martes, 21 de junio de 2016

El solitario del desierto


"Tenía conmigo unas cuantas cerillas, selladas con parafina; junté las ramitas más a mano y los excrementos animales e hice una pequeña fogata y esperé a que cesara la lluvia.
No cesó. Llovió durante horas en oleadas alternativas de tormenta y llovizna y no tardé en consumir todo el combustible que tenía a mi alcance. Daba igual. Me estiré en la madriguera de coyote, apoyé la cabeza en el brazo a modo de almohada y padecí a través de la larguísima noche, humedad, frío, dolores, hambre, destrozado, soñando pesadillas claustrofóbicas. Fue una de las noches más felices de mi vida"


Ficha: "El solitario del desierto", Edward Abbey, editorial Capitán Swing, 319 páginas, ISBN: 978 849 4548 116

Hace dos años comentaba aquí el único libro que existía en castellano de este atípico escritor norteamericano, "La banda de la tenaza" es superficialmente una novela muy entretenida que narra las peripecias de un singular grupo de activistas de la naturaleza que luchan, a través del sabotaje, contra un proyecto que va a convertir un idílico cañón del desierto en un anodino curso de agua destinado a la producción de electricidad. La novela con un trasfondo ideológico muy potente estaba basada en parte en experiencias de su autor como activista de la naturaleza... en cierta forma las acciones de sabotaje de ese grupo no expresaban otra cosa que el deseo del autor de que todo hubiese terminado de otra forma. 

Efectivamente la presa se construyó finalmente, y el "Cañón de Glen" quedó anegado para siempre... precisamente uno de los capítulos de este ensayo, escrito en 1.968 varios años antes de la novela mencionada, describe un sensacional descenso en balsa a lo largo del mismo, siendo consciente el autor en el momento de su redacción de que posiblemente él y su compañero eran los últimos hombres que lo verían en su estado original. Ese tono de lamento por algo que está a punto de desaparecer está presente en todo el libro.



Hacia 1.957 Edward Abbey, que contaba con unos treinta años, debía estar lo suficientemente asqueado de la vida en sociedad, algo que entiendo perfectamente, que decidió aceptar un trabajo como guarda forestal en el parque natural "Monumento Nacional de los Arcos" cerca de un pueblecito llamado Moab, fundado originalmente por colonos mormones, en el estado norteamericano de Utah. Un trabajo que le obligaba a permanecer la mayor parte de la semana en la más completa soledad, a muchos kilómetros del lugar habitado más cercano y en mitad del desierto. Tuvo que vivir seis o siete meses en una desvencijada caravana en medio de ninguna parte... y le gustó tanto la experiencia que repitió al año siguiente.

Hay dos actitudes en general respecto a la naturaleza salvaje, o bien se la aprecia y se la quiere idealizándola, o bien, se la rehuye y se la aborrece. En el primer caso no llegamos a amarla nunca puesto que lo único que hacemos es amar un fantasma, algo que no existe ni puede existir... en el segundo caso renunciamos, de forma consciente o no, a una parte de nosotros mismos, seguramente pagando un alto precio por ello. Edward Abbey tomó una tercera alternativa en su vida, amar la naturaleza tal y como es, conociéndola bien, sabiendo lo dura e implacable que puede llegar a ser, y a pesar de todo aceptándola. En todo el libro se muestra de forma bien palpable esa lucha interna del autor por evitar idealizar y humanizar la naturaleza, y no obstante todo el ensayo de principio a fin es una declaración de amor.



Una declaración de amor y a su vez un lamento, Abbey era consciente que aquel mundo estaba a punto de cambiar para siempre, mientras el acceso a aquel parque nacional consistiese en una infernal carretera de tierra era imposible que allí hiciese aparición lo que él denominaba "turismo industrial", ya el primer año tuvo un aviso que se materializó podo tiempo después... el libro destila por lo tanto amargura por todo lo que se ha perdido, pues diez años después, desde el primer párrafo nos advierte que todo lo que describe en el libro ya no existe. Una exageración naturalmente, basta echarle un vistazo a las impresionantes fotografías que pululan por Internet o a la página oficial de Moab, para darnos cuenta de que sí, allí están todavía los arcos, el desierto, los caminos de tierra, los cañones, la vegetación desértica... lo que sí que ha desaparecido seguramente para siempre es la omnipresente soledad de la que nos habla en su libro. Esa sensación de aislamiento y de hallarse en un entorno todavía virgen, implacable y de una dureza excepcional. Pero es algo que seguramente ha ocurrido con todos los parques naturales. Abbey abogaba en este libro por una solución de compromiso, permitir el acceso a la entrada de los parques al tráfico rodado a través de unas buenas carreteras... pero una vez en la entrada permitir solamente el transporte a pie, en bicicleta o a caballo. Sin duda una idea que podría parecer extravagante en 1.968 y que hoy suscribiría cualquier persona con dos dedos de frente. No me cabe la menor duda, Edward Abbey, un escritor radical de la contracultura americana hoy sería, en el aspecto ideológico, un ecologista más del montón... aunque el movimiento ecologista en su época no tuviese ni nombre siquiera. Imagino que si hay alguien que merece el epíteto poco bonito de "ecofascista" es Edward Abbey por su enconada enemistad con la civilización humana, o al menos, con sus excesos.

Comentaba al final de mi reseña de "La banda de la tenaza" que consideraba una vergüenza el hecho que no hubiese más libros de este escritor traducidos al castellano, alguien debía de tener esta misma idea o simplemente le "zumbaron" los oídos, tenemos que agradecer a la editorial "Capitan Swing" la existencia de esta traducción, una edición verdaderamente bonita que viene a paliar, un poco, la falta de obras traducidas de este autor tan interesante. Espero que pronto haya más porque no solamente estamos ante un escritor que tiene siempre cosas que decir, es que las dice maravillosamente bien.

Pocas veces veremos concentrados en un libro tantos temas, un estudio botánico sobre el terreno de primera, geología, los animales y sus costumbres, el clima, la supervivencia en el desierto, la historia de su exploración, la problemática de las poblaciones nativas, ideas políticas sobre la sociedad humana y filosóficas sobre nuestra naturaleza y  la posición del hombre en la misma... reflexiones íntimas mezcladas con una pasión y un amor por la naturaleza que vibran en cada párrafo; y sobre todo ironía, mucha ironía sobre la civilización humana y lo ridículo que resulta confrontada a la majestuosidad y la quietud del desierto.

Un descenso de varios días por un cañón, la búsqueda de un turista desaparecido, la búsqueda de un misterioso caballo salvaje, el dificultoso ascenso a una montaña, la exploración de una serie de pozas que casi acaba en tragedia, la convivencia y el trato con los visitantes del parque... y por encima de todo el paisaje del desierto, inmenso, arrebatador, lleno de infinitos matices... hay momentos en los que el lirismo y la poesía manan a chorros y donde es difícil no embriagarse y sobrecogerse con la hermosa prosa de Edward, admirablemente traducido por José Manuel Álvarez Flórez. 

"El inquieto mar, las altas montañas, el silencioso desierto: ¿qué tienen en común?, ¿y cuáles son las diferencias esenciales? Grandeza, color, espaciosidad, el poder de lo antiguo y elemental, eso que queda más allá de la capacidad del hombre para captar del todo o utilizar esas cualidades que los tres comparten. En cada uno hay el sentido de algo prototípico, con las montañas ejemplificando la fuerza bruta de los procesos naturales, el mar ocultando la riqueza, complejidad y fecundidad de la vida por debajo de una superficie de inmensa monotonía y el desierto... ¿qué dice el desierto?.

El desierto no dice nada. Completamente pasivo, objeto de actuación pero actuando, el desierto yace allí como el esqueleto desnudo del Ser, en reserva, exiguo, austero, totalmente inútil, invitando no al amor, sino a la contemplación. En su orden y en su simplicidad sugiere lo clásico, salvo por el hecho de que es un reino de más allá de lo humano y en el punto de vista clásico solo lo humano se considera significativo o incluso se reconoce como real."


Lo mejor: Un ensayo hermoso, que atrapa desde el primer capítulo, sorprendentemente variado y que muestra el buen hacer de un escritor sobresaliente. Decía Oscar Wilde que el único secreto de escribir era "tener algo que decir y contarlo", creo que no hay otro secreto, Edward indudablemente tenía mucho que contar y decir y lo hizo admirablemente en este libro. Cualquier amante de la naturaleza, pero de los de verdad, de los que saben lo que es caminar kilómetros con una mochila a la espalda, de los que saben lo que es pasar una noche bajo las estrellas y sudar la gota gorda subiendo una montaña, de los que saben lo que es quedarse mudos de asombro y respeto ante la visión de un paisaje inesperado, o de los que alguna vez se han visto en una situación difícil apreciarán este libro mejor que nadie.

Lo peor: Que Abbey nos habla de un mundo que ya casi no existía en el momento de escribir su libro... pero que hoy, cuarenta y ocho años más tarde, existe aún menos. Por eso a pesar de la ironía y el desenfado con el que se escriben algunos pasajes, verdaderamente cómicos, uno no puede dejar de sentir una profunda melancolía. No es un libro alegre. Y uno se pregunta dónde se pueden encontrar todavía experiencias como las que narra aquí... y sobre todo si seríamos capaces de intentar vivirlas como él.


viernes, 10 de junio de 2016

La filosofía como gimnasia mental


Ficha: "La filosofía como gimnasia mental", Robert Zimmer, editorial Ariel, 334 páginas, ISBN: 9788 434 423 572

Aquí tenemos otra obra del filósofo y divulgador alemán Robert Zimmer, su anterior ensayo "Las obras esenciales de la filosofía", un gran éxito de ventas por lo visto en su país natal, propiciaron una edición en nuestra lengua de este recomendable ensayo y ahora le tenemos de nuevo en la difícil tarea de acercar la filosofía al gran público con este excelente "La filosofía como gimnasia mental". 

Decía nuestro filósofo Emilio Lledó en una entrevista que la filosofía no era la única rama del conocimiento que enseñaba a pensar, que había otras que también podían atribuirse el mérito... pero lo que sí era patrimonio de la filosofía era la enseñanza del pensamiento crítico, o como muy bien leí en alguna parte, "que la filosofía es la única materia que piensa sobre el pensar". 

Es precisamente en esa faceta donde habría que encuadrar este ensayo, aquí ya no estamos ante una reseña de un grupo de las obras clave de la filosofía, la forma más habitual de acercar al neófito al fascinante mundo filosófico, pero tampoco una defensa de la filosofía en su labor de acercarnos a la sabiduría y al arte de vivir... ensayos de ese tipo han pasado ya por este blog, recordar de nuevo "Las consolaciones de la filosofía" de Alain de Botton, o el excelente "Filosofía para la vida" de Jules Evans, por nombrar solo a los dos que me vienen a la memoria en este momento, pulsando en la etiqueta "filosofía" de este blog se obtienen unos cuantos más ;-).

