martes, 17 de marzo de 2015

El escritor que no sabía leer


Ficha: "El escritor que no sabía leer", José Ramón Alonso Peña, editorial Almuzara, 300 páginas, ISBN: 978 849 415 5208

Este libro me ha recordado a esas bandejas repletas de suculentos canapés que suelen poner al alcance de los invitados los camareros antes de entrar a un salón de celebraciones, es verdad que llega uno con hambre y le entra cualquier cosa, pero lo cierto es que nada de lo que se ofrezca después durante el banquete se comerá nunca con el mismo gusto.

Treinta y ocho pequeños capítulos, treinta y ocho "delicatessen" pone a nuestro alcance el Catedrático de Biología Celular José Ramón Alonso, autor también de varios libros de divulgación como el que comento aquí y de numerosos artículos sobre ciencia en distintas publicaciones nacionales y extranjeras. 

El tema principal es el cerebro y su relación con los asuntos más cotidianos y también con los más insólitos que nos rodean. Curiosidades históricas, investigaciones, patologías de diversos tipos... el libro es un muestrario tan amplio que resulta sencillo encontrar un tema que pueda interesar a cualquiera, la diferencia entre los impulsos reflejos y los condicionados, el daltonismo y su descubridor, el estado de coma y algunos sorprendentes descubrimientos, el olvido de los sucesos acontecidos en nuestra más tierna infancia, el límite en el número de las personas con las que podemos relacionarnos, por muy de moda que estén las redes sociales, las fobias de los famosos, el histórico error de la asignación del órgano de la inteligencia al corazón y no al cerebro y el porqué de tan tremenda equivocación... uno de los capítulos más interesantes del libro sin duda.

Hay capítulos de tres o cuatro páginas, otros un poco más extensos, todos vienen profusamente ilustrados con fotografías de cuadros, dibujos, los personajes protagonistas... sin duda es el ensayo mejor ilustrado que he leído nunca teniendo en cuenta lo breve de su tamaño. Los temas brincan de un lado a otro sin unidad temática, el especial cerebro de los pájaros carpinteros y los trucos de su anatomía para evitar lesiones al picar troncos, el desfase horario del jet-lag y su causa fisiológica, el mejor invento español (la siesta), el arriesgado experimento de Pasteur, las adicciones a las drogas, la historia del consumo de la cocaína, el caso archiconocido gracias al cine del hombre elefante, la práctica inhumana de la lobotomía, el posible motivo de lo desagradable de algunos sonidos, el inventor de la pseudociencia llamada frenología y sus aportaciones al estudio de la fisiología del cerebro, la relación entre el consumo de alcohol y las habilidades literarias.... el espectro abarcado por el autor es inmenso y tengo que decir que es uno de esos libros que se leen prácticamente de un tirón y que dificilmente se pueden dejar una vez que se empiezan, en definitiva todo un banquete para el lector curioso aficionado a temas de ciencia.

Lo mejor: Breve, ameno, escrito con gran claridad y sentido del humor, una elección muy inteligente de temas sumamente variados que agradará a cualquier lector de ensayos de divulgación. Muy recomendable.

Lo peor: Una pena que la abundante bibliografía de la obra tan convenientemente situada al final de cada capítulo en vez de en el índice como suele ser habitual y con algún que otro enlace de Internet haga referencia en su gran mayoría a obras difíciles de encontrar o cuyo original está en inglés. Todo un chasco para el lector que quiera extender sus conocimientos sobre cualquiera de los temas expuestos.


miércoles, 11 de marzo de 2015

Un antropólogo en Marte


Ficha: "Un antropólogo en Marte", Oliver Sacks, editorial Anagrama, 404 páginas, ISBN: 978 8433966 889

Oliver Sacks se nos muere, el pasado diecinueve de febrero Internet se hizo eco de una carta publicada por el famoso neurólogo en el New York Times donde anunciaba su inminente final debido a un cáncer de hígado ya en fase terminal. 

A pesar de su avanzada edad, 81 años, todavía gozaba de una envidiable salud tanto física como mental... hasta el momento presente en el que sus médicos no le dan ya más que unos pocos meses de vida, el nueve de julio cumplirá los 82 años... si vive para contarlo, lo que es claro es que no verá otra navidad.

Recordé en ese momento que tenía uno de sus mejores libros sin leer en mis estanterías, adquirido hace ya casi dos años y puesto en lista de espera, decidí que era el momento perfecto para leerlo y volver a emocionarme con las historias que cuenta en sus obras este gran científico y mucho más impresionante ser humano. La lectura de este "Un antropólogo en Marte" no me ha decepcionado ni un solo momento, es más, lo recomiendo encarecidamente para todos aquellos que no le conocen o que ya en su día disfrutaron con cualquiera de sus libros publicados. En este mismo blog comenté hace ya un par de años "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero", un libro que no solamente dejaba para la posteridad una colección verdaderamente insólita de trastornos neurológicos, sino que quedaba empapado de principio a fin de la inmensa humanidad de su autor y nos hacía caer en la cuenta en más de una ocasión como el mundo que percibimos a través de nuestros sentidos está moldeado por nuestro cerebro hasta extremos insospechados.

Todo cuanto apuntaba entonces en mi comentario se podría aplicar en este otro libro escrito por Sacks doce años más tarde, el tiempo transcurrido entre ambos libros no lo hizo en balde y aquí encontramos a un escritor más maduro y concienzudo, en cierta forma es como el libro anterior elevado al cubo, una verdadera obra maestra de la literatura médica. Siete casos insólitos relatados con todo lujo de detalles y que nos llevarán a la vida de siete personas marcadas por una peculiaridad única, no exenta por desgracia en varias ocasiones de tragedia, que dan pie a que el autor se explaye a conciencia sobre lo que sabemos, o al menos se sabía en 1.997, sobre el funcionamiento de determinados aspectos del cerebro.

Ante todo la idea de Sacks no es la de presentar una especie de "parada de los monstruos" y alimentar el morbo del lector, deja muy bien claro en el prólogo que su intención primera y única es demostrar la plasticidad del cerebro, de que veamos como este es capaz de modificarse ante una determinada anomalía o carencia y como la persona que la sufre es capaz de, a pesar de sus limitaciones, llevar una vida digna que podíamos calificar de "normal"... si es que ese término tiene algún sentido. No es por lo tanto una sucesión de enfermedades o derrotas, sino de victorias, en ocasiones contra todo pronóstico, que demuestran la increíble plasticidad de ese misterioso órgano rosado que alojamos en nuestro cráneo.
  

Cada capítulo posee varias facetas, la primera es lógicamente la historia protagonizada por el enfermo de turno, una historia personal en la que el mismo Sacks se implicó hasta extremos dificilmente exagerables como comentaré más adelante. La otra faceta consiste en una parte divulgativa donde merced a la dolencia o la característica anómala del protagonista Oliver nos sumerge en el historial de las teorías de la neurociencia en un intento de explicar qué ha ocurrido, qué es lo que ha salido mal y su posible evolución. Finalmente el autor no ahorrará esfuerzo en mostrarnos su peculiar modo de ver esa patología y la relación personal del autor con el enfermo... Sacks, es muy importante decirlo, trató personalmente a cada uno de esos enfermos, se fue de viaje con alguno de ellos, conoció su entorno familiar, les hizo pruebas médicas y test de aptitudes en su mismo domicilio... ninguno de ellos fue a visitarlo a su consulta y ninguno de ellos le pagó un solo dólar por sus atenciones, todo fue fruto de una labor de investigación personal cuyas conclusiones podemos leer en este fascinante libro.

"El caso del pintor ciego al color" nos presentará al primer protagonista, un hombre, pintor de profesión, que a raíz de un accidente sufre una ceguera total para percibir colores... de ser una persona no solamente sensible al color, sino especialmente dotada para distinguir los más tenues matices debido a su trabajo, a mostrarse completamente incapaz de distinguir uno de otro y verlo todo en una gama, horrorosa, de tonos de gris y negro. El caso dará para una larga argumentación divulgativa sobre el color y las diferentes teorías a cerca de su percepción a lo largo del tiempo. 

"El último hippie" nos llevará al triste caso de un muchacho aquejado de una dolencia cerebral, en parte por enfermedad y en parte por abuso de las drogas que destruyó parte de los lóbulos frontales de su cerebro que lo dejaron sumido en una especie de "paz espiritual" permanente ... aparte de ser incapaz de recordar ningún suceso posterior a 1.969, una vida permanentemente fijada en la década de los sesenta sobre los que posee una excelente memoria, a largo plazo, con una prácticamente nula memoria a corto plazo que se resetea una y otra vez.

"Vida de un cirujano" nos muestra a un cirujano canadiense aquejado de un agudo "sindrome de Tourette", es decir una alteración neurológica que le lleva a sufrir numerosos "tics" incontrolables, tales como lanzar exclamaciones sin sentido, tocar continuamente los objetos cercanos a él, dar saltos o agacharse de forma compulsiva etc etc... y sin embargo ninguno de estos tics le impedían atender a sus pacientes en el quirófano o pilotar una avioneta... de hecho Oliver en el momento de terminar su visita al cirujano se atreve a realizar un corto vuelo desde la ciudad canadiense donde vive hasta Calgary para tomar el avión que le devuelva a Chicago... el libro recoge las impresiones de miedo que pasó el doctor al ponerse en manos de un enfermo semejante. Ni que decir tiene que tanto en el ejercicio de su profesión o pilotando un avión, o conduciendo su coche a toda velocidad por carreteras casi intransitables, el hombre daba muestras de padecer enfermedad alguna :-D

"Ver y no ver" trata sobre una de las mayores alegrías que podríamos darnos en esta vida, ¿cual podría ser esta aparte de volver a recuperar a un ser querido dado por muerto?... recuperar algo querido y valioso para nosotros, la vista. Tras la lectura de este capítulo tendríamos que decir "depende" ... porque si la recuperación de la vista la consigue alguien en edad madura y ciego de nacimiento podría no ser tan bueno como parece. La forma en que nuestro cerebro interpreta las imágenes visuales y como el "ver" no es ninguna facultad pura sino más bien un aprendizaje será el protagonista temático de este capítulo, sin duda alguna el más triste del libro.

"El paisaje de sus sueños" nos trae la historia de un hombre de memoria prodigiosa obsesionado con su antiguo pueblo, un pueblo al que no ve desde hace treinta años... súbitamente a consecuencia de una enfermedad que afecta a su cerebro comienza verlo e imaginarlo de una forma tan vívida que se convierte ya desde entonces en su principal motivo de vivir, llegando a dedicarse a la pintura simplemente para pintar una y otra vez las calles, que daba ya por olvidadas, y los lugares del pueblo tal y como lo recuerda... un recuerdo increíblemente detallado y que le hará pasados unos años y a pesar de sus reticencias iniciales volver al pueblo para "refrescar" su memoria tras haber pintado cientos de cuadros con el mismo tema sacado de su mente. Sacks naturalmente viajará a Italia, a ese añorado "Pontito", un villorrio a sesenta kilómetros de Florencia para ver con sus propios ojos, y asombrarse, de la exactitud de la visión retrospectiva de su paciente. La memoria, la forma en la que esta se reconstruye, el como la falseamos con cada rememoración, el sitio en el que se aloja en el cerebro... todo un tema apasionante con el que Sacks volverá a lucirse en el libro.

