir cualquier cosa y nada al mismo tiempo, ese afán por reducir, trocear y diseccionar solamente puede conducir al sinsentido... la ciencia llevada por un reduccionismo cada vez más extremo acumula más conocimiento, describe más y mejor... pero ello no lleva a una mejor comprensión, cada vez las partes son más diminutas, pero el conjunto se torna más y más incomprensible.


Partidario de otro tipo de pensamiento, de eso que algunos llaman "holismo", un intentar pensar en la totalidad... entendiendo por "totalidad" un conjunto que incluya la mente humana, aquí es donde entra el meollo de su libro, nada nuevo hay en decir que con la mente construímos el mundo, es algo que encontraremos en el budismo, el hinduísmo e incluso en la mística cristiana, sin embargo Skolimowsky pretende llevar esta, para algunos, obviedad un poco más lejos. Construímos el mundo a través de nuestra mente, no hay una realidad objetiva ahí afuera esperando a ser descubierta, nuestra mente a través del progreso científico, entre otros, se amplia y expande, abarcando más y más, pero siempre, por mucho que expandamos la burbuja estaremos dentro de ella... la mente humana, fruto de la evolución, en cierta forma no es más que el universo conociéndose a sí mismo. Skolimowsky está en contra de todo intento reduccionista de limitar la mente al cerebro y este al simple conocimiento neurológico, hay un sentido espiritual en ello, algo que se nos escapa y a lo que apuntan los místicos de todas las épocas, de ahí que sea ferviente partidario del camino de la meditación como apoyo y refuerzo al conocimiento.

El libro hará un recorrido por diferentes estadios de la mente y el pensamiento a través de la historia, según una explicación sumamente instructiva... cómo nuestro universo se limita a través de nuestra mente, cómo el mismo se expande a través de la acumulación de conocimientos que inevitablemente llevan a una nueva comprensión, el "embudo" ascendente del universo de nuestra mente, cuyas paredes no podemos traspasar, ese ascenso en espiral (ya que nunca hay una ascensión directa) que define el conocimiento, la imposibilidad de ver más allá de sus límites... la diferente forma que ha adquirido la mente con el paso de los siglos... de esa concepción del universo protagonizada por el "mithos" antecesor del "logos" griego, el advenimiento del mundo medieval y su "theos", y el actual espíritu de los tiempos denominado "mechanos" ... muy acertadamente, por Skokimowsky, componen un viaje interesante que trata de explicar no solamente el lugar donde actualmente estamos (o estábamos en 1.994) a juicio del autor, sino cual podría ser la evolución de ese "espíritu de los tiempos" o mentalidad a partir de entonces. El filósofo hace una apuesta decidida por favorecer la evolución hacia una mentalidad participativa, donde se reconozca el papel de la mente en la construcción de la realidad y donde de alguna manera la compasión entre en la ecuación del conocimiento. Anticipaba en aquel entonces que el espíritu de los tiempos estaba cambiando pero que todavía era muy pronto para adivinar en que dirección... eso sí, apostaba porque todo se iría haciendo más complejo y fragmentario y que sería imposible antes del año 2.050 ver el resultado. Creo que en parte el futuro le ha dado la razón, y resulta interesante su idea de como todo tiende a una mayor complejidad, hasta que se convierte literalmente en inmanejable, antes de crearse una síntesis que se pueda mínimamente definir.

El libro concluye con una serie de capítulos donde se trata de sentar las bases de lo que debería ser el espíritu acorde con los nuevos tiempos, una época de mayor empatía, mayor hermandad entre los seres humanos, donde lo científico y lo espiritual marchasen codo con codo y donde la aventura humana, que no es otra cosa que la aventura de la conciencia universal expandiéndose, diese sentido en sí a la existencia... en fin, idealismo por todas partes, buenas intenciones y todo de muy buen rollo ¿qué podíamos esperar de un declarado ferviente seguidor de Platón?, pues nunca otra cosa de un libro que interpreta la realidad y la evolución que nos ha llevado a la misma a su manera y que se centra en un futuro dominado por el idealismo, por el habitual "lo que debería ser", o lo que al autor le gustaría que fuera el espíritu de los tiempos en evolución (siempre suponiendo que hay tal cosa claro).


Algunos "peros".
La "ecosofía", o su intento de fundación por parte del filósofo polaco, me parece algo muy loable... sin embargo en el libro nos encontramos con una crítica permanente a la ciencia, o más bien a un espantajo sobre el que el filósofo dispara a placer sin posibilidad de réplica, hace tiempo que leí a cerca de una falacia lógica denominada "la falacia del hombre de paja", hay que deshumanizar y ridiculizar al adversario antes de lanzarle piedras, uno se lo piensa antes de apedrear a un ser humano con sentimientos y sensibilidad... pero lanzarle piedras a un monigote de paja es algo que se puede hacer sin miramientos. Y es que el Sr. Skolimowsky hace culpable a la ciencia de todos los males habidos y por haber, y de forma notoriamente injusta. Entiendo que no le vayan las medias tintas y que necesitaba ser claro en su mensaje, pero ese maniqueísmo de meter a todos los científicos en el mismo saco... sospechoso. Nadie negará que el filósofo polaco conocía de muy buena mano la filosofía de la ciencia siendo como fue alumno de Karl Popper... sin embargo creo que esa identificación permanente entre ciencia y deshumanización, ciencia y positivismo científico, ciencia y reduccionismo... es cuando menos esquemática, ingenua y panfletaria. Da de lleno cuando critica los excesos de la ciencia, su nula capacidad en ocasiones para echar el freno cuando las investigaciones llevan a unos derroteros de destrucción, vamos a su falta de ética y empatía, que por otra parte NO son ámbito de la misma, para eso tenemos a la religión y la filosofía. Pero da la impresión de querer meter a toda la ciencia bajo la misma etiqueta, lo que huele sospechosamente a una actitud anti-científica que es absurda viniendo de quien viene.

Por otra parte cada vez que me encuentro con alguien que ataca el reduccionismo y alaba las virtudes del holismo pienso lo mismo... dame pruebas de lo que dices, dame resultados de esa supuesta visión omniabarcante. Está claro que no se puede elaborar una teoría mínimamente coherente sobre el funcionamiento de un hormiguero analizando solamente las partes de una hormiga... hay que alejar la mirada y lanzar una visión de conjunto, ¡pero eso es algo que ya saben los científicos!. Otra cosa que en ocasiones me indigna cuando veo a alguien cargar contra la ciencia en conjunto sin delimitar claramente que se hace contra los excesos de la misma, y la ceguera moral que en ocasiones la embarga, es la certeza de que esa misma persona que escribe esas líneas debe mucho al progreso científico... el que esto escribe de niño podría haber muerto un par de veces si no fuera por los avances médicos de esa ciencia a la que tanto se critica, seguramente el mismo Skolimowsky que tenía sesenta y cuatro años en el momento de redactar este ensayo podría decir del tema más que yo. Por ese motivo me duelen especialmente los ataques a la ciencia de forma indiscriminada, se nombra muchas veces en el libro a la bomba atómica por ejemplo, pero no a las vacunas o a los antibióticos, y a tantas y tantas comodidades y avances fruto de la tecnología alumbrada por la ciencia que nos han hecho la vida más fácil y digna... ya sabemos que todo adelanto es susceptible de ser utilizado de forma perversa, pero también sucede al contrario y aplicaciones creadas para la muerte y la destrucción, para la guerra en suma, también pueden terminar en un invento positivo. La bomba atómica es puesta como ejemplo de algo intrínsecamente perverso sin posibilidad de utilidad benévola, sin embargo la misma energía atómica desatada en la bomba también está presente en otras aplicaciones más pacíficas... no hay un blanco o un negro en este asunto, solamente diferentes tonalidades de gris que parece que no interesa comentar.

Otro punto discutible del libro es su apuesta descarada por la fe en el progreso humano... aunque reconoce que el cambio de paradigma puede ser convulso y doloroso se tiene la certeza de que el resultado del mismo es siempre para bien... creo que es algo cuanto menos discutible y que ahí el autor ha puesto mucho de sus esperanzas y anhelos personales, nada que reprocharle humanamente por una parte, pero tampoco veo que se justifique del todo esa identificación de futuro con progreso con mejoras ¿por qué no pensar en una futura regresión como algo igualmente posible?. Otro punto donde creo que no incide lo suficiente es en el hecho, creo que bastante evidente, de que un nuevo paradigma o un nuevo espíritu de los tiempos no sustituye nunca completamente al que ya existía, "mithos", "logos", "theos" y "mechanos" siguen coexistiendo en la actualidad aunque el mayoritario sea esa visión materialista y "mecanicista" del mundo... por cierto cada vez menos debido a los avances de la nueva física, algo también reconocido por Skolimowsky.

Por otra parte hay en el autor una tendencia a "lanzarse" hacia determinadas conclusiones de la física cuántica en relación con la interconectividad del mundo... es curioso cuanto ha influido en determinados filósofos y pensadores de distinto pelaje el concepto de "indeterminismo" de la mecánica cuántica, aquello de que el observador influye en lo observado y que nunca podemos conocer simultáneamente y con exactitud el "momento" o dirección de una partícula y su posición en el espacio... ha sido como una caja de Pandora que ha destapado e intentado justificar las más peregrinas teorías... seguramente por su valor simbólico y su semejanza con algunas doctrinas orientales. Estoy seguro que si en un futuro cercano algún experimento científico demostrase que tal indeterminismo no existe, o es solo figurado, muchos seguirían aferrados como lapas a esa noción tan bonita de que "el observador cambia la realidad" y que "no existe el observador imparcial"... por cierto, el antropocentrismo sobre el que se habla en el libro es un tema todavía sujeto a debate y sobre el que no existe ni mucho menos un consenso entre los mismos científicos.