 En estos tiempos en los que se cuestiona tanto la enseñanza y la utilidad de la filosofía, y donde uno se encuentra opiniones para todos los gustos, desde la de aquellos que se echan las manos a la cabeza y ven en la desaparición, o al menos marginación, de la filosofía como una especie de anuncio del apocalípsis a otros, como Michel Onfray, que casi celebran la desaparición de una asignatura que en su forma actual no induce más que al error o al menos a una versión "oficialista" y que sirve justo para lo contrario del propósito principal de la filosofía, esa búsqueda de la sabiduría. Tengo en casa un libro de texto de secundaria que adquirí por curiosidad y tras una breve ojeada quedé literalmente espantado... espero que si dicho libro es tomado por algún centro como manual el profesor de turno haya tenido el juicio de "pasar" del mismo y ofrecer una alternativa a sus alumnos en forma de apuntes, si a mí me hubieran intentado enseñar esa basura hubiera terminado aborreciendo la filosofía para siempre jamás, vamos no me hubiera acercado a un libro de filosofía ni con un palo. 

Mi opinión particular respecto a la supuesta "muerte" de la filosofía es que tal cosa ni ocurre ni ocurrirá jamás, y que simplemente su desaparición de las aulas no es más que el certificado de defunción de una forma de ententer la misma que es ya un cadáver apestoso desde hace tiempo. Ahí está la revista "Filosofía Hoy" cada mes en los kioscos, numerosas publicaciones que es imposible de seguir aunque uno sea una máquina leyendo, universidades populares en nuestro país vecino que están "a tope" y cafés filosóficos proliferando como hongos por todas las ciudades importantes. No, el muerto está muy vivo... y me pregunto también ¿acaso en el momento actual o hace diez o veinte años podíamos celebrar que gracias a la filosofía el pensamiento crítico, tal y como lo enseña la filosofía, era moneda corriente?... dejo la pregunta en el aire.


Este trabajo de Robert Zimmer, aun careciendo de la visión iconoclasta, y un tanto gamberra, de un Michel Onfray y su "Antimanual de filosofía", sirve perfectamente como introducción a la materia. Es más, no solamente ofrece una visión general de la filosofía en todas sus facetas principales, sino que propone una serie de actividades complementarias para que el lector use el texto como punto de partida para trabajar. Es un libro que serviría perfectamente de  manual de ejercicios y guía para un grupo de debate filosófico, y por supuesto también como libro de texto para secundaria... es más, le "saca los colores" a la mayoría de esos libros que pululan por el mercado editorial aparentemente más dedicados a alejar a los estudiantes de la materia que a promover verdaderamente el amor a la sabiduría, en fin, cosas de los planes "educativos" supongo.

Todos los temas importantes de la filosofía, y alguno más, están reflejados en este ensayo, la lógica y el lenguaje, la naturaleza del mundo, el espacio y el tiempo, la causalidad el azar y la libertad, la justicia, la moral y la felicidad, la conciencia del Yo y el problema cuerpo-alma, Dios... la introducción a cada uno de los grandes temas es ejemplar por su sencillez, el libro cuenta además con un buen número de propuestas de debate, algún que otro rompecabezas lógico, breves introducciones al pensamiento de los más grandes filósofos... quizás aquí es donde podemos lanzar el primer "dardo", en afán de abarcar lo más posible y presentar los temas de la forma más simple el libro apenas vale para una ligera introducción a cada tema, estamos ante un punto de partida y no frente a un tratado filosófico completo. Los lectores habituales de filosofía lo van a encontrar demasiado parco y simple, apenas un aperitivo... aunque como hoja de ruta sin duda alguna es el mejor que he visto, también se le achacará una cierta frivolidad al presentar la filosofía como un sistema para ejercitar la mente... quizás hubiera necesitado un apartado dedicado a la lógica y la argumentación bastante más extenso teniendo en cuenta el supuesto objetivo de ese "entrenamiento mental".


Lo mejor: Un libro ameno, que se lee con facilidad, se entiende aún mejor y que aporta una buena cantidad de propuestas para ensayar y desarrollar el pensamiento crítico, y a la vez un trabajo ideal para introducirse en esta fascinante rama del saber desde cero. Si tuviera que recomendar un primer libro de filosofía para un neófito o un cuaderno de trabajo para un grupo de debate filosófico no dudaría en recomendar este, mucho mejor que otros trabajos más especializados en un solo tema y desde luego mejor que cualquier recopilación de grandes obras o grandes autores para comenzar.

Lo peor: Ese afán de sencillez y de abarcarlo todo paga su peaje, aunque en mi caso disfruto volviendo a los inicios y repasando los fundamentos una y otra vez, reconozco que a un lector ducho en temas filosóficos, no digamos ya un titulado, el libro le parecerá demasiado esquemático y podrá llegar a aburrirle. Es como uno de esos manuales que no hay que limitarse a leerlos y dejar reposar en la estantería sino darle vida poniendo en práctica lo que propone. Tampoco gustará demasiado, imagino, a más de un filósofo "académico" que lo considerará poco menos que un divertimento insustancial y comercial. Pero ahí queda.


domingo, 5 de junio de 2016

No estamos solos


"En su novela El Jarama, Sánchez Ferlosio define a un personaje como alguien cuyo estado vital era algo así como haber caído en el suelo y no pensar en levantarse, sino en encontrar la postura menos incómoda para permanecer tirado. Yo creo que ése era el estado mental de mucha gente y ahora se está empezando a romper, estamos empezando a descubrir que podemos levantarnos, andar, correr, bailar y hacer lo que nos da la gana"

Alberto San Juan. Actor y autor dramático.



Ficha: "No estamos solos", José Miguel Monzón Navarro, Editorial Planeta, 364 páginas, ISBN: 9788 408 143918

Probablemente no existe un tema más apasionante que la política, y digo apasionante en el sentido de "levantar pasiones" para bien y para mal, aunque me gustan los ensayos de política prefiero no dedicarles demasiado tiempo, hay otros temas como la divulgación científica y la filosofía que me interesan mucho más... posiblemente porque en estos la búsqueda de la verdad, de una forma u otra, es el objetivo principal. En política por desgracia esa búsqueda suele brillar por su ausencia y me encuentro demasiadas veces con el arte de la manipulación y el engaño, lo que no quiere decir que no sea un tema interesante, de hecho es difícil, si no imposible, encontrar un campo que nos afecte más directamente a los ciudadanos en nuestra vida cotidiana... por mucho que haya quienes afirman "pasar de la política", sería una actitud respetable y comprensible si no fuera por el pequeño detalle de que la política nunca "pasa" de nosotros. Cuando los antiguos griegos llamaron "idiotes" al ciudadano interesado solamente en sus asuntos particulares y que se desentendía del gobierno de su ciudad, pasando el término posteriormente a aludir a una persona ignorante, y finalmente a una con retraso mental... pues no puedo estar más de acuerdo con dicha evolución semántica, somos estúpidos y profundamente idiotas en el peor sentido de la palabra cuando la política deja de interesarnos, aunque puedo comprender perfectamente el hastío y la desilusión que esta puede llegar a provocarnos.

Antecedentes.
Publiqué hace ya más de un año una reseña del anterior libro de José Miguel Monzón, "gran Wyoming" para casi todo el mundo, donde el popular humorista y presentador televisivo se despachaba a gusto contra el actual partido gobernante, publicado meses antes de las elecciones europeas y con la clara intencionalidad de ofrecer un retrato de los desmanes, corruptelas y errores del gobierno. El ensayo destacaba no por su sentido del humor, sinceramente este hombre me hace más bien poca gracia, sino por conseguir que al lector, especialmente si este es o ha sido votante de izquierdas, le hierva la sangre ante tanta hipocresía, falta de honradez y caradura que estamos pagando, bien cara por cierto, los ciudadanos de este país ante una clase gobernante que antes que nada se está mostrando como total y absolutamente mediocre en el plano político y humano. Ante el cuadro expuesto por Wyoming da la impresión de que hasta un gobierno formado por un grupo de monos capuchinos tirando de unas palancas al azar para conseguir cacahuetes lo harían mejor.

Naturalmente que además de elogiar el libro como recopilación del desastre político y humano que constituye el partido, por desgracia todavía más votado del país, no pude evitar darle un buen tirón de orejas debido a la inexistencia de críticas al resto de formaciones políticas... especialmente al partido que dejó las puertas abiertas de par en par al triunfo de la derecha, no hubiera estado de más señalar los errores, corruptelas y políticas en contra de los ciudadanos que ese otro partido, inexistente en ese ensayo, protagonizó... daban para escribir otro ensayo, quizás no tan enervante y con un cuadro tan desastroso, pero en modo alguno ejemplar. Recordemos que la mayoría absoluta del partido en el gobierno en 2.011 no vino por casualidad, pero eso el Sr. Monzón parecía olvidarlo en ese libro.

Tendiendo puentes.
Y aquí estamos un año después, este otro ensayo ha sido escrito y publicado meses después de las elecciones europeas de 2.014 que anunciaron cambios en política. Vimos la irrupción de un nuevo partido que intentaba recoger el espíritu de las protestas contra el anterior gobierno, en un principio, y el comienzo del desgaste de los dos partidos mayoritarios, y sobre todo mostrar cómo ante la indefensión del ciudadano ante tanto desastre y ante tanto ataque al sector público, al que se intenta prácticamente desmantelar en sectores fundamentales para la población como son la sanidad y la educación para favorecer intereses privados, se pusieron en pie organizaciones ciudadanas para tratar de defender derechos que todos considerábamos sagrados y consustanciales a un país democrático. Estos movimientos sociales vinieron a colmar un vacío que existía entre el ciudadano de a pie y la clase política, aquellos que ingenuamente cambiaron su voto en 2.011 con la esperanza de que las cosas cambiasen se encontraron con un resultado que no esperaban, vieron como la ineptitud de un color daba paso a la ineptitud de otro... con tintes claramente peores por desgracia.

La crisis y el desastre humanitario que ha traído, con esas masivas ejecuciones hipotecarias, colas interminables en el INE, y colas en los comedores de beneficencia (con búsquedas de alimentos en la basura)... habitualmente omitidas por los medios de comunicación empeñados en dar una imagen irreal y menos dramática de la situación practicando la estrategia del avestruz "si no lo veo no existe", han hecho que muchos ciudadanos en este país hayan alcanzado la mayoría de edad en lo que a política se refiere. Una vez dejada la época del chupete, babero y tacataca, esa época en la que confiábamos en las instituciones ¡que ingénuos!, esa época en la que pensábamos que en política bastaba con acudir religiosamente cada cuatro años a las urnas a depositar un voto y ¡hasta luego!,  esa época en la que muchos pensábamos que palabras como Pátria, España, Gobierno, Constitución , Derechos, Monarquía Constitucional, Justicia o Congreso eran algo más que una entelequia flotante en el mundo de las ideas pero sin conexión real con la vida real ya pasó... aunque todavía hay bobos que se empeñan en creer que guardan algún significado para unos ciudadanos cada vez más pisoteados e ignorados. Esa soledad y desesperación ante unas instituciones monolíticas, inmutables, erigidas no para defender al ciudadano o apoyarle a través de unas leyes justas, sino para aplastarle sin piedad en cuanto las circunstancias le son adversas es lo que ha motivado ese abrir de ojos de tantos. Esa distancia entre el ciudadano y sus problemas, y los partidos tradicionales y las instituciones, es lo que ha abierto la puerta de par en par al activismo social. Ninguno de estos movimientos, ni el 15M, ni las mareas verde y blanca, ni la marcha por la libertad a elegir, ni la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, ni tampoco partidos políticos como Podemos o Compromís existirían si los políticos y las instituciones hubieran funcionado como deberían, eso lo tengo muy claro.