En "Prodigios" se adentrará en el tema principal del libro, ocupado por los dos últimos capítulos, el autismo y este en su fase menos grave pero más peculiar, el llamado "síndrome de Asperger" de la mano de históricos prodigios que sufrieron esta patología que les impedía comunicarse con sus semejante pero que a la vez les proporcionaba, solo a algunos es cierto, unas habilidades únicas, en ocasiones en el campo de las matemáticas, otras veces en el campo de la música o el dibujo... uno de estos últimos, un chico británico, será el protagonista de este capítulo. El muchacho dotado de una vista fotográfica y un talento inusual para el dibujo depende en cambio casi enteramente de su familia para multitud de cosas. Su incapacidad para relacionarse con otros seres humanos por su ausencia de empatía, su mundo privado y aislado sobre el que dificilmente puede hablar, sus excentricidades... pero también su peculiar humanidad intrigarán a Sacks que aprovechará para hablar largo y tendido de esta conocida, y últimamente muy de moda, patología del comportamiento.

Finalmente el libro termina con el mejor capítulo de todos, el que da título al libro "Un antropólogo en Marte" nos cuenta la historia de una mujer, ingeniero industrial de profesión, que a pesar de padecer el síndrome de Asperger es capaz de relacionarse con los demás... aunque sea realizando un esfuerzo de fingimiento y adaptación. Una mujer mucho más "empática" con los animales que con las personas, con los primeros posee una sensibilidad fuera de lo común, lee sus expresiones y señales, es capaz de ponerse en su lugar y de hecho ha convertido esa habilidad en su principal baza como diseñadora de mataderos y granjas industriales, al percibir mejor que nadie las necesidades no solo físicas, sino psicológicas del ganado. La frase que da título al capítulo es de ella... cuando comenta que cuando estudia a los demás seres humanos le parece ser precisamente eso... "un antropólogo en Marte", porque para ella los humanos somos incomprensibles, marcianos. Oliver nos relatará con su habitual mezcla de rigor científico y ternura, una mezcla realmente dificil de encontrar, su relación con esta peculiar mujer y toda la problemática de su "enfermedad"... puesto así con todas las comillas del mundo, ya que al término del mismo uno no sabe realmente quien es el enfermo y el normal, si ella o nosotros.



Lo mejor: Una colección de historias apasionantes, llena de información sobre muchas curiosidades del cerebro humano. Un libro de divulgación maravilloso que recomiendo encarecidamente a cualquiera que se interese por temas relacionados con el cerebro, mil veces más emocionante que cualquier seco tratado sobre neurología.


Lo peor: Que la carrera como escritor y divulgador científico de Sacks llegue a su fin... ojala hubiera vivido hasta los cien años, ojala tuviera un digno sucesor, porque neurólogos brillantes y buenos divulgadores los hay, Antonio Damasio sin ir más lejos, pero que sean también buenos comunicadores y excelentes personas... solo hemos tenido un Oliver Sacks y dificilmente habrá otro como él, ojala sus últimos meses de vida sean felices y productivos... y ojala todos podamos ver algún libro suyo publicado este año ya que prometió en su carta que trabajaría con más ahinco que nunca hasta el fin de sus días ¡bravo!...


miércoles, 4 de marzo de 2015

De animales a dioses



"Contar relatos efectivos no es fácil. La dificultad no estriba en contarlos, sino en convencer a todos y cada uno para que se los crean. Gran parte de la historia gira alrededor de esta cuestión: ¿cómo convence uno a millones de personas para que crean determinadas historias sobre dioses, naciones, o compañías de responsabilidad limitada? Pero cuando esto tiene éxito, confiere un poder inmenso a los sapiens, porque permite a millones de extraños cooperar y trabajar hacia objetivos comunes. Piense el lector lo difícil que habría sido crear estados, o iglesias, o sistemas legales si solo pudiéramos hablar de cosas que realmente existen, como los ríos, árboles y leones."


Ficha: "De animales a dioses", Yuval Noah Harari, editorial Debate, 492 páginas, ISBN: 978 84 9992 421 2

En navidades lo vi anunciado a bombo y platillo en Internet y también en una librería. A pesar de que corría el riesgo de llevarme un buen chasco, no siendo encima un libro precisamente barato, me animé a comprarlo y echarle una ojeada. Por suerte es de esos ensayos que cumplen con creces lo que prometen, es más, creo que  difícilmente leeré otro mejor sobre historia este año.

Es complicado marcarse un objetivo más ambicioso que el que Yuval aborda en esta obra, nada menos que una historia de la humanidad desde sus inicios como especie hasta el momento actual incluyendo alguna que otra mirada a un posible futuro. No es el primer ensayo histórico que traza un recorrido tan largo, pero si desde luego es el primero que veo que trata de captar la esencia de esa rama del saber humano, más que constituir un relato, más o menos coherente o creíble de hechos ya pasados se trata de analizar cuales son los principales motores de la historia, en definitiva el porqué las cosas sucedieron como sucedieron y no de otra forma.

La historia es un campo donde uno puede entretenerse todo lo que quiera, perderse en mil y un detalles, enredarse en una selva enmarañada de datos, fechas y cifras para luego al final no decir absolutamente nada. Hace bastantes años era mi tema favorito y todavía de vez en cuando me animo a leer algún que otro ensayo, sobre todo porque considero que es fundamental para tener una base mínima de cultura y comprender mejor otro tipo de trabajos, filosóficos y científicos sobre todo... aun así repasando lo comentado en este blog a lo largo de seis años la historia es uno de los temas más minoritarios. Esa facilidad con la que en la historia se puede uno perder y quedarse en la anécdota y en los sucesos aislados es seguramente lo que poco a poco me ha llevado probablemente a dar de lado el tema... sin embargo el libro de Yuval Noah Harari, un oscuro autor de libros de historia militar israelí que ha sido catapultado a la fama con este ensayo, me ha venido a recordar el porqué es interesante la historia y me ha devuelto las ganas de adentrarme más adelante en otros libros de esta temática, el nombre de Jared Diamond, por ejemplo, uno de los más importantes autores de divulgación histórica de las últimas dos décadas me comienza a sonar cada vez más atractivo.

Yuval capta perfectamente la esencia del acontecer humano y lo hace con un lenguaje claro y ameno, salpicado en muchas ocasiones de ironía y donde no faltan las analogías para ayudar al lector a comprender mejor lo que está exponiendo. Esa capacidad de hacerse entender y de enganchar con un relato donde tampoco faltan las ideas atrevidas y claramente provocadoras es sin duda lo que ha constituido la clave de su éxito. En España el libro tuvo una buena campaña publicitaria... no así en su versión original en inglés que terminó sorprendiendo a sus editores en uno de esos raros casos de publicidad "boca a boca", sin duda la mejor que hay. Mi ejemplar es ya la tercera edición de finales de 2.014... toda una hazaña para un libro calificado por algunos como el mejor de no-ficción del año de su publicación.

El libro comienza con las primeras andanzas del Homo Sapiens como un animal apenas distinguible de otros simios, y con la particularidad de no ser la única especie humana, algo que en demasiadas ocasiones obvian los tratados de historia, se nos relata su éxito frente a otras especies de homínidos a los que con casi toda probabilidad llevó a la extinción, su propagación por todo el planeta y su innegable éxito pasando de unos pocos miles de individuos radicados en el Africa Oriental a varios millones esparcidos por los cinco continentes ya en tiempos "prehistóricos"... todo ello fruto de la primera revolución, la revolución cognitiva.

Esa primera revolución de hace 70.000 años cuyo origen sigue siendo un misterio, llevó a los miembros de la especie Homo Sapiens a utilizar un lenguaje no solamente para elaborar mensajes simples, los simios, delfines, abejas y muchos animales también tienen el suyo propio, sino también para hacer referencia a hechos inexistentes, pasados o imaginados en el futuro. Esa capacidad de utilizar símbolos que hacían referencia a hechos y cosas inmateriales, fruto de la imaginación, fue lo que les concedió ventaja sobre otras especies de homínidos como los neandertales por ejemplo, siempre según el autor, debido a que permitían entre otras cosas la construcción de mitologías.


La revolución cognitiva.
Y es esa capacidad de elaborar relatos mitológicos, creencias y supersticiones lo que permitía que diferentes clanes de Sapiens, sin conocerse a penas, pudieran colaborar en pos de un fin común... algo que los clanes de neandertales seguramente no podían hacer. Todo son suposiciones claro, sin embargo este es el hilo fundamental del libro del que Yuval irá tirando una y otra vez hasta enlazarlo con la época actual, y para él es la clave del progreso humano, la capacidad del Homo Sapiens para inventar historias ... y creérselas por supuesto. En algún que otro libro he podido leer la idea de que el cerebro humano no es una herramienta creada para la búsqueda de la verdad sino que está diseñado para sobrevivir, Yuval estaría seguramente de acuerdo ya que como muestra una y otra vez es nuestra capacidad de creer en nuestras propias ficciones lo que nos ha hecho tan poderosos... ni la rueda, ni el fuego, ni la postura erguida, ni la capacidad de construir herramientas, casi todos estos elementos también eran conocidos por otras especies de homínidos que no pudieron competir con el Sapiens.

Entre el año 70.000 antes de nuestra era y el 12.000 el éxito de nuestra especie era total, varios millones de individuos viviendo por casi todo el mundo divididos en pequeños clanes, seguramente de no más de cien o ciento cincuenta individuos, y esparcidos por vastos territorios en los que tenían poco contacto entre sí. A pesar de tan modestos avances si se comparan con el abigarrado mundo actual de 7.000 millones de humanos lo cierto es que el impacto sobre la fauna de la época fue devastador, esos supuestamente pacíficos clanes de cazadores-recolectores llevaron a la extinción al mamut, al tigre de dientes de sable, al perezoso gigante... y a la mayor parte de los grandes mamíferos del mundo. Cambiando ecosistemas enteros mediante el uso del fuego para arrasar selvas y convertirlas en pastizales donde posteriormente buscarían la caza.  El libro trata de romper, creo que con bastante éxito, con la imagen bucólica que tenemos en la actualidad de los pueblos indígenas como benévolos habitantes en armonía con la naturaleza todavía sin "contaminar" por la civilización.

El mayor fraude de la historia.
Sobre el mencionado año 12.000 de antes de nuestra era comenzó la segunda revolución cognitiva que supuso un avance inmenso, el descubrimiento y la utilización masiva de la agricultura. Un avance que Yuval en una de sus ideas más polémicas califica como de "el mayor fraude de la historia". Recibe dicho calificativo debido a que si bien la agricultura trajo a la humanidad unos recursos muy superiores a los que hasta entonces disponía, empeoró significativamente la calidad de vida de los seres humanos... para Yuval la vida del cazador-recolector medio era más larga, tranquila y feliz que la vida del agricultor de las primeras civilizaciones. Con la agricultura llegó lo que llamamos civilización, los impuestos, la clase dominante parásita, las guerras y la necesidad de fortificarse, las epidemias como consecuencia del hacinamiento, falta de higiene y el contacto permanente con los animales domésticos... la agricultura trajo además la necesidad de controlar el tiempo, de contabilizar los productos, la propiedad y por supuesto sistemas para llevar las cuentas de todo... la escritura en sus inicios era simplemente eso. Un aumento espectacular del número de individuos y por lo tanto un mayor éxito como especie, con la contraprestación de una también espectacular disminución de la felicidad individual y un empeoramiento de las condiciones de vida. Yuval con el ejemplo de los agricultores, pero también con el ejemplo de los animales domésticos, nos explicará como a la naturaleza le importa bien poco el sufrimiento individual si el resultado es una mayor generación de copias de ADN... 