Conclusión.
Dicho todo lo anterior, alguien que leyera estas líneas, si es que hay alguien que me lea a estas alturas ;-), podría pensar que el libro es un despropósito, un bodrio... y nada más lejos de mi intención que escribir o decir tal cosa, la apuesta de Henryk fue una apuesta valiente, toca una serie de temas que habitualmente se dan de lado en la filosofía, algunos lo tildarían de ensayo sobre espiritualidad camuflado, o cosas aún peores, creo que es un trabajo muy válido y que en todo caso podría pecar de pretencioso... algo que en vista de los tiempos que corren dista mucho la verdad de ser un defecto, el libro en general me ha gustado y me ha dejado con más ganas de leer algo de este autor, especialmente de obras posteriores donde hubiera seguido indagando por el camino apuntado por este excelente ensayo. No es un trabajo de los que se olviden con facilidad, y solamente el azar ha determinado que no sea una obra perteneciente a mi biblioteca. Hay momentos brillantes en el mismo y es una obra que ante todo hace pensar, y en la que a pesar de ciertos excesos, en mi opinión ,promueve una serie de reflexiones de lo más interesantes.


Lo mejor: Un trabajo valiente y ambicioso, sin duda uno de las obras filosóficas más originales e importantes de los últimos veinticinco años. Espero con interés nuevas traducciones de su obra, sobre todo para comprobar cómo evolucionaron las ideas del autor a lo largo de estos últimos veinte años y ver si abrió una nueva vía, una salida a la locura que domina nuestro tiempo... o bien, se trató simplemente de un bonito espejismo.

Lo peor: Aunque el autor no deja de puntualizar términos como Dios, espiritualidad, espíritu y demás, aunque trata por todos los medios de hacer un trabajo serio y que ponga el punto de partida al surgimiento de un nuevo paradigma donde el ser humano y su mente, el enigma más impresionante del universo, sean el punto central de la filosofía y esta marche de la mano con la ciencia uno no deja de advertir en determinadas críticas un "tufillo" a contracultura, da la impresión de que en su crítica al espíritu materialista de nuestro tiempo se le va un poco la mano y que no deja en definitiva de ser simplemente un conjunto entretenido de generalidades, buenas intenciones y deseos. Skolimowsky es un filósofo atípico, un ferviente creyente en el destino y la naturaleza especial del ser humano, un optimista redomado y también un hombre de fe, a su manera claro... toda una actitud a contracorriente que no le habrá granjeado simpatías precisamente.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Problemas en el paraíso


"Hoy en día el comunismo no es el nombre de una solución, sino el nombre de un problema, el problema del bien común en todas sus dimensiones: el bien común de la naturaleza como la sustancia de nuestra vida, el problema del bien común de nuestra biogenética, el problema de nuestros bienes comunes culturales ("la propiedad intelectual"), y por último, pero no menos importante, el bien común como espacio universal de la humanidad del que nadie debería ser excluído. Sea cual sea la solución tendrá que afrontar estos problemas. Por eso, tal y como Álvaro García Linera dijo en una ocasión, nuestro horizonte ha de seguir siendo comunista: un horizonte no en el sentido de ideal inaccesible, sino como espacio de ideas dentro del cual nos movemos"



Ficha: "Problemas en el paraíso. Del fin de la historia al fin del capitalismo", Slavoj Žižek, editorial Anagrama, 250 páginas, ISBN: 9788 433 964052

Como no escarmiento, y confieso que siento una especial debilidad por este peculiar filósofo, de nuevo me veo comentando en mi blog un libro de Žižek, posiblemente porque su obra "Acontecimiento" me terminó gustando... y hasta casi la encontré sencilla de leer, toda una rareza en su producción caracterizada en ocasiones por una amalgama impenetrable de verborrea retorcida y cargante... en una ocasión comentó en uno de los muchos vídeos que pululan por Youtube que "no le gustaba escribir", y leyéndole en ocasiones uno se lo llega a creer. Ello no le ha impedido ser extraordinariamente prolífico, hay algo en él que fascina y repele al mismo tiempo y sobre lo que hablaré más tarde.

En esta ocasión, y como de costumbre, nos encontramos con un ensayo que aborda temas políticos de lleno... mezclados como es habitual en él con la psicología y la sociología, nos volveremos a encontrar con sus habituales referencias a Lacán y a Hegel, a los experimentos comunistas del pasado y sobre todo a una crítica del capitalismo amparada en la actual crisis económica a la que se han sumado crisis políticas en Europa, referencias a los casos particulares de Grecia y Ucrania, y la crisis de los refugiados motivada por la sucesión de guerras y conflictos en Oriente Medio... de modo que esos problemas se refieren al conglomerado de problemas que sacuden a occidente, especialmente a la democrática Europa, vista esta como un "paraíso" capitalista, no sin ironía por supuesto. Para un pensador defensor de la alternativa del comunismo todos estos conflictos y crisis no dejan de constituir una afirmación de lo que anticipaba Marx cuando pronosticaba que el capitalismo contiene en su seno su semilla de la destrucción... o por lo menos de sus convulsiones periódicas, enormemente magnificadas desde hace tiempo, y no solamente desde 2008, por el efecto de la globalización.

El libro es realmente ameno, y depara muchos momentos interesantes, sorprendentemente como comentaba antes no me ha resultado difícil de leer, me da la impresión de que el filósofo esloveno poco a poco va encontrándole el "tranquillo" a esto de escribir, o bien, tiene algún corrector de estilo en nómina, porque la verdad es que el libro se lee casi de un tirón. Como en una radiografía nos vamos a encontrar con todas las contradicciones del actual status-quo occidental, su hipocresía, su cinismo, la disonancia entre las palabras y los actos, la doble moral, la ley del embudo que aplica el gobierno de la UE para aquellos, como Grecia, que se "salen del redil"... seguramente el hoy semiolvidado conflicto de Ucrania era un tema candente en el momento de la redacción del libro porque hay muchas referencias al mismo, la guerra en Siria, etc... la redacción del mismo tuvo lugar en 2.014 y como ocurre con cualquier libro que contenga múltiples referencias a la actualidad está un poco desfasado, aunque no tanto, porque esa crisis de la que nos habla sigue presente, e incluso podríamos decir que va a peor.

No hay duda de que el capitalismo hace tiempo que ha entrado en un callejón sin salida, si es cierto que las crisis periódicas son inherentes al mismo está claro que tarde o temprano caerá la siguiente, la crisis además ha propiciado, ahora más que nunca, que hayan caído las caretas y haya quedado al descubierto la pantomima que siempre ha formado parte inherente de la actividad política, el fingimiento de que realmente se interesan por el bienestar de los ciudadanos y que los políticos trabajan por el bien común de la nación cuando en realidad solo actúan en favor de los grupos económicos que los auparon al poder. El desencanto y el cinismo más descarado forman parte ya de nuestra realidad cotidiana desde hace tiempo. La extorsión por parte de la "troika" comunitaria a Grecia, aun admitiendo de puertas adentro que el gobierno de Syriza tenía razón en sus pretensiones de renegociar la deuda, o el caso por ejemplo de Argentina en los noventa... cuando el FMI se alarmó de su devolución antes de tiempo de los créditos que tenía contraídos y que evidenciaron que los motivos económicos nunca fueron la prioridad ni del FMI ni tampoco del banco europeo, sino el control puramente político. Esta semana además la victoria del Sr. Trump en las elecciones americanas constituye "otro ladrillo en el muro", tal y como rezaba el estribillo de aquel tema de Pink Floyd, en este caso podría ser algo más que una metáfora...


Como en cualquier ensayo de Žižek nos vamos a encontrar con múltiples referencias a películas famosas, algún que otro chiste, referencias a sus queridos Lacan, Marx y Hegel... es la marca de la casa, también a noticias de la actualidad y eventos conocidos por todos. Leer a Žižek es meterse voluntariamente en un laberinto de referencias cruzadas, donde abundan las críticas y dobles lecturas de películas, mezclado con una peculiar visión del psicoanálisis, sociología, sentido del humor... y donde aunque resulte fácil perderse también es verdad que al final resulta un periplo interesante. Me quedo con dos momentos del ensayo, esa exhaustiva crítica a la película "El caballero oscuro. La leyenda renace", donde quedan boca arriba todas las cartas ideológicas de los guionistas del film y con el episodio anecdótico de aquel falso intérprete de lenguaje de signos que se coló en el funeral de Nelson Mandela.

En defensa de Žižek.
No puedo dejar de mencionar aquí un artículo escrito sobre Žižek por Gabriel Andrade en el excelente blog "www.filosofíaenlared.com", es curioso pero en su blog de opinión el filósofo venezolano no hace mención alguna a Žižek, ni lo incluye siquiera en esa lista de escritores que no le gustan... posiblemente considere indigno de incluirle en la misma. Él mismo reconoce que ha intentado leerle en varias ocasiones y ha tenido que desistir al encontrarle incomprensible y excesivamente enrevesado... nada que objetar al respecto según como se mire, por ejemplo su ensayo "El acoso de las fantasías" me pareció un bodrio infumable que reúne perfectamente todas las características deleznables que apunta G. Andrade, sin embargo el ya mencionado "Acontecimiento" me encantó, y también su destacable "Primero como tragedia, después como farsa", creo que algunas de las críticas a Žižek son un poco injustas y motivadas seguramente en parte por la animadversión política visceral a todo lo que huela a "izquierdismo" y un poco también quizás por la envidia profesional, pero eso no quita que el Sr. Andrade en su post no dé en el clavo en el sentido a que el filósofo esloveno tiene una proyección mediática y una fama no del todo merecida. Las editoriales parecen dispuestas a publicarle cualquier material porque saben que "vende", y esa y no la calidad del contenido es verdaderamente el motor... queda el consuelo siempre en lo que se refiere al negocio editorial de que gracias a aquellos autores famosos se financian muchas veces trabajos de otros menos conocidos pero no menos interesantes ¿qué otra explicación podría tener la publicación de ese mini-ensayo donde se recogen buena parte de sus chistes?... cualquier día veremos publicado hasta un libro de recetas de cocina si lleva su firma... 

