lunes, 20 de noviembre de 2017

Nostalgia

"A través de las amplias cúpulas de las ramas se abrían ojos de cielo azul. De allí parecían brotar los silbidos de los pájaros que abolían el silencio... Por los cientos de senderos que atravesaban el bosque infinito se escurrían los erizos y correteaban las comadrejas. En los calveros, las ortigas y las campanillas violetas y el aro daban sombra al bullicio caótico de los zapateros. El bosque me parecía a mí, una niña perdida por sus senderos, la única realidad posible. Ya no recordaba nada más. Y tampoco lamentaba estar perdida. Encantada con el color de las mariposas, con el sabor de las frambuesas que me habían embadurnado la cara, avanzaba feliz, saltando, tumbándome para beber el agua ligera de una fuente cristalina. Aquel era mi mundo y deseaba no tener que abandonarlo jamás. Bajo una hoja manchada de barro encontré un caracol con el caparazón roto. Entre los árboles, una araña extendía su tela llena de gotas de rocío. Una rama seca me arañó el brazo desnudo. No buscaba una salida, los caminos no eran caminos hacia algo, hacia otro sitio, sino la pura alegría de caminar a través de un Milagro".


Ficha: "Nostalgia", Mircea Cârtârescu, editorial Impedimenta, 375, ISBN: 978 84 151 30 307

Sigo con mis lecturas del escritor rumano, mi último hallazgo como lector y el único autor de ficción que me apetece actualmente leer, de hecho voy a seguir explotando el filón recién descubierto y van a seguir en este blog comentarios a obras del mismo hasta que me sature.

Aquí ya tenemos un "plato fuerte", realmente fuerte, si en mi anterior comentario "El ojo castaño de nuestro amor", me había encontrado con un articulista y escritor de relatos sorprendente, aquí hay que elevar todo lo dicho respecto a sus obras puramente de ficción, esos maravillosos relatos recogidos en esa antología, a la enésima potencia. 

"Nostalgia" es eso, una recopilación de sus primeros relatos publicados por primera vez en 1.989, cuando agonizaba el régimen de Ceausescu, y reeditados posteriormente, ya en versión íntegra y sin censurar, a comienzos de los noventa. Para entonces aunque el escritor rumano era ya considerado el poeta más importante de su generación, iban a ser sus relatos los que le diesen el espaldarazo definitivo y el reconocimiento unánime de crítica y público. Desde entonces no ha dejado de compaginar prosa y poesía, quedando esta última, al menos aparentemente, a un segundo plano... y digo "aparentemente" porque en su ficción en prosa es imposible no ver la profunda huella de un escritor que se ha sentido y seguramente se siente ante todo poeta.

Seis relatos, en una magnífica edición que Impedimenta publicó en 2.012 y que permanecían en el olvido, ya que fueron primeramente publicados bajo otra editorial, creo que Seix Barral, con una traducción diferente. Afortunadamente fueron rescatados hace pocos años y "revividos" gracias a la traducción, en verdad sobresaliente, de Marian Ochoa de Eribe, una traductora que seguramente va a ver ligado su curriculum profesional para siempre al de Mircea Cârtârescu... personalmente espero que su colaboración dure mucho tiempo, porque si he disfrutado y me he maravillado del texto que comento hoy aquí, buena parte de la "culpa" la tiene Marian, si un buen autor puede ser destrozado por una mala traducción no me cabe duda que una traducción sobresaliente puede lanzarlo a la estratosfera literaria.

El título de la antología hace alusión a un sentimiento que vamos a ver en la mayoría de los relatos, al menos en los tres que  forman su cuerpo principal titulado expresamente de esa forma, el sentimiento de pérdida que experimentamos en la edad adulta al recordar nuestra niñez y la magia que la envolvía. Si como muy bien apunta Edmundo Paz Soldán, en su breve pero bonita introducción, "Para Cârtârescu, la infancia se convierte en un espacio mítico, el lugar por excelencia del sueño, de la libertad, de la creación. Crecer es, en cierta forma, morir.", tras su lectura no puedo estar más de acuerdo, ese sentimiento de pérdida por un mundo ya perdido e irrecuperable que se evoca sin cesar y que constituye un magro consuelo al que se le rinde un sentido homenaje... ese es el sentimiento que evoca esta antología de "Nostalgia".




El libro comienza con el relato titulado "El ruletista", primeramente publicado por separado en Impedimenta y luego incluido, de forma muy acertada en mi opinión, en este libro. ¿Qué puedo decir del mismo?, solo una frase bastaría... que es simplemente PERFECTO. Podría haber sido escrito cincuenta o cien años antes, esa es la sensación que tengo, y no perdería un ápice de frescura. La sensación de estar ante una acabada obra de arte, un clásico moderno que podría llevar perfectamente la firma de Borges, Kafka o Cortázar. Con una presentación semejante nos encontramos como lectores el listón a una altura que en principio parece excesiva... pues no, "El ruletista" es apenas un breve aperitivo de lo que sigue a continuación.

"El Mendébil" ya nos trae a un Cârtârescu pletórico, aquí ya lo que hasta ahora se había insinuado y no pasaba de un "andante" se transforma en una fanfarria multicolor, entra también el segundo tema que da cierta unidad, o semejanza, a todos los relatos incluidos en esta antología, la metaliteratura... o sea, la literatura que hace referencia a la literatura. Es un recurso viejo, pero que al escritor rumano no le da miedo emplear. Algo habíamos visto ya en el primer relato, aquí toma un mayor protagonismo, alguien que ha escrito el relato de un episodio de su infancia... y que ni siquiera sabe porqué lo ha hecho, y que cree que lo mejor que puede hacer tras escribirlo es tirarlo al cubo de la basura... ¿una declaración de principios?, es que con este escritor nunca se sabe. La infancia, su particular mundo, es el protagonista de "El Mendébil", en el patio en construcción cercano a unos bloques de edificios un grupo de niños juega y vive inmenso en su propio mundo, exteriormente gris, sórdido y feo, tal y como era la Bucarest horrorosa en la que Mircea se crió, pero que a través de su imaginación se convierte en un mundo fascinante. Un día llega un niño nuevo al bloque de edificios... es un niño raro, que tendrá un comportamiento que los mantendrá embelesados durante mucho tiempo... hasta que sucede lo que tiene que suceder, áuge y caída de una especie de engendro, un niño-adulto que no parece encajar en ninguno de ambos mundos. El relato es impresionante, y en ocasiones poco sencillo de leer, el imaginario gesto de estupor del lector de su obra es algo que seguramente satisface oscuramente a este autor :-).




Si ese sombrío relato de la niñez impresiona, no es nada con lo que viene a continuación... "Los gemelos" nos trae al mundo de la adolescencia y del primer amor... y lo hace de una forma sorprendente, enfermiza... es un relato donde el rumano ya dispara con artillería pesada, barroco, desbordante, sorprendente, poético... no hay epítetos en el diccionario para calificarle. Un relato desde diferentes puntos de vista, que no se sabe si son de la misma persona que evoluciona, o bien, de la otra protagonista del relato... se juega con la ambigüedad y la confusión, se comienza con los pensamientos de un hombre disfrazándose de mujer, luego salta en el tiempo a sus recuerdos de la infancia, luego la adolescencia y las primeras relaciones... hasta que encuentra a una fascinante mujer de la que se enamorará hasta extremos patéticos. Realidad en un Bucarest que existió tal cual... pero también donde hay mucho imaginado y soñado. Otros autores segregan con cierta claridad realidad, o pretendida realidad, con el mundo de la imaginación y los sueños... con Mircea C. eso no ocurre. Para él todo forma parte de lo mismo, y naturalmente arrastra al lector consigo. "Los gemelos" es un relato simplemente alucinante que contiene algunas de las imágenes más poderosas que nunca he visto relatadas por escrito... terminé exhausto.