Ni que decir tiene que las mitologías siguieron vivas en esta revolución agrícola, es más, se sofisticaron y comenzaron a aparecer las primeras grandes religiones, había que darle una explicación divina a todo, y por supuesto una intencionalidad divina para que las cosas fueran como eran y sostener el orden establecido, faltaría más. El hecho de que la agricultura se inventase en sitios tan distantes e incomunicados entre sí como el próximo oriente, las llanuras fluviales de China o América Central y los Andes muestra que fue algo progresivo e imparable... los clanes de cazadores dificilmente podían hacer frente a las tribus de agricultores y pastores, estas terminaron ganando la batalla y extendiéndose por casi todos los territorios donde era posible la agricultura y relegando a los cazadores a las zonas más inhóspitas. Yuval aclarará también el porqué de no poder ir hacia atrás y como el proceso que conduce a la agricultura no tiene ya retorno.

Los pueblos de agricultores fueron dando paso a las naciones, pequeñas, y las ciudades estado, y estas fueron alimentando a los imperios... todo sostenido por ficciones, mitos, religiones. Ficciones como la ficción de nación o estado, como la ficción de un dios sobrenatural creador y administrador del universo, ficciones como las leyes y los códigos, y finalmente como la ficción más poderosa de todas, la del dinero. 

Para Yuval son estas ficciones, realidades intersubjetivas que no tienen existencia fuera de la cabeza de quienes creen en ellas, pero que a diferencia de las alucinaciones no dependen de que alguien concreto crea o no en las mismas al ser compartidas por cientos, miles o millones de individuos; son estas ficciones el cemento y la argamasa de lo que llamamos civilización, un cemento tan imaginario como impenetrable que nos encorseta desde el nacimiento en función del lugar, la época, y sus creencias compartidas, en el que hemos venido al mundo y vivimos. Yuval aborda en esta parte del libro su lado más filosófico y que personalmente encuentro más interesante:

"Con el fin de desmantelar Peugeot, por ejemplo, necesitamos imaginar algo más poderoso, como el sistema legal francés. Con el fin de desmantelar el sistema legal francés necesitamos imaginar algo todavía más poderoso, como el Estado Francés. Y si también quisiéramos desmantelarlo, tendríamos que imaginar algo más poderoso aún. No hay manera de salir del orden imaginado. Cuando echamos abajo los muros de nuestra prisión y corremos hacia la libertad, en realidad corremos hacia el patio de recreo más espacioso de una prisión mayor."

Yuval analiza también la problemática de las jerarquías sociales, las castas y el orden social, el origen del racismo etc en uno de los capítulos más interesantes del libro. También será más que interesante su inteligente y lúcida incursión en el tema del sexismo, sin duda alguna la jerarquía social más común en la civilización humana. 

Una vez puesto en marcha el tren con la revolución agrícola no tardaron en surgir las naciones y los imperios. Yuval aunque reconoce que la palabra "imperialista" posee indudables connotaciones negativas no duda, de forma un tanto polémica aunque también muy fundada, de echarle un capote a los imperios y comentando que a pesar del coste en sufrimiento y sangre que conllevaba la guerra de conquista casi inevitable para anexionar territorios el resultado no siempre era un empeoramiento de las condiciones de vida de los conquistados. Es más, dicho proceso de construcción de imperios, ahora también llamado "globalización" ha sido uno de los grandes motores de la historia y eso que llamamos "progreso".

En otro polémico capítulo, el dedicado a la religión, el autor realizará una nueva definición de religión e incluirá en la misma a ideologías como el comunismo, nazismo, e incluso al moderno capitalismo: "La religión es un sistema de normas y valores humanos que se fundamenta en la creencia en un orden sobrehumano..." Aunque advierte de la incomodidad que puede suponer para algunos lectores también comenta que cambiar la etiqueta por ideología tampoco cambia las cosas ni un ápice.

En el siguiente dedicará unos pensamientos muy "jugosos" al estudio de la historia, a la imposibilidad de usar el estudio histórico para predecir el futuro y al efecto engañoso de que visto en retrospectiva todo parece tener sentido y no podía haber sucedido de otra forma... si hay una rama del conocimiento humano donde las interpretaciones y las suposiciones son constantes esa es precisamente la historia:

"Y, ya puestos, ¿por qué estudiar historia? A diferencia de la física o de la economía, la historia no es un medio para hacer predicciones exactas. Estudiamos historia no para conocer el futuro, sino para ampliar nuestros horizontes, para comprender que nuestra situación actual no es natural ni inevitable y que, en consecuencia, tenemos ante nosotros muchas más posibilidades de las que imaginamos. Por ejemplo, estudiar de qué manera los europeos llegaron a dominar a los africanos nos permite darnos cuenta de que no hay nada natural o inevitable acerca de la jerarquía racial, y que el mundo bien pudiera estar organizado de manera diferente. "

La revolución científica.
La cosa se podía haber quedado ahí, pero entonces llegó la revolución científica y con la misma tenemos completo la tríada del impulso histórico por excelencia, comercio, imperio y ciencia. Nada ha cambiado tanto la faz de la civilización humana en los últimos cinco siglos como la ciencia, y sin embargo esta no está sola... la ciencia necesita del apoyo decidido de los estados y los particulares para desarrollarse, y estos demandan aplicaciones prácticas a la misma, ya sea con fines puramente económicos ya sea con fines de otra índole, habitualmente relacionados con el poder. Hasta el siglo quince la mayor parte del poderío demográfico y económico del mundo se encontraba en oriente, a partir de ese punto y merced al desarrollo de la ciencia cambiaron completamente las tornas. La expedición de Colón tenía unos medios ridículos en comparación con la gran armada que lanzaron los chinos para un viaje de exploración que no tuvo eco posterior... sin embargo fueron los españoles capitaneados por Colón los que descubrieron América, fueron los ingleses los que exploraron y colonizaron las islas del Pacífico Sur,  Australia y Nueva Zelanda. No basta con tener los medios, había también que sentir el impulso de la curiosidad y ver en todo viaje de exploración una gran oportunidad, económica, sobre todo pero también pura y simple curiosidad.

El responsable de esta mentalidad curiosa fue la ciencia ya que aunque siempre ha habido mentes inquietas faltaba una metodología que consagrara la búsqueda de la verdad, la asunción de que no lo sabemos todo y que todo puede ser puesto en entredicho, la importancia del método empírico y las matemáticas y finalmente la búsqueda de aplicaciones prácticas a los conocimientos adquiridos. Todo un cóctel explosivo que impulsó al genio humano a los niveles que todos conocemos, que comenzó precisamente en esta época y que otorgó una gran ventaja a occidente sobre el resto de las culturas. De nuevo el autor se vuelve a lucir en el libro, en esta ocasión con la explicación de la revolución científica y las implicaciones económicas y de poder que conllevó consigo.

"En resumen, la investigación científica solo puede florecer en alianza con alguna religión o ideología. La ideología justifica los costes de la investigación. A cambio, la ideología incluye sobre las prioridades científicas y determina qué hacer con los descubrimientos."

La alianza entre ciencia e imperialismo será analizada en el capítulo siguiente donde se mostrará con gran claridad el como los avances científicos y el apoyo gubernamental y económico a los mismos fueron de la mano de las conquistas de Africa y Asia en el siglo XIX, y como la revolución industrial hubiera sido imposible sin los avances científicos. Las aventuras de los españoles en América, la de los ingleses en la India y China... la colonización de Africa, conquistas en definitiva que fueron muy distintas a las de los pueblos antiguos como las de los antiguos romanos o los griegos. Faltaba no obstante otro gran protagonista que junto con el imperialismo y la ciencia vino a dar el impulso definitivo, el capitalismo.

El capitalismo y su utilización continua del crédito y la premisa del crecimiento continuo, que desembocaría con el tiempo en la llamada sociedad de consumo, la industria que aprovechó los avances de la ciencia como la máquina de vapor que traería el ferrocarril... la utilización cada vez más masiva de fuentes energéticas alternativas al tradicional músculo humano y animal, la aplicación de la industria a la alimentación... toda una serie de cambios vertiginosos que transformaron el mundo en un tiempo record. Da escalofríos pensar en lo que ha cambiado el mundo tan solo en los últimos dos siglos... o en los últimos cincuenta o sesenta años. El impacto de la vida moderna y los cambios drásticos que la misma impuso en la vida de los ciudadanos en relación con la familia y la comunidad serán analizados posteriormente.

Finalmente el libro termina con una visión futurista de lo que nos espera... el autor no se decanta por ninguna visión especial, cualquier cosa es posible, desde un final apocalíptico hasta un futuro dorado donde se hayan superado los graves problemas medioambientales que nos amenazan, desde un futuro en el que una élite privilegiada va a tener acceso a la inmortalidad y la inmensa mayoría van a vivir en un infierno a un futuro donde continúe la vida pero sin nosotros, o bien, con una humanidad que en nada se parezca a lo que hoy conocemos. Todos los caminos están abiertos, como muy bien comenta Yuval la historia vista retrospectivamente parece un camino trillado, vista hacia adelante es siempre una incógnita.

Lo mejor: Ameno, lúcido, repleto de datos pero también de interesantes ideas que podrían mantener un foro de opinión abierto semanas o meses... Yuval ha escrito uno de los mejores ensayos históricos de lo que va de siglo y todo un referente en el género. Un libro lleno de opiniones polémicas y quizás cuestionables pero también pleno de sentido del humor y de un sano escepticismo e inteligencia a raudales. Muy recomendable. 

Lo peor: A más de un lector se le pueden atragantar ciertas ideas, los lectores dogmáticos que se identifican con sus ideas, y que se toman cualquier ataque a las mismas como algo personal,  o que consideran que estas poseen una entidad tan real como una mesa o el suelo que pisan mejor que se mantengan apartados... el libro de Yuval les puede dar que pensar, si es que pueden claro ;-). Aparte de eso el autor no duda en lanzarse a la piscina y aventurar hipótesis que probablemente habrán tenido ya su contestación, aunque lo haya hecho de forma consciente y no deje durante toda la obra de reflejar argumentos a favor y en contra de cuanto expone.


miércoles, 18 de febrero de 2015

Manual de filosofía portatil


"Se podría pensar que este libro trata de historias que sucedieron hace mucho tiempo y fueron registradas en papiros o manuscritos. No es éste el caso. Las páginas que siguen tratan de algo que nos concierne y guarda una estrecha relación con nuestras vidas, con nuestra manera de ver y estar en el mundo. Quizá algunas de las cosas que se digan arrojen extrañeza sobre lo familiar, quizás se recuerden algunas cosas olvidadas que un día supimos. Despertar esa sensibilidad dormida no obedece aquí a una agenda nostálgica (los refugios de la historia), académica (la erudición y sus aparatos) o frívola (ficciones y evasiones), sino que apunta a las fuentes mismas de la vida, la de cada cual y esa otra vida colectiva que los románticos llamaron Zeitgeist, el clima espiritual en el que vivimos."