Pero volviendo a Žižek habría en muchas ocasiones que matizar las cosas, y esos ejemplos que pone el Sr. Andrade donde le recrimina barbaridades como decir que "Hitler debió ser más violento" o que Gandhi "fué más violento que Hitler"... dichas así, sacadas de contexto y sin matizar son más propias de un panfleto amarillista que de un escritor serio, precisamente a propósito de estas aparentemente "escandalosas" declaraciones el propio Žižek hace un comentario en este ensayo para defenderse de las críticas, la clave está en entender a que se refiere por "violencia", no voy a explicarlo aquí pero dentro del contexto que explica Žižek, y que no explica el Sr. Andrade por supuesto, creo que queda bien claro que no hay para nada una apología de la violencia. Ya se que escuece un poco cualquier mención a Stalin si no es para ponerlo en la picota y condenarlo, justamente además, pero dudo mucho que a estas alturas haya filósofo alguno que pueda convencer a nadie de la "bondad" de dicho personaje, ni de nada en particular... ¿de verdad queda alguien que tome en serio ya a los filósofos? , me preocuparía más ver a algún político como el Sr. Putin, tal y como lo denuncia precisamente Žižek en este libro, "limpiar" la imágen de ese siniestro personaje por su defensa de la unidad de los territorios soviéticos... en contraposición con la "demonización" de la figura de Lénin por el motivo opuesto. En fin, que sobre la supuesta adoración de Žižek por Stalin y la reivindicación de su figura habría mucho que hablar.

Por cierto que Chomsky también tuvo sus más y sus menos con el filósofo esloveno acusándole justo de "incomprensible"... nada nuevo como vemos, en filosofía cada cual tiene sus preferencias, hay quien adora a Heidegger o Hegel, y hay quien los considera casi unos tarados mentales, unos charlatanes que "vendían humo", no voy a comparar aquí a Žižek con estos grandes, aunque polémicos, referentes, pero es verdad que aun asumiendo que el filósofo esloveno está demasiado sobrevalorado ello no quita que en ocasiones no sorprenda al lector o no sea interesante, o incisivo y nos descubra interpretaciones e ideas profundas de las que ignorábamos que estaban ahí... no siempre aquellos filósofos que dan en el clavo con frecuencia o que resultan siempre claros en sus exposiciones son en ocasiones los más interesantes, también un filósofo básicamente equivocado y charlatán (según muchos) como Hegel, por ejemplo, puede ser un campo fértil para el pensamiento, y un error, si es lo suficientemente creativo y colosal o al menos está basado en una intuición básicamente correcta, puede constituir un buen campo abonado para sacar algo positivo... recordemos aquel verso de Rabindranath Tagore "La tierra es ofendida y ofrece flores a cambio... ", vamos que gracias al estiércol brotan rosas ;-)

"Las crisis y los colapsos financieros nos recuerdan que la circulación de Capital no es un bucle cerrado que puede mantenerse completamente, es decir, que está bien decir que esta circulación apunta hacia la realidad de producir y vender bienes reales que satisfagan las necesidades reales de la gente. No obstante, la lección más útil de las crisis y los colapsos financieros es que regresar a esa realidad no es posible: toda la retórica de "alejémonos del espacio virtual de la especulación financiera y volvamos a la gente real que produce y consume" es profundamente engañosa; se trata de ideología pura y dura. La paradoja del capitalismo es que no puedes quitar las malas hierbas de la especulación financiera sin eliminar también las buenas hierbas de la economía real: las malas hierbas son de hecho el acompañante inseparable de las buenas hierbas."

Lo mejor: Sin duda alguna uno de los mejores y más amenos trabajos del controvertido autor, metido como de costumbre en el papel de un corrosivo analista político, comentarista cinematográfico y literario, humorista, y en general a "showman" de la filosofía. Aunque hay quien lo hace justo al revés, en mi caso recomiendo primero leerle y luego ver algún que otro vídeo suyo por Youtube. En definitiva es un autor peculiar al que hay que leer, si uno hace el ánimo para ello, con cierta distancia y sin prejuicios, preparados para encontrar cualquier cosa a la vuelta de cada página pero en modo alguno aburrido, al menos cuando está tan inspirado como en este libro.

Lo peor: Aunque en menor medida que en otros ensayos suyos también aparecen momentos, aunque breves afortunadamente, de tedio, momentos que no me gustan y que justifican muchas de las críticas que se le hacen... especialmente cuando se mete en terrenos psicoanalíticos, de todas las referencias principales que suelen impregnar su pensamiento sencillamente erradicaría a Lacán, lo peor de Žižek sin duda alguna es cuando se mete en esos lodazales, pero claro, entonces ya no sería lo mismo.

sábado, 5 de noviembre de 2016

El aroma del tiempo - La salvación de lo bello


"A primera vista, este nerviosismo provoca la sensación de que todo se acelera. Pero en realidad no se trata de una verdadera aceleración de la vida. Simplemente, en la vida hay más inquietud, confusión y desorientación. Esta dispersión hace que el tiempo ya no despliegue ninguna fuerza ordenadora. De ahí que en la vida no haya momentos decisivos o significativos. El tiempo de vida ya no se estructura en cortes, finales, umbrales ni transiciones. La gente se apresura, más bien, de un presente a otro. Así es como uno envejece sin hacerse mayor. Y, por último, expira a destiempo. Por eso la muerte, hoy en día, es más difícil."


 Ficha:  "El aroma del tiempo", "Byung-Chul Han", editorial Herder, 163 páginas, ISBN: 9788 425 433924

Siguen apareciendo periódicamente nuevos títulos del filósofo coreano-germano, por lo visto es ya el autor de filosofía más leído de nuestro país, y seguramente uno de los más populares del mundo. Todo un personaje irrepetible, alguien que dio un salto insólito cruzando medio mundo y emigrando de su Corea natal a Alemania en los años ochenta... y sin saber prácticamente el alemán. No se le ocurrió además otra cosa que emprender estudios de filosofía, de hecho terminó doctorándose en filosofía con un trabajo sobre Martin Heidegger nueve años después. Hoy es profesor de filosofía y estudios culturales en la Universidad de las Artes de Berlín y un autor de éxito con unos dieciséis libros publicados.

Supe de su existencia a través de un comentario sobre su ya célebre "La sociedad del cansancio" que publicó la revista Filosofía Hoy hace varios años, mi comentario sobre aquel pequeño, pero demoledor, ensayo en este blog ha sido desde entonces el artículo más visitado de cuantos he escrito, y con diferencia además, seguramente gracias a la amabilidad de la editorial Herder de incluir un enlace al mismo ;-)

El caso es que de nuevo, tras algo más de un año de la lectura de su último libro, me he enredado en el fascinante trabajo que supone entrar de lleno en su pensamiento. La verdad es que no termino de comprender exactamente donde radica el atractivo de este filósofo ¿su tendencia a la simplicidad?, ¿a ese uso continuo de frases cortas quizás motivado a su todavía poca soltura en la lengua alemana que aprendió en edad adulta? ¿a la corta extensión de sus trabajos que parecen adaptarse perfectamente a estos tiempos de prisas? ... quizás a la sensación que tengo con cada libro suyo que leo, que a diferencia de otros autores que hablan mucho y dicen bien poco, la elegante y simple prosa de B. Han está trufada de ideas de principio a fin, y de que casi siempre estamos ante un autor profundo y a la vez accesible... habrá quien lo califique de "filósofo para dummies" o "filósofo pop", y seguramente difícilmente vamos a verle ostentar un puesto de un hipotético "ranking" con los filósofos más influyentes, pero la verdad es que en este mundo actual, que él tanto critica por otra parte, en este mundo dominado por las redes sociales, por el fenómeno de lo digital, de las frases lapidarias que se intercambian por Twitter o Facebook, B. Han se ha hecho un hueco más que destacado, quizás porque seguramente, aparte de lo señalado, su filosofía tiene un enfoque sociológico más que evidente, y habla en ocasiones, más allá de las figuras y metáforas, de realidades que todos podemos experimentar en nuestro día a día.

Será difícil separar la figura de este autor de su primer éxito, "La sociedad del cansancio" va a ser un ensayo cuya sombra le va a perseguir toda la vida, pero creo que en su producción tiene libros mejores, y estos dos que comento aquí, al menos para mi gusto, son de lo mejor que he leído, tanto de sus obras como de filosofía en general. 

Este ensayo relativamente breve, marca de la casa, titulado "El aroma del tiempo", continúa con una línea marcada desde hace tiempo que se sitúa en una crítica a los tiempos actuales, a ese mundo que uno no sabe ya si llamar "moderno", o más bien, "postmoderno", o "ciber-post-moderno". En este caso afronta de lleno el tema de la percepción del tiempo, de algo que podríamos llamar "temporalidad", como un signo inequívoco de nuestra época, así como en otros libros tocó el tema del cansancio y el exceso de autoexplotación, el tema de la transparencia y vigilancia, o el del empleo por parte de las autoridades de cantidades masivas de datos para el control de la población, en este caso trata del tema de la percepción del tiempo. Curiosamente este no es un ensayo que se centre en una crítica a la aceleración de los tiempos que corren, el Dr. Han es más original y habla principalmente de la fragmentación del tiempo, de la pérdida del sentido de continuidad, de la falta de sentido... y de que el tiempo narrativo de nuestra vida se basa más en un amontonamiento de experiencias, en una sucesión de momentos presentes, deslabazados, discontínuos y fragmentados que tienen su máxima expresión en la aceleración, pero esta solamente termina siendo un síntoma de la falta de sentido, de la falta de "aroma" del tiempo.

"La retracción del presente no vacía ni diluye el tiempo. La paradoja consiste en que todo es en un presente simultáneo, todo tiene la posibilidad, o debe tenerla, de ser ahora. El presente se acorta, pierde la duración. Su marco temporal es cada vez más pequeño. Todo apremia simultáneamente en el presente. Eso tiene como consecuencia una aglomeración de imágenes, acontecimientos e informaciones que hacen imposible cualquier demora contemplativa. Así es como vamos haciendo zapping por el mundo."