Cambio de panorama.
Ese tipo de lucha ciudadana que hasta hace unos pocos años casi todos hubiésemos considerado completamente innecesario, es normalmente llevado a cabo por héroes anónimos y de forma desinteresada, aunque haya multitud de cínicos en este país, habitualmente aquellos que nunca han hecho nada de forma desinteresada, que se niegan a creérselo. Bien es cierto que muchos activistas sociales han terminado dando el salto a la política, ahí tenemos a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, por cierto entrevistada en este libro y donde ya anunciaba su abandono de sus actividades con la PAH (Plataforma de Afectados por las Hipoteca) para entrar en política, y muchos otros que han engrosado las filas de Podemos, pero no hay que olvidar a tantos que siguen en la brecha y que no han querido entrar en política. A día de hoy tras las elecciones municipales y autonómicas de la primavera de 2.015 que constituyeron todo un éxito para los nuevos partidos de izquierda, muy críticos con los dos partidos mayoritarios, consiguiendo desalojar de ayuntamientos tan emblemáticos como Madrid, Valencia y Barcelona a representantes que hacía mucho que actuaban más como directivos de empresas privadas que como legítimos representantes de los intereses de la mayoría. Además tras las elecciones del pasado mes de diciembre han certificado que el bipartidismo, esa alternancia entre dos partidos mayoritarios poco interesados en realizar cambios estructurales enfocados en la profundización y mejora del sistema democrático, sino más bien en en ensanche del abismo entre el ciudadano común y corriente y las instituciones, el bipartidismo tal y como se ha entendido en la política española de los últimos veinticinco años ha quedado seriamente tocado. Basta ver la composición del Parlamento en 2.011 y en 2.015... una debacle para algunos, un desastre que torna la situación en imprevisible e ingobernable, para otros una visión esperanzadora que pronto las cosas pueden cambiar para bien... tenemos el 26 de junio a la vuelta de la esquina y el tiempo lo aclarará todo, lo que es cierto es que ha pasado el tiempo de la política tranquila y más o menos previsible.

No estamos solos.
El libro tiene una estructura sencilla, no es más que una colección de entrevistas a activistas sociales, unos muy conocidos como Ada Colau entrevistada en ese momento como cabeza visible de la PAH, aunque desvinculándose ya con la misma. y a otros que, al menos para mí, eran mucho menos conocidos como los anónimos "Morosito y El Eurito", el grupo de flamenco-protesta "Flo6x8" dedicado a organizar asaltos por sorpresa a sedes bancarias, escenificando números de cante y baile flamenco, grabándolas de paso para subirlas a Youtube... tan pacífico e inocuo como simbólico y emocionante, demostrando que la protesta social y política no está en nada reñida con la creatividad artística, e incluso con la emoción y una planificación totalmente dignas de elogio.


El aspecto lúdico y un poco gamberro de Flo6x8 dará paso a la parte más trágica del libro, el grupo que desde mucho antes que se pusiera en marcha el movimiento del 15M se dedicó a prestar apoyo jurídico, humano y material a los más desfavorecidos, a las víctimas de los desahucios, y digo víctimas porque en este tema es en el que personalmente me he encontrado con una mayor incomprensión e ignorancia por personas de mi entorno. Tenemos la Ley Hipotecária más cruel e injusta de Europa, aquella que se vuelca más a favor de las entidades bancarias y desprotege más al ciudadano, una Ley que data en su mayor parte del siglo XIX y que fija hasta donde se deben ubicar los objetos incautados en una ejecución hipotecaria... pero que no viene a decir nada sobre qué hacer con las personas. ¿Cuantos conocíamos términos como "ejecución hipotecaria", "cláusula suelo" o "dación en pago" antes de la crisis?... 




Ada mostrará el aspecto más trágico y humano de esta crisis, una realidad habitualmente silenciada de forma interesada por los medios de comunicación que solamente muestran las intervenciones de la PAH cuando intentan paralizar desahucios y se enfrentan a la policía, de forma sesgada, con una interpretación que siempre apunta a criminalizar sus actuaciones y mostrarlos como un grupo radical... no olvidemos aquel famoso "escrache" donde se hicieron comparaciones bárbaras y desafortunadas con el nazismo o el radicalismo pro-etarra, y que encima resultó ser en buena parte un montaje patético en busca de criminalizar como fuese la acción de un grupo que estaba ya teniendo demasiada notoriedad y "tocándole las narices" demasiado a los bancos. Eso si... sin mostrar la otra cara del asunto, con las familias puestas de patitas en la calle, los desahucios en cadena derivados de las malas artes bancarias (aunque legales por desgracia)... es lo que tiene una Ley manifiestamente injusta y a la que los partidos mayoritarios se han negado sistemáticamente a reformar. Y por supuesto nada de mostrar el interminable chorreo de desesperación, suicidios incluídos, de tantos ciudadanos que tiempo antes podían calificarse sin duda de "normales". Toda una debacle humana que pone los pelos de punta y remueve la conciencia... al que la tenga claro.

Tras la tremenda carga emocional que constituye esta excepcional entrevista a Ada Colau el libro baja un poco de revoluciones, afortunadamente, aunque no en interés. La entrevista a Josep Fontana, profesor de historia nos mostrará esa otra versión de la transición, muy bien argumentada y documentada, y en buena parte desconocida para tantos por parte de un historiador de primera línea (y no como esos revisionistas-basura tan de moda en algunas cadenas radicales) y a los actores Juan Diego Botto y Alberto San Juan, denunciando el hecho de cómo sin promulgar leyes que restrinjan directamente la libertad de expresión, pero atacando los fundamentos económicos del sector del teatro gracias a la imposición del tipo de IVA normal, hecho único en la Unión Europea donde se protege más la cultura que aquí, se puede uno cargar un sector habitualmente crítico con las políticas del gobierno de turno... y todo bajo la máscara hipócrita de la lucha contra el déficit, se recauda el "chocolate del loro" a costa de hundir un sector ya precario de por sí donde casi todo el mundo vive al día y cubre gastos, y eso muchas veces en el mejor de los casos. No puedo dejar de pensar en que el gobierno se está tomando la revancha por la intromisión en temas políticos de buena parte del mundo del teatro y el cine críticos con su gestión e ideología.

El movimiento de protesta 15M tendrá su protagonismo bajo la voz de Angels, Celestino y Alfons, los llamados "yayoflautas", personas de la tercera edad que estuvieron en manifestaciones, plazas y concentraciones de protesta en aquellos años, otorgándole una amplitud y sensatez de la que no hubiera disfrutado si el 15M hubiera estado compuesto exclusivamente por gente más joven, sirviendo de paso como ejemplo y volviendo a ilusionar a unas personas a las que habitualmente la sociedad excluye automáticamente y hace desaparecer del panorama como si ya no existieran... excepto en periodo de campaña electoral claro. De mayor quiero ser tan joven como ellos :-).

De la mano de Itziar González Virós el libro pasará a tratar el tema de la especulación urbanística y su vinculación con la corrupción, Itziar que fue concejala de urbanismo de Barcelona durante tres años, hasta que su inconformidad con un proyecto que pretendía derribar un buen número de edificios históricos por motivos puramente especulativos y turbios, la llevó a dimitir. Un problema particularmente opaco y complejo donde casi nunca se hacen públicos sus protagonistas, y donde si acaso termina salpicando el escándalo al político de turno... pero no al empresario que incita a la corrupción ni tampoco a todos los implicados en la cadena de responsables, su entrevista es de lo más "sustancioso" del libro, porque deja al descubierto los principales mecanismos por los que se mueve la corrupción política en España, esa economía del "crimen" tal y como no duda en calificarla, que no tiene escrúpulos en convertir un barrio histórico en un centro de distribución de droga y un escaparate para la prostitución, aparte de un parque temático para el turismo masivo... Itziar nos mostrará la vinculación entre todos estos temas, aparentemente tan diferentes. Un tirón de orejas, no obstante, para Itziar por no tener una edición bilingüe de su web dedicada a la "cartografía de la revuelta".

La filósofa Marina Garcés aportará la parte más teórica al libro, desde su papel como filósofa no le interesa ya tanto el activismo social directo como el crear un marco nuevo, presidido por el diálogo y el cambio de mentalidad del "yo" al "nosotros" tan necesario en estos momentos, por su interés dejo aquí el enlace a su página. Y es que hace falta algo más que un recambio en el poder, este de nada serviría si se sigue ocupando el mismo con las mismas pretensiones y la misma sordera y ceguera ante los problemas del ciudadano de a pie, si no eliminamos de raíz la típica actitud del "quítate tu para ponerme yo"... para terminar haciendo lo mismo al final, vamos la actitud que ha presidido la política española hasta hace bien poco, pues mal vamos.



De todos los personajes entrevistados en el libro sin duda el más singular es Martín Sagrera, un personaje singular, con cuya vida se podría escribir un libro, dispuesto a confeccionar pancartas para toda concentración, marcha o manifestación que despierte sus simpatías, y es que en ocasiones cuando asistimos a una manifestación o una concentración de protesta nos olvidamos de la gente que hay en la organización de la misma encargados de que la cosa llegue a buen término y tenga unos medios mínimos. Es evidente que se trata de gente, y Martín lo es en grado sumo, bastante especial. Me ha gustado particularmente su entrevista porque evidencia la soledad en que muchas de estas personas se mueven, y especialmente me ha parecido conmovedor su realismo y resignación ante una realidad que saben que difícilmente cambiará... y aun así siguen en la lucha, son de ese tipo de personas que morirán con las botas puestas, uno de esos quijotes "imprescindibles" que luchan durante toda la vida por causas en las que creen, el mundo sería un lugar mejor si hubiese muchos más como ellos.



El feminismo y sus reivindicaciones estarán representados por Begoña Piñero como representante del grupo de debate feminista "Las comadres de Gijón", un grupo de mujeres valientes y decididas que llevan muchos años abanderando la causa feminista en su ciudad y que cobraron un inesperado protagonismo al organizar la marcha hacia Madrid denominada "Tren de la libertad" en protesta por la fallida, afortunadamente, reforma de la Ley del Aborto que quería impulsar un ya dimitido ministro , de cuyo nombre no quiero acordarme, del actual gobierno. ¿Hubiera "reculado" el gobierno de no haber asistido atónito a esta y otras movilizaciones masivas? ... es bastante dudoso. De nuevo se demostró que aquellos que piensan que las manifestaciones multitudinarias no sirven para nada se equivocan. Muy recomendable el visionado de los vídeos que hay colgados en Youtube sobre el tema.