El orden de los relatos de este libro no es casual, hay una especie de fantasía desbocada que va "in crescendo" y que tras la lectura de un relato te prepara psicológicamente para el siguiente... si el libro comienza con la perita en dulce de "El ruletista", el más asequible y clásico, te lleva a un extraño viaje de recuerdos y pesadillas en "El Mendébil", y explota en una inacabable fanfarria de colores en "Los gemelos", con "R.E.M." simplemente llegamos al paroxismo de la creatividad. Ese relato parece concentrar en sí todo los excesos de este inigualable autor. Si el anterior parecía sencillamente insuperable, difícil olvidar esa horripilante y grotesca escena en el museo de noche que merece un lugar de honor en la historia de la literatura entre otras muchas, cede su paso a una historia que desconcierta desde su mismo comienzo... ese salto de punto de vista de la narración, esos experimentos con  la misma, las imágenes poéticas y surrealistas, esa historia que sin perder nunca los tintes poéticos e imaginativos comienza de una forma banal y va, página a página, convirtiéndose poco a poco en lo que el autor de la introducción antes citado califica de "cuento de hadas alucinógeno". Aquí es cuando el tema de la "metaliteratura" toca techo y el narrador se entremezcla en la historia hasta el punto de formar otro elemento más... "REM" no es más que una historia de un personaje de ficción que no sabe que lo es y que emprende, sin saberlo, el camino hacia el dios que lo ha creado. A Cârtârescu le importa un bledo el hecho de que sus relatos sean tan increíbles, que no exista esa complicidad entre el lector y el narrador en la que el primero olvida que lo que está leyendo es una ficción... parece gritarnos "esto es una ficción, que te quede bien claro que no puede ser otra cosa ni lo pretende siquiera"... y lo curioso es que lejos de desanimarnos de su lectura le añade un "morbo" que no tendría de otra forma. No trata de vendernos la moto de que es algo imaginado o soñado solamente, no hay una separación típica en la que un narrador nos cuenta una historia con visos de realidad en la que se insertan sueños o pesadillas entre paréntesis... con este autor el mundo imaginario, la ficción, los recuerdos de hechos y de sueños que no sabemos si son nuestros o de otros está ahí presente, a veces en la misma frase donde se habla de lo más banal, todo mezclado por igual.

Tras el complejo desmadre de "REM" el libro termina con "El arquitecto", un relato en principio más banal, más sencillo y en línea con el que abre la antología... pero que poco a poco comienza a crecer a deformarse hasta lo grotesco y culmina de forma apoteósica... un digno broche final a una antología sencillamente memorable. El sentimiento que deja Mircea Cârtârescu tras de si es bien simple ¡quiero más! :-). Suscribo el comentario que sobre este autor hizo Fernándo Rodríguez Lafuente en el programa "La noche en 24 horas", cuando afirma que tras conocerle en persona tuvo la impresión de estar por primera vez en su vida en presencia de un auténtico escritor, y no solamente de alguien que escribe.

Lo mejor: Un escritor excepcional, un fuera de serie que inunda su prosa de un marcado sentido poético. Virtuoso, meticuloso, imaginativo hasta decir basta. Un escritor que por un lado parece estar contando siempre la misma historia, pero que lo hace con un nivel de riqueza y detalle tan sorprendente que le deja a uno desarmado. En mi opinión estamos sin duda alguna un escritor excepcional que tiene en esta antología "Nostalgia" una de las cumbres de su obra. Simplemente imprescindible, obra maestra. 

Lo peor: No es para todo tipo de lectores, a aquellos que gustan de las historias sencillas y simples donde uno conecta el "piloto automático" y devora páginas sin darse cuenta, mejor que escoja a otro autor más "normal" y no a a este con un estilo barroco y preciosista que invita a recrearse en la lectura; que invita a leer y releer una prosa densa y recargada que no parece la más adecuada para pasar el tiempo. Esa falta de apego a las habituales normas de la ficción desconcertarán también a más de uno... y también puede suceder, que termine uno con un soberano empacho de fantasía y escenas oníricas más propias de un cruce entre "Alicia en el País de las Maravillas" y "La Metamorfosis". Donde en otros autores, como Murakami, el elemento onírico es una ambientación suave y difuminada, en Cârtârescu cobra la delicadeza del abrazarostros de "alien"... el que avisa no es traidor ;-).


sábado, 11 de noviembre de 2017

El ojo castaño de nuestro amor

"Como si, al escribir, cada línea que trazo en la página con el bolígrafo se cubriera de moho y cada página que dejo atrás, cubierta con mi escritura, se abarquillara, amarilleara y se retorciera como una hoja seca. Pero yo seguiría escribiendo igualmente cada vez más rápido, para que no me alcancen el desastre y la desgracia."


Ficha: "El ojo castaño de nuestro amor", Mircea Cârtârescu, Editorial Impedimenta, 204 páginas, ISBN: 978 841 6542321, traducción de Marian Ochoa de Eribe.

Hace una semana vi un comentario en Twitter de alguien que estaba leyendo la última novela de este autor "Solenoide" y estaba absolutamente impresionado. Ello picó inmediatamente mi curiosidad, pues corren tiempos en los que parece que no abundan ni los libros buenos ni los autores capaces de darnos una buena sacudida y tiene uno que echar mano en ocasiones de escritores de otros tiempos, algo que a mí personalmente me da bastante pereza.

Mi interés por este escritor en el momento que me puse a leer reseñas sobre sus libros y recabar información sobre el mismo se multiplicó con rapidez. Me llevé una alegría al comprobar que todas sus obras publicadas en castellano son bastante recientes y además estaban disponibles en la Biblioteca que suelo frecuentar, en ese aspecto soy enormemente afortunado. De allí saqué este que comento aquí y otro que espero comentar en breve, rompiendo mi norma de no leer ni comentar dos libros seguidos del mismo autor.

Estamos ante un escritor verdaderamente excepcional, podría decir que lo más "normal" y convencional del mismo es que es rumano, justo lo primero que llama la atención cuando te hablan de él dado que no se suelen proyectar demasiado los escritores de ese país ni en el resto de Europa ni en el mundo. Tengo en este blog unos cuantos libros comentados de ese otro gran ciudadano de Rumanía que fue Emil Cioran, aunque en ese caso hay un poco de trampa ya que Cioran escribió casi toda su obra en Francia y en francés, aunque era desde luego rumano hasta la médula. Cârtârescu podía haber escogido, tal y como hizo Emil, el camino del exilio hace años tras su primer viaje fuera de Rumanía, pero al azar escogió la opción de quedarse en su país con el que siempre le ha unido una relación especial de amor-odio, escogió quedarse y no convertirse en otro escritor en el exilio, hoy dice que aunque en primer momento pensó que se había equivocado el tiempo ha recompensado con creces esa elección.

M. Cârtârescu vivió los primeros 33 años de su vida en la Rumanía de Ceausescu, seguramente el peor y más cruel dictador de la Europa Oriental si exceptuamos a Stalin, esa experiencia de haber vivido en un estado de corte dictatorial marcó su vida profundamente, la "revolución" de 1.989 le tomó por sorpresa, como a casi todo el mundo, pudo a partir de esa fecha publicar sin censura y en breve tiempo su popularidad en su país creció enormemente. Había intentado alcanzar la fama como poeta sin demasiado éxito, de hecho ha compaginado la poesía y la prosa desde sus inicios, y aunque en el género poético no ha alcanzado la notoriedad que ha conseguido con sus obras en prosa, lo cierto es que la poesía impregna su estilo de tal forma que da igual sobre lo que escriba, la poesía siempre parece estar presente.



"El ojo castaño de nuestro amor", agrupa una serie de relatos autobiográficos que no habían sido publicados juntos antes y que vio la luz en 2.015, la editorial Impedimenta, que es la que está publicando su obra en nuestra lengua, lo editó y sacó a la venta en 2.016. Se trata de un variopinto conjunto de relatos, algunos dentro del campo del ensayo más formal, otros ya en cambio metidos de lleno en su estilo típico e inimitable lleno de poesía donde se entremezclan completamente notas personales, realidad, ficción y el mundo de los sueños... hasta tal punto que en ocasiones es difícil, cuando no imposible decir cuando comienza la realidad y cuando lo soñado o imaginado.