El "aroma" del título hace referencia a esa conocida escena del primer volumen de "En busca del tiempo perdido" de Marcel Proust, la famosa escena descrita con aquel trozo de magdalena mojada en te que hace evocar al narrador aquel mundo olvidado de su infancia cuando repetía aquel mismo gesto en casa de sus abuelos. Para B. Han hay diferentes modos de evocar el tiempo, y aquel más genuino, aquel más rico y más inmenso es el tiempo contemplativo, un tiempo que expande nuestros recuerdos, nuestra percepción del mundo y que es capaz de abrirnos a otra dimensión. El libro es ante todo una defensa de la vida contemplativa, no como oposición a esa vida activa que todos estamos necesitados de llevar, sino como complemento de esta. Es precisamente la solución que propone para la vuelta a un tiempo no fragmentado, intentar por todos los medios incorporar esos momentos de vida contemplativa, de meditación, observación y calma en nuestra vida cotidiana ¿cómo?... bueno este es un libro de filosofía y no de auto-ayuda, aquí como de costumbre vamos a tener una descripción detallada del problema, de su evolución y múltiples caras, pero no una respuesta.

"Asimismo el detenimiento contemplativo es una praxis de la amabilidad. Deja que suceda, que acontezca, se muestra conforme en vez de intervenir. La vida ocupada, a la que le falta cualquier dimensión contemplativa, no es capaz de la amabilidad de lo bello. Se muestra como una producción y destrucción aceleradas. Consume el tiempo. Tampoco en el tiempo libre, que se mantiene sometido a la compulsión de trabajar tiene otro comportamiento en relación al tiempo. Las cosas se destruyen y se mata el tiempo. Da amplitud al Ser, que es algo más que estar activo. La vida gana tiempo y espacio, duración y amplitud, cuando recupera la capacidad contemplativa"

La evolución de la percepción del tiempo a lo largo de la historia, referencias múltiples a la filosofía de Heidegger y su inmortal, y complejo, "Ser y Tiempo", alguna que otra a Hegel y su dialéctica amo-esclavo, y también a "La condición humana" de Hannah Arendt... no, decididamente no estamos ante un libro de espiritualidad o auto-ayuda, B. Han no deja de recordarnos en todo momento que nos movemos en terrenos filosóficos, abundan las referencias a otras obras, nada menos que 186, más de una por página, y sobre todo los párrafos dignos de ser remarcados, con la elegancia y brevedad que caracterizan a este filósofo. Señalar que este libro fue publicado en alemán justo un año antes de su afamado "La sociedad del cansancio", debido a que la editorial Herder lo ha publicado en 2.015 pudiera pensarse que es un trabajo posterior, cuando en realidad antecede en el tiempo a su primer gran éxito. Estuve tentado de creer que había una especie de "evolución" con este libro, es un poco más extenso, hacia una prosa más prolija, cuando realmente es justo al contrario. Otro dato que delata su anterioridad en el tiempo es la ausencia de referencias a las redes sociales... en 2.009 se ve que el Sr. Han no tenía todavía cuenta en Facebook ;-).

El ensayo que sigue a continuación, sí que es en cambio una de sus últimas obras.

"La actual calocracia, o imperio de la belleza, que absolutiza lo sano y lo pulido, justamente elimina lo bello. Y la mera vida sana, que hoy asume la forma de una supervivencia histérica, se trueca en lo muerto, en aquello que por carecer de vida tampoco puede morir. Así es como hoy estamos demasiado muertos para vivir y demasiado vivos para morir."



Ficha: "La salvación de lo bello", "Byung-Chul Han", editorial Herder, 110 páginas, ISBN: 978 8425 4375 88

Este ensayo aunque puede leerse de forma completamente independiente está íntimamente emparentado con "La agonía del Eros" y "La sociedad de la transparencia", de nuevo tenemos al filósofo empeicinado en mostrarnos la cara superficial y negativa de lo digital... a veces me pregunto si el Sr. Han vive "desconectado" de las redes sociales, en cuyo caso se empeña en hablar de "oídas" o anda todo el día metido en internet :-). 

Si en el anterior ensayo teníamos al tiempo como protagonista, comentando su "fragmentación", o percepción fragmentada, y culpando de la misma a buena parte de las psicosis y problemas actuales, y proponiendo el cultivo de la vida meditativa, no como alternativa sino como complemento de la vida activa, en este libro lo tenemos esgrimiendo una apasionada defensa de lo "bello".

El goce estético de lo bello a través de la contemplación en sus múltiples formas será la clave que va a guiar este pequeño ensayo de principio fin, lo bello entendido no ya como algo agradable de contemplar, sino "bello" en toda la extensión de la palabra, como algo solo un poco diferente de lo sublime que aúna atractivo y negatividad, bello y terrible a la vez como una tempestad en alta mar. Lo bello sería pues esa mezcla indefinible de atractivo y fealdad, de fuerza y debilidad, de hermosura que impresiona pero que también puede herir. Nada que ver con lo únicamente agradable, terso y pulido que elimina de sí toda negatividad e invita al contacto físico, a la cercanía, lo bello requiere cierto alejamiento, cierta actitud contemplativa, una especie de "mírame pero no me toques" estético que suele estar ausente de lo que actualmente se considera "bello".

B. Han ejemplifica el sentido de lo considerado falsamente bello en la figura de las esculturas de Jeff Koons, tersas, pulidas, sin aristas, sin ninguna carga de negatividad... son figuras que invitan a tocar y a acariciar... también están completamente vacías, no hay que buscar en las mismas significado alguno. Es la belleza aparente de lo pulido. La belleza superficial de los rostros filtrados por el Photoshop, donde se ha eliminado toda mancha, toda arruga... y también toda expresión, que no ocultan ni sugieren nada. Como decía una vez Bukowski sobre aquellos rostros de mujer pretendidamente hermosos pero que mirarlos era como mirar "platos de sopa"... inexpresivos y vacíos, sin nada que esconder, sin nada que mostrar.

"El medio digital se asemeja al mar sin carácter, en el que no pueden inscribirse líneas ni marcas fijas. En el mar digital no se pueden edificar fortalezas ni umbrales ni muros, ni fosos, ni mojones fronterizos. Se pueden interconectar mal los caracteres firmes. No son capaces de conexión ni de comunicación. En los tiempos de la interconexión, de la globalización, y de la comunicación, un carácter firme no es más que un obstáculo y un inconveniente. El orden digital celebra un nuevo ideal, se llama el hombre sin carácter, la lisura sin carácter."

La belleza como erotismo que ante todo sugiere, en contraposición a la complacencia de la pornografía y su exceso del mostrar, la belleza como ideal, la belleza como verdad, la belleza inclusive como justicia o compromiso, la reminiscencia de lo bello y por lo tanto su duración en el tiempo, su "fosforescencia", la belleza como bondad y como fuerza creadora... no se si estoy ante el mejor libro de B. Han, pero sin duda que este pequeño ensayo me ha proporcionado el mayor placer estético... se diría que el filósofo germano-coreano no podía escribir un libro sobre la belleza sin hacerlo a su vez "bello". La belleza termina así convertida en una especie de brújula, en una dirección en la que enfocar la vida teniendo en cuenta la riqueza del término y todo a lo que apunta. Belleza en la adecuación entre vida y pensamiento, belleza como armonía, vínculo y compromiso, como política y guía para la convivencia inclusive, para la justicia... es la salvación de la que nos habla en el título, la salvación de una vida insulsa y mediocre, la salvación de una vida sin sentido.

"Solo en la relación estética con el objeto el sujeto es libre. La relación estética libera también al objeto para su peculiaridad respectiva. Lo que caracteriza al objeto artístico es la libertad y la falta de coerción. La relación estética no acosa al objeto en ningún sentido, no le impone nada externo. El arte es una praxis de libertad y reconciliación".


Conclusión: El filósofo nos propone un periplo por dos de los temas más difíciles que puede tratar la filosofía, la percepción del tiempo y el significado de la belleza, y lo hace de forma original, en el primer caso en vez de centrarse en la habitual y vulgar crítica a la aceleración, lo hace en torno a la fragmentación y falta de sentido del tiempo, apuntando además al hecho que los movimientos "slow" no sirven para nada puesto que no van a la raíz del problema. Un asunto bien diferente sería claro está el "cómo" incorporar la vida contemplativa a la vida "activa" y de paso explayarse más en la definición de la "contemplación". En el segundo caso, se erige a la belleza y la contemplación estética en un pedestal y se la adorna de múltiples cualidades... un ejercicio quizás tan interesante de reflexión como inútil en la práctica. Me quedo sin duda con esa crítica a lo "pulido" y "agradable" que tantas veces se nos quiere hacer pasar por bello.

Lo mejor: Dos muestras de la mejor producción de Byung-Chul Han, uno de mis filósofos favoritos sin duda, textos sencillos pero pletóricos de ideas, que vale la pena leer y releer, su pequeño tamaño los hace ideales para llevar a cualquier lugar. La elegancia de su estilo, su sencillez y su profundidad, a la vez que su accesibilidad para lectores no expertos en filosofía son sin duda sus bazas fuertes. Imprescindibles si te gusta la obra de este singular filósofo.

Lo peor: El tono negativo del Sr. Han en todo lo relativo a lo "digital", un poco cansino a estas alturas, lo que no quiere decir que no de en la diana en muchas ocasiones. Las excesivas referencias a Heidegger por ejemplo en "El aroma del tiempo" quizás están un poco de más, o más bien, están dirigidas a un público ya familiarizado con la obra del filósofo, el cual no es precisamente popular entre los aficionados a la filosofía (aunque sea muy del agrado en general a los filósofos profesionales). Son obras que se prestan especialmente al debate y a los comentarios, puntos de partida más que "paradas terminales" como todos los buenos libros de filosofía... de ahí que quizás los lectores "solitarios" como es mi caso, no le terminemos de sacar todo el jugo que podríamos. 

martes, 1 de noviembre de 2016

Un paseo por el cosmos - I


Ficha: "Un paseo por el cosmos - tres primeras entregas", RBA Editores,

El año pasado comenzó a aparecer en los kioskos este nuevo coleccionable sobre temas científicos de la editorial RBA, encuadernados en unas bonitas tapas duras a todo color y con una calidad de edición bastante aceptable. Como de costumbre con estas colecciones hubo una considerable rebaja del precio al inicio a modo de gancho, y terminé "picando" al final, no me suscribí pero tengo ya unos cuantos adquiridos... y como siempre me pasa con estas cosas, pendientes de leer. Este año volvió a salir desde el principio la colección, de modo que me puse manos a la obra para intentar leerme unos cuantos, aparte de ir adquiriendo si no todos los que me faltan al menos los que considero más interesantes. En esta primera "entrega" comento los tres que aparecieron en primer lugar.