El libro entra en su recta final con sendas entrevistas a representantes de las denominadas "mareas", el médico Juan Luis-Ruiz Giménez, con cuarenta y cinco años de profesión tras de sí, hablará largo y tendido de los planes del gobierno y su ofensiva desde hace años para desmantelar, o al menos dañar y desacreditar la salud pública, en favor del negocio de la sanidad privada, donde muchos de sus apoyos económicos hacen negocio. De todos las acciones de la corriente ideológica neoliberal, es sin duda esta la más brutal, cruel y mezquina, la que más se ceba con los más desfavorecidos y la que más nos afecta a todos. Uno llega a pensar que no puede ser, que no pueden existir personas tan ruines y despreciables en este mundo... y seguramente el libro cargue demasiado las tintas y habría que matizar más las cosas, pero por otro lado ¿por qué no iba a ser así?, no es algo que haya ocurrido de un día para otro y atiende a las fases, perfectamente planificadas, de una progresiva privatización de la sanidad siguiendo modelos de países que no querríamos tener aquí. Naturalmente siempre con el disfraz de una supuesta mejora en la gestión y un abaratamiento de costes y supresión del despilfarro... hasta que uno ve los resultados de sitios donde se siguió dicho modelo y comprueba el desastre sanitario y económico que acarrea. Hasta una persona muy conocida por mí que ha sido siempre defensor a capa y espada de lo privado comentó el otro día, tras haber pasado hace meses por un grave episodio médico, que "prefería estar en un hospital público en un pasillo que en una habitación de uno privado"... así están las cosas, aunque sea tarde algunos se están "cayendo del burro".

Aquí está el enlace a una de las páginas de los promotores de la "marea blanca".



Dos tantos de lo mismo, aunque sin tantos tintes dramáticos afortunadamente, ocurre con la llamada "marea verde" en defensa de la educación pública, en esta ocasión el entrevistado será Pedro Uruñuela, profesor de filosofía, jubilado, activista en sus ratos libres, que nos mostrará en este caso el ataque a la educación pública a base de una merma progresiva de recursos, una continua, creciente y renovada aportación de recursos a la educación concertada y finalmente y sobre todo nos mostrará los entresijos de una ley de enseñanza, LOMCE diseñada de principio a fin para atender a los fines políticos y económicos de una ideología enemiga declarada de lo público. Veremos como es una ley educativa que ni puede cumplir con lo que promete ni promueve lo más importante, la calidad de la enseñanza, ya que lo hace a costa de un mayor control político de los centros, otorgando más poder a los directores y a la vez restando medios y favoreciendo, aún más, la existencia de centros educativos de primera, segunda y tercera. En definitiva promoviendo el negocio privado de la educación.

Aquí un enlace a una conferencia sobre la LOMCE donde donde Pedro es uno de los ponentes.

El libro termina finalmente con unos inesperados protagonistas, una banda de música, la "solfónica" (palabra mezcla de orquesta sinfónica y Puerta del Sol donde se iniciaron las acampadas del 15M), donde se muestra la labor, desinteresada, por supuesto, de unos atípicos músicos que acompañan con su música a muchas de las manifestaciones que se dieron en Madrid... que no solamente aparecen en las mismas las acostumbradas "batukadas" muy celebradas por cierto por los manifestantes. Fue esta orquesta la que recibió en Madrid al "tren de la libertad"... dejo aquí el testimonio de una de sus actuaciones. El ensayo empezó y terminó con música, una buena idea para quitarle dramatismo.

Para terminar se dedican unas páginas a la lucha de los vecinos del barrio valenciano del Cabanyal contra un proyecto que iba a echar por tierra nada más y nada menos que mil seiscientas viviendas... prueba palpable que con una buena organización se puede plantar cara a una administración empeñada, encabronada más bien, en utilizar todos los resortes legales (y rayando con la legalidad por no decir mafiosos) necesarios para salirse con la suya y de paso dar un escarmiento a unos díscolos vecinos... afortunadamente la pérdida del control de ese ayuntamiento ha impedido ese desmán de proporciones tremendas que se pretendía hacer. En este vídeo viene todo muy bien explicado. En definitiva como una lección de que no todo está perdido cuando asiste la razón y la gente común y corriente está unida y dispuesta a luchar. Hoy el proyecto está enterrado y olvidado... al menos de momento, mientras que el Partido Popular no recupere el control de la ciudad claro.

Conclusión: El activismo social ha cumplido una misión importante, es más, sigue todavía por desgracia siendo necesario antes que nada para hacer visibles ciertos problemas de los que la clase política, en general, se desentienden. Todavía es pronto para calificar de positivo el cambio en algunas comunidades y Ayuntamientos en los que han entrado a gobernar formaciones directamente implicadas o inspiradas al menos en este tipo de organizaciones. Por otra parte es inevitable al leer algunas entrevistas tener la conciencia de que la realidad mostrada es solo una versión, quizás más auténtica o con la que uno puede estar en líneas generales de acuerdo, pero una versión de los hechos al fin y al cabo. En ocasiones se presenta una imágen del ciudadano de la calle demasiado idealizada en mi opinión, porque aunque cueste trabajo reconocerlo también hay motivaciones y argumentos en la parte contraria... con los que uno puede o no estar de acuerdo pero que al menos deberían estar presentes. En definitiva un trabajo menos panfletario y maniqueo que el libro anterior y sin duda alguna un libro mucho mejor, pero todavía impregnado de estos defectos en mi opinión.


Lo mejor: Un ensayo muy entretenido, de gran valor humano, cuando me pregunte por qué voto por tal o cual opción política en las elecciones tendré muy presente lo que he leído en él. Hay momentos en los que uno no puede evitar indignarse, es cierto, pero también hay frases para la esperanza, para el deseo de un futuro mejor, para la ilusión... no es un libro cargado de rabia que se dedique a despotricar sin más sobre ciertas políticas, sino que muestra que otra forma de entender la política es posible, y que los ciudadanos "no estamos solos", es fundamental darse cuenta de que la soledad y el aislamento a los que nos empujan por todos los medios es una ilusión, y también descubrir que el dicho "la unión hace la fuerza" no es un tópico, sino una realidad incuestionable. Un libro muy interesante y necesario en estos tiempos.

Lo peor: La dirección política del libro es más que evidente, en ocasiones sobra buena parte de las introducciones a las preguntas y los personajes, me gusta que su autor esté menos presente en este ensayo que en el anterior mencionado al comienzo de este comentario, aun así creo que no era necesario llevar tan de la mano a los entrevistados. Me gustaría que hubiera un libro que desde la otra orilla, la que defiende al gobierno, tratase de darle la réplica a través de la lógica y el sentido común sin caer en el insulto, la demagogia o la falsedad... y debe haberlo, por eso seguramente mi próxima lectura de temas políticos virará un poco más al "centro", no soy amigo de caer en el juego maniqueo de "buenos y malos", aunque no lo parezca :-). Tras los acontecimientos políticos de las elecciones de la primavera de 2.015 y diciembre el panorama ha cambiado sensiblemente, el libro necesitaría una continuación que mostrase lo que sucede gente proveniente del activismo social ocupa cargos políticos... pero quizás sea todavía demasiado prematuro. Recomendaría su lectura a más de una persona de mi entorno personal afines al Partido Popular... pero me temo que sería en vano.



sábado, 28 de mayo de 2016

El bonobo y los diez mandamientos


 Ficha: "El bonobo y los diez mandamientos. En busca de la ética entre los primates", Frans de Waal, Tusquets Editores, 280 páginas, ISBN: 9788490660263

Hace un año publicaba en este blog una reseña sobre otro libro de Frans de Waal, seguramente el primatólogo más importante e influyente del mundo, excepto quizás la gran Jane Goodall, y todo un pionero de la investigación de la naturaleza y comportamiento de los simios en cautiverio. Autor de numerosos libros donde no solo se limita a desentrañar las claves de la vida social y la psicología de los simios sino que no se arredra en "mojarse" y meterse en materias, en principio ajenas a su especialidad, pero muy relacionadas en cierta forma con su trabajo... es decir, ofrecer opiniones muy bien fundadas sobre la sociedad y comportamiento "humanos".

Si ya "La edad de la empatía" caminaba por esos derroteros, los de salirse un poco del tema del estudio de los simios y otras especies de mamíferos avanzados, para enjuiciar de paso algunas ideologías dominantes y falsamente basadas en el mundo natural y la evolución darwiniana, en esta ocasión se mete de lleno en el tema.

Este es pues un libro un poco escrito "a la contra", un libro que fundamentalmente expresa una protesta contra la mala utilización de la teoría de la evolución de Darwin con fines políticos, y no solamente eso, sino también contra una torpe ceguera que ha guiado a la filosofía política y la antropología hasta hace bien pocos años. La falacia puesta en tela de juicio no es otra que la consideración de la naturaleza humana como eminentemente egoísta, donde cualquier comportamiento cruel, agresivo, egoísta y manipulador era visto como "natural", y cualquier comportamiento cooperativo, empático y solidario era puesto en tela de juicio por considerarse eminentemente hipócrita e interesado... vamos que daba lo mismo. Si partimos de la premisa de que el ser humano es egoísta y competitivo por naturaleza, ya que le va la vida en ello, no puede ser de otra forma, de ahí que la pulsión a sobrevivir y reproducirse, adaptándose de paso al medio, no podía ser más natural... siendo la cooperación y la empatía "desviaciones" de la ley natural. Sin embargo algo hay que no cuadra en esta ecuación. 



Si partimos del hecho que el ser humano es, al igual que el resto de los animales, fruto de la evolución biológica, y que nuestro antepasado más cercano era un simio descendiente de los que hoy conocemos como primates superiores, entonces nos llevamos algunas sorpresas en cuanto estudiamos el comportamiento de los simios... por un lado descubrimos como era de esperar comportamientos egoístas, mentiras, manipulaciones... incluso alianzas "políticas" y crímenes, pero por otro lado, como muy bien señala Frans de Waal descubrimos grupos jerárquicos donde lo habitual no es la imposición por la fuerza, sino la cooperación, la asistencia a los más débiles, el respeto a unas normas establecidas por el bien del grupo, la intermediación en conflictos, la adopción y ayuda a miembros del grupo con los que no se comparte herencia genética alguna... y de hecho este tipo de comportamientos, incluso entre los chimpancés, el simio más inteligente y más parecido socialmente al hombre son la norma, no la excepción ¿consideramos pues contra toda lógica como más "naturales" entre los primates los rasgos que apuntan al bien individual y al egoísmo pese a ser los menos frecuentes con diferencia? ... eso no se sostiene. Durante décadas Frans y el resto de los primatólogos tuvieron que olvidar lo que sus ojos veían, casi todos los resultados de sus experimentos donde probaban sobradamente que entre los simios hay indicios más que sólidos de algo que no dudaríamos en calificar como empatía, apoyo humanitario e incluso moral y sentido de la justicia, elementos que siempre se habían considerado propios en exclusiva de nuestra especie.