Decía el gran H. P. Lovecraft que "aquello que llamamos vida no es otra cosa que una serie de recuerdos almacenados en nuestro cerebro, y no hay motivo alguno para dar más relevancia a los procedentes de nuestra vida real que a los derivados de nuestra imaginación"... o algo así, no se si la cita es auténtica o no, pero de lo que no me cabe la menor duda es que Mircea Cârtârescu estaría de acuerdo con ella si la conoce, porque como bien dice en esta excelente entrevista, concedida a la revista cultural JotDown, "Yo no establezco ninguna diferencia entre sueño y realidad. No sé qué es la realidad y creo que nadie lo sabe. Sería posible incluso que yo estuviera soñando ahora con vosotros. Así que si un crítico define mi literatura como onírica, lo hace bajo su responsabilidad porque para mí todo es real".

Tras la lectura de esta singular obra Cârtârescu se suma a la nómina de escritores que en algún momento me han cautivado, que han supuesto un antes y un después en mi afición como lector. Club exclusivo que ya incluyó en su momento a Paul Auster, Arto Paasilinna, Svetlana Alexiévich, Joe Abercrombie y Haruki Murakami. De momento la entrada en este grupo de "peso" no ha podido ser más triunfal. Mircea C. puede gustar o no, pero su calidad es innegable, y no hace falta leerse una novela completa, basta leer uno solo de cualquiera de los relatos que componen esta recopilación por ejemplo, o comenzar a leer las primeras páginas de "Solenoide" su brutal y última obra para que la mandíbula se le desencaje a uno de la impresión... es uno de esos escritores que juegan en otra liga. Su nombre hace algunos años que suena cada vez que se está a punto de conceder el Premio Nobel, algo que por lo visto le fastidia bastante, pero que en cierta forma es inevitable. Realmente es lo de menos, le vendría bien sin duda para obtener una proyección internacional mayor, pero teniendo en cuenta su trayectoria reciente y la calidad de sus escritos publicados desde comienzos de los noventa hasta fechas recientes no hay duda de que estamos ante un autor inmenso, alguien que será recordado durante mucho, mucho tiempo.




¿Qué podemos encontrar en esta recopilación de relatos y artículos?, un poco de todo, el libro comienza con el genial "Ada-Kaleh, Ada-Kaleh", cuyas primeras líneas he transcrito al comienzo de este comentario, un sencillo recuerdo de su infancia, el paisaje pintado de una isla del Danubio ya desaparecida... se entremezcla la investigación histórica, las notas autobiográficas, la imaginación, la poesía y el paso del tiempo... es que uno termina su lectura y ya está rendido a sus pies, y esto no ha hecho más que comenzar. "Mi Danubio" es un homenaje a Bucarest, la ciudad donde ha residido toda su vida, su relación con la misma, el mapa de sus recuerdos, las diferentes ciudades que ha conocido en el mismo espacio geográfico cuando se entremezclan los lugares físicos con sus recuerdos... y ese giro inesperado que da al final que te deja trastocado en ese viaje en el tiempo. "Pontus Aexinos" es un homenaje al mar, a ese Mar Negro al que tiene salida su país, y al poeta Ovidio que vivió sus últimos años exiliado en una colonia romana junto al mar... sorprendente de comienzo a fin. "Los años robados" habla de política y de lo que significaba vivir bajo el régimen comunista y también de los tiempos tan duros que se vivieron tras la caída del muro de Berlín. Hace acto de aparición el Cârtârescu ensayista, alejado ya de visiones oníricas y poéticas, más convencional pero ni un ápice menos interesante ¿pero ha escrito este hombre alguna vez una sola página que no merezca ser leída o releída?. Los dos siguientes capítulos "Mi primer vaquero" y "La época del Nes" siguen por los mismos derroteros, artículos de unas pocas páginas donde se relatan experiencias de la vida bajo el régimen de Ceausescu, tan interesantes y bien escritos, a pesar de la supuesta banalidad de sus temas, la ropa que vestían los jóvenes y el café soluble que comenzó a llegar a Rumanía en los setenta, que uno desearía que se extendieran más. "Oh Levante, dichoso Levante" nos habla de su primer libro, "El Levante", y sus difíciles comienzos como poeta y escritor. "El gato muerto de la poesía de hoy" es otro de esos textos difíciles de olvidar... en él se hace una crítica al papel actual de la poesía en la literatura, se habla de la poesía en su país... y también de la poesía en el resto del mundo. El nivel de exigencia hacia los lectores es el tema de su siguiente artículo "Una ducha no-Laodicea", el libro avanza y el nivel no decae en ningún momento. En "Escu" y "Europa tiene la forma de mi cerebro" nos encontramos con el Cârtârescu ejerciendo de crítico literario y enarbolando la bandera de la "europeidad" de un autor rumano como él, destinado a sacudir las estrecheces de mente nos va a dejar muy claro que escribir desde Rumanía no es distinto en muchos aspectos a hacerlo desde Francia, Gran Bretaña o Alemania, es más, reivindica la marca "Rumanía" como símbolo de autenticidad literaria, nada de temas folclóricos, locales o exóticos... que es lo primero que le viene a uno, por desgracia, a la mente cuando asocia dicha nacionalidad a un escritor.

En el capítulo denominado "El cuarto corazón" nos metemos ya de lleno en un relato de ficción marca de la casa, el recuerdo de un extraño cuento leído en su niñez y vuelto a reelaborar, no se sabe con cuantos añadidos y cambios de esa mente con una imaginación tan poderosa como la del autor rumano, no creo que deje a nadie indiferente... aunque no es desde luego un cuento que yo contaría a ningún niño antes de dormir :-). Tras la breve pausa de "La ruina de una utopía" nos metemos de lleno en el relato que da título a esta recopilación, "El ojo castaño de nuestro amor", es un relato donde se mezcla la vida de su autor con su fantasía desbordante ¿qué hay en él que sea real y qué es inventado y soñado?, tal vez a estas alturas ni el mismo Mircea lo sepa... de nuevo otra historia contundente, simplemente sobrecogedor. "Para D. vingt ans après" es un curioso artículo dedicado a una chica con la que tuvo una relación en su juventud, una especie de homenaje de gratitud a una persona que le proporcionó muchas "inspiraciones" en los comienzos de su carrera literaria:

"De hecho, tengo ahora la impresión de que cada uno de los sueños que me contó en esa época lejana en la que estuvimos juntos -incluso los que soñé yo, independientemente de su presencia y su voluntad- brotaba en el centro de su cerebro, desarrollaba un filamento transparente que agujereaba mi cráneo y florecía de repente, por el extremo, abriéndose exótico y multiforme en mi cráneo. Se había formado un cordón umbilical entre nuestras mentes; ella era la madre que me nutría con la sustancia gelatinosa del sueño y yo- que (o porque) amaba cada fibra de su pobre cabecita de estudiante cortita- crecía a pesar de la superposición de las hojas embrionarias, escritas por ambas caras con sueños robados."

La recopilación termina con "La chica del borde de la vida" un relato extraño, onírico e imagínativo, marca de la casa. "Forever young" que nos presenta un particular homenaje a la juventud a la que anima escribir y aprovechar esa energía típica de la edad. "Un escritor" es un pequeño y sorprendente artículo dedicado a Jesús de Nazaret y finalmente acabamos con "Zaraza", una historia estrambótica y supuestamente real, recreada con detalle por el imaginativo escritor para la posteridad. El libro comenzó con una entrada en la "A" y termina en la "Z" también con un texto escrito con la intención de preservar algo en el tiempo... vana ilusión.

Lo mejor: Este es un autor al que no he leído antes porque no lo conocía, para todo amante de la buena literatura lo considero simplemente imprescindible. Examinando los libros y diferentes recopilaciones de relatos y artículos que hay publicados en castellano creo que este es sin duda el mejor para comenzar y hacerse una ligera idea de lo que a uno le espera cuando emprenda una lectura de sus obras más serias. Su calidad y su singularidad son simplemente impresionantes, estamos ante uno de los grandes escritores de este siglo, apenas he arañado la superficie de su obra y no me cabe la menor duda.