 
Ficha: "Manual de filosofía portátil", Juan María Arnau Navarro, Ediciones Atalanta, 566 páginas, ISBN: 978 849 4094194

Tengo la sensación tras haber leído este libro que podría concluir aquí mis lecturas filosóficas en lo que resta del año y acudir a esta obra una y otra vez sin agotar en lo más mínimo mi "sed" de filosofía por grande que esta fuera. 

Si el recientemente comentado aquí "La pasión de la mente occidental" de Richard Tarnas me pareció en su momento el libro de divulgación filosófica más perfecto que he leído, el libro de filosofía que sin duda me llevaría a una isla desierta, el de Juan Arnau es en cambio el libro ideal para llevar de aquí para allá, a pesar de que no se trata de una obra de bolsillo precisamente, un libro excelente como obra para consultar una y otra vez y tenerlo como lectura de cabecera en la mesita de noche.

El formato del libro es poco original, aparentemente, un recorrido por la historia de la filosofía occidental desde sus inicios hasta los tiempos actuales de la mano de sus principales figuras, Fernando Sabater por ejemplo en su recomendable "La aventura del pensar" hizo algo semejante reconstruyendo dicha historia y dedicando un capítulo por filósofo... no obstante aunque Juan Arnau ha optado por una estructura semejante va mucho más allá.

Para empezar el libro nos ofrece en su prologo toda una declaración de principios sobre la forma, el estilo y el porqué de una peculiaridad que hasta ahora he visto ausente de todas las obras filosóficas que he tenido la oportunidad de leer y ojear, se utiliza un orden cronológico, no siempre a rajatabla porque alguna omisión del mismo hay, pero este es INVERSO, es decir, comenzamos con el pensador más actual, Lévi-Strauss en este caso, para saltar a Wittgenstein y de ahí a Nietzsche... en tres saltos nos hemos plantado en el siglo XIX, de ahí remontaremos la corriente del río de la filosofía hasta llegar a sus orígenes, a los filósofos presocráticos de los que nos separan más de veinticinco siglos.

Esta marcha hacia atrás se detiene como ya comentaba en los filósofos presocráticos, con un pie en la filosofía y otro en el mito, y comienza precisamente con la vida y obra de un filósofo que abandonó Europa, hastiado de la filosofía académica, en busca de los mitos de otras culturas... con la mitología comienza y termina pues el viaje. Se podría por lo tanto leer en sentido inverso comenzando por el final, o a partir de cualquier capítulo ya en un orden u otro, da lo mismo. Como el mitológico Uróboros, la serpiente que engulle su propia cola, o como la escalera dibujada por el genial M.C. Escher donde una ilusión óptica no permite saber si la misma sube o baja, este manual de filosofía portátil admite muy distintos usos.

Cada capítulo está dedicado a un filósofo cuidadosamente escogido por Arnau según un criterio bastante personal, la mayoría de los mismos formarían parte de cualquier antología por su importancia... pero hay otros que sin duda responden a un deseo expreso del autor, solo así se entiende la presencia de Montaigne, que no se consideró a sí mismo filósofo, Novalis, más poeta que filósofo o Berkeley, habitualmente ninguneado en las selecciones de divulgación filosófica... hay ausencias notables, como las de Maquiavelo, Sartre, Hobbes, Pascal, Locke, Schopenhauer, Rousseau... seguramente demasiadas. Sin embargo no hay ausencias verdaderamente notables o esenciales en lo que se refiere al mundo de las ideas, en ese aspecto el libro anda sobrado.

Es imposible señalar un capítulo por encima de otro, aquí no estamos como en otras obras con un libro que se contenta con señalar lo más esencial de una biografía y un pensamiento... ni sobra ni falta nada, hay notas biográficas pero solo lo que el autor considera más importante para situar a los protagonistas en su contexto y sobre todo abundan los datos necesarios para intentar comprender las circunstancias personales de cada pensador y el como esas circunstancias influyeron en su obra filosófica ya que una de las premisas del "Portatil", que así se denomina el libro a sí mismo, es precisamente la íntima relación entre las ideas de los filósofos y las circunstancias de su vida. Imposible desligar filosofía y vida según Arnau, el libro dará una y otra vez ejemplos de como se influyen una a la otra.

El libro sería mucho menos interesante si la vida de cada filósofo examinado fuese la protagonista de la mayor parte del texto, esta aparece solo lo necesario para arrojar luz sobre su pensamiento pero es este, su obra y sus ideas el "meollo" de la obra. Es imposible condensar la historia de la filosofía en un libro que no llega a las seiscientas páginas, sin embargo la tarea de Arnau en este sentido es admirable.

Con una cuidada prosa, una gran claridad expositiva y sobre todo con una capacidad de síntesis formidable a la hora de abordar los mimbres más esenciales del andamiaje filosófico de cada filósofo en cuestión, y de ahondar en la esencia misma de su pensamiento, el autor trata de hacerlo lo más accesible al lector no especializado, aunque desde luego si que se exige un nivel mínimo de conocimientos filosóficos. Anau evita siempre el lenguaje demasiado técnico y aquel que se presta a ambiguedades o posee un particular significado dado por el filósofo de turno. Parece una tarea titánica, imposible... sin embargo doy fe de que el autor lo consigue de principio a fin, desde ese precioso y ejemplar prólogo hasta el último capítulo dedicado a Heráclito... diecinueve capítulos más un prólogo en total, diecinueve pequeñas obras de arte.

"A pesar de su simpatía general por el género humano, Hume supo identificar a los enemigos de la filosofía. Podían catalogarse en dos especies, fanáticos y superficiales. Ambos sabotean, antes de empezar, el acontecimiento de la conversación. Los unos por la tenacidad con que se aferran a sus creencias, los otros por su indiferencia ante una creencia u otra. Cualquiera ha tenido un amigo fanático y un amigo superficial, y cualquiera sabe lo difícil que es mantener con ellos un diálogo renovador. La medicina para no enmarañarse ni en la confusión ni en la falta de ella es la ironía. Irónicamente se curan estas enfermedades. Los fanáticos y los superficiales proliferan, quizás porque crece la sensación de inseguridad, de la que se alimentan ambos".


Lo mejor: Una obra maestra de la divulgación filosófica, un libro maravilloso que tiene absolutamente todo lo que se le puede pedir a un ensayo... a pesar de su relativamente elevado precio es muy barato, puedo asegurar que vale cada euro que cuesta con creces. Enhorabuena a la editorial Atalanta por la cuidada edición y la inclusión de esta obra en su catálogo. Juan Arnau es ya desde ahora mi autor filosófico hispano favorito.

Lo peor: En ocasiones la abundancia y avalancha de ideas puede apabullar... el libro no es demasiado extenso pero posee gran densidad que en ocasiones amenaza con sepultar al lector, como un armario lleno de objetos que uno abre y le caen encima por sorpresa... eso sí, la belleza de alguno de estos bien merece algún que otro chichón en la cabeza :-) ... ¡ay si incluyera algún capítulo más dedicado a todos esos grandes de la filosofía que quedaron por el camino!, entonces... bueno sería quizás demasiado perfecto.

viernes, 23 de enero de 2015

No estamos locos


"Creo que ha llegado la gran hora de la Justicia. No está a la altura de la Historia. De nada sirve todo el esfuerzo de los distintos cuerpos y fuerzas de seguridad, de la policía judicial. De nada sirve la indignación de la ciudadanía. Los hechos están sobre la mesa, las esperanzas de regeneración puestas en los tribunales. El triste presente que nos ha tocado vivir pasa por la judicialización de la política. Porque los delincuentes que desde el poder intentan desmontar el sistema paguen por ello. Cumpla cada uno con su papel: los ciudadanos bloqueando este estado de cosas con su intransigencia. Los jueces castigando el delito. No es pedir mucho."


Ficha:  "No estamos locos", José Miguel Monzón Navarro, editorial Planeta, 301 páginas, ISBN: 978 840 7133827

Este 2.015 se presenta de lo más interesante en el terreno político, elecciones municipales y autonómicas, y posiblemente también legislativas. El panorama anda de lo más revuelto, la actual legislatura no ha podido ser más convulsa. A los problemas derivados de la crisis económica se han ido sumando una serie interminable de escándalos de corrupción que han salpicado en su mayor  parte al actual partido gobernante, aunque tampoco dejan prácticamente títere sin cabeza e incluso llegan a la más sacrosanta institución del estado, la mismísima monarquía. 

Una letanía que no parece tener fin, alcaldes, consejeros autonómicos, presidentes de comunidades autonómicas, sindicatos... hasta llegar a las mismísimas barbas del presidente del gobierno. Por si fuera poco además hemos asistido a un sin fin de desbarres y medidas adoptadas por el actual legislativo que no nos tienen precisamente contentos a buena parte de la población. Importantes recortes presupuestarios que si bien tienen por objetivo la reducción del déficit se han cebado con los sectores más pobres y desfavorecidos. Ahí están las reivindicaciones de los enfermos por la hepatitis C que andan desprotegidos, la congelación de las ayudas a la dependencia, a la lucha contra la violencia machista, a las ayudas al tercer mundo, a todo tipo de subvenciones destinadas a los más necesitados mientras en cambio se mantienen otras ayudas millonarias a la banca, por ejemplo, y a otros sectores no tan necesitados pero sí que en cambio no han visto apenas recorte alguno por gozar del favor partidista del gobierno.

Leyes polémicas aparte, caso de la fallida reforma de la Ley del Aborto o de la desastrosa LOMCE que han motivado multitud de protestas, o esa reforma del Código Penal que va a criminalizar actividades de protesta pacífica, algo inadmisible para una democracia y claramente anticonstitucional por no decir de carácter directamente totalitario. Aun así si hay un reproche que podríamos hacer al actual partido en el gobierno es su probada colaboración con la corrupción... no es un caso aislado, no son dos o tres manzanas podridas, es que la podredumbre corre por sus venas, forma parte de la esencia de su forma de gobernar y organizarse. A esta connivencia con la corrupción hay que añadir el desparpajo, la cara dura y la hipocresía de la que, en grados nunca vistos en nuestra joven democracia, hacen gala un día sí y otro también. Ya sabíamos que "en política siempre se está en contacto directo con la mugre" como dijo hace años un alcalde de Madrid de muy grato recuerdo, es que desde hace tres años se nos restriega por la cara a diario.



José Miguel Monzón, alias "El Gran Wyoming" para casi todo el mundo, es alguien que no necesita presentación, presentador de televisión, humorista, actor, músico... y licenciado en medicina. Desde su actual programa televisivo "El Intermedio" cada día nos trae la actualidad del país en clave de humor e ironía, leyendo su libro tendría que decir que le debe bastante al actual gobierno ya que en estos últimos tres años el programa ha estado en más de una ocasión como líder de audiencia, aparte de escribir y publicar este libro a finales de 2.013 y otro más de temática semejante a finales del año pasado titulado "No estamos solos" que sin duda es una continuación del aquí comentado. No me considero seguidor habitual del mismo, pero desde luego que sí que lo he visto en más de una ocasión, sobre todo en esos fragmentos que corretean por Internet y admito que me he reído mucho con él... a pesar de lo que voy a escribir más adelante Wyoming me cae muy bien.