En el momento que Frans y sus colegas presentaban resultados de sus experimentos en comportamiento animal eran duramente criticados, ridiculizados incluso, sus conclusiones eran tachadas de visiones puramente antropocéntricas... en pocas palabras y como dice el refrán, "no hay más ciego que el que no quiere ver". Era un sesgo cognitivo en el que cayeron uno tras otro eminentes biólogos, empeñados en defender sus ideas de toda la vida, porque si atribuimos empatía y buenos sentimientos a los animales, si otorgamos un sentido moral a los primates superiores... entonces cae la bomba, LA MORAL TIENE INDUDABLES ORÍGENES BIOLÓGICOS, no es fruto  ni de la cultura, ni de la filosofía, ni de la religión... si acaso las diferentes culturas, a través habitualmente de las religiones, refuerzan el tono moral de una sociedad, pero no es esta sino la propia naturaleza humana, como primates que somos, la que fundamenta la misma.

¿Son pues necesarias las religiones?, para Frans de Waal solo hay una respuesta, "indudablemente de momento sí", en ese punto marcha de la mano con el filósofo Alain de Bottom quien en su libro "Religión para ateos" destaca que si bien hace tiempo que las religiones han quedado superadas en el plano ideológico o filosófico todavía cubren un vacío que ninguna ideología "laica" cubre o puede cubrir al menos de momento. Son todavía necesarias para dar cohesión social y promover la espiritualidad, entendida esta como el cultivo de las buenas cualidades humanas, en buena parte del mundo. Me recuerda a la idea de Voltaire de "si Dios no existiese habría que inventarlo", naturalmente siempre tendremos el ejemplo contrario de guerras y fanatismos religiosos... que no olvidemos son poco representativos en conjunto, por mucho que salten a las portadas de los periódicos. De ahí la crítica que de Waal lanza con el grupo de nuevos ateos encabezados por Dawkins y su "cruzada atea", comprensible por la influencia política que tienen en los EEUU los fanáticos cristianos que niegan la teoría de la evolución, pero en general una idea poco afortunada que no representa el sentir de la mayoría de los agnósticos y ateos de occidente quienes no tienen, no tenemos, problema alguno para convivir con las religiones.



Vemos que el título del libro nos da la clave de su tema principal, en este caso la alusión al bonobo se hace porque esta especie de simio, poco conocida hasta hace un par de décadas, lleva al extremo ese comportamiento empatico y solidario descubierto entre los primates. A diferencia del chimpancé, el bonobo no utiliza la violencia para sentar las bases de su jerarquía, y también a diferencia de este no se conocen casos de asesinatos entre la población de bonobos. El bonobo o "chimpancé pigmeo" utiliza el sexo como sistema habitual para resolver conflictos, incluso entre miembros del mismo sexo, algo insólito y único entre las especies de primate... lo que le ha valido apodos como el "mono hippie" o el "primate de izquierdas", dado incluso su sistema matriarcal, para diferenciarlo del primate violento y egoísta "de derechas" que sería el chimpancé y el resto... tonterías porque como bien demuestra Frans, incluso en una sociedad chimpancé donde no son raras las agresiones físicas, la manipulación y el engaño es la cooperación y la ayuda lo que predominan siempre. 

El libro, al igual que el ya mencionado, abunda en ejemplos sacados de los experimentos de Frans y su equipo realizados durante décadas, y sobre todo de observaciones de grupos de simios criados en cautividad, donde podemos constatar la complejidad de sus aparentemente simples sociedades, el sentido de la justicia, los numerosos casos de apoyo a los más débiles, incluso de la "adopción" por parte de adultos a algún que otro huérfano. en el caso de los bonobos vemos la utilización del sexo para dirimir conflictos, y de forma generalizada la preocupación por el resto del clan y los sentimientos, inclusive el de culpa, y el sentido de responsabilidad por acciones que van contra el bien común. Encontramos también, como no podía ser de otra forma en un primate jerárquico como nosotros ;-), el respeto por unas normas establecidas por el grupo que en modo alguno suponen el abuso de los ocupantes de la cima de la misma contra los ocupantes de la base... ya quisiéramos los humanos vivir en sociedades jerárquicas más parecidas a las de los simios. De hecho no son raros los casos en los que un "macho alfa" ha intentado pasarse de la raya en su aplicación de la disciplina a un díscolo miembro inferior y se ha encontrado con el correctivo del grupo en conjunto... o a un bonobo excesivamente agresivo que ha trasgredido uno de los tabús de esta especie, la violencia contra los pequeños está prohibida, para encontrarse con la agresión coordinada del grupo... vamos de una insubordinación en toda regla, que le obligan a quedarse en su sitio, pues nada puede un individuo, en cualquier sociedad humana o primate, solo contra la acción conjunta de una comunidad.


Lo mejor: Un libro ameno, bien escrito, interesante y sencillo de leer aunque no exento de ideas profundas y de gran transcendencia, no solamente para el reducido campo de los simios superiores, sino para sacar conclusiones acerca de la naturaleza del ser humano. Me ha gustado en particular la crítica a la mala utilización de la ciencia esgrimida por el autor donde se constata que si bien el método científico es la herramienta más poderosa conocida por el hombre para el conocimiento del mundo, este al estar realizado por seres humanos, imperfectos por definición, puede quedar viciado y no ser todo lo riguroso que se supone. Las referencias a los cuadros y pintura del Bosco incluidos de propina en el libro son especialmente sugerentes... ahora que se va a estrenar una gran exposición sobre este pintor en Madrid dan ganas de hacer las maletas e ir a verla como sea. En definitiva, otro ejemplo excelente de como hacer ensayos de ciencia que no se quedan solamente en su ámbito y pueden interesar a un público mucho más amplio.


Lo peor: Frans se "moja", y evidentemente saca los pies del tiesto en unas cuantas ocasiones... personalmente lo considero un acierto del libro, de hecho recomiendo cualquier trabajo que escriba este hombre porque me parece la lucidez y la sensatez en persona, pero es inevitable pensar que cuando no pisa su terreno corre el riesgo de meter la pata. Coincido con su opinión sobre la religión y su crítica a Dawkins y Sam Harris, pero hay quien puede perfectamente no estar de acuerdo con la misma o defender un ateísmo militante, me da la impresión de que en ocasiones peca un poco de ingenuo y desde luego en el tema de la religión hay mucho más de lo que él expone, normal si tenemos en cuenta su perspectiva del tema desde Holanda, pues en su tierra hay debates y asuntos ya resueltos desde hace mucho tiempo, un país que convierte iglesias desacralizadas en bibliotecas públicas tiene todo mi respeto ;-).



domingo, 22 de mayo de 2016

El comienzo del infinito


"Interpretamos las experiencias mediante teorías explicativas, pero las explicaciones verdaderas no son obvias. El falibilismo implica no buscar el respaldo de las autoridades, sino admitir que siempre podemos estar equivocados y tratar de corregir los errores. Hacemos esto buscando buenas explicaciones -explicaciones que son difíciles de modificar en el sentido de que cambiar los detalles echaría a perder la explicación. Este, y no la comprobación experimental, fue el factor decisivo en la revolución científica, y también en el progreso único, rápido y sostenido en otros campos que han participado en la Ilustración. Esta fue una rebelión contra la autoridad, que a diferencia de las mayorías de las rebeliones de este tipo, no trató de buscar justificaciones para las teorías en la autoridad, sino instaurar una tradición crítica."


Ficha: "El comienzo del infinito", David Deutsch, Biblioteca Buridán, 539 páginas, ISBN: 9788 415 216 759

Bonita papeleta la de tener que comentar un libro como este... no me extraña nada que hace bastantes años esa misma sensación, la de estar ante una obra inusualmente importante y profunda, embargara al comentarista del antecesor de este ensayo, "La estructura de la realidad", publicado en su día por Anagrama y hoy convertido en una obra de "culto" ensayístico. No es un libro fácil de conseguir este mencionado, pero un vistazo superficial al mismo en una biblioteca me ha hecho constatar que David Deutsch en 1.997 ya había trazado las líneas maestras que definen a este impresionante "El comienzo del infinito". 

Estamos ante los mismos temas, una forma parecida e incluso también encontramos un diálogo imaginario en un punto clave del libro. La teoría neodarwinista de la evolución, la teoría de los multiversos en la física cuántica, la filosofía de Popper acerca del conocimiento y la teoría de la computación de Alan Turing, los cuatro pilares en los que se basaba esa obra de final de los noventa aparecerán también en este ensayo, junto con muchos otros asuntos. En cierto modo estamos ante un libro que no es más que una actualización de aquel, repitiendo temática, filosofía y estructura... aunque seguramente en este caso nos encontramos con una obra más accesible, sin perder profundidad, y que pretende abarcar más incluso.

En general podríamos dividir los ensayos de divulgación científica, o divulgación a secas, en dos apartados, los escritos por especialistas en los temas tratados y aquellos escritos "de oído", por autores no especialistas, que simplemente se han documentado y asesorado convenientemente sometiendo sus escritos a la revisión de expertos, habitualmente prefiero a los segundos, Bill Bryson y Philip Hoare serían ejemplos perfectos de este tipo de ensayista autodidacta y multidisciplinar capaz de escribir bien y de forma interesante sobre cualquier tema. Aquí en cambio estamos ante un autor diferente, David Deutsch es un físico de reputación internacional y uno de los más insignes teóricos sobre la nueva rama del conocimiento, y probablemente fundamental en un futuro próximo, conocida como computación cuántica, por si fuera poco es uno de los padres de la teoría de los universos paralelos dentro de la física cuántica. Estamos pues ante un físico teórico de primera línea, pero a la vez también ante un excelente filósofo de la ciencia, y un magnífico pedagogo, capaz de bajar de ese olimpo del mundo de las ideas y ofrecer interesantes y comprensibles pensamientos al resto de los mortales.



El espectro de temas que David nos ofrece este ensayo es apabullante, biología evolutiva, matemáticas, filosofía de la ciencia, teoría del conocimiento, memética y demás teorías culturales, física cuántica, política, ecología... todo ello unido por el denominador común del pensamiento humano y nuestra habilidad como especie de ser capaces de resolver problemas y sobre todo, como "leiv motiv" de este ensayo, de ser capaces de encontrar lo que el autor llama "buenas explicaciones", para diferenciar entre aquellas explicaciones sobre el mundo y las cosas sometidas a examen y crítica de aquellas dadas por buenas a través del principio de autoridad que suele encubrir habitualmente falsedades. Para el autor, si bien no es posible vislumbrar el final del conocimiento posible, pues este es infinito, sí que es posible aventurar un principio y podemos situar su comienzo en occidente, en aquello que con los años se denominó Ilustración. A diferencia de otros movimientos intelectuales tanto en occidente como en otros lugares, la Ilustración, y su hija el método científico, hicieron algo nuevo, se rebelaron contra este principio de autoridad que había dominado el pensamiento prácticamente desde siempre, e incluso se atrevía, e invitaba, a cuestionarse a sí mismo. Era por lo tanto enemigo de todo dogmatismo... aunque con el tiempo no podría evitar crear sus propios dogmas y hacer aparecer otro tipo de errores, el mismo hecho de que en sus principios estuviera la autocrítica firmemente asentada le daba la facultad de poder corregirlos más adelante. David expone en este libro desde el principio que no hay problema o error que no se pueda solventar, salvo que este vaya directamente contra las leyes conocidas de la física, pero también añade que los errores son inevitables, pretender la perfección y una vez alcanzada esta, real o supustamente, buscar la inmovilidad es una orientación siempre condenada al fracaso de antemano.