Lo peor: Estamos ante una excelente obra introductoria pero que evidentemente no pasa de ser un conjunto menor en su producción, si ya se ha leído "Nostalgia" o "Lulu" por ejemplo, y no se ha escarmentado ;-), se debería pasar directamente a ese colosal exceso literario titulado "Solenoide" que ya forma parte de mi colección de libros pendientes de leer y cuyo comentario en este blog es bastante probable que se me atragante.


Sé lo que eres


"Pregunta: En todos los libros se dice que uno necesita que le guíe un Guru.
Respuesta: "El Guru no hará más que decir lo que yo estoy diciendo ahora. No te va a dar nada que tú ya no tengas. Nadie puede alcanzar algo que ya no se tenga. Además si en algún momento consigue algo exterior, se le irá igual que le llegó. Lo que llega también se acaba yendo. Lo único que permanece es lo que siempre está ahí. El Guru no te puede dar nada nuevo, algo que tú no tengas ya. Lo único que se necesita es eliminar la noción de que no estamos establecidos en el Atman. Siempre somos el Atman, sólo que no nos damos cuenta."








































Ficha: "Sé lo que eres", Enseñanzas de Sri Ramana Maharshi recopiladas y editadas por David Godman, ediciones de José J. Olañeta e Índica Books, 262 páginas, ISBN: 978 849 7163 064

Tras tantos libros de pensadores y ensayistas de corte decididamente pesimista leídos y comentados aquí en estos últimos años, Cioran, Schopenhauer, Alberto Domínguez o Ligotti por nombrar unos pocos, me apetecía seguir leyendo sobre temas relacionados con la espiritualidad y el tema de la no-dualidad. Leer una obra como esta es como entrar a una habitación a oscuras y encender una luz, para ver acto seguido cómo se esconden corriendo las cucarachas y demás alimañas, simplemente no resisten el contacto con la luz. Seguirán por ahí ocultos en los rincones, eso es seguro, pero nunca aparecerán mientras la habitación esté bien iluminada.

El libro que comento hoy aquí fue publicado originalmente en 1.985 y editado en 2.005 por esta pequeña editorial, se mantuvo la traducción original del inglés aunque que hay otra versión del mismo de Ignitus Ediciones publicada en 2.007 y que contiene una traducción actualizada. David Godman fue durante años bibliotecario del templo y centro de estudios erigido en honor a Ramana Maharshi, y en los años ochenta editó este libro para recopilar lo mejor de las enseñanzas del sabio hindú, uno de los pensadores y difusores fundamentales de la corriente del Vedanta Advaita en el siglo XX junto con Nisargadatta Maharaj. Si hay información en la red y editada en forma de libros sobre un sabio del Vedanta es precisamente sobre Ramana Maharshi, su historia, enseñanzas y perfil humano son tan súmamente atractivos que será difícil que en el futuro exista ningún maestro espiritual semejante a él, en bastantes cosas es realmente único.

Todavía recuerdo cuando vi este libro en un centro comercial, hace ya doce años, estaba comprando otro de la misma temática, no recuerdo ya si sobre Vedanta Advaita o Budismo, cuando uno de los vendedores mientras me atendían en mi compra lo tomó en sus manos y me lo ofreció para que le echara un vistazo, "mire lo que nos acaba de llegar, es una maravilla", me dijo mientras esbozaba la mejor de sus sonrisas... no lo adquirí en ese momento, pero tomé buena nota. No lo hice porque entonces me pareció un poco elevado de precio, y sobre todo porque ya me había bajado mucha información de la red sobre Ramana Maharshi y había leído ya bastante sobre el mismo. Aun así no pude evitar comprarlo cuando semanas o meses más tarde lo vi colocado en la estantería... tengo debilidad por los libros en papel y aquel me parecía bastante accesible, había intentado leerme las conversaciones completas de R. Maharshi que todavía hoy se pueden encontrar y descargar sin problema y me apetecía algo con formato más manejable. Fue una buena compra, sin duda, el libro ha estado durmiendo en mis estanterías todos estos años, sin embargo, tras su reciente lectura puedo afirmar que las palabras de aquel vendedor no eran en absoluto exageradas. Desde que comencé su lectura hace una semana puedo ponerlo sin género de dudas en la lista de los mejores libros que he leído sobre Vedanta Advaita, al mismo nivel, e incluso por encima del ya comentado en este blog recientemente, "Paz y armonía en la vida cotidiana" de Ramesh Balsekar, lo que no es decir poco.

Ramana Maharshi.
En 1.896 un joven estudiante hindú de dieciseis años llamado Venkataraman abandonó a su familia y tras correr algunas peripecias llegó a la población de Tiruvannamalai situada muy cerca de las faldas de Arunachala, una montaña considerada sagrada por el hinduísmo desde hacía siglos y sobre la que había oído hablar el joven. Su propósito era convertirse en un ermitaño en aquel lugar y pasar el resto de su vida en oración y meditación. Semanas antes había tenido una singular experiencia en casa de su tío, en la ciudad de Madurai, obsesionado y sugestionado con el tema de la muerte una idea se había fijado en su cabeza, iba a morir pronto y no podía hacer nada por evitarlo, de modo que subió a un dormitorio en el primer piso, se tumbó en la cama y simplemente comenzó a pensar cómo sería estar muerto. Venkataraman debido a su corta edad no había recibido una formación religiosa demasiado exhaustiva, provenía por supuesto de un entorno donde se vivía la religiosidad... pero sin ser un especialista ni mucho menos en esos temas, no era un ignorante ni un desconocedor de la religión de su familia y su entorno, pero estaba muy lejos de ser un entendido o un fanático religioso.

Allí tumbado en aquella cama su imaginación le hizo suponer cómo debía ser la experiencia de estar muerto, y tuvo por algún motivo, la conciencia de que en él había algo más que no podía extinguirse con el fallecimiento de su cuerpo físico, eran las ideas que le habían llegado a través de su educación religiosa... pero que ahora de alguna forma se establecían en él de forma permanente a través de una experiencia. Lo que otros buscadores espirituales se pasan la vida buscando de forma activa, casi siempre sin conseguirlo, él lo había logrado casi sin proponérselo. Solamente pudo hablar de lo que ocurrió aquel día varios años después cuando rememoraba su despertar espiritual y el porqué de su viaje a Arunachala.



Desde aquel momento todo había cambiado para él, intentó disimular y llevar una vida normal, pero sabía que era imposible, había atisbado lo que para él era su verdadera naturaleza, se había "establecido en el Atman de forma permanente", tal y como diría cualquier maestro de la tradición del Vedanta Advaita, y lo había hecho de forma causal, sin necesidad de maestro o guía alguno... de igual forma que existen los grandes talentos innatos para la música, las matemáticas, los idiomas o la danza él tenía un don y una genialidad para los aspectos espirituales del ser humano, fue un caso singular y completamente atípico. Cuando años después le preguntaba cual había sido su Guru, siempre decía que si acaso había sido la montaña Arunachala, aunque también reconocía que nunca tras la experiencia en la casa de su tío hubo diferencia alguna en su percepción del mundo, fuese antes o después de llegar a Arunachala, si hubo algo parecido a una Realización del Ser, establecimiento en el Atman o iluminación esta se había producido antes de su llegada.