"No estamos locos" en su título homenajea a todos los ciudadanos, entre los que me incluyo, que están más que hartos con el actual gobierno, ciudadanos a los que les cuesta leer las noticias sin experimentar una subida de tensión o un hervor sanguíneo al ver los desmanes y la poca vergüenza de aquellos que nos gobiernan amparados en una mayoría absoluta que obtuvieron no para cometer tropelías tales como esa reforma de Código Penal, una ley de calidad de la enseñanza que será un completo fracaso al no estar dotada de medios mientras que dotan de generosos presupuestos a la educación concertada, una subida de las tasas judiciales que añade una mayor indefensión jurídica a la ya sufrida por los más pobres, unos recortes en sanidad que solo perjudican a los más débiles, los enfermos, y que solo favorecen al negocio de la sanidad privada. Se les votó y otorgó una gran confianza para que trabajasen en revertir la nefasta gestión de la crisis del gobierno anterior, no para que subieran impuestos, algo que dijeron que NO harían, ni para que rescataran bancos, otra cosa que aseguraron que TAMPOCO harían... a todo esto sumemos una reforma de las leyes laborales que han quitado derechos a la clase trabajadora y que no se ha traducido, esa era la excusa, en un aumento significativo de los puestos de trabajo... seguimos con cinco millones de parados tras tres años, con el agravante de que se ha producido una destrucción de la calidad del mismo con la bendición de sus compinches de la CEOE, también ¡que casualidad! implicados en tramas de corrupción.

Resumiendo, hemos pasado de un ejecutivo que actuaba como un médico irresponsable que quita importancia a una infección hasta que esta se convierte en gangrena a otro que presume de saber que hacer y sierra en mano "corta por lo sano" y amputa la pierna buena... ¡estamos apañados!.

El libro bien se podría titular "Razones por las que NO hay que votar al PP en las próximas elecciones", porque de esto se trata. Con humor e ironía, marca de la casa, pero también con una considerable dosis de mala uva, el Sr. Monzón ha recopilado buena parte de los casos y las tramas de corrupción que salpican al actual ejecutivo, su torpeza a la hora de justificar sus actos, las actuaciones de su partido en la labor de entorpecer la justicia, rayando en ocasiones los límites de la legalidad, personándose como acusación y defensa simultáneamente. En definitiva, haciendo el doble juego de colaborar-entorpecer la actividad de los jueces cuando la causa es contra ellos y naturalmente aplaudir a rabiar la actuación judicial cuando el objetivo es otro. Todo ello según el autor tiene solamente un motivo, y no es otro que el origen post-franquista de un partido fundado por Fraga y plagado desde el comienzo con nostálgicos del régimen, y ahora por sus hijos y nietos, gente que han nacido o vivido la mayor parte de su vida en democracia pero que nunca han terminado de aceptarla, las formas les delatan por mucho que se llenen la boca con palabras como Democracia, Libertad y Constitución.

Tampoco hay que olvidar, y esto es mucho más grave que las corruptelas de turno a base de comisiones y sobresueldos, el desmantelamiento del llamado Estado del Bienestar. Todo con la excusa de la crisis y de la lucha contra el déficit. Un desmantelamiento que siempre han tenido en su programa pero que en otras ocasiones no se han atrevido a llevar a cabo de forma tan descarada. Un desmantelamiento que tiene como función no la reducción del déficit del estado y la garantización de la cobertura social y las pensiones tal y como proclaman a los cuatro vientos, sino el enriquecimiento de sus "amigos económicos", aquellos que tras su paso por el gobierno les van a ceder un buen puesto en el consejo de dirección de tal o cual empresa adjudicataria de las concesiones. 

Si la privatización de los servicios tuviera como resultado lo que propugnan, un menor gasto público sumado a una mejor eficacia en el servicio habría que darles incluso la razón... pero precisamente es lo contrario lo que sucede, peor servicio, mayor gasto, derroche en sueldos y asesores, hundimiento y venta de la empresa pública, eso tras haberse vendido a sí mismos como magos de la gestión. ¡Ah! y finalmente rescate con dinero público si la empresa privada que recibe la concesión del servicio también fracasa... un negocio redondo, sea como sea salen ganando. Ojo y lo mejor de todo es que encima lo hacen legalmente y con el voto de millones de ciudadanos a los que embaucan con su demagogia, o bien, a los que les votan como "mal menor" simplemente porque creen, equivocadamente en mi opinión, que los otros son mucho peores y no hay más "alternativa". 

El libro es prolijo en detalles, tras una primera parte donde el Sr. Monzón se mete en clave de humor, muy ácido,  en una especie de análisis de nuestra historia desde su peculiar perspectiva. Creo que la parte más prescindible del mismo. Comienza el desfile de despropósitos, y una cosa es verlos poco a poco cada día, cansa pero es como tomar una medicina amarga a cucharadas, que verlo todo de golpe y en su "esplendor", relacionando temas judiciales con otros y con actuaciones y declaraciones de tal o cual ministro o representante del partido que nos gobierna. Un caldo concentrado que puede resultar de lo más indigesto, porque si bien alguna de las afirmaciones o interpretaciones del Sr. Monzón pueden ser cuestionables, por partidistas o interesadas, es bien cierto que nada de lo que cuenta en el libro es falso... ¿ha habido alguna querella contra él por afirmar falsedades?, me temo que ni la ha habido ni la veremos, para eso están las hemerotecas las muy traidoras ;-)


Lo mejor: Un buen repaso a la actualidad política de los últimos tres años lleno de ironía y mala uva, el Sr. Monzón se tuvo que quedar muy a gusto tras escribirlo. Muy entretenido en general, lo recomiendo sobre todo para fans del amigo Wyoming y seguidores de su programa televisivo. También para todos aquellos que más o menos anden cabreados con el actual gobierno, sobre todo si son votantes de partidos de izquierdas, porque también los hay, me consta que muchos , en el otro lado... aunque en ese caso dudo que le encuentren gracia a más de un chiste ;-). En definitiva si ya nos caían mal, si teníamos más claro que el agua que no les íbamos a votar ahora tras la lectura de este libro mucho, muchísimo menos. Me ha gustado el varapalo que le sacude a ese revisionismo histórico tan lamentable y grotesco al que hemos asistido también de parte de algún que otro pseudo historiador que nos quiere hacer comulgar a estas alturas con ruedas de molino y a tantas y tantas ignominias que necesitarían de algún que otro tomo más para ser expuestas.

Lo peor:  Resulta indigesto y enervante por momentos... no es un libro para los amantes de la paz espiritual precisamente :-). Aunque coincido con muchas de las apreciaciones e interpretaciones que el autor realiza en determinadas ocasiones hay graves omisiones en este libro. Para empezar las siglas del anterior partido gobernante no se si llegan a aparecer o lo hacen una o dos veces... leyendo este libro parece que tras la muerte de Franco gobernó Aznar y tras este Rajoy, que los veinte años de mandato socialista no han existido nunca, se han evaporado en el aire... que el anterior ejecutivo nunca realizó ninguna privatización ni tampoco fue mal gestor, que la culpa de la actual crisis hay que buscarla sobre todo en el mercado internacional, que nunca se intentó poner una ley a favor de intereses partidistas, que nunca practicaron la política de las puertas giratorias y que entre la izquierda hay ante todo "demócratas de toda la vida" sin tics totalitarios... ja. Y es que si los entramados de poder que sostenían al franquismo siguen vigentes ¿qué responsabilidad tiene entonces en su mantenimiento ese supuesto partido de izquierdas que ha gobernado la mayor parte del tiempo desde 1.982?. Tampoco parece haber casos de corrupción en el PSOE, ni existe la trama de los ERE... etc. No se le defiende expresamente, pero se calla intencionadamente todo esto, seguramente para que el mensaje principal "PP = KK" cale "hondo" en el lector.

Alguien en un foro comparaba este libro con Intereconomía, Libertad Digital o el TDT 13. Algo en común tiene con ellos, ese juego maniqueo de buenos y malos, de blanco y negro, donde todo lo que se dice, al menos en el caso del autor de este libro porque en el otro tengo serias dudas, es cierto, pero donde se calla y se omite demasiado y siempre bajo la divisa de "al enemigo ni agua". El Sr. Monzón acierta de pleno cuando compara al actual gobierno con una zorra a cargo de vigilar el gallinero, pero olvida comentar quien le dió a la zorra las llaves del mismo. Ya sabemos que Wyoming es un humorista, así quien quiera un libro donde se analice la actualidad política con seriedad deberá buscar por otro lado.


martes, 13 de enero de 2015

How I beat Fischer's record


Ficha: "How I beat Fischer's record", Judit Polgar, editorial Quality Chess, 384 páginas, ISBN: 978-1-1907982-19-4

Corría el año 1.989, en enero la revista de ajedrez "Ocho X Ocho", por desgracia ya desaparecida, dedicaba su portada a la olimpiada de ajedrez y curiosamente publicaba las fotos de tres chicas, algo poco usual. Fue a partir de entonces cuando conocí las hazañas de las hermanas Polgar, aquel peculiar trío fue el titular de tres de las cuatro plazas del equipo olímpico femenino de Hungría consiguiendo la medalla de oro tradicionalmente en poder de las jugadoras de la entonces todopoderosa URSS.

La revista destacaba el excelente nivel demostrado por las hermanas y especialmente se hacía eco del estilo agresivo y combinativo de la más joven, Judit Polgar, la chiquilla que en aquel momento solo tenía doce años sentía especial predilección por jugar partidas de corte táctico con espectaculares ataques que recordaban a los jugadores románticos del siglo XIX como Morphy o Anderssen, un bonito ajedrez que raramente se veía entonces y ahora en las competiciones a ese nivel.

En 1.991 Judit Polgar se proclamó campeona absoluta de Hungría y obtuvo el título de Gran Maestro con solo quince años, batía así el record de Bobby Fischer en unos meses y se proclamaba por lo tanto el Gran Maestro más joven de la historia, el record de Bobby había permanecido imbatido treinta y tres años. Algún que otro respetabilísimo maestro, como el excampeón Mijail Botvinnik declaró que "el título que consiguió Judit no es el mismo que consiguió Fischer, desde entonces ha habido mucha inflación"... también hay que tener en cuenta las diferentes condiciones en que ambos títulos se adquirieron en relación con la ayuda que pudieron recibir uno y otro, Fischer siempre en solitario y sin entrenador y apenas medios y Judit bien asesorada y perfectamente entrenada desde su más tierna infancia... pero la realidad está ahí, no voy a entrar en el debate de si la Judit Polgar de 1.991 jugaba igual, mejor o peor que el Fischer de 1.958 porque lo cierto es que ambos fueron en su adolescencia unos jugadores fantásticos y curiosamente marcados también por una preferencia por el juego agresivo e "instinto asesino".



Tablero aparte Judit no puede ser más diferente del legendario jugador americano, políglota, viajera incansable, simpática y cosmopolita, Judit desde casi sus inicios hasta su retirada en 2.014 del ajedrez de competición ha sabido ganarse el corazón de los aficionados al juego en el mundo entero.