Así podemos definir la filosofía de este autor firmemente anclada en el optimismo, los seres humanos somos por definición seres pensantes que no cesan de crear cosas nuevas con su pensamiento y no cesan nunca de buscar esas buenas explicaciones que nos han hecho progresar de forma exponencial desde el siglo XVII de forma más y más acelerada, creando un sin fin de nuevos problemas, es verdad, pero cambiando el mundo y creando conocimiento por primera vez con una rapidez que ya no se cifra en siglos o generaciones... sino que es perfectamente perceptible en el transcurso de una sola vida humana. Y ello se debe a la derrota, aunque no en todas partes por desgracia, del pensamiento estático y dogmático existente hasta entonces que tendía a refrenar y asfixiar cualquier nueva corriente de pensamiento que cuestionase el orden establecido. David cree en esa capacidad del ser humano como especie, pondrá numerosos ejemplos a lo largo del libro en los campos más diversos, y no dejará de mostrarnos el camino correcto, a su juicio, para que ese progreso siga hasta el infinito...

Aparte del optimismo inherente en esa forma de pensar hay algo también que me gusta de este autor, su empeño por no dejar "títere con cabeza" denunciando puntos de vista equivocados, los sostenga quien los sostenga, así por ejemplo lo veremos exponiendo, brillantemente, y denunciando el punto de vista antrópico... que pretende a través del análisis de las constantes físicas de nuestro universo conocido sembrar la duda y la incertidumbre, o atacar contundentemente ese principio de mediocridad que poco menos que viene a decir que el hombre es una vil y miserable criatura perdida en los confines de un universo indiferente... no, no vivimos en un lugar tan común y poco singular tal y como nos quieren en ocasiones hacer creer, bajo cualquier punto de vista estamos en un lugar extraordinario y somos extraordinarios como fenómeno. Tampoco está de acuerdo con la visión de la Tierra como una especie de nave espacial, con una biosfera que funciona poco más o menos como el sistema de soporte vital de una nave espacial... como bien sostiene David a la biosfera le importa un comino si vivimos o no, no se preocupa por nosotros lo más mínimo... somos nosotros, como seres vivos los que tratamos continuamente de adaptarnos a ella y en el caso de los seres humanos los que modificando nuestro entorno lo convertimos en algo habitable y confortable.

Veremos así mismo atacados duramente el positivismo lógico, el instrumentalismo, el postmodernismo, la visión mística que algunos han querido darle a la física cuántica... y defender, y explicar detalladamente, la teoría evolutiva en su faceta neodarwiniana que engloba a la genética, la filosofía de la ciencia de Karl Popper, y también esa particular teoría de los universos paralelos como explicación de la física cuántica que defienden David y unos pocos científicos teóricos. Por encima de todo hay también una defensa de la importancia de la teoría, la conjetura y la hipótesis como fuente de conocimiento, tanto si conduce a una experimentación que la pone a prueba como si no, pues para David esa capacidad del ser humano de imaginar y elaborar teorías y conjeturas es la fuente misma de nuestra inteligencia, el ser humano no es como un loro o un mono que imita comportamientos, fundamentalmente es un ser inteligente que primero piensa o aventura y luego, una vez interpretado lo que ve u oye, se lanza a la imitación y la experimentación.

Poco más tengo que decir de un libro impresionante, toda una aventura intelectual que lleva al lector desde el cosmos y los confines del universo a la naturaleza última de la materia, a la inteligencia artificial y a los mismos fundamentos del conocimiento, a la historia y al cómo y el porqué de la evolución del pensamiento, a aventurar el fin del mismo, a una simulación matemática sobre el infinito, a un diálogo imaginario entre Sócrates y el dios Hermes donde se tratan las cuestiones fundamentales de porqué sabemos lo que sabemos, a la imposibilidad de crear un sistema político realmente representativo, a los callejones sin salida en los que se meten en ocasiones las civilizaciones... todos estos temas y muchos más que harán las delicias del lector de ensayos, tanto filosóficos como científicos, pues en el libro de Deutsch se dan la mano tantos temas diferentes que es imposible que no interese a alguien. El capítulo que recoge ese diálogo imaginario entre Sócrates y el dios es una delicia que merece ser leído y releído muchas veces y que constituirá toda una puerta de entrada a la parte más "dura" del libro.


Lo mejor: Un ensayo extraordinario donde el autor se pregunta por la esencia de aquello que nos hace humanos, el origen del conocimiento y el porqué podemos comprender el universo del que formamos parte y cómo ese conocimiento nos proporciona un potencial literalmente infinito, y a la vez una infinita fuente de futuros problemas. El libro está redactado en un lenguaje sencillo, asequible y enormemente didáctico, con recopilación y definición de términos e ideas principales al final de cada capítulo, como si de un libro de texto para estudiantes se tratase. Todo un esfuerzo por ponerse en el lugar del lector e intentar que este asimile las ideas principales que es digno de alabanza y que brilla por su ausencia en demasiadas ocasiones en obras divulgativas. Me han gustado en particular su falta de corrección política y todos esos "capones" que les sacude a gente influyente e importante, sean quienes sean, y a los malos filósofos en general,  especialmente a aquellos que niegan el progreso humano y a los que critican a la ciencia desde una postura fundamentalmente ignorante. Muy interesante su ataque a aquellos que no ponen en primer lugar de toda posible interpretación al mundo de las ideas y el aspecto creativo del ser humano, y siguen empeñados en ver en las condiciones materiales el principio y el fin de cualquier interpretación... en definitiva a todos esos creadores de malas explicaciones y dogmas les haría bien leer a David Deutsch.

Conclusión:
Una obra muy estimulante desde el punto de vista intelectual, que merece ser revisada una y otra vez y que ofrece una visión alternativa de la especie humana, una visión optimista y "refrescante", pero a la vez firmemente anclada en la realidad, que creo que es muy necesaria en los tiempos que corren tan llenos de ignorantes, empapelados o no, con títulos académicos y pájaros de mal agüero.

Lo peor: No es un libro difícil en general, pero contiene algunos capítulos de no tan fácil asimilación, el dedicado a esa teoría sobre los universos paralelos por ejemplo ¿hay alguien que pueda entenderla bien a la primera?... y es que cuando David se mete en asuntos directamente relacionados con su especialidad, la computación y la física cuántica, es cuando termina endiosándose un poco y poniéndole las cosas difíciles al lector. Aunque por otra parte es estimulante encontrarse con un autor que no trata a sus lectores como si fueran idiotas me da la impresión de que a veces va un poco deprisa :-). Creo que incluso lectores habituales de temas filosóficos y científicos no podrán evitar en ocasiones la sensación de mareo y andar un poco perdidos, sin duda es un libro que necesita varias atentas lecturas y una buena dosis de reflexión para sacarle partido por la profundidad de los temas que expone.


lunes, 9 de mayo de 2016

La invención de la libertad



"Por mi parte, no doy crédito a ello, no creo en modo alguno que nuestra experiencia humana sea la forma más alta de experiencia que existe en el universo. Creo, más bien, que nuestra relación con la totalidad del universo es bastante parecida a la que mantienen nuestros perros y gatos con la totalidad de la vida humana. Ellos andan por nuestros salones y bibliotecas. Toman parte en escenas cuyo significado se les escapa. Sólo son tangentes a las curvas de una historia cuyos comienzos, fines y desarrollos quedan fuera de su comprensión. De igual modo, nosotros también somos tangentes con respecto a la vida, al desarrollo más ámplio de las cosas"

William James.



Ficha: "La invención de la libertad", Juan María Arnau Navarro, Ediciones Atalanta, 283 páginas, ISBN: 9788 494 3770 75

De nuevo tengo que comentar aquí un libro de Juan Arnau, hace poco más de un año escribía un comentario sobre su "Manual de filosofía portátil" que me pareció lo mejor que había leído sobre el tema, ese viaje a través del tiempo desde el estudio del mito en la época actual hasta el mito como inicio de la filosofía, un libro original y tan magistralmente escrito que se salía bastante de los cauces habituales de la divulgación filosófica. Este libro que comento hoy aquí es en cierta medida complementario de aquel, pues aunque el ciclo quedó cerrado hubo pensadores que se quedaron en el tintero... sobre todo tras aquel interesante capítulo dedicado a George Berkeley, una de las sorpresas más agradables del libro y un filósofo que en aquel momento debió darle la pista a Juan Arnau de por donde proseguir con su labor de escritor, de hecho lo comentado en este libro es en alguna medida una continuación de la labor y la notable intuición de aquel filósofo irlandés.

Ahora Juan se va a centrar en tres filósofos bastante originales, que propugnaron una "vía alternativa" a las corrientes principales de la filosofía, los tres desarrollaron su pensamiento como una especie de reacción contra la visión del mundo que propugnaba la visión científica. Una visión descarnada que trasladada a la filosofía de la mano del positivismo fue la madre de la corriente existencialista, así tenemos a nuestro Miguel de Unamuno, el cual se debatió entre el rechazo a la visión científica y mecanicista por un lado y sus dificultades para aceptar la visión de la religión por otro, los filósofos existencialistas no parecían tener otra salida que el lamento y la queja, algo normal cuando se considera el mundo vacío y estéril, un sinsentido grisáceo al que como mucho intentamos pintar color... otros pensadores se centraron en el análisis del lenguaje que condujo a otra tierra baldía y alejada de las preocupaciones cotidianas, un andar entre nubes alejados del mundo que ha sido la tradicional etiqueta despectiva contra la filosofía... 

Frente a ambas corrientes mayoritarias, existencialista y analítica, y siempre según J. Arnau, hubo tres intentos de la mano de William James, Henri Bergson y Alfred North Whitehead de establecer una vía alternativa, una nueva visión del mundo que fuese a la vez compatible con la ciencia, y por lo tanto alejada de las visiones teístas tradicionales con un "supremo hacedor" y sus acrobacias lógicas para justificarlo, y que por otra parte que otorgase un lugar digno al fenómeno de la conciencia, esta ya no se vería como un epifenómeno que surge espontáneamente de la evolución, sino que la misma sería poco menos que el fenómeno rector de la evolución misma, la aparición de la conciencia no sería un accidente evolutivo sino un paso fundamental e inevitable del proceso que conduce de la materia inanimada a la vida y de esta a la vida inteligente, el Universo sería visto pues como un todo orgánico, no como un desierto inanimado en el que ¡plop! ¡mira que casualidad!... ha surgido la vida inteligente y consciente de sí misma. Se rechazaría tanto la figura de un ser supremo creador separado de su creación como la existencia de leyes naturales omnipotentes surgidas de la noche de los tiempos e inmutables. El universo continúa su evolución, la conciencia humana sería, que nosotros sepamos, la cúspide de esa evolución, pero la misma no ha terminado ni seguramente terminará nunca... no hay una causa primera, ni tampoco leyes eternas e inmutables que solo nos queda descubrir a través de la ciencia. 