Una vez allí se despojó de sus pertenencias y encontró un lugar, un templo consagrado al dios Shiva, en la falda de la montaña en el que cobijarse y pasar el día entero en meditación, absorto completamente en sí mismo y en el pozo insondable de serenidad que había encontrado, no hablaba con nadie, apenas comía o bebía, se mantenía con vida gracias a la generosidad de los lugareños que se apiadaban de él o que compartían su comida con él a modo de limosna las veces que salía de su refugio y mendigaba por Tirunnavamalai, su aspecto estos primeros años debía ser bastante impresionante... se dejó crecer los cabellos y las uñas, en ocasiones pasaba tantas horas absorto en meditación que los insectos le picaban y comían trozos de sus piernas... debió sin duda llamar la atención también gracias a su corta edad y allí, en un ambiente sumamente piadoso pues la colina era un lugar habitual de peregrinación al estar consagrada al dios Shiva, el cual según una leyenda la había hecho surgir del suelo como una columna de fuego. En aquellos días y aún ahora Arunachala era uno de los grandes centros sagrados de la India. Pronto se congregó una pequeña comunidad de creyentes a su alrededor que fue creciendo paulatinamente. La etapa mejor conocida de R. Maharshi fueron sus últimos 25 años de existencia, cuando la comunidad que le rodeaba se había establecido hasta establecer un centro permanente que hoy aún existe y lleva su nombre.




Gente de toda la India le visitaba, su fama cruzó fronteras y desde los años 30 se convirtió en el sabio más popular del país, el mismísimo Gandhi le recomendó a uno de sus ministros que fuese a visitarle, "ve a verle, no necesitas ni hablar con él, permanece en su presencia y verás cómo simplemente con eso comienza a inundarte una gran paz". En sus comienzos como maestro y guía espiritual simplemente se limitaba a permanecer en silencio, siempre dijo que el silencio era la mejor enseñanza, sin embargo llegó un punto en que se dio cuenta de que el silencio no era suficiente y que muchos peregrinos que buscaban una guía necesitaban de sus enseñanzas mediante la palabra. Para entonces hacía tiempo que R. Maharshi había dejado de ser el joven prácticamente ignorante y se había consagrado a la lectura y estudio de textos sagrados... lo demuestran la transcripción de sus respuestas a las cuestiones formuladas por la gente que le visitaba, Ramana conocía ya muy bien las principales escrituras del Vedanta, los Upanishad, el Bhagavad Gita, la obra de Shánkara y otros textos religioso hindúes como los Yoga-sutras de Patanyali, principalmente aunque en sus enseñanzas hace muchas más referencias, está claro que era un erudito, aunque sabía mejor que nadie cómo ir al corazón de cualquier cuestión planteada y "podar" de todo artificio y elementos innecesarios a sus respuestas. La sencillez y la precisión de las mismas es simplemente maravillosa.

Sé lo que eres. Sea lo que usted es.
Hay como comenté antes numerosos escritos que recogen las enseñanzas de Ramana Maharshi, este posee varias ventajas sobre todos los demás que he visto, en primer lugar hay una selección que se centra en las cuestiones más importantes, se evitan en la medida de lo posible las repeticiones innecesarias, han sido vueltas a traducir muchas de las conversaciones para dotar a las enseñanzas del sabio hindú de un carácter más cercano al original, y también se han ordenado temáticamente.

La fórmula funciona, las conversaciones dan la impresión de haber sido sostenidas de forma ordenada en el tiempo, hay sensación de fluidez y continuidad, también el hecho de que el orden escogido para presentar los temas no sea casual y David Godman haya ordenado los temas en función de su importancia, comenzando por el fundamental "El Atman", verdadero cimiento no solamente de las enseñanzas de Ramana sino del Vedanta, continuando con el tema de la autoindagación, el método ideado y difundido por Ramana, fruto de su propia experiencia, y que consideraba la vía más directa para la "Realización del Ser", o establecimiento permanente en la conciencia del Atmán, el cual había sido precisamente el camino que él mismo había seguido y que no hay que confundir, como a mí me pasó durante mucho tiempo, con el método de autoindagación denominado "Vichara" muy antiguo y tradicional en el Vedanta. También se habla del camino de la devoción y de la meditación del Yoga como experiencias que sirven para preparar el terreno a esa comprensión última. El libro habla también del Guru y la importancia y el papel de un verdadero maestro espiritual, la vida y el papel en el mundo del buscador espiritual, tanto cuando todavía no ha alcanzado la sabiduría como si llega a su meta... y por supuesto de temas accesorios como la reencarnación, la ley del karma, la naturaleza de Dios, el papel del sufrimiento y finalmente concluye con el tema del libre albedrío.

El libro no solamente contiene una recopilación de preguntas y respuestas ordenadas temáticamente, sino que al comienzo de cada parte el propio David Godman escribe unas introducciones, verdaderamente interesantes, que nos aclaran mucho de lo que más adelante vamos a leer y que también sirven a modo de advertencia cuando en el texto vamos a encontrarnos con aparentes contradicciones. Todo queda claro, todo cae dentro de cierta lógica y la verdad el texto en sí es una verdadera delicia, instructivo e imprescindible para cualquier interesado en el tema.


Tengo que destacar que más allá de la profundidad o la veracidad de lo que en él se expone queda muy clara la profunda humanidad de un ser verdaderamente excepcional. Como muy bien expresa Ramiro Calle en la introducción de uno de sus libros "sobre casi todos los maestros espirituales hay también una leyenda negra, no es el caso de Ramana Maharsi". Era tal cual se mostraba, de él dijo Carl Gustav Jung "Ramana es el espacio más en blanco de una página en blanco", o como una devota que le conoció y veneró en vida, "él era el sol y nosotros somos sus rayos". De carácter apacible, paciente, puntual, responsable... se levantaba antes del alba para ayudar en la cocina del centro espiritual donde vivía y atendía a sus visitantes personalmente sin hacer distinción alguna de su rango, casta o posición social. Sabía además ajustar el nivel de su respuesta a la capacidad del que le formulaba las preguntas, eso hacía que, como muy bien apunta David Godman, pareciera en ocasiones dar respuestas contradictorias... algo que se entiende cuando se examina la pregunta en su contexto. Lo que es verdad es que era un hombre con una enorme paciencia y cuyo principal esfuerzo en ocasiones consistía en hacer comprender al que le formulaba las preguntas lo absurdo o inadecuado de las mismas... en verdad que le llegaba gente muy perdida o con la cabeza llena de supersticiones y malas interpretaciones de los textos sagrados. Él sabía muy bien reconducir las preguntas y hacer ver al que se acercaba con dudas lo que era la cuestión fundamental, el reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza y el mejor método, en función del nivel o preferencias de cada buscador, de conseguirlo.

Decían que las únicas veces que le veían perder los estribos, o experimentar algo semejante al enfado, era cuando advertía que le estaban dando a él un trato de privilegio. Para un gñani, o un sabio en la tradición Vedanta, todos los seres humanos, "iluminados" o no, poseen la misma importancia, no hay distinción entre sabios e ignorantes... y si hubo un sabio, un un santo y un "iluminado" en el siglo XX en la India ese fue precisamente Ramana Maharshi.

"La realidad es simplemente la pérdida del ego. Destruye el ego buscando su identidad. Como el ego no es ninguna entidad, se esfumará automáticamente y resplandecerá la realidad por sí sola. Éste es el método directo, mientras que todos los otros métodos sólo se pueden realizar reteniendo el ego. En todos esos caminos surgen muchísimas dudas y siempre queda por responder la pregunta final de "¿Quién soy yo?". Sin embargo, en este método la pregunta final es la única que se plantea desde un principio, no hace falta práctica espiritual alguna para embarcarse en esta búsqueda. 

No hay misterio más grande que este: que, siendo la realidad, intentamos alcanzar la realidad. Pensamos que algo está ocultando nuestra realidad y que debemos destruirlo para poder alcanzarla. Es ridículo. Llegará el día en que tú mismo te reirás de tus esfuerzos del pasado. Eso que existirá el día que te rías ya existe aquí y ahora"

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De propina, tal y como acostumbro, pongo aquí algunos enlaces interesantes:
El artículo en no-dualidad.info donde se muestra un extracto de un libro que establece una interesante analogía entre la filosofía de R. Maharshi y la visión actual del mundo derivada de la la ciencia.

Y finalmente la entrada de la página "Biblioteca espiritual" para bajarse un buen número de obras sobre Ramana en PDF. Allí también se encuentra este libro aunque siempre voy a recomendar buscarlo y obtenerlo legalmente en papel tal y como yo mismo hice. Vale la pena.