Tuvieron que pasar bastantes años hasta que fuera relativamente frecuente la presencia femenina en torneos de cierto nivel, a comienzos de los noventa era algo inusual y por desgracia hoy mismo a pesar de la innegable calidad de grandes jugadoras como Alexandra Kosteniuk, Adriana Stefanova o la fulgurante estrella china y actual campeona femenina Hou Yifan todavía no hay suficientes jugadoras capaces de medirse a la élite. Judit no solamente es la jugadora más fuerte de la historia sino que durante muchos años su presencia en el ajedrez de élite era algo insólito, por su sexo pero también por su juventud. Hoy tenemos a grandes jugadores que alcanzaron el título a una edad más temprana, la élite del ajedrez ha "rejuvenecido" en comparación con la de aquellos años merced al uso intensivo de computadoras y bases de datos informáticas, una ayuda que Judit nunca pudo tener por motivos generacionales. En el libro que aquí comento, plagado de fotografías, algunas de ellas inéditas, la veremos posando junto a tableros murales, ficheros de cartón y tableros de buen tamaño... nada de ordenadores, aunque sí que conociese y jugase contra las máquinas de ajedrez que había en los ochenta faltaba todavía tiempo para la época de Chessbase y sus masivas bases de datos.

La jugadora húngara con los años se hizo con un buen número de "cabelleras"... entre los que se encuentran victorias contra nueve ex-campeones de ajedrez del mundo y FIDE, (Smyslov, Spassky, Karpov, Kaspárov, Khalifman, Anand, Ponomariov, Kasimdzhanov y Topalov) y consiguiendo posicionarse en 1.996 entre los 10 mejores jugadores del mundo, clasificándose años más tarde para el torneo de candidatos de San Luis de 2.005... nadie sabe hasta donde hubiera sido capaz de llegar sin sus forzosas y temporales retiradas de la competición en 2.004, en un momento crítico de su carrera y 2.006 para dar a luz a sus dos hijos, Oliver y Hanna. Aunque la mencionada jugadora china Hou Yifan pisa fuerte todavía no ha alcanzado o superado el listón que Judit dejó en 2.711 puntos ELO y que la convierte en la mejor jugadora de ajedrez de la historia.

Y así llegamos a este libro, publicado en 2.012, dos años antes de la retirada de Judit del ajedrez profesional, un libro cuidadosamente editado por Quality Chess una de las editoriales punteras a nivel mundial en lo que libros de ajedrez se refiere, elegido en 2.013 por la Federación Inglesa de Ajedrez como mejor libro del año. La misma Judit confiesa que la idea de escribir una biografía deportiva sobre su carrera ajedrecística le rondó la cabeza durante años, pero siempre había cosas más importantes que hacer, las exigencias del ajedrez de alta competición sumado a sus obligaciones personales y familiares posponían el trabajo una y otra vez hasta que en 2.009 tomó la decisión de forma definitiva tras una partida ganada a Boris Gelfand en la Copa del Mundo. 

La jugadora húngara fue eliminada por el fuerte gran maestro bieloruso, uno de los mejores jugadores de su generación, que a la postre ganaría el torneo y se convertiría en el campeón de la copa del mundo de la FIDE. Sin embargo Judit con un resultado adverso que la obligaba a jugar a ganar forzosamente decidió morir matando, planteó una apertura de alfil de rey que raramente se ve en la competición a nivel magistral y consiguió una victoria en un estilo que le recordaba a su forma de jugar en 1.988, la época de las olimpiadas, y que puede verse en la red a través de este enlace. De alguna forma aquel logro la hizo mirar hacia atrás, sentir nostalgia de aquellos años de finales de los 80 en los que iba de torneo en torneo acompañada por sus padres y hermanas y también sentir nostalgia de su maravilloso estilo combinativo de aquella época, tan grato para los aficionados.

Este libro y sus continuaciones, estamos hablando de una trilogía que se completaría al año siguiente con "From GM to Top Ten" y "A Game of Queens" ya en 2.014 coincidiendo con su retirada, son por lo tanto la biografía y el testamento ajedrecístico de una jugadora excepcional. Judit ha querido salir del mundo del ajedrez por la puerta grande y ofrecernos a los aficionados de todo el mundo el relato de primera mano de su experiencia como jugadora de ajedrez profesional. Esta primera entrega de la trilogía cubre el periodo aproximadamente entre 1.986 y 1.991, seguramente el más atractivo de cara al aficionado medio ya que en él se puede observar perfectamente a través de los ejemplos expuestos su evolución como jugadora desde el nivel de experto al de Gran Maestro.


Quienes conocen la particular idiosincrasia de la familia Polgar estarán ya familiarizados con la educación que las tres hermanas recibieron por parte de sus padres, educadores profesionales. Nunca fueron a la escuela, presentándose a la misma solamente para realizar sus exámenes. Adoptaron como lengua natal el esperanto, aparte del húngaro, seguramente con la idea, proveniente de su padre, gran aficionado al ajedrez y consumado esperantista, de que en un futuro tendrían que habituarse al aprendizaje de varios idiomas debido a sus incesantes viajes. Lazlo Polgar obtuvo permiso del gobierno húngaro y buscó una mujer para casarse y formar una familia y que compartiese su peculiar visión de la educación... el resultado estuvo a la vista además con excelente perspectiva que proporcionan los años. Las tres hermanas se convirtieron en notables ajedrecistas, hablaban varias lenguas y ante todo y pese a cualquier reticencia que el peculiar experimento pedagógico pudiese suscitar fueron, y son, gente de lo más normal, dentro de su singularidad como fuertes jugadoras de ajedrez, de las que nunca ha podido comentarse o leerse ninguna excentricidad ni nada malo, todo lo contrario.


Judit desde el mismo prefacio del libro da las gracias a su familia y amigos escribiendo que aunque podemos considerar diferentes elementos como claves para su éxito, tales como talento y ambición, valora por encima de todo el disfrutar de un adecuado entorno familiar... algo que es sin duda cierto en un 100% en su caso. Ya desde la primera hoja da también las gracias al gran maestro rumano Mihaíl Marín, amigo y colaborador suyo durante años y autor también de algunos excelentes libros como "Aprenda de las leyendas" y "Secretos de la defensa en ajedrez" y que sin duda que habrá aportado una valiosa ayuda a Judit en el apartado más técnico.

Estamos ante una joya que hará las delicias de los jugadores de ajedrez de todos los niveles pero muy especialmente de los jugadores aficionados y de los admiradores y seguidores de la maestra húngara. No es ningún secreto que los aficionados de mi generación, y seguramente alguna más, hemos sentido una especial simpatía por Judit, un amor platónico más o menos inconfesable... ¿cómo podía ser de otra forma?. Era algo singular ver las fotografías de torneos de los años noventa y verla siempre ahí, entre los mejores, la simpática pelirroja era no solo una nota de color en un mundo de aplastante mayoría masculina, sino también una demostración palpable de que una mujer podía jugar y plantar cara con un tablero de por medio a cualquier jugador masculino, que con una dedicación y una preparación similares no había ningún motivo de origen "biológico" en la preponderancia masculina. Si bien Judit tuvo la "suerte" de contar con el menosprecio de sus colegas... algo mortal en ajedrez, pues como bien comentó una vez Karpov "juego mejor cuando no me consideran favorito", también es cierto que en ocasiones el desprecio de algunos llegó a niveles insultantes con el evidente propósito de desestabilizarla emocionalmente... un "maestro" en este arte del desprecio era el Sr. Kasparov, este se cebó particularmente con las hermanas Polgar y con Judit en particular... aunque esa desagradable historia ya pertenece a años posteriores a los recogidos en esta obra. 


Judit siempre ha comentado que la élite de ajedrez tardó años en aceptarla como un igual. En sus primeros años la actitud de los maestros de ajedrez oscilaba habitualmente entre dos actitudes aparentemente contrarias, o bien le ofrecían tablas rápidamente con la finalidad de quitársela de encima, o bien peleaban a muerte y en caso de derrota prolongaban la lucha más de lo que las normas de cortesía suelen indicar en ajedrez... nadie quería ser su víctima ya que eran conscientes, como muy bien recoge Judit en el libro, de que la noticia de una derrota ante "la niña", una cría de doce o trece años, causaría sensación en el mundo del ajedrez... afortunadamente para la jugadora húngara y sus rivales pronto su victoria sobre tal o cual maestro de ajedrez dejó de ser noticia ;-). El libro recoge varias de sus mejores partidas de esta primera etapa de su carrera profesional donde la veremos medirse principalmente, exceptuando a Anand y algún otro, a maestros de segunda fila y a viejas glorias del ajedrez, un "aperitivo" para lo que le esperaba en años venideros.


A pesar de la abundancia de fotografías y alguna que otra mención a su vida familiar y personal de aquellos años el libro básicamente se centra en su vida deportiva relacionada con el ajedrez, aparte de ello Judit aprovecha la ocasión para realizar instructivos análisis de posiciones y mostrar algunas de sus más bonitas y sorprendentes jugadas de esta época, además de una selección de sus mejores partidas de este período. Los aficionados que esperen encontrar brillantes ataques, ingeniosas celadas y sencillas y asequibles explicaciones no quedarán defraudados, tampoco aquellos amantes de los análisis más rigurosos, hay tanto de lo uno como de lo otro en el libro. Lo que posiblemente a muchos habrá sorprendido, así fue al menos en mi caso, fue el encontrarme con detallados análisis de posiciones simples... y es que la jugadora húngara aparte de ser conocida por sus brillantes ataques y su capacidad para descubrir celadas tácticas en casi cualquier posición, incluyendo algunas aparentemente simples, siempre tuvo una singular destreza técnica y una bien ganada reputación de buena conductora de finales. Sus comentarios en alguna de estas posiciones, aparentemente anodinas y simples, son de lo mejor que he leído nunca en un libro de ajedrez. 

Judit quería no solamente escribir un libro sobre su carrera ajedrecística y compartir fotos y anécdotas con sus "fans" sino también realizar un trabajo verdaderamente instructivo que pudiese ser también disfrutado por aficionados, de ahí su peculiar estructura. Las posiciones, fragmentos y las partidas completas expuestas no siguen un orden cronológico sino que están agrupadas por temas... así veremos un capitulo dedicado a las celadas, otro a las redes de mate, otro dedicado al tema de atrapar la dama, a la jugada intermedia, al rápido desarrollo, a la mejora de la situación de las piezas, al ataque al rey en el centro, a las posiciones simples y la técnica en los finales, al ataque sin la presencia de damas en el tablero... 

Donde otros escritores se esfuerzan en plagar las páginas de un libro de ajedrez de variantes y más variantes Judit simplemente se ha limitado a escribir el libro que todo buen aficionado al juego le gustaría leer, ni más ni menos. Abundancia de comentarios, de diagramas... hay partidas y posiciones de juego donde prácticamente no es necesario un tablero para seguir las evoluciones en el tablero, se distinguen además perfectamente las partes dedicadas a las variantes y jugadas alternativas del hilo principal de la partida variando incluso el tamaño de los tableros mostrados. Toda una serie de detalles muy de agradecer y que convierten en el libro en todo un modelo a seguir. Nada de fárragos ni largas parrafadas, nada de listas interminables de jugadas que hay que seguir en un tablero, o dos, y que seguramente casi nadie, salvo los profesionales o los jugadores más fanáticos, llegan a seguir de verdad. El inglés utilizado por Judit además es elegante y sencillo, en mi caso que tengo un nivel bastante bajo no he tenido problema alguno para seguir la narración de las diferentes historias y anécdotas referidas a las partidas y torneos.