La materia oscura.
Este primer tomo de la colección nos propone un viaje por uno de los temas "de moda" de la actual cosmología, la materia y la energía oscura, ambos términos se refieren a dos realidades completamente distintas, la "materia oscura" no es más que la etiqueta que le han puesto los científicos a un tipo de materia diferente de la ordinaria y que todavía no ha podido ser descrita... aunque sí inferida mediante una serie de experimentos distintos. A estas alturas no parece ya haber duda de su existencia, aunque como pasa en estas cosas siempre podemos encontrarnos con sorpresas en un futuro próximo dado el ritmo al que se producen los descubrimientos en física.

El epíteto de "oscuro" no hace referencia a ninguna tonalidad de color, sino al hecho de tratarse de materia que se sabe que "está ahí" debido a sus influencias e interferencias con la gravedad principalmente y que sin embargo ni refleja luz, ni emite radiación de ningún tipo... de ahí que es algo que está en el universo, que además es cuatro o cinco veces más abundante que la materia ordinaria que ya conocemos... y que no sabemos exactamente que es. Alberto Casas González, director de Física Teórica y profesor investigador del CSIC es el encargado de introducirnos y contarnos en detalle el actual nivel de conocimientos que se tienen en este fascinante tema y en el mucho más impresionante de la "energía oscura".


El libro se centra en los experimentos que indican su existencia, la física en la que se fundamentan los mismos, las sucesivas teorías y verificaciones experimentales que tenemos hasta ahora... todo parece indicar que la materia ordinaria no supone más de un 5% de la existente en el universo, estando la materia oscura en un sorprendente 27% según las estimaciones más recientes... y siendo el resto la más extraña todavía "energía oscura"... 

El año 1.998 fue el año del descubrimiento de la llamada "energía oscura" al demostrarse que la velocidad de expansión del universo se estaba acelerando, algo que parece contradecir las leyes de la física tal y como se conocen actualmente y cuya explicación provisional consiste en la invención de un tipo de "energía" que parece llenar todo el espacio y que vendría a llenar la laguna teórica que dicho descubrimiento produce en nuestros conocimientos del cosmos. No hay duda de que estamos en un momento crucial para la comprensión del universo y que este está resultando un lugar más extraño de lo que podíamos siquiera soñar hace unas pocas décadas. Cualquier aficionado a la divulgación científica que leyese un tratado sobre cosmología a comienzo de los noventa, por ejemplo, no hubiese seguramente encontrado referencia alguna a ninguna de las dos... imposible aventurar que nuevos posibles descubrimientos y sorpresas nos esperan los próximos años en vista de lo sucedido las dos últimas décadas.


Los agujeros negros.
Si hay un tema dentro de la cosmología que se ha hecho popular con el paso de los años, es el de los "agujeros negros", popularizados en su momento por el best-seller de Stephen Hawkings "Historia del tiempo", seguramente junto a la famosa teoría del "big-bang" es el elemento que más ha cautivado la imaginación de los aficionados a la ciencia en los últimos tiempos.

Hay algo de terrorífico y colosal en esa imagen de una estrella super masiva colapsándose y terminando comprimida hasta extremos inimaginables merced a la fuerza de la gravedad, la más débil de las cuatro grandes fuerzas de la física, pero de enorme influencia en el cosmos... no obstante es esa fuerza la que hace girar a las estrellas entorno al centro de la galaxia y a los planetas en torno a las estrellas... y sin embargo basta un pequeño imán para levantar un clip de metal y vencer con facilidad la fuerza de atracción de todo un planeta. Imposible imaginar fuera de las fórmulas matemáticas a un cuerpo tan masivo que produce una deformación tan extrema del espacio que ni la luz, ni ningún tipo de radiación, puede escapar del mismo.


A pesar de que estos objetos supermasivos parece que encierran dentro de sí todos sus secretos y que todo intento de conocimiento de los mismos está de antemano condenado al fracaso la verdad es que hay mucho que contar. Antxon Alberdi, el autor de este volumen de la colección es profesor de investigación de Astrofísica de Andalucía, nos lleva de viaje por el cosmos y aparte de mostrarnos el proceso de formación de un agujero negro, mediante el colapso de una estrella supermasiva, una historia ya leída seguramente en más de una ocasión por cualquier aficionado a la divulgación científica, se detendrá especialmente en esa región inmediatamente cercana al "horizonte de sucesos", veremos que aunque un agujero negro en principio no emite radiación alguna, sí que lo hace la materia que está siendo atrapada por su tremendo campo gravitatorio, acelerada en torno al mismo y por lo tanto calentada hasta terminar en estado de plasma, emitiendo entonces una buena cantidad de radiación... esa imagen de un punto negro que "devora" toda la materia que tiene alrededor ha sido abandonada hace tiempo, aquí nos encontramos con nubes de plasma radiante, eyecciones de materia hasta distancias inmensas... y un papel de "ancla" que convierte a los agujeros negros en estructuras fundamentales a la hora de comprender la formación y movimiento de las galaxias. De hecho está casi probado que en el centro de la nuestra hay un "angelito" de estos con una masa cuatro millones de veces equivalente a nuestro sol, vendría a ser el objeto más masivo de la misma y seguramente lo más semejante en la misma a un "centro de gravedad". Estamos ante objetos supermasivos que poseen un papel que se revela cada vez como más importante en la estructura del universo... impresiona saber que hubo un tiempo en que solamente fueron un objeto teórico sobre el que no había evidencia alguna fuera de las ecuaciones.


El bosón de Higgs.
Saltando de lo inmensamente grande a lo inmensamente pequeño... pero a la vez íntimamente relacionado, los lectores de este volumen por ejemplo se encontrarán ya en el de la materia oscura con referencias al "campo de Higgs", es precisamente ese campo, y no el bosón que prueba su existencia, también mal llamado "partícula divina", por una prensa sensacionalista que tiene que inventar titulares para intentar explicar al gran público de qué demonios se está hablando. Evidentemente para hablar del famoso bosón hay que explicar antes qué es el campo de Higgs, antes de eso hay que explicar que es un campo, antes de eso hay que hablar de átomos, partículas... vamos que hay que realizar una introducción a toda la física atómica y la mecánica cuántica... y hay que hacerlo en 160 páginas... ¿se consigue?, bueno David Blanco, físico y escritor, y autor de este tomo de la colección hace cuanto puede, y creo que sale bastante airoso de la prueba.

Estamos ante no la última pieza, pero sí ante una pieza fundamental para la confección de ese endiablado rompecabezas que es la "teoría estándar", una teoría que trata de describir la naturaleza de la materia ordinaria, olvidémonos de momento de la materia oscura, y donde faltan algunas piezas fundamentales... una de ellas era la existencia de un "campo", el de Higgs, así llamado en contra de la opinión de Peter Higgs, uno de sus padres teóricos, por ser el apellido más corto de una serie de seis científicos teóricos "inventores" de la teoría que predijo la existencia de la criatura. Este campo interacciona con el resto de campos conocidos ya por la física y tiene la particularidad de que su perturbación es decisiva a la hora de dotar de masa a las partículas definitorias, o más bien fruto, de los demás campos. 


El libro nos va a llevar atrás en el tiempo a los primeros segundos tras el big-bang, bajo tierra para mostrarnos los entresijos de esa maravilla tecnológica conocida como el colisionador de hadrones, el LHC del CERN, al desarrollo teórico que predijo su existencia, a los enormes problemas que se han enfrentado los físicos para recrear experimentos que lo confirmen... si en los dos tomos anteriores hemos sido testigos de la impresionante evolución de las ideas hasta materializarse en teorías consistentes y posteriormente probarse, aunque sea en parte, gracias a un esfuerzo colosal tanto intelectual como de alarde técnico, la búsqueda del bosón que confirmase la existencia del campo de Higgs merece figurar en el podium, como ganador, del experimento más caro, y posiblemente, más importante del siglo... y sin embargo estamos ante una nueva etapa, un comienzo más que un punto y final. De hecho todavía quedan muchos flecos sueltos, muchas lagunas y también muchos experimentos que hacer para crear una teoría unificada de la física mínimamente completa.

Conclusión: Un ejemplo de buena divulgación científica sobre algunos temas apasionantes, es impresionante la capacidad del ser humano de superar retos aparentemente imposibles, la historia de investigación que hay detrás de cada uno de estos temas, especialmente en el caso del bosón de Higgs, y el constatar como realidades que en un primer momento solamente estaban sobre el papel en forma de fórmulas matemáticas y como ideas en las cabezas de unos pocos han sido confirmadas posteriormente a través de una concienzuda experimentación como realidades constitutivas de la realidad última de nuestro universo. Una entidad postulada primeramente como teoría y que termina no solamente siendo probada experimentalmente, más o menos, sino que se constituye en parte fundamental de las estructuras más grandes del cosmos, un misterioso campo que en principio simplemente venía a rellenar un hueco teórico... y que termina siendo confirmado experimentalmente tras toda una aventura tecnológica sin parangón, y un "giro copernicano" acontecido en una fecha tan reciente como el final del pasado siglo... y que como un bofetón nos viene a decir que no sabemos tanto como creemos, ni por asomo.


Lo mejor: Una colección muy recomendable para el lector habitual de divulgación científica, viendo el plan de entregas de la obra uno se encuentra con temática de lo más variada, aunque serán siempre la física de partículas y la cosmología las "estrellas" indiscutibles. La teoría del multiverso, el tiempo, los neutrinos, el sistema solar, la energía de las estrellas, la relación entre mente y materia... son por poner un ejemplo los temas tratados en diferentes volúmenes, todos tienen en torno a unas 150 o 160 páginas, están escritos por buenos conocedores de los temas a tratar (catedráticos de física, investigadores, escritores especializados... ), con la seña de identidad de hacer accesibles estos difíciles, en ocasiones, temas a lectores no-especializados, y sobre todo mostrar al lector ávido de conocimientos donde se encuentran las últimas investigaciones sobre los asuntos tratados. En definitiva creo que es una colección más que recomendable, de buena calidad, accesible y con la que uno puede pasarse horas y horas de interesante lectura, y de paso aprender mucho de ciencia... sin duda alguna la cenicienta en lo que se refiere a cultura general de la mayoría de los ciudadanos de a pie.