Conclusión: Ramana Maharshi solamente tenía una idea, un mensaje, "sé lo que eres", bien sea a través de la acción desinteresada, el camino de la devoción, la meditación y el yoga o la autoindagación, camino que él mismo recomendaba como el más efectivo porque de hecho era el que él mismo había seguido, el quid de la cuestión está en comprender nuestra verdadera naturaleza, una vez alcanzada esta "comprensión" todo lo demás cae por su propio peso, dudas sobre el sentido de la vida, cómo vivir, acerca de lo que está bien o mal, cómo ser felices... para el sabio hindú todo se resumía a una sola cuestión. Mientras existiera la ilusión de ser una entidad completamente autónoma y separada del mundo y no se tomara contacto con nuestra verdadera naturaleza, eterna, inmutable y dichosa, el sufrimiento y los problemas estaban garantizados, pues esa cuestión estaba en la raíz misma de toda nuestra infelicidad. 

La clave era naturalmente en cómo adquirir esa comprensión, cómo desvelar los velos de ignorancia que nos envuelven y vislumbrar esa naturaleza serena y eterna que está en el sustrato mismo de nuestra conciencia y que para él tenía indudablemente un carácter sagrado y una naturaleza que podríamos llamar "divina". ¿Objecciones?, muchas... tendría que darle la razón a todo aquel que opine que el Vedanta comienza la "casa por el tejado", cuando R. Maharshi tenía que opinar sobre cuestiones éticas por ejemplo su discurso bajaba muchos grados, aunque en modo alguno había contradicción entre su vida y enseñanzas. De hecho la misma era ejemplar en muchos aspectos, pero a diferencia de otros maestros que compaginaron vida familiar y profesional con la vida contemplativa y de marcado carácter espiritual, Ramana solamente fue una cosa en su vida, justo lo que siempre quiso ser, siendo su ejemplo tan curioso y particular que imitarle resulta impensable, pero ahí quedarán para siempre sus enseñanzas. 

"A los hombres les encantan las mujeres, odian a las serpientes y les dan igual la hierba y las piedras que hay al borde del camino. Dichos juicios de valor constituyen la causa de todo el sufrimiento que hay en el mundo. La creación es como una higuera: llegan los pájaros para comerse sus frutos o refugiarse bajo sus ramas; los hombres se refrescan a su sombra, pero puede que algunos se ahorquen colgándose de ella. Sin embargo, el árbol sigue llevando su vida tranquila, sin que le afecte ni sea consciente de todos los usos que se hacen de él. Es la mente humana la que crea sus propias dificultades y, después, se pone a pedir ayuda a lágrima viva."


domingo, 5 de noviembre de 2017

Cenital

"Bastará con que empiecen a escasear los combustibles baratos para que nuestra infraestructura vital, nuestros recursos agrarios, tan exhaustos, se encarezcan de repente. Y lo que el apagón energético nos traerá entonces no serán unas horas de racionamiento del suministro eléctrico ni más multinacionales en quiebra, sino la hambruna más grande de la historia. 

Debemos asumirlo: las desgracias nunca llegan solas. Todos los puntos de apoyo del sistema se nos van abajo al mismo tiempo. Se avecina una terrible catástrofe maltusiana. Los tiroteos y el hambre vuelven a Europa, y esta vez están muy cabreados. 

Haz acopio de alimentos, quien quiera que seas. Compra latas de vegetales en conserva, harinas envasadas al vacío, semillas y agua. Mucha agua. La vas a necesitar, te lo aseguro."



Ficha: "Cenital", Emilio Bueso, editorial Salto de Página - Colección Púrpura, 278 páginas, ISBN: 9788 415 065 265

Hacía tiempo que había visto alguna de sus obras en la biblioteca pública que suelo frecuentar, pero lo cierto es que como hace tiempo que el subgénero de terror me interesa poco, siempre había otras lecturas más apetecibles y le había añadido al montón de escritores que apenas consigue captar mi atención... eso fue hasta que leí una entrevista que hace poco concedió a la revista cultural Jot Down, mi favorita. 

De inmediato me dije "tengo que leer algo de este autor", y bien, pensado y hecho. Esta que comento aquí creo que es su tercera novela, publicada en 2.012, aproveché el día festivo del 1 de noviembre para leerla de un tirón, no es que tuviera prisa alguna simplemente es que es una de esas novelas que consiguen engancharme, y vaya si lo hizo. 

Hay varias cosas que me gustan de la misma, lo primero lo familiar de su ubicación tanto en el tiempo como en el espacio, hablaba en la misma del futuro de nuestro país en los siguientes dos o tres años, imaginaba un futuro post apocalíptico, nada de "distopías", el libro habla de una catástrofe a nivel mundial y de la parte de la misma que le ha tocado a España. Se trata del agotamiento del petróleo y su impacto, terrible cual meteorito del armagedón, en la economía, la sociedad y el mundo humano tal y como lo conocemos. 

Lo impresionante de la historia, el motivo por el cual puede ser incluida en el género de terror es ese juego que desde el comienzo hace con algunos de nuestros miedos más reales, vivimos una crisis interminable que ha hecho trizas nuestra economía, no le vemos el final al túnel, por mucho que como siempre en el gobierno se proclamen otras cosas ¿hay a estas alturas alguien con dos dedos de frente que le conceda la más mínima credibilidad al ejecutivo de este país?... imaginemos, - porque efectivamente se trata de eso, de imaginar una ficción de momento pero que posee ingredientes de lo más reales- , que la crisis económica provocada por la especulación bancaria hubiese sido un intento de voladura controlada que al final termina saliendo mal... que todo esto que estamos viviendo desde hace años no es más que un intento de enmascarar la crisis real, la que tenemos a la vuelta de la esquina, la crisis del petróleo y su final como fuente de energía barata.



Ese es marco en el que se desarrolla esta historia, llega el tan temido "pico" del petróleo y se terminó el chollo... las fuentes energéticas renovables están todavía demasiado verdes, no pueden hacer frente al tremendo gasto energético que de forma exponencial viene acompañando al crecimiento económico desde hace décadas... el final es una catástrofe de dimensiones imposibles. Dependemos del petróleo y sus derivados para todo, es más, sobre todo ¡dependemos del bajo coste del mismo!... el petróleo nunca se va a terminar realmente, porque llegará un punto en el que su extracción sea tan costosa y tan poco rentable que ahí terminará todo. La energía derivada de los combustibles fósiles baratos es necesaria para mucho más de lo que imaginamos, para la industria de todo tipo, para la generación de energía, para el transporte, para la agricultura intensiva incluso... ¿qué alimenta si no los depósitos de los tractores, cosechadoras trilladoras y demás maquinaria agrícola?. La civilización tal y como la conocemos se va al carajo si cuando llegue el temido "pico" no hay una alternativa real y lo suficientemente extendida para sustituir al uso masivo de ese invento tan supuestamente maravilloso, el motor de combustión, que tiene sus días contados. Es algo que, alarmismos aparte, va a suceder en un futuro próximo, y va a suceder sí o sí, el asunto es cuando y el daño que va a ocasionar... pero imaginemos que esa crisis, la de verdad, está más cerca, mucho más cerca, de lo que pensamos y que nos pilla completamente por sorpresa... esa es la premisa de la que parte "Cenital".

El protagonista de la misma, un tal Destral, los personajes de esta novela se llaman igual que sus apodos en Internet, tras convencerse de que tal catástrofe está a la vuelta de la esquina gracias a una serie de informaciones que obtiene en su trabajo, decide hacer algo, y ese algo no es otra cosa que tratar de captar a través de la red a gente que piense como él y que deseen formar parte de una comunidad pequeña, aislada y sobre todo auto suficiente con la que lograr sobrevivir ante los tiempos  de auténtica locura que se avecinan. Tiene al comienzo un éxito moderado en tal empeño y la comunidad comienza a crecer lentamente. Para cuando llega el boom... él ya se encuentra viviendo allí, en una zona rural apartada de la comarca del Maestrazgo, en el límite entre las provincias de Castellón y Teruel, una tierra de nadie perfecta para pasar desapercibido y para proveerse de cuanto necesitan. Tras el estallido de la crisis, el mensaje que se ha ido dejando en internet para que otros se unan al proyecto se vuelve más visible, con el mismo también la comunidad... ahí comienzan los problemas de verdad, que llevarán a esta pequeña comunidad a una crisis donde se pone en cuestión su supervivencia en un país arrasado y convertido en un tiempo récord en un escenario apocalíptico.