Otro punto muy a destacar del libro es el esfuerzo que ha hecho su autora para rescatar del olvido los elementos psicológicos del juego ¡menuda diferencia con otros trabajos !... Judit nos comentará el tiempo invertido en tal o cual jugada en momentos críticos de la partida, sus trucos para poner a sus rivales en aprietos justo en los momentos cruciales, sus pensamientos antes de las partidas, su actitud ante el ofrecimiento de tablas de sus colegas, su tensión y sus nervios, su alegría al descubrir y compartir con el lector golpes tácticos insospechados en el tablero... en fin, toda una gozada de libro que no puedo más que recomendar a cualquier buen aficionado al ajedrez.

Lo mejor: Un trabajo muy bien hecho, instructivo, ameno, escrito en un inglés bastante asequible y que hace olvidar en general la ausencia de traducción, de momento, al castellano. En mi opinión no la necesita para nada. Algún comentarista en Internet recomendaba la trilogía de Judit por encima incluso de la obra magna de Kasparov "Mis geniales predecesores" ... para juzgar si tiene o no razón tendría que leer las siguientes dos entregas de la maestra húngara, pero puedo asegurar que si el nivel de las siguientes es semejante al del primero es probable que estemos ante una de las mejores y más instructiva serie de libros de ajedrez escritos en los comienzos de este siglo XXI, seguramente para un jugador de nivel "aficionado" como es mi caso sin duda alguna la mejor. Me encanta la colección de fotos que incluye. Judit puede estar muy orgullosa de este trabajo.

Lo peor: La calidad tiene un precio y el libro por ello no es precisamente barato, el hecho de estar todavía sin traducir del inglés puede echar para atrás a más de un lector.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Diario 1.887-1910


"No hay que creer que la pereza sea estéril. Se vive en ella intensamente, como una liebre alerta. Nadamos en ella como en el agua, pero sentimos el roce de las hierbas del remordimiento."

"A los jóvenes. Os voy a enseñar una verdad que quizá os resulte desagradable, porque vosotros siempre esperáis cosas nuevas. Esta verdad es que no envejecemos. Con el corazón, está claro: ya se sabía, por lo menos en cuanto al amor. Pues bien: con el espíritu sucede lo mismo. Permanece siempre joven. Uno no comprende la vida a los cuarenta años mejor que a los veinte, pero lo sabe y lo confiesa. Eso es juventud."


Ficha: "Diario 1887-1910", Jules Renard, editorial Debolsillo, 300 páginas, ISBN: 978 84 8346 708 4

Su inclusión en la lista de escritores recomendados por Alberto Domínguez en su interesante libro "Cioran. Manual de antiayuda", fue lo que me impulsó a conocer a este escritor francés, uno de los más importantes de su época, finales del siglo XIX, un periodo excepcionalmente fértil en lo que a literatura se refiere dominado por la corriente del realismo literario. En esa corriente artística habría que encuadrar a un Jules Renard que trató de buscar fortuna en todos los géneros, novela, teatro, poesía... además escribió numerosos artículos de crítica de novela y teatro para diferentes publicaciones siendo uno de los fundadores de la revista literaria "Mercure de France" en su reaparición en 1.890.

A los 23 años Renard comenzó a escribir la que sería su obra más ambiciosa, su diario, publicado póstumamente en 1.925, el diario, definido por el autor como  "cartas a mí mismo que os permito leer", constituía sin lugar a dudas una especie de válvula de escape, una forma de exorcizar sus demonios personales y alejar el terrorífico fantasma del bloqueo del escritor. La versión que he leído es la selección y edición de Josep Massot e Ignacio Vidal-Foch, una versión reducida de la ya de por sí "expurgada" que ha llegado a nosotros. Tal y como los editores recogen en la introducción del mismo, la viuda de Renard, Marie Morneau, censuró buena parte de los mismos, aparte de realizar otras acciones más drásticas como la eliminación física de tres mil doscientas cartas de las más de cuatro mil que guardaba el escritor... todo con la sana intención de evitar perjuicios y ofensas a terceros, y es que Renard era implacable cuando escribía con libertad.


El libro ha supuesto una pequeña decepción para mí, seguramente causada por haberme hecho demasiadas expectativas, es verdad que en el mismo hay abundantes destellos de ingenio, de momentos en los que el escritor lanza punzantes dardos sobre sus contemporáneos, sobre la vida en general y muy especialmente contra sí mismo... pero no es menos cierto que la mayor parte del diario está ocupado por observaciones sobre el mundo literario de su época, donde sus colegas del mundillo de las letras, dramaturgos, editores, actores etc. son constantemente ridiculizados. En ocasiones nos vamos a encontrar frases sueltas, dispersas, que sin la correspondiente referencia no terminan de cobrar sentido. En fin, salvo excepciones nada del otro mundo. 

Quizás sea cuestión de gustos, pero no me ha parecido para nada un escritor tan genial como me lo pintan, aunque sí desde luego que hay en él fugaces destellos de genio, especialmente cuando escribe máximas y sentencias cortas... no me extraña que muchas de las mismas terminasen al final, ironías del destino, impresas en calendarios, dudo mucho que a Renard le hubiera gustado.

"La mujer, con sus piernas abiertas como tijeras, corta la gavilla de nuestros deseos"
"Que no te engañen los rostros altivos y silenciosos: son tímidos"
"En mí, la necesidad casi incesante de hablar mal de los demás, y una gran indiferencia por hacérselo". 
"Avaro, pero muy cortés. Cuando un mendigo se quita la gorra para tendérsela, él responde con una profunda reverencia"

Hay un sentimiento durante toda la obra, al menos en la selección escogida por los editores, presente de principio hasta casi el fin... el ansia de gloria, de reconocimiento, de triunfar en el mundo de las letras, de ver sus novelas vendidas en cantidades masivas y saborear el triunfo como dramaturgo, y sobre todo obtener el reconocimiento público a través de las condecoraciones, estuvo obsesionado por la "Legión de honor" por ejemplo, y sobre todo con la remuneración que la fama conllevaba, casado y con dos hijos, no sufrió graves penurias económicas pero tampoco terminó de vivir nunca con desahogo. Esta obsesión con la fama y el reconocimiento literario, a ser posible en vida y debidamente remunerado, contrasta con sus pensamientos íntimos donde se critica duramente y se considera un escritor fracasado y sin talento. 

"No serás nada, Llora, grita, agárrate la cabeza con las dos manos, espera, desespera, reanuda la tarea, empuja la roca. No serás nada"

Dicen en ajedrez que solo un fuerte jugador sabe cuan débil es su juego, se podría decir en contrapartida que solamente un escritor de talento sabe hasta qué punto su arte con las palabras es limitado y mediocre. Renard era muy consciente de su inferioridad respecto a los grandes de su siglo:

"Si vinieras a besarme mientras estoy leyendo un soneto de Baudelaire, sería capaz de no interrumpir la lectura; y si me anunciaran la muerte de mi padre entre dos estrofas de Hugo, diría -espere-".

En su diario como es de esperar hay un poco de todo, referencias a su familia: se muestra la indiferencia y el resentimiento que le provocaban su madre, a la que nunca quiso, la admiración hacia su padre, su referente en lo personal aunque siempre le reprochó su indiferencia hacia su obra, y a quien terminó admirando sinceramente a través del acto de su suicidio, que Renard consideró siempre un acto de valor que él estaría obligado a emular si llegaba a vivir en sus mismas condiciones... algo que no pudo hacer al final. Y también alguna referencia a la educación de sus hijos y alguna muestra conmovedora de cariño hacia su esposa.

"Mamá se podría pasar horas charlando con una niña, con un gato: con un ronroneo de respuesta se conforma. No miente: inventa. Se lo inventa todo con una facilidad insignificante, incluso sus sueños. No se puede decir que robe: ella desplaza. Cuando sabe que estás buscando un dado, lo esconde. No lo devuelve enseguida: deja que lo busques. No son hurtos de persona adulta; son pequeños robos de urraca"

"¡No! No nos había prevenido. Solíamos hablar de la muerte, pero no de la suya. Habríamos necesitado virtudes de los antiguos romanos. Él quizá las tenía. Pero nosotros no. Sería un culpable y un necio si no supiera sacar de esta muerte la hermosa lección que nos da. No se puede llorar y pensar a la vez, porque cada pensamiento absorbe una lágrima."

"A veces, cuando mira a sus hijos, parece tan cerca de ellos que se diría que son dos ramas suyas. A través de sus ojos se ve su corazón, un corazón rosado. Es el sol. En el fondo de sus ojos, en la retina, ¿habrá un espejo, un rinconcito no velado por la ternura, donde mi imagen no es buena?... Tengo a Marinette: ya no tengo derecho a nada."

Pero por encima de todo el diario está ocupado por impresiones sobre su obra y sus colegas literatos, a los que en general no deseaba mejor suerte que la suya pues como bien expresa en algún lugar de su diario un triunfo artístico completo requiere no solo un éxito personal sino un fracaso de los demás. También expresa su aproximación a las ideas socialistas, llegaría a ocupar la alcaldía de su pueblo representando a este partido, su rechazo a la religiosidad... hay unas cuantas líneas encendidas en el diario donde critica la "beatería", también expresa su menosprecio por diferentes artes como la pintura y la música, que no acierta a comprender y valorar. Y por encima de todo carga contra las convenciones sociales y el mundo teatral en el que vive, dentro y fuera del escenario, hacia el final de su vida solamente la vida retirada en el campo y la naturaleza parecían reconfortarle un poco, hastiado de todo llegó un punto en el que hasta la lectura, especialmente la de sus contemporáneos, dejó de interesarle. 

"No tengo prisa por ver la sociedad futura: la nuestra es buena para el escritor. Con sus injusticias, sus vicios y su estupidez, alimenta la observación literaria. Cuanto mejores sean los hombres, más insulsos"


Lo mejor: Su sinceridad, su ingenio e ironía a la hora de retratar personajes y mostrar de forma ácida y despiadada la ridiculez, las contradicciones, la fragilidad y lo pretencioso de la naturaleza humana. Hay entradas en el diario en verdad memorables, como la del 1 de enero de 1.895 donde hace un maravilloso examen de conciencia que habría que leer y releer una y otra vez, o como la bellísima, e irónica, del 31 de julio de 1.889, todo un alegato en pos de la vida contemplativa y su imposibilidad en el mundo moderno. En fin, un escritor al que todavía da gusto leer a pesar del tiempo transcurrido y cuyos mordaces pensamientos y reflexiones acerca del alma humana difícilmente pasarán de moda, estoy seguro de que cualquier lector se verá en más de una ocasión retratado en ellos.

"Yo no diré, como Jean-Jaques Rousseau: -No estoy hecho como nadie que haya conocido; me atrevo a creer que no estoy hecho como nadie que haya existido antes- . ¡No, no! Estoy hecho como todo el mundo, y si consigo verme en mi espejo sólidamente colgado, veré a la humanidad casi entera".