Lo peor: Las obras están a medio camino entre tratados técnicos para conocedores y especialistas, y artículos más ligeros de revistas de divulgación general. El lector no especializado se va a encontrar en ocasiones son serios retos de comprensión, a pesar del esfuerzo realizado por los autores en ese sentido... hay momentos en los que resulta fácil perder pie, perderse... y en donde hay que hacer de tripas corazón y seguir leyendo confiando en que tal vez esos aspectos oscuros que uno no entiende se aclaren más adelante. No son lecturas en general demasiado fáciles que puedan atraer a nuevos aficionados a temas científicos... aunque nunca se sabe. Por mi parte he disfrutado de la lectura, y en ocasiones re-lectura, de estos tres volúmenes comentados, pero reconozco que es fácil perderse, que es difícil recordar luego muchos detalles, y que aunque uno se ve sacudido de vez en cuando por ese sentido de la maravilla que solamente la ciencia puede lograr también hay momentos de tedio donde tampoco era necesario seguramente tanto detalle en las explicaciones.

sábado, 15 de octubre de 2016

Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie

"Ninguna política se ha de fundar en la decisión de exterminar al adversario; no solo -y ya es mucho- porque moralmente es una abominación, sino porque, además, es materialmente irrealizable; y la sangre injustamente vertida por el odio, con propósito de exterminio, renace y retoña y fructifica en frutos de maldición; maldición, no sobre los que la derramaron, desgraciadamente, sino sobre el propio país que la ha absorbido para colmo de la desventura"

Manuel Azaña. 18 de julio de 1.937



Ficha: "Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie", Juan Eslava Galán, Editorial Planeta, 400 páginas, ISBN: 9788 408 114635

Cuenta el autor que un día reunido con Arturo Pérez-Reverte y Fito de Cózar en un bar de Jaén, Arturo le preguntó por el libro que andaba escribiendo, a lo que Juan Eslava le contestó, -todavía no tiene título. Es una historia de la guerra civil que no le va a gustar a nadie-, -Ése es el título-, le contestó Arturo.

Si hay un tema en España que todavía es capaz de tocar la fibra sensible es precisamente el de la guerra civil, parece mentira que en julio de este año se hayan cumplido 80 años desde su inicio y que estemos todavía así. Todavía andamos liados con recriminaciones de unos y a otros, todavía con heridas sin cerrar y sobre todo seguimos sin poder pasar página y ver el tema sin apasionamiento y con un poco de objetividad.

Dicen, y es verdad, que la historia la cuentan los vencedores, durante muchos años hubo una "versión oficial" de lo ocurrido llena de mentiras y medias verdades, había que justificar aquel monstruoso baño de sangre y alabar al poder constituido literalmente sobre decenas de miles de cadáveres, en su gran mayoría de gente inocente de otro crimen salvo el de no pensar igual que el gobierno... tras la muerte del dictador llegó el cambio de régimen y llegaron también otras versiones del conflicto, y aquellos que fueron pintados primero como unos desalmados que querían destruir el país y provocar una sanguinaria revolución empezaron a aparecer como unos defensores de la legalidad y unos luchadores por la libertad ¿en qué quedamos?... hoy encima asistimos a un nuevo "revisionismo" de falsos historiadores que quieren volver a dar otra vuelta de tuerca al asunto y en un "más difícil todavía" pretenden hacernos comulgar con ruedas de molino adelantando incluso la fecha del estallido de la guerra a 1.934... nos guste o no, la Guerra Civil Española sigue dando trabajo a los historiadores, vendiendo libros y ocupando su parcela de actualidad. Ahí está esa Ley de Memoria Histórica que pretende restañar heridas, eliminar símbolos del antiguo régimen, y devolver un poco la dignidad a las familias de represaliados cuyos huesos descansan hoy todavía bajo las cunetas. Y claro, eso molesta a algunos que no ponen por ejemplo objeción alguna a la beatificación de religiosos asesinados en dicha guerra... incluso hoy ochenta años después todavía la Guerra Civil sigue siendo usada con fines políticos por unos y otros, vamos para lo de siempre, para al final fomentar la división sin llegar a ninguna parte... y es que los españolitos somos especialmente negados a la hora de pasar página, y únicos a la hora de encontrar motivos para el enfrentamiento.



La verdad es tan terca como incómoda, de ahí que Juan Eslava se ha metido voluntariamente en un avispero con este libro, sabiendo de antemano que ofrecer una visión cruda y realista de lo acontecido en aquellos años terribles, sin un marcado viraje a la izquierda o a la derecha, iba a hacer que le llovieran tortas desde ambos lados.



No, definitivamente España no necesitaba un conflicto a gran escala ni un golpe militar para evitar ningún mal mayor ¿puede haber algo peor que lo que sucedió?, ni tampoco la Segunda República era un régimen precisamente ejemplar... el radicalismo revolucionario de unas izquierdas, anarquistas incluidos, que miraban con esperanza a la URSS y sus experimentos de ingeniería social, ni el extremismo reaccionario de grupos de extrema derecha, CEDA y Falange, que se identificaban con los fascismos europeos en auge en aquel momento, podían traer nada bueno. La verdad es que en los meses anteriores al estallido de la guerra la situación política se había convertido en un polvorín... pero también es verdad que el golpe de estado se estuvo fraguando durante años. Aunque no se hubiese asistido a la escalada violenta del asesinato del teniente Castillo y sobre todo al de Calvo Sotelo, el dispositivo golpista se hubiera puesto en marcha igualmente.

Solo este clima de violencia y tensión acumulada podía explicar que desde el comienzo del conflicto y antes de que terminase el año hubiesen fallecido en España, no ya en los enfrentamientos armados... al fin y al cabo una guerra es una guerra siempre, sino ante los pelotones de fusilamiento, muchos miles de españoles, realmente en aquellos meses hubo muchos más asesinados por motivos políticos que muertos en combate. Hoy afortunadamente, a pesar de que todavía queda algo de aquellas "dos españas" por desgracia en el plano ideológico, cuesta mucho trabajo imaginar una situación parecida, ni podemos tampoco enjuiciar a sus protagonistas con los baremos actuales porque tampoco la Europa en la que se encuadraba aquella España es siquiera parecida.

No, ni la versión de la cruzada liberadora destinada a salvar la patria de unos malvados enemigos, ni la de los valerosos defensores de la libertad derrotados injustamente por la supremacía armamentística de un enemigo superior en medios se sostienen. Fue una carnicería sin igual, donde para la mayoría la pertenencia a uno u otro bando se debió a causas puramente accidentales, y donde más valía guardar las apariencias ante todo. Naturalmente que hubo ideología, a porrillo, posiblemente ninguna guerra ha sido tan politizada como aquella que libraron nuestros abuelos, y bisabuelos para las generaciones más jóvenes, pero seguramente quitando un pequeño porcentaje de idealistas y fanáticos los españoles de a pie hicieron lo que han sabido hacer siempre muy bien a lo largo de la historia, sobrevivir como sea... si tocaba levantar el puño y apoyarlo en la sien para cantar la "Internacional" o si tocaba levantar el brazo en alto, cantar el "cara al sol" y acudir a misa cada domingo... pues se hacía y en paz.

Ejemplos de esto lo tengo en mis dos abuelos, uno se echó al monte y se escondió para evitar que lo alistaran los milicianos, el otro se vio enrolado, con mejor o peor fortuna, en la Guardia de Asalto al poco de empezar la guerra y pasó la guerra en Jaén... de allí pasó como todo "rojo" por un campo de concentración al terminar la guerra, donde pasó más hambre que el perro del afilador, pero sobrevivió, otro familiar mío, un tío de mi madre, sí estuvo en el frente pero se limitó a pasar la guerra en la trinchera "disparando para donde me decían que estaba el enemigo"... hubieron muchos que se implicaron ideológicamente en la guerra, por supuesto, pero leyendo el libro de Juan Eslava uno tiene la sensación de que había que hacer realmente pocos méritos, muy pocos, para merecer un puesto en la fila de turno delante de la tapia del cementerio.




Cincuenta mil asesinatos en la zona republicana, ciento cincuenta mil en la zona nacional... más otros cincuenta mil de propina al terminar la guerra en la represión que siguió. La misma furia, más sistemática y metódica en el bando nacional eso sí, pero igual de encarnizada.

Demasiada sangre por todas partes, la República perdió muy pronto la guerra... prácticamente desde el principio se comportó como un boxeador que está KO técnico, que sigue de pie aunque falla todos los golpes y solo le queda ya un traspiés para caer a la lona. Nunca en la historia ha ganado una guerra el bando que divide sus fuerzas y pierde el tiempo en conflictos internos, un gobierno impotente a la hora de poner disciplina y dirigir el esfuerzo de guerra tenía forzosamente, antes o después, que perder. Demasiadas divisiones internas, demasiados errores, demasiados puntos diferentes de vista... o se metía la pata, o se mostraban incapaces de aprovechar los aciertos cuando los había, mucha mala suerte... pero también mucha chapuza "made in Spain", y es que organizar una guerra cuando careces casi por completo de ejército y tienes que echar mano a voluntarios sin instrucción militar no es una tarea fácil.

El país tuvo muy mala suerte con los políticos y dirigentes, militares y civiles, que le tocaron en suerte... y solamente el espíritu de sacrificio y la entrega de muchos miles evitaron que Franco y sus tropas profesionales ganasen la guerra ya en 1.936. Alguna versión sobre el conflicto leí hace muchos años, claramente girada a la izquierda, donde su autor parecía sostener la tesis de que la victoria de la República pudo haber sido posible. Es verdad que los militares rebeldes y sus partidarios se encontraron en algunos momentos con dificultades, la aventura golpista no les salió gratis precisamente, y que el gobierno republicano tuvo importantes medios económicos y humanos, pero está muy claro desde el principio que supieron aprovechar todas las situaciones favorables que se les presentaron y mantuvieron un mando unido y disciplinado, no exento de visiones diferentes y desavenencias pero con la vista puesta siempre en el objetivo final por encima de todo, la victoria. Justo lo contrario que en el bando republicano donde en los primeros meses solo "marearon la perdiz". La diferente calidad y cantidad de la ayuda recibida del extranjero hicieron el resto... pero da la impresión de que Franco hubiese podido ganar incluso con bastante menos de lo que tenía en vista de la jaula de grillos que tenía enfrente.