Me ha gustado mucho esa forma de narrar la historia, donde se mezclan entradas del blog del iniciador del proyecto de la "ecoaldea" con las historias personales de cada uno de los variopintos personajes que forman parte del proyecto, los detalles sobre la vida cotidiana en la misma, cómo aprovechan los recursos disponibles, cómo se lo fabrican todo y tratan de subsistir viviendo de la tierra... un retrato nada amable y bucólico, la vida en una de estas comunidades está a años luz de la comodidad que se disfruta en una sociedad "civilizada" como la nuestra del siglo XXI... seguramente es otro elemento más con el que el autor ha jugado de forma deliberada, mostrarnos un hecho que va a ocurrir, supongamos que es así, y sus consecuencias... es como el chiste ese "¿qué prefieres susto o muerte?", pues la comunidad y el modo de vida imaginado en esa especie de comuna hippie vendría a ser el susto. No todo es malo en la misma, es verdad que se imagina una vida difícil, dura y con una serie de problemas que habitualmente nos vienen resueltos en esta otra vida más cómoda; pero en donde a cambio hay otros problemas y conflictos, habituales en nuestra sociedad de hoy, que han quedado resueltos. Es otro de los puntos a favor de un relato de ficción en principio destinado a remover nuestros miedos... hacernos también de paso pensar un poco.

"Con nosotros te espera una vida muy dura, sí, pero una vida real. Sin alienaciones ni desinformaciones ni propagandas ni mercadotecnia ni más "massturbación" mental. Una vida en la que sólo tendrás que medirte con la realidad y no con los tipos de interés, el balance de tu tarjeta de crédito o el índice de desempleo de tu ciudad. Ganarás el pan con el sudor de tu frente. Te te sabrá mejor que nunca. Te sabrá a pan, apuesto a que llevas años sin probar el sabor del pan. Escríbeme un e-mail. Pon la mano en el arado, empuja y no mires atrás"

Lo mejor:  Una narración que fluye de forma vigorosa de comienzo a fin, un estilo directo y contundente, sin artificios de ningún tipo, Emilio va directo al grano y no hace prisioneros, me han encantado tanto los personajes retratados como esas entradas rescatadas del blog, también ese estilo de mezclar una narración en tiempo real con "flashback" de cosas ocurridas tiempo antes y por supuesto todo el trasfondo ideológico de la novela... y sobre todo esa forma de jugar con otro tipo de miedos, no tan habituales en este género de terror, porque no olvidemos que estamos en ese ámbito a pesar de todo. La conclusión y el desenlace de la historia, notas irónicas aparte, nos devuelven a esa realidad del relato... y es que esto no es un ensayo, aunque lo parezca ;-). Sin duda alguna un autor al que voy a seguir leyendo, me ha gustado mucho.

Lo peor: Creo que la conclusión y el acelerado final no están a la altura del desarrollo de la trama, había ahí material que parece que se ha metido con calzador y opino que al final queda un poco desaprovechado. La cercanía en el tiempo de los hechos le quitan bastante "hierro" a la contundencia del mensaje, el autor debería haber sumado unos cuantos números más a los años en los que transcurre la acción... por lo demás ¡chapeau!.


domingo, 29 de octubre de 2017

Mírame a los ojos

"Como pensador lógico, no puedo evitar pensar, basándome en las pruebas, que mucha de la gente que manifiesta reacciones dramáticas ante malas noticias que afectan a extraños es hipócrita. Y eso me perturba. La gente así se entera de malas noticias que ocurren al otro lado del mundo y estalla en llanto, como si a sus propios hijos los hubiera atropellado un autobús. Para mí, esa gente no es muy distinta de los actores y actrices: pueden estallar en llanto si se lo piden, pero ¿en realidad significa algo?. 

A menudo esa misma gente se vuelve a mí y me dice cosas como: "¿Qué es lo que te pasa? No dices nada. ¿Acaso te da igual que haya muerto toda esa gente? Tenían familia, ¿sabes?". 

Conforme me hacía mayor, fui teniendo cada vez más problemas por decir cosas que eran ciertas, pero que la gente no quería oír. No entendía lo que significaba tener tacto. Desarrollé una cierta habilidad para evitar decir lo que estuviera pensando. Pero, aun así, lo pensaba. Solo es que no lo dejaba salir tan  a menudo"




Ficha: "Mírame a los ojos. Mi vida con síndrome de Asperger", John Elder Robison, editorial Capitán Swing, 317 páginas, ISBN: 9788 494 740 770

El tema del "Síndrome de Asperger" está de moda en el mundo de la ficción televisiva, ahí tenemos al gracioso personaje de Sheldom Cooper en la serie "The Big Bang Theory" que parece estar a un paso del mismo, o al personaje de Eugene en "The Walking Dead" que parece estar en la misma situación. Ahora parece que cualquier personaje de comportamiento un tanto excéntrico, inteligente en algún área pero negado en cuanto a habilidades sociales podría ser calificado o diagnosticado como "asperger" en un periquete.

Bien podría en las etiquetas de este blog establecer una nueva categoría en ese tema. En 2.009 publiqué un comentario de la autobiografía de Daniel Tammet "Nacido en un día azul", probablemente la persona que ha hecho más por divulgar el síndrome de Asperger y cuya lectura es una verdadera delicia. Sigo recomendando su lectura ya que es todo un libro de referencia sobre el tema. Metidos ya en el terreno de la ficción literaria tendría que recomendar "El curioso incidente del perro a medianoche", aquí no estamos ante las memorias de alguien aquejado de este curioso trastorno, pero sí de alguien que se documentó abundantemente a la hora de retratar el mundo interior de su protagonista a través de su trato con niños aquejados de esa variante leve de autismo.

Hay que reconocer no obstante que dentro del síndrome de Asperger, así como del Autismo, existe una enorme gradación de nivel, de modo que el protagonista descrito en esta novela de Mark Haddon, posee una "gravedad" muy superior a la mostrada por Daniel Tammet en su libro, o por Temple Grandin, protagonista del último capítulo del ensayo "Un antropólogo en Marte", para mí la mejor obra del añorado Oliver Sacks, sin duda el mejor divulgador científico de su campo, la neurociencia, de todos los tiempos.

Lo primero que pensé cuando tuve este libro en mis manos fue "ya está, aquí tenemos otro afectado del síndrome aprovechando la moda y escribiendo algo a "rebufo" de lo publicado por Daniel Tammet"... pues no, este libro es completamente independiente del escrito por el genio de los idiomas y las matemáticas británico. De hecho aunque "Nacido en un día azul" era ya conocido por John Elder Robison, decidió no leerlo antes de terminar su obra para evitar quedar influenciado por la misma. J.E. Robison es 22 años mayor que Tammet, y a diferencia de este su afección neurológica no fue diagnosticada hasta los cuarenta años de edad. Tal y como lo cuenta en su libro, fue un amigo psicólogo quien puso en sus manos una obra sobre las características del Asperger y su diagnóstico para que lo leyese. A pesar de su rechazo inicial, comprensible porque a nadie le gusta que le diagnostiquen un trastorno psicológico ya que todos en principio nos consideramos de lo más "normales", no pudo más que admitir cuando fue leyendo las características del mismo que su forma de ser cuadraba perfectamente con lo descrito en el libro.

Robison lo dice muy claro en su libro, el Asperger no es una enfermedad, es simplemente un modo de ser derivado de unas características particulares del cerebro que se dan desde el nacimiento y que posee una graduación tan amplia que en modo alguno condiciona inevitablemente la vida de quien lo posee, dependerá mucho de su intensidad y de las circunstancias de la vida de cada persona.