El universo, tal y como comenta J. Arnau, no sería ese complejísimo y enorme "sudoku" que nos quiere vender la ciencia, un problema enorme y complejo pero que podría ser resuelto en un futuro... ya que si continúa su evolución de forma constante es imposible de conocer en su totalidad. La búsqueda por lo tanto de esa teoría final que unificase todas las leyes pertenecería más a la metafísica, y al mundo de las quimeras que a la ciencia real... aunque se nos quiera vender como tal.




En fin, un tema complejo, apasionante, donde es tan fácil asentir con Juan Arnau y darle toda o parte de la razón como considerar la postura de esos tres filósofos, defendida y apoyada por el autor no hay que olvidarlo, como pura charlatanería vacía de contenido. Algo hay no obstante que resulta fascinante de la propuesta tanto de W. James, H. Bergson y sobre todo la de Whitehead, destilan una fe en la capacidad humana que excede el optimismo más desaforado de la ciencia, porque si la conciencia humana, o consciencia inteligente, es fruto inevitable de la evolución del universo, algo hay de divino, de enorme, de impresionante en nuestra, por otra parte miserable naturaleza. Reducirnos al estado de animal, a esa caricatura que definía Humbold como "simples transformadores de alimento y bebida en repugnantes heces y apestosa orina"... pues no se, creo que es una visión del mundo que nos dignifica un poco ;-)



Juan Arnau pertenece a esa no tan rara clase de filósofos que han tenido en origen una sólida formación científica, en este blog he comentado algunos de los libros de Matthieu Ricard, doctorado en Biología Molecular y monje budista posteriormente. En el caso de J. Arnau tenemos a todo un licenciado en Astrofísica y posteriormente estudioso de las filosofías orientales y especialista en lenguaje sánscrito, poco antes de este libro acaba de publicar una nueva traducción del clásico Bhagavadgita. Y es curioso porque los tres pensadores tratados en este libro tuvieron una trayectoria similar... W. James pasó de la fisiología y medicina a la filosofía, y Bergson y Whitehead llegaron a la filosofía tras su paso, brillante por cierto, por las matemáticas. De forma que es fácil establecer un símil entre el autor y los tres filósofos, es un libro escrito un poco "a la contra" comentando la obra de tres filósofos que, a su peculiar manera cada uno, hicieron básicamente lo mismo. Naturalmente que esa sólida formación científica pre-filosófica no tiene porqué ser garantía de nada en terrenos filosóficos, pero en mi caso particular, que profeso una especial admiración por el método científico como herramienta de conocimiento, hace que me caigan especialmente "simpáticos", que esa obsesión por ampliar el ámbito de lo humano sin reducirlo todo a organismos, química y procesos físicos me resulte particularmente atractiva, y sobre todo, que no me voy a encontrar así de entrada con los típicos "charlatanes new age", aunque no estén exentos, como humanos, de errores.

No es este un libro fácil, aunque el autor, tal y como hacía en su "Manual de filosofía portátil", nos va a brindar otra muestra de sus habilidades como buen narrador, en ocasiones con un estilo que recuerda más a la literatura que a la filosofía académica; es cierto que es tal la cantidad de ideas y pensamientos interesantes que habrá momentos en los que haya que retroceder en el texto y volver a leer, al menos así me ha ocurrido en varias ocasiones, especialmente en el tramo final, el centrado en la filosofía, o más concretamente, metafísica de A. N. Whitehead, todo un pulso intelectual que satisfará al lector de filosofía más exigente y que requerirá probablemente varias lecturas. 


En particular he disfrutado con la parte dedicada a H. Bergson, un filósofo por el que me interesé hace unos años y terminé dejando un poco de lado, más centrado en obras más sencillas, y he terminado un tanto disgustado por el hecho de que no haya nada decente publicado en castellano sobre A. N. Whitehead, posiblemente uno de los filósofos más difíciles y complejos del pasado siglo, pero que a la vez fue responsable del esfuerzo más serio, aunque fallido, de crear una nueva metafísica que pusiera en palabras de una forma sólida y "científica" la experiencia mística de unión con la totalidad... no podía terminar de otro modo el intento de estructurar y definir lo "inefable", pero ¡que esfuerzo más increíble y admirable!. William James también me ha terminado resultando interesante, quizás sea el menos "muerto" de los tres, y el que tuvo mayor continuidad, otro más de esos pensadores a apuntar.

Conclusión.
Un trabajo excelente, que trata de plasmar la vida y la obra de tres notables filósofos empeñados por encontrar una salida a la desesperanzada visión del mundo como un lugar donde la libertad es algo ilusorio y donde, o bien, somos las marionetas de una divinidad creadora, o bien, marionetas de unas todavía misteriosas leyes universales. Una reivindicación extremadamente optimista de la libertad del ser humano y de su capacidad a la hora de trascender su naturaleza, no exenta de problemas ni de contradicciones, pero quizás por eso mismo también mucho más interesante.

Queda abierta la cuestión de si realmente importa tanto una nueva filosofía de este tipo, posiblemente para mucha gente tenga peso la visión científica y mecanicista del mundo una vez abandonado el consuelo de la religión, pero también es verdad es que para la gran mayoría de las personas de este mundo, al menos de las que yo conozco, no hay otra concepción de la vida, otra filosofía y otra metafísica que la lucha con los problemas del día a día, quizás haya también un vuelco exagerado en el materialismo y consumismo como compensación de un vacío interior, pero ¿qué podría hacer la filosofía, incluso esta, al respecto?... no creo que haya filosofía alguna capaz de llenar ese vacío, todo lo contrario, el plantear más cuestiones o la verdadera naturaleza de nuestras preguntas y el inquietar casan más con su naturaleza. Por otra parte ¿hay alguna diferencia entre un universo en constante evolución que siempre irá por delante de nuestro conocimiento del mismo y otro tan complejo, aunque con unas "leyes" ya establecidas, que resulta virtualmente imposible de conocer? ... yo al menos no consigo ver una diferencia que otorgue más o menos sentido a la vida.

Quizás en unos años veamos un resurgir del concepto del universo defendido por alguno de estos filósofos ... pero de momento hay una cosa clara, en el fondo nos muestran tres ejemplos fallidos, aunque muy interesantes, y hasta cierto punto estériles. Quizás se pueda decir, al menos en el caso de Whitehead, lo mismo que alguien dijo hace años de la teoría de cuerdas en la física, que era una teoría del siglo XX que necesitaba de las matemáticas del siglo XXI... creo que con la física actual, en perpetuo cambio y con fascinantes descubrimientos a la vuelta de la esquina  poca metafísica podemos necesitar, pero ¿quién sabe?, si el filósofo S. Zizek medio en broma medio en serio recomendaba a los físicos estudiar la lógica, peculiar y aparentemente ilógica, de Hegel para ampliar su perspectiva de lo admisible o racional, igual podrían hacer lo mismo con la metafísica de Whitehead ;-).



 

"Dios está en el mundo, o no está en ninguna parte. Creando continuamente en nosotros y alrededor nuestro. Este principio creativo está en todas partes, en el mundo animado y en la llamada materia inanimada, en el éter, el agua, la tierra y los corazones humanos. Y esta creación es un proceso continuo, y el proceso en sí mismo es la realidad: tan pronto como llegas inicias un nuevo viaje."

A. N. Whitehead.



Lo mejor: Un libro excelente, muy bien escrito, sorprendente, intelectualmente muy estimulante, de los que se disfrutan y que recomiendo a todo buen amante de la filosofía. Un ensayo que nos descubre la obra de tres filósofos un tanto olvidados pero sumamente interesantes y que consigue que el lector quede con "ganas de más". No es un libro que se suelte de las manos con facilidad, aun tras haberlo acabado hace unos días sigo releyéndolo con el mismo placer, y eso no es algo que se pueda decir de todos los ensayos filosóficos.


Lo peor: El autor nos lleva de la mano desde el principio de una forma un tanto forzada, no se critica a la ciencia en sí, creo que este no es un libro "anticientífico" para nada... pero sí que se critican los excesos de la ciencia, precisamente cuando esta deja de serlo y se empeña en meterse en "arenas movedizas", pero me da la impresión de que es un poco injusto en ocasiones al despachar con tanta ligereza y subjetividad una visión del mundo llevada de antemano a la caricatura. Aunque Juan Arnau nos señala las líneas maestras de una nueva filosofía centrada en las líneas maestras de la empatía, la creatividad y la atención, una propuesta muy atractiva así de entrada, se echa en falta un mayor desarrollo de la misma, un "mojarse" más y ofrecer él mismo su propio sistema basado en estas premisas... imagino que lo habrá dejado para más adelante, de momento hay pensamientos y "señales" más que suficientes en este excepcional ensayo. Hay momentos donde su lectura no resulta nada fácil y el lector tendrá fácilmente la sensación de ir demasiado aprisa. ¿Para cuando un buen ensayo o una publicación de la obra de Whitehead en castellano? ... ya se que es difícil, por decirlo suavemente, de entender, pero Kant, Husserl, Heidegger o Hegel tampoco son fáciles precisamente :-).


sábado, 30 de abril de 2016

Encyclopédie



Ficha: "Encyclopédie. El triunfo de la razón en tiempos irracionales", Philipp Blom, editorial Anagrama, 460 páginas, ISBN: 9788 433 973 931


Algunas notas personales.
Creo que fue por el año 1.980, cursaba por aquel entonces quinto o sexto de la ya desaparecida EGB, cuando mis padres adquirieron un diccionario enciclopédico, era un desembolso de dinero realmente considerable para aquel tiempo en el que en mi casa no sobraban precisamente medios económicos. Quitando las enciclopedias Espasa-Calpe y  Larousse aquel diccionario estaba considerado de lo mejor que se podía tener, es más, quien les recomendó la compra se lo describió como "el mejor", era de una editorial desconocida para mí, la editorial Labor, y constaba de ocho tomos y otro más suplementario, mi favorito. Aquel diccionario fue desde el primer momento el rey de nuestra, por otra parte pequeña y deslucida, biblioteca. Nos fue bastante útil a mi hermana y a mí en nuestros estudios de primaria a la hora de buscar biografías para copiar... pero poca utilidad le encontramos más tarde y terminó arrumbado en un rincón cubierto de polvo. terminamos deshaciéndonos de mala manera de él... hoy que me he vuelto un tanto nostálgico por la edad y un poco, solo un poco, bibliófilo, probablemente hubiera atesorado esos volúmenes como una reliquia.