Por ejemplo en la batalla más grande de la guerra, la Batalla del Ebro, la aviación republicana hizo aparición en escena al segundo o tercer día... y luego de forma esporádica, y eso en una operación planeada por el estado mayor republicano ¿y si aquello hubiese comenzado como iniciativa del bando rebelde?... el bando nacional siempre operó con eficacia y supo manejar sobre el terreno sus armas... de hecho la guerra no se terminó antes debido a que Franco no era ninguna lumbrera como estratega y porque aparte de los motivos puramente militares mezcló motivos políticos en sus decisiones, como por ejemplo el desviarse del camino a Madrid para liberar el Alcázar de Toledo, o negarse a atacar Cataluña o Valencia dejando al ejército del Ebro atrincherado frente a Gandesa. 

El libro de Juan Eslava es prolijo en historias, todas reales, y en detalles sobre el curso de los acontecimientos, como si de una novela de intriga se tratase va desgranando capítulo a capítulo los avatares de la guerra, denunciando tanto los crímenes de unos como los de los otros (hunos y "hotros" como los llamaba Miguel de Unamuno en plan despectivo). No descubrirá casi nada importante a cualquier lector bien informado sobre el tema de nuestra guerra civil, pero a cambio ofrece una visión desapasionada y realista... ¿sesgada hacia algún lado?, imagino que para algunos evidentemente les parecerá una visión "izquierdosa" al subrayar la política de terror sistemático de los rebeldes, otros podrán tildarla de "reaccionaria" al señalar los numerosos errores del gobierno republicano y su incapacidad para poner coto a los crímenes de muchos desalmados que empuñaron las armas supuestamente en su defensa, pero creo que si una obra sobre nuestra guerra civil se lleva críticas de ambos lados es que va por el buen camino.

Personalmente me ha sorprendido gratamente en algún que otro asunto, y me ha interesado especialmente el espacio dedicado al papel de la Iglesia Católica por su responsabilidad y falta de caridad cristiana durante, y después del conflicto. La misma ha sido habitualmente considerada principalmente víctima del conflicto, y lo es por supuesto, ahí están sus más de seis mil miembros asesinados en la zona republicana, un dato completamente objetivo (y terrible), pero también hay que contar con su papel directo no solamente en el apoyo ideológico al bando de Franco durante y tras la guerra, con aquellas incendiarias soflamas lanzadas desde los púlpitos animando a los fieles a luchar y matar en la "cruzada", sino su participación activa en la represión franquista, y no solamente de republicanos implicados en crímenes... vamos que esos seis mil mártires durante el conflicto fueron oportunamente "vengados" y por triplicado como poco. Tampoco conocía aquel intento de secuestrar a Franco en un vuelo de Salamanca a Sevilla, o los detalles de algún que otro enfrentamiento "menor"... y por supuesto las anécdotas, no todas tristes o terribles, que se cuentan en el libro que cuenta con una abundante provisión de documentos muy interesantes.


Lo mejor: Un libro en la línea de los que escribe Juan Eslava, instructivo, ameno, muy bien documentado, lleno de anécdotas y datos históricos, bien narrado... naturalmente no pretende ser un libro exhaustivo con sus 400 páginas sobre un conflicto tan complejo y apasionante como la Guerra Civil sobre el que se ha escrito tanto,  pero será difícil encontrar un trabajo más ameno y entretenido que este sobre el tema. Sin duda es el libro que yo recomendaría a aquel que desee empezar leer algo sobre la más mortífera y cruel guerra de nuestra historia.

Lo peor: No es un libro tan "rompedor" como promete, al menos a mí no me lo parece, y seguramente no levantó polémica alguna en un mercado ya saturado de obras sobre la Guerra Civil que pareció ponerse de moda hace diez años. Dudo mucho también que figure entre los favoritos de los aficionados a la historia, los hay mucho más ambiciosos, de mayor prestigio y que aportan muchísima más información al lector curioso.

lunes, 10 de octubre de 2016

Ludwig Wittgenstein, aprender a pensar


Ficha: "Wittgenstein", colección "Aprender a pensar", RBA Editores, 156 páginas, ISBN:  978 84 473 8555 3

En general los grandes filósofos son gente bastante atípica y extraña, sin embargo incluso entre la gente que nos puede resultar "rara" hay diferentes grados, Ludwig Wittgenstein resulta inusual incluso entre el conjunto de los filósofos que han pasado a la posteridad. Nos encontramos ante un personaje original en grado sumo, sin comparación posible con ningún pensador anterior o posterior a él, un filósofo al que de haber vivido en el pasado le hubiera gustado ser, según sus palabras, el incendiario de la biblioteca de Alejandría, un filósofo que se hubiese sentido feliz de aniquilar la filosofía, tal y como se entendía antes que él, y convertirla en otra cosa... si en un post anterior dedicado a William James, a este pensador norteamericano le hubiese gustado aunar filosofía y literatura, despojando a la filosofía de toda pretensión de encontrar la Verdad, con mayúsculas, Wittgenstein quería convertir la filosofía en una ciencia terapeútica, en una disciplina completamente ajena a la búsqueda de respuestas y centrada en la crítica al pensamiento como tal.

Para Wittgenstein había algo más importante que la búsqueda de las respuestas, el análisis de las preguntas, destapar las contradicciones, las incongruencias lógicas y los absurdos que permiten "disolver" la pregunta en sí, porque una vez eliminada la pregunta por ilógica o absurda la respuesta deja de tener sentido. Una forma un tanto retorcida de buscar la verdad, pero mucho más sencilla y asequible que los hasta entonces laberintos interminables de la filosofía tradicional y la metafísica. Wittgenstein pretendía llevar un poco de cordura a la filosofía... y de paso aniquilarla en su forma tradicional.

Se compara a este filósofo austriaco en ocasiones con Sócrates, en el sentido de la importancia que le daba a la conexión íntima entre la vida personal y el pensamiento, en que para él era tan importante ser consecuente tanto con la propia vida como con las ideas, y sostener la armonía entre forma de pensar y vida a toda costa. También me recuerda en ese aspecto a Spinoza, en quien se inspiró un poco en el título de su obra más conocida el "Tractatus lógico-philosophicus", por aquel "Tratado Teológico-Político" del filósofo judío holandés.

La honestidad personal e intelectual fue siempre la piedra de toque, la base fundamental de la filosofía de L. Wittgenstein, y en esa línea fue más lejos que ninguno de los grandes filósofos del siglo XX. Aunque acusado de "banal" por algún que otro filósofo, me refiero al Sr. Bunge, y generalmente incomprendido, incluso por algunos que se declararon fervientes admiradores de su filosofía, lo cierto es que se ha ganado un lugar de honor en la historia del pensamiento filosófico del pasado siglo y sus ideas forman parte de la que se estudian, o estudiaban, en el bachillerato... aunque otra cosa es que se le entienda... recuerdo cómo comentaba un compañero de clase en el bachillerato con sorna "mi filósofo favorito es Wittgenstein, al decir aquello de "de lo que no se puede hablar lo mejor es guardar silencio" pues no se dice nada y ya está" :-). Y aunque no estoy de acuerdo con Bunge en que sea un filósofo "banal", no lo es para nada, pero sí en cambio creo que se puede "banalizar" con facilidad su pensamiento, vamos que de la misma forma que se pueden defender barbaridades defendiendo las ideas de Nietzsche o frivolizar con el pesimismo de Schopenhauer, se puede reducir el pensamiento de Wittgenstein a una simple caricatura, y es que aunque las conclusiones de su pensamiento son relativamente simples el trabajo intelectual que lleva a ellas es simplemente formidable, es como la parte oculta del hielo de un iceberg.



Podríamos estar ante un filósofo de "medio pelo", alguien cuya filosofía quedó aparcada en la cuneta y aun así seguiríamos estando ante un ser humano fascinante, al menos en lo que a biografía se refiere. Estamos ante un filósofo que abandonó una carrera de ingeniería aeronáutica para dedicarse a la filosofía, que renunció a una cuantiosa herencia familiar que le hubiera permitido vivir desahogadamente porque lo consideraba deshonesto, que vivió en soledad durante largos periodos de tiempo en una cabaña en los bosques de Noruega para centrarse en su trabajo intelectual, que participó en la guerra de forma voluntaria pero sin empuñar un arma, trabajando como camillero en la primera guerra mundial, y como ayudante en un hospital durante la segunda... a alguien que consideraba muestra de deshonestidad no mirar cara a cara a la muerte y que se presentaba voluntario para operaciones en primera línea de fuego... en definitiva todo un personaje al que podríamos llamar de todo menos desleal consigo mismo y sus ideas... aunque alguna vez las circunstancias le forzaron a serlo hasta cierto punto, algo que pesó en su conciencia hasta el final de sus días.

Wittgenstein era un filósofo con un carácter nada fácil, excéntrico, en cuestiones intelectuales era profundo, vehemente, apasionado, de pensamiento directo y afilado como una cuchilla de afeitar, alguien extraordinariamente inteligente, un genio teniendo en cuenta la conmoción que creó en  la filosofía en la época en la que le tocó vivir, que no solamente cargó contra todo lo que creía erróneo y desviado de la búsqueda de la verdad, sino que no tuvo reparos en atacar con el tiempo sus propias ideas y reinventarse a sí mismo... de ahí que se hable de "dos" Wittgenstein, aquel primero que gira en torno al mencionado trabajo que le hizo famoso y único que vio publicado en vida, "Tractatus lógico-philosophicus", y el "segundo", aquel cuya obra capital es "Investigaciones Filosóficas" donde en cierta forma se desdice de muchas de sus ideas anteriores... el primero que pone a la lógica y el análisis lógico del lenguaje en el centro, y el segundo que eleva a la gramática al rango de materia fundamental para reinventar la filosofía y entender la forma en la que pensamos y vemos el mundo.