"Qué cómodos son los entierros. Se puede ser huraño con la gente: lo toman por tristeza"

Lo peor: Aparte de algunos destellos indudables de ingenio y de alguna entrada memorable como las ya mencionadas el diario en general está ocupado en su mayor parte por comentarios sobre reuniones y conversaciones con sus colegas literarios y no siempre se explica el contexto lo suficiente o tienen interés, salvo para los estudiantes de filología y literatura francesa. En fin, abundan la paja y fragmentos que me han resultado aburridos y repetitivos, completamente disculpable en una obra como esta donde el autor escribió con total y plena libertad sin pensar en nadie más que en sí mismo y que sin duda debió de constituir todo un consuelo en una vida forzosamente llena de ataduras y convencionalismos que despreciaba profundamente.


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Reflejos del Edén






"Nuestro exilio del Edén nos permite reflexionar. Nos permite hacer una reflexión sobre nuestros orígenes y nuestras relaciones con otras criaturas, sobre el bien y el mal y, en último término, sobre la posibilidad de que estemos provocando nuestra propia extinción. Nuestros inocentes parientes póngidos, que no han abandonado nunca el Paraíso, no tienen que cargar con este conocimiento y con la responsabilidad que conlleva. Al asomarnos a los ojos serenos y atentos de un orangután vemos, como a través de una serie de espejos, no solo la imagen de nuestra propia creación, sino también un reflejo de nuestra alma y un Edén que una vez fue nuestro. Y de vez en cuando, fugazmente, durante un nanosegundo apenas, pero con una intensidad cuya profundidad conmueve, reconocemos que no hay separación entre nosotros y la naturaleza. Y se nos permite ver los ojos de Dios"


Ficha:  "Reflejos del Edén", Biruté Marija Filomena Galdikas, editorial Pepitas de calabaza, 644 páginas, ISBN: 9788415862031

Existe un tipo bastante raro de personas que parece que vienen al mundo con una misión, desde muy jóvenes tienen muy claro lo que quieren ser en la vida y enfocan todos sus esfuerzos en esa dirección, poseen además una fuerza de voluntad inquebrantable y una enorme fe y confianza en sí mismas, no importa los retos que tengan que afrontar, nunca se rinden, y superan obstáculos que parecen imposibles para la gran mayoría.

Biruté M.F. Galdikas pertenece sin duda alguna a ese tipo humano, enfocado además para mayor gloria de la humanidad a un noble objetivo, el estudio y la preservación de los orangutanes de Borneo y su medio natural. A finales de los sesenta Biruté era una estudiante canadiense, de padres lituanos, que se encontraba en la Universidad de California terminando sus estudios de antropología donde conoció al célebre investigador, arqueólogo y paleoantropólogo Louis Leakey. Biruté estaba obsesionada con la investigación de los grandes primates en su medio natural, por aquel entonces Leakey había ya apadrinado en 1.960 a la británica Jane Goodall, que trabajó primero para él como secretaria, en sus investigaciones de campo sobre chimpancés en su entorno salvaje, posteriormente en 1.963 Leakey haría lo mismo con la norteamericana Dian Fossey aunque esta se centraría en el estudio de los gorilas... quedaba una tercera especie de grandes primates por estudiar, los orangutanes, ese era por aquel entonces el sueño de Biruté, convertirse en una nueva Jane Goodall, investigadora a la que admiraba profundamente.

Leakey que demostró tener un ojo excepcional para calibrar el talento y las cualidades humanas necesarias para investigaciones de este tipo con grandes primates, nunca tuvo la menor duda de que debía apoyar a aquella terca estudiante, algo debió de ver en ella sin duda para darse cuenta de que con Biruté se podía completar el estudio sobre los grandes simios, algo que Leakey consideraba fundamental para comprender mejor también de paso los inicios de la evolución humana, el que era específicamente su campo. 

A pesar del decidido apoyo del científico británico a la que con el tiempo se convertiría en el tercer "ángel de Leakey" el camino no fue fácil y tuvieron que transcurrir más de dos años para que finalmente una exhultante Biruté Galdikas, acompañada de su marido Rod Brindamour al que había conocido en la universidad, pusieran el pie en la isla de Borneo, Kalimantan en indonesio, y se encaminaron hacia el que durante años sería su base, el que bautizaron como "campo Leakey" en honor a su mentor, situado en el parque natural de Tanjung Puting.

Los viajeros que hoy visitan Borneo, la tercera isla más grande del mundo tras Groenlandia y Nueva Guinea, con una superficie superior a la suma de la Península Ibérica y Grecia, se encontrarán con un país muy diferente al que llegaron Biruté y Rod en 1.971. La isla por aquel entonces estaba cubierta en su mayor parte por un denso bosque tropical, solo su parte costera estaba habitada, estando casi todo el interior prácticamente vacío de presencia humana a excepción de unas pocas aldeas diseminadas de la etnia nativa insular, los dayakos, que por aquel entonces estaban siendo desplazados por colonos procedentes de otras islas más pobladas... proceso que continuaría posteriormente y que unido a la masiva deforestación, la mayor de los tiempos modernos con proporciones incluso más grandes que la sufrida por la selva amazónica, junto con la construcción de carreteras, nuevos asentamientos humanos y plantación de campos de cultivo configuran el Kalimantan de hoy en día.


Nada que ver con aquella selva impenetrable surcada de cenagosas vías fluviales que constituían el único medio de comunicación con el interior. Si uno mira el mapa y localiza el campamento Leakey verá que la población más cercana, Kumai, está a pocos kilómetros río abajo... sin embargo a efectos prácticos los intrépidos investigadores estaban casi abandonados a su suerte en medio de la jungla. El libro es prolijo en detalles de la vida cotidiana en el campamento, las incursiones por la jungla en busca de orangutanes, la onmipresente lluvia, los insectos, los caminos por la foresta embarrados y encharcados plagados de sanguijuelas, los mosquitos y la malaria... unas condiciones de vida que hacían que un simple y rústico lecho seco junto a una palangana y un balde con agua fresca parecieran el no va más del confort.

Definitivamente, había que tener mucho valor... unos ovarios/testículos como huevos de avestruz para afrontar el reto de vivir, no ya durante días, semanas o meses... sino de años, en un lugar como este. Añadamos los interminables trámites burocráticos, la necesidad imperiosa de aprender la lengua indonesia, la lucha denodada contra las compañías madereras y por velar que se cumpliera la ley, la inevitable soledad y aislamiento... el intento continuado de salvar no solamente a los orangutanes sino sobre todo de salvar su entorno natural, la convivencia con los mismos en el campamento, que se fue llenando paulatinamente de "refugiados" liberados del cautiverio.

El libro escrito y publicado por Biruté en 1.994 resume sus 23 años, en aquel entonces, de experiencia en el estudio y la observación de los orangutanes y su denodada lucha personal a favor de la conservación de la selva tropical. Toda una epopeya que el libro relata hasta en sus más mínimos e íntimos detalles. A pesar de todos los elementos propios de una aventura y donde sería muy sencillo convertirse en protagonista absoluto Biruté nunca olvida el objetivo principal, el estudio de estos enigmáticos primates. Ellos serán, más que su labor de investigación, más que su lucha heroica, los protagonistas.


En 1.971 los orangutanes eran un misterio, era ya conocida su gran inteligencia, característica que comparten con los chimpancés, nuestros ancestros zoológicos más próximos y los gorilas... sin embargo había algo que no cuadraba en la ecuación. Chimpancés y gorilas son simios muy sociables que viven organizados en clanes, la compleja iteración social era por aquel entonces, y creo que también ahora, la explicación más plausible sobre el porqué de su gran inteligencia... sin embargo los orangutanes son simios solitarios, los machos son agresivos, solitarios y territoriales, los jóvenes inmaduros también viven la mayor parte del tiempo en soledad, y las hembras con sus crías también viajan solos por la selva. Hay contacto entre sus miembros, de otra forma no existirían, pero siempre de forma ocasional... y sin embargo no parecen mucho menos inteligentes que sus primos chimpancés y gorilas. Cuando Biruté llegó a Borneo nadie había podido observar a los orangutanes en libertad durante mucho tiempo, estudios puntuales, instantáneas... un puzzle al que le faltaban la mayoría de las piezas era todo lo que se poseía. La valerosa investigadora ayudada en los primeros años por su no menos esforzado y valiente marido, desvelaron tras décadas de observación el misterio de la  inteligencia del gran simio pelirrojo, unas sorprendentes conclusiones que se servirán al lector como la guinda de un pastel al final del libro.

Capítulo a capítulo, el magnífico libro editado por "Pepitas de calabaza", una editorial con menos proyección que un Cinexín según reza en su web, nos hace partícipes de su aventura personal y científica, con más de seiscientas páginas llenas en ocasiones de una gran intensidad y dramatismo, capítulos enteros dedicados a un simio o grupo de simios en particular y los pormenores de su observación y la relación con la investigadora, como poco a poco la "humanidad" de estos animales va penetrando y calando en la psicología de la antropóloga canadiense y esta va implicándose más y más a título personal. Son conmovedores los fragmentos del libro dedicados al cuidado de los orangutanes en el campamento, como tuvo que hacer de "madre" para muchos de ellos y cargar con los simios a todas partes... uno se pregunta donde está el límite de la paciencia de esta gran mujer, de este ser extraordinario digno de subir a los altares o de ser beatificado, si su causa, que no su entrega y espíritu de sacrificio, hubiera sido otra.



Mención aparte merece su homenaje a su querida Dian Fossey, archiconocida gracias al film "Gorilas en la niebla" y su lucha por la preservación de los gorilas de montaña, el reconocimiento al papel del gran Louis Leakey, sin el cual le hubiera sido mucho más difícil poner un pie en aquella isla, y por supuesto a Jane Goodman, verdadera pionera en los estudios de campo de los grandes simios. Biruté es mucho menos conocida que estas otras investigadoras y este libro, y su secuela en forma de documental protagonizado entre otros por la propia Galdikas, "Born be wild", en cierta forma hacen justicia a su figura y su trabajo.
Lo mejor: Un libro excelente donde resuena de forma incesante un amor y una pasión por la naturaleza fuera de lo común, y donde además se nos hace partícipes de los problemas que conlleva su conservación de una forma completamente realista. Es un libro por otra parte con múltiples niveles, el relato de una epopeya humana, una historia personal, la problemática del estudio de los grandes simios en su hábitat natural, la filosofía de la investigación de campo y los límites de la intervención humana, las conclusiones de un estudio de décadas de obstinado y difícil seguimiento de unos animales extremadamente difíciles de observar, la implicación emocional al convivir cada día con unos animales complejos y fascinantes... estoy seguro que ningún lector aficionado a estos temas quedará decepcionado.


Lo peor: Llevada por su pasión por la investigación Biruté en ocasiones describirá con tal lujo de detalles y de forma tan pausada sus vivencias en la selva con los orangutanes que en alguna que otra vez se nos escapará un bostezo... tengo la sensación de que al libro le sobraban más de cien páginas, siendo generoso, aunque también es verdad que en sus dos últimos y maravillosos capítulos es fácil tener también la sensación de que el tedio bien valió la pena, al menos así lo he vivido yo ;-).