 Ese diccionario enciclopédico me enseñó bastante, y como de pasada me mostró ya en aquel momento lo que era el talón de Aquiles de cualquier enciclopedia, el desfase temporal y la carga ideológica. El primero era inevitable en una obra escrita en papel, aunque aquellos gruesos volúmenes encerraban multitud de conocimientos en sus páginas el devenir del tiempo forzaba a añadir más artículos, ese era el motivo de añadir un tomo suplementario, aquel tomo que llegaba hasta 1.978, contenía ya un artículo sobre Adolfo Suarez y el mundial de fútbol celebrado en Argentina... y muchos artículos sobre el mundo del cine y el arte de los últimos treinta años, especialmente sobre los años sesenta, había hasta un artículo con foto incluida sobre el grupo británico Pink Floyd... no se le podía pedir más ;-), pero el tiempo avanzaba y aquello ya a comienzos de los ochenta olía a naftalina. El cuerpo principal de los artículos, los primeros ocho tomos, era de redacción bastante anterior, de comienzos de los años sesenta... de ahí mi sorpresa al leer algún artículo polémico, el de la Guerra Civil Española, que figuraba todavía como "Alzamiento nacional" y con una más que clara orientación filo-franquista, nada que ver con la versión de los hechos que estudiaría en el colegio. Hoy las enciclopedias en papel han sido borradas del mapa gracias a Internet, y tenemos disponible una enciclopedia gratuita, la todopoderosa Wikipedia, que a pesar de sus defectos y considerada en conjunto es mil veces mejor que cualquiera de las editadas físicamente, de hecho creo que la prestigiosa Enciclopedia Británica dejó ya de editarse en papel. Y lo que es más importante, está de forma gratuita a disposición de cualquiera que tenga una conexión a Internet. No era así en la época anterior a Internet, recuerdo que entre mis compañeros de clase apenas habían unos pocos con enciclopedias en casa convirtiendo algunas tareas escolares necesitadas de recopilación de información en un verdadero quebradero de cabeza para escolares, y sus padres. Es por eso que cuando hoy en día oigo y leo hablar sobre el problema del "exceso de información" casi me da por reírme, para mí el exceso de información es como el exceso de dinero... un problema falso en esencia, la falta de información... ese si que es un problema de verdad, y si el exceso es tratado como problema es porque conduce inevitablemente a lo segundo, y en mi opinión siempre es preferible.


Philipp Blom, el autor de este excelente ensayo sobre la archiconocida "Encyclopédie" francesa de la Ilustración, es un historiador y novelista alemán autor de otros interesantes ensayos y novelas. En particular me atrae bastante su último trabajo sobre los pensadores radicales del siglo de las luces, "Gente peligrosa", esos pensadores prácticamente olvidados, pero sumamente interesantes, como el barón de Holbach, cuyas obras he comentado ya amplia y recientemente en este mismo blog, pero es que además tiene varios ensayos históricos además del señalado y el que voy a comentar aquí, sumamente interesantes, "Años de vértigo", "El coleccionista apasionado". Sin duda alguna se trata de un escritor al que voy a seguir leyendo y que recomiendo a todos los aficionados a la historia que no le conozcan ya.



Escribir un ensayo sobre una obra ya de por sí impresionante debió parecerle a Philipp un reto similar a escalar una montaña del Himalaya, hablamos sin lugar a dudas del trabajo enciclopédico más famoso de todos los tiempos, y una de las mayores empresas editoriales emprendidas por grupo humano alguno, una obra que pretendía recoger el nuevo espíritu de los tiempos, compilar el grueso del conocimiento humano disponible a la fecha, una obra que pretendía poco menos que cambiar, o más bien acelerar, el cambio del mundo... nunca se emprendió una obra editorial tan ambiciosa, y por si fuera poco, en un ambiente tan hostil y contrario a la misma. Ni es la más grande ni la mejor... pero si tenemos en cuenta los medios con los que contaban sus autores y los problemas que tuvieron que sortear para terminar haciendo un trabajo soberbio, aunque muy irregular y chapucero, no hay parangón posible entre esta y ninguno de los esfuerzos editoriales de antes o después de la misma. La "Encyclopédie" de Diderot y D' Alembert, como es comúnmente conocida fue desde sus inicios una especie de gato de siete vidas... salió adelante contra todo pronóstico en un país que si bien había sido el más avanzado y hegemónico de Europa en el último siglo se estaba ya tambaleando. Su estricto y autoritario régimen monárquico, su estrecha relación con la iglesia, que frenaba por sistema cuanto avance ideológico pudiese comprometer su status y su anquilosamiento político que lo tenía ya relegado a la cola de las naciones europeas en materias de libertad de expresión chocaban con los aires de renovación y de libertad que promulgaba una clase social emergente, la burguesía, que comenzaba ya a acumular suficiente poder económico como para hablarle de tu a la nobleza y al clero, principales valedores del antiguo régimen monárquico absolutista.



El equipo.
Como muy bien deja claro desde el principio P. Blom en su ensayo, Francia no era el sitio más indicado para una obra semejante, congregó además en el proyecto, que comenzó por casualidad a un grupo de lo más variopinto, el desconocido, apasionado y aspirante a la inmortalidad Diderot, verdadera "alma mater" de la empresa desde el comienzo, el matemático D' Alembert, que aunque ayudaría mucho en los momentos iniciales y otorgaría a la empresa el prestigio necesario no tardaría en abandonar el barco y causar problemas... estando su nombre, bastante injustamente, vinculado a la empresa a la par que el de Diderot, Rousseau que aunque formaba parte del equipo principal apenas contribuyó con unos pocos artículos y dio bastantes quebraderos de cabeza a su director, Voltaire cuya exigua contribución también le proporcionó un buen prestigio y que como en el caso anterior fue un freno más que otra cosa, el barón de Holbach que aportó mucho a la obra, más de 400 artículos y sobre todo apoyo económico cuando más falta hacía, y por encima de todos, excepto Diderot, al médico Louis de Jacourt, injustamente olvidado y cuya labor, mucho más meritoria que la de cualquiera de los ilustres colaboradores, fue la que posibilitó la culminación de la obra en un momento en el que Diderot ya no daba más de sí. Todo un equipo que llegó a contar con más de 150 personas en la consecución de un proyecto que tardó muchos años en culminarse y que tenía una envergadura económica impresionante para la época, siendo posiblemente, como muy bien apunta Blom el motivo principal para que todo saliera adelante al final, el pulso entre la ideología política y religiosa y el poder económico se estaba decantando por primera vez a favor de este último.


El ensayo nos llevará, por orden cronológico, a través de los acontecimientos que señalaron la empresa, como lectores sabemos que la misma se concluyó, más o menos, felizmente... pero no conocemos de primera mano las vicisitudes que tuvo que afrontar y los graves problemas, que se sucedieron uno tras otro, que convirtieron la empresa en una aventura, no solo intelectual y artística, sino ante todo política. La forma en la que tuvieron que batirse con la censura, esquivarla, buscarle la vuelta, aprovecharse de sus deficiencias, los conflictos internos entre los autores, sus diferentes puntos de vista... los mismos, al menos los principales actores, se dejaron la vida en el proyecto. Así veremos a un Diderot primero entusiasmado con el proyecto, que prometía otorgarle la inmortalidad, pero poco a poco más y más desilusionado al comprobar que los trabajos se extendían tanto en el tiempo que comprometían seriamente su labor como filósofo y autor literario... de haber podido prever tales dificultades seguramente hubiese abandonado el proyecto al poco tiempo. Aun así su coraje, optimismo y capacidad de trabajo fueron fabulosos durante años teniendo en cuenta las circunstancias. 

Será inevitable, por lo tanto, ver entremezclados multitud de datos personales con las vicisitudes que conllevó tan magna obra, hablamos de más de setenta y dos mil artículos de calidad y dimensiones extremadamente variables recogidos en 27 volúmenes, once de ellos dedicados en exclusiva a ilustraciones, con más de 16.500 páginas en total, publicado todo ello de forma escalonada a lo largo de veintidós años. Para escribir este libro, publicado originalmente en 2.004, Philipp Blom tuvo que documentarse extensamente de forma forzosa, el tema es de por sí tan amplio que seguramente lo mostrado aquí no es más que la punta del iceberg... tuvo que llegar un momento en que seguramente el quebradero de cabeza de este ensayista debió ser acerca de qué material incorporar al mismo y cual no, por eso no me extraña su vuelta a la misma época unos años más tarde con otro libro. Digo esto porque en bastantes ensayos históricos se observa una lucha del autor entre dos tendencias, por un lado incorporar al texto todos los datos que se puedan, para ilustrar lo que se está contando, para instruir al lector y situarlo en el contexto histórico, pero también introducir elementos de emoción, elementos que susciten su interés y creen un cierto "suspense" que mantenga la atención... Blom lo consigue a la perfección en este ensayo, de un capítulo a otro uno no sabe qué se va a encontrar, veremos por ejemplo que no solamente fue la censura el único problema con el que tuvieron que lidiar Diderot y compañía, sino que en ocasiones las desavenencias procedían del mismo grupo... hasta el punto que podemos considerar como a los participantes en la empresa en ocasiones como los peores enemigos del proyecto.



Hay algunos datos sorprendentes, o que al menos a mí me han sorprendido bastante, la calidad tan irregular de los artículos, las meteduras de pata tan groseras, a la vez que las mil y una fórmulas ideadas por este increíble y desigual equipo humano para eludir la censura, y sobre todo constatar una y otra vez de que no existe el "conocimiento objetivo" como tal, y que una obra aparentemente aséptica puede estar embebida de ideología de las formas más insospechadas. Hay en este ensayo, aparte de mil cosas más, una decidida labor de reinvindicación de la figura de Louis de Jacourt, ilustre desconocido sin cuya inmensa aportación en tiempo, trabajo y dinero, otorgada de la forma más desinteresada que cabe imaginar, no se hubiera concluido nunca el proyecto... es irónico que otros nombres como D' Alembert y Rousseau hayan pasado a la posteridad, especialmente este último como vinculados a la famosa obra que marcó toda una época y que este colaborador, abnegado, eficiente y desinteresado cuya incorporación al equipo fue todo un golpe de suerte, haya quedado prácticamente relegada al olvido.


Lo mejor: Un ensayo sobresaliente lleno de datos sobre esta época apasionante en la que se empezó a forjar el mundo moderno tal y como lo conocemos hoy. Se lee con placer de principio a fin y resulta en muchas ocasiones no solamente instructivo, sino verdaderamente sorprendente y tan emocionante como un relato de suspense. Muy bueno, imprescindible para cualquier lector aficionado a la historia e interesado en este periodo. Se agradece la cuidada edición, los índices y sobre todo las láminas , fotografías y dibujos incluidos en el mismo, y sobre todo esos ejemplos insertos a lo largo de toda la obra con reproducciones de textos de la obra original.

Lo peor: En ocasiones a Blom se le va un poco la mano a la hora de relatar las historias personales de los enciclopedistas y hay algunas partes que se hacen un poco pesadas de seguir o que simplemente resultan irrelevantes para el propósito general del ensayo. También da la sensación de que en algunos apartados se podía haber extendido más... hay tantos factores en juego que este podía haber sido un libro literalmente interminable, no era desde luego un tema fácil, y mucho menos para hacer equilibrios entre lo verdaderamente interesante, lo accesorio, lo objetivamente cierto y las elucubraciones del autor.