En el coleccionable de RBA, que comento aquí, nos vamos a encontrar con un pequeño ensayo que nos acerca a la vida y obra de este peculiar filósofo, su origen en el seno de una rica familia en el decadente imperio austro-húngaro de antes de la primera guerra mundial, su acercamiento al mundo de la filosofía a través de la lógica y las matemáticas gracias a las obras de Frege y Rusell, su curioso comienzo en Cambridge apadrinado por Bertrand Rusell y sus tempestuosas relaciones con sus colegas, veremos como la diplomacia no era precisamente lo suyo, pero también como supo ganarse el respeto de aquellos que no comulgaban precisamente con sus ideas. No me cabe la menor duda, su acercamiento a la universidad inglesa y su contacto con aquel extraordinario ambiente intelectual que se vivía allí en aquellos años fue todo un golpe de suerte.

Henar Lanza González, doctora en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, nos proporciona una introducción poco menos que ideal para adentrarnos en la figura de Wittgenstein, tratando de hacerlo lo más accesible posible. Se centrará especialmente en las dos obras capitales de sus dos etapas, el Tractatus y las Investigaciones Filosóficas, llegará al extremo de ofrecernos inclusive una pequeña guía del lenguaje lógico-simbólico utilizada en la primera de las obras. También intentará relacionar con su pensamiento algunas de las circunstancias de la época que le tocó vivir... especialmente esa obsesión suya por hacer concordar el pensamiento y los hechos observados, o lo que es lo mismo, el lenguaje y el mundo.

Aunque como introducción es una obra muy válida, tras acabar su lectura me quedé con ganas de más... de modo que me dirigí a mi biblioteca donde tengo toda una colección de libros de filosofía sin leer todavía, a ver que encontraba sobre el pensador austríaco.


Ficha: "Wittgenstein I", colección "Grandes pensadores", editorial Gredos,  347 páginas, ISBN:  978 84 473 7867 8

Durmiendo el sueño de los justos se encontraba este libro en mi biblioteca desde hace ya casi dos años, como en cada tomo centrado en algunos de los más grandes filósofos que constituye esta colección me encontré con un "estudio introductorio", un pequeño ensayo de unas 122 páginas firmado por otro Doctor en Filosofía, Isidoro Reguera Pérez, cuya tesis doctoral versó precisamente sobre Wittgenstein... y se nota.

Aun sin quitarle mérito alguno al ensayo de Henar Lanza, que me parece perfecto para un primer acercamiento a la figura del filósofo vienés, tengo que reconocer que el de Isidoro "juega en otra liga", ambos son muy diferentes y aunque es inevitable alguna que otra coincidencia aquí y allá, está claro que Isidoro nos ofrece un trabajo de un mayor calado, ya no enfocado a un neófito sino a alguien interesado especialmente en Wittgenstein. Abundarán en él las pinceladas biográficas, mucho más acertadas creo yo y desde luego bastante afiladas, muy bien escogidas... pero sobre todo es el comentario a su filosofía, las críticas a la misma, los comentarios a las críticas sobre la misma y a su significado en el ámbito filosófico lo que ocupan la mayor parte del ensayo. Un trabajo que imagino recogerá material de un ensayo que tiene publicado desde 2002 en la editorial Edaf, quizás este de Gredos sea precisamente aquel... no lo se pero estoy seguro que poco se ha quedado en el tintero a la hora de realizar este estudio introductorio, el mejor que hasta ahora he leído sobre ningún filósofo... la verdad es que me ha encantado.

La forma en que presenta su filosofía, ese intento de ahondar todo lo posible en la misma, de enfocarla desde diferentes ángulos... presentando oportunamente las críticas y las opiniones de otros pensadores, ha sido una lectura magistral, estimulante y absorbente que ha conseguido atraparme completamente y conseguir "picarme" con la filosofía y figura de este pensador, que no era ni mucho menos uno de mis favoritos hasta ahora. 

"Un marco simplemente teórico no legitima nuestras prácticas ni nuestros pensamientos, nuestra vida ni nuestro pensar, que siempre se entienden mejor desde dentro, unidos, en su irrenunciable dialéctica. La teoría es un exceso del lenguaje, enmarca las cosas en un horizonte tan exangüe como pretencioso, si no es vida es mendaz, dice lo que hay que decir en cada caso, a conveniencia, o es ebriedad logorreica, palabras que salen a borbotones de nada y que a borbotones van a nada. No tiene nada que ver con la verdad, es decir, con la veracidad. ¿Qué otra verdad hay? ¿Cuáles pueden ser el origen y la finalidad de las palabras sino la decencia de vida y pensar unidos? ¿hay algún otro fundamento que la corrección y acuerdo humanos? ¿en qué consisten, pues, la verdad de las cosas y el significado de las palabras? Si no se fundan en un pensar y una vida honrados, acordes en su decencia, con su forma de vida, son mera retórica en el aire, castillos de naipes."


Una vez leído ambos ensayos y plénamente advertido por lo tanto de lo que me iba a encontrar... es más, pensando incluso que tras el ensayo de Isidoro la filosofía de Wittgenstein se iba a asemejar a esas alturas a un limón exprimido me enfrenté a la lectura de su primera gran obra.

Tractatus logico-philosophicus.
Veinte mil y pico palabras en el original en alemán, seis capítulos subdivididos en un sinfín de aforismos y fragmentos perfectamente numerados y estructurados... la obra de Gredos además proporciona el texto original en alemán, por si algún lector experto conocedor del lenguaje de Goethe se aventura a leerla directamente. Es una obra que combina la dureza de una piedra con algunos momentos verdaderamente bellos, imposible sacarle demasiado partido si no se embarca uno antes en lecturas previas que nos allanen el camino... Wittgenstein no escribía para el gran público, de hecho abominaba de las obras de divulgación, tanta desconsideración hacia el futuro lector tenía que hay partes que de ninguna forma podremos intentar siquiera en intentar comprender sin las notas al pie, el "Tractatus" viene acompañado de una introducción que en su día escribió Bertrand Rusell y que fue rechazado por el Wittgenstein, que siempre se quejaba de no haber sido "entendido"... posiblemente disfrutaba con ese hecho habida cuenta el poco esfuerzo que dedicó a la explicación de su primera obra, al menos por escrito. Esa forma suya de intentar exprimir el pensamiento lo más posible, de decir mucho y de mucho alcance con pocas palabras... le tenían que convertir en un filósofo "duro de pelar" por narices. Confieso que hay partes en las que aunque he puesto buena voluntad he terminado "sobrevolando"... que uno es masoca pero no tanto :-). Afortunadamente los ensayos leídos, todavía frescos en mi memoria, y el hecho de que no siempre se centra en la lógica pura y dura con su colección de símbolos y frases lapidarias, sino que trata de sacar conclusiones que deriven de la misma a la filosofía hacen que su lectura no haya sido una pérdida de tiempo.

De hecho una de las equivocaciones más comunes entre aquellos que leyeron este primer trabajo fue el pensar que de todo aquello de lo que Wittgenstein afirmaba que "era mejor callar", puesto que se hallaba fuera de la lógica, del lenguaje y por tanto del mundo, podía ser menospreciado y que solo valoraba aquello de lo que hablaban las ciencias naturales... es decir del mundo, vamos de aquello de lo que verdaderamente se podía hablar según sus propias palabras... y no era así, Wittgenstein sin ser él mismo un místico se acercó más a la mística seguramente que ningún otro filósofo, eran precisamente estas cuestiones sobre las que nada había que decir y era mejor callar aquellas que él más apreciaba y consideraba las verdaderamente importantes.

"4.002 El hombre posee la capacidad de construir lenguajes en los que cualquier sentido resulte expresable, sin tener la menor idea de cómo y qué significa cada palabra. Al igual que se habla sin saber como se producen los diferentes sonidos. Lenguaje ordinario es una parte del organismo humano y no menos complicado que este. Es humanamente imposible extraer de él inmediatamente la lógica del lenguaje. El lenguaje disfraza el pensamiento. Y de un modo tal, en efecto, que de la forma externa del ropaje no puede deducirse la forma del pensamiento disfrazado; porque la forma externa del ropaje está construída de cara a objetivos totalmente distintos que el de permitir reconocer la forma del cuerpo. Las convenciones tácitas para la comprensión del lenguaje ordinario son enórmemente complicadas. 

4.003 La mayor parte de las proposiciones e interrogantes que e han escrito sobre cuestiones filosóficas no son falsas, sino absurdas. De ahí que no podamos dar respuesta en absoluto a interrogantes de este tipo, sino solo constatar su condición de absurdos. La mayor parte de los interrogantes y proposiciones de los filósofos estriban en nuestra falta de comprensión de nuestra lógica lingüistica (son del tipo del interrogante acerca de si lo bueno es más o bueno idéntico que lo bello)."

Dejo aquí mi comentario sobre estos dos ensayos y la primera gran obra de Wittgenstein, apunto para más adelante la lectura de su excelente "Investigaciones Filosóficas", una obra centrada en el lenguaje y la gramática y desde luego no menos profunda que el Tractatus y bastante más asequible... y también dejo apuntado en esa lista de "imprescindibles" para buscar y leer a la biografía que Ray Monk escribió sobre el filósofo, toda una obra de referencia elogiada por Isidoro Reguera, lo cual la convierte en una lectura que hay que tener en cuenta.

Lo mejor: Dos ensayos recomendables, uno más sencillo y muy apropiado como estudio inicial, otro de mucha mayor profundidad, ideal para todo aquel que se aproxime con seriedad a la obra y la vida de este singular filósofo.

Lo peor: Te tiene que gustar mucho la filosofía... Wittgenstein como personaje es fascinante, pero reconozco que no es el filósofo más fácil ni más popular para entrar de su mano en la filosofía. Si encima crees que la lógica matemática es un batiburrillo incomprensible... mejor ni acercarse a este primer trabajo de este pensador y emprender otras lecturas más fáciles, hay algunas pepitas de oro en su pensamiento, pero también mucha "paja", seguramente demasiada, destinada solo a las mandíbulas más fuertes.