Daniel Tammet fue muy afortunado por tener una familia que lo apoyó y prestó la debida atención, tampoco fue diagnosticado de forma precoz, pero aun así no recuerdo haber leído en su libro ningún tipo de conflicto en relación a su personalidad "excéntrica", no fue por desgracia el caso de John Elder. Nacido de unos padres tremendamente "disfuncionales", tal y como se diría hoy, una madre con trastornos psicológicos que no hicieron más que agravarse con el tiempo, y sobre todo por la presencia de un padre alcohólico y violento. No constituyó el entorno ideal para la educación de ningún niño, con Asperger o sin el mismo. El libro no es una autobiografía donde el autor se dedique a "ajustarle las cuentas" a su pasado, pero sí la narración... a ratos trágica, y en muchas ocasiones divertida, de una vida y una persona de lo más peculiar, que a pesar de todo ha conseguido salir adelante e incluso triunfar en muchos aspectos.

Fue el hermano de John, Augusten Burroughs, escritor y autor de éxito con una obra también autobiográfica "Recortes de mi vida" que conoció su versión cinematográfica en 2006,  quien le animó a lanzarse a escribir. Una de las cualidades que debe poseer un escritor es su habilidad para narrar historias, y Christopher Robison, verdadero nombre de Augusten Burroughs, recordaba sobradamente las habilidades narrativas de su hermano mayor. Una de las características de los asperger es una capacidad considerable para prestar atención, y recordar, detalles que a los demás nos parecen insignificantes. Ese amor al detalle y la impresionante memoria de la que hacía gala John le convertían en un narrador sobresaliente. En el presente libro dará muestras sobradas de ello. Dificilmente volveré a leer otro libro autobiográfico mejor narrado, más sincero y más emotivo que este.



Tachado de "raro" desde su más tierna infancia, el recuerdo del personaje de sus primeros y desafortunados pasos en el terreno de la comunicación humana son a ratos cómicos y en ocasiones verdaderamente tristes. Desde la guardería John se sintió como un "bicho raro" como alguien que no encajaba con el mundo que le rodeaba. Su necesidad de cariño y afecto se vio una vez y otra frustrada por su incapacidad para comunicarse de un modo correcto con sus semejantes, por su dificultad para interpretar sus gestos e interactuar con los demás. Ello le llevó rápidamente al aislamiento, a vivir en un mundo hecho a su medida donde encontraba consuelo en una impresionante habilidad para tratar con las máquinas. Fue el mundo de las máquinas, de cualquier mecanismo, los coches la mecánica y posteriormente la electrónica donde volcó su enorme talento, su capacidad de trabajo y su impresionante capacidad de atención. Pese a todo durante la mayor parte de su vida se consideró a sí mismo un fracasado por no haber ido a la universidad ni haber conseguido un título... algo que resulta chocante cuando le vemos triunfar profesionalmente en varias ocasiones en su vida, allí donde se puso unos objetivos razonables, perseveró y tuvo un poco de suerte, tal y como lo expresa al final en el libro.

Convertirse en uno de los técnicos de sonido del grupo KISS e ir de gira con ellos a finales de los setenta, llegando a diseñar varios modelos de guitarras con efectos especiales para ellos, entrar en una empresa y conseguir un puesto destacado dentro del equipo de ingenieros que diseñaban a comienzos de los ochenta juguetes electrónicos, justo antes del desembarco masivo de las consolas de videojuegos, o centrarse en la reparación y puesta a punto de coches de alta gama creando, con notable éxito, su propia empresa, no me parece, y no es de hecho, la vida de alguien que podríamos considerar "fracasado" en el plano profesional, en absoluto.

Naturalmente todo no es color de rosa, hay una maldición china que dice "ojalá tengas una vida interesante", y la vida de John ha tenido bastante de eso, para lo bueno y lo malo. Dos matrimonios, una colección de vivencias singulares en relación con su etapa de técnico de sonido, conflictos con su familia, un pasado de "gamberro" en su adolescencia, la cara y la cruz del éxito en la empresa de videojuegos y el replanteamiento de su vida profesional... su aislamiento social y su enorme soledad durante largos periodos. Es una vida rica en matices, donde el tema del síndrome de Asperger va y viene constantemente. Cobrará protagonismo al comienzo del relato y también al final, pero habrá momentos en los que uno simplemente pensará ... "¿cómo narices alguien con tales características pudo superar todo eso, tener ese tipo de vivencias y desenvolverse en el mundo con semejante habilidad?".

A veces estuve tentado durante el relato a pensar que todo era invención, que no era posible, pero también la experiencia de mi propia vida me inclina a pensar que en ocasiones el entorno y las personas que te rodean son el elemento determinante. En las giras del grupo de rock y en el equipo de ingenieros su "rareza" pasaba fácilmente desapercibida, allí era simplemente un "raro" más. Posiblemente ese fracaso académico a la hora de estudiar una carrera le hizo un favor, dificilmente hubiera encajado en un ambiente mucho más convencional. Las anécdotas de su sentido del humor y su capacidad para tomarle el pelo a los demás cuando detectaba un ambiente donde simplemente no encajaba son desternillantes, un Asperger con una dosis notable de sentido del humor y sentido de la ironía... ¡quien lo iba a decir!.

Poco más que añadir al comentario de un relato apasionante, de un libro que se lee casi de una tirada y que no se puede soltar de las manos una vez que se comienza. Una historia que fluye con facilidad y que muestra la tremenda humanidad de una persona singular en algunos aspectos, pero absolutamente normal en todo lo demás. No es necesario un diagnóstico firme de ese síndrome para comprender algunas de sus características, esa dificultad para mirar a los ojos a la gente mientras se habla, o la torpeza a la hora de entablar y mantener relaciones sociales, hacer amigos o volcarse en un tema determinado donde encuentras refugio en tu soledad ¡que me van a contar a mí de eso! ;-).

Como punto y final destacar uno de los temas principales del libro, la influencia del entorno familiar y la importancia del perdón a la hora de vivir en paz con los demás y con uno mismo. Para ser alguien que supuestamente posee una gran dificultad para expresar sus emociones y una mentalidad donde predomina el aspecto lógico, en ocasiones hasta extremos ridículos, existe una enorme carga emotiva en este libro.

Como propina a los sufridos lectores de este blog ofrezco el enlace a la web del autor, y a una entrevista al mismo en Youtube.


Lo mejor: Una historia interesante, narrada con virtuosismo, llena de datos curiosos, embebida en una fina ironía y sentido del humor, no exenta de tragedia y dolor, capaz de tocar la fibra sensible del lector. Muy recomendable, aunque el libro autobiográfico de Daniel Tammet es muy bueno este le supera de cabo a rabo, simplemente tiene mucho, muchísimo más que contar.

Lo peor: El autor se animó a seguir escribiendo, una pena que de momento no haya más libros suyos traducidos porque desde luego que no todos los días se encuentra a un narrador de esta categoría. Hay una sensación de auto contención, de que se podía haber ahondado mucho más en determinados detalles y haberle dado más "color" a una historia ya de por sí interesante, de que el autor si bien puede haber fantaseado y adornado algunos recuerdos se guarda en la manga muchas cartas. 


domingo, 22 de octubre de 2017

Los amamos, los odiamos y... los comemos

"¡Ay!... Sin darme cuenta me he acorralado a mí mismo en un rincón de la lógica donde alimentar a las boas constrictoras con cuerpos de gatitos no solo es permisible sino también moralmente preferible a alimentarlas con roedores. Pero aunque la parte lógica de mi mente quizás haya llegado a la conclusión de que no hay mucha diferencia entre criar serpientes a base de una dieta de ranas o de gatitos, la parte emocional no se ha dejado engañar en absoluto. La idea de alimentar a las serpientes con gatitos me repugnaba y no tenía ninguna intención de visitar un centro de acogida de animales para llevarme cadáveres de gatos".



Ficha: "Los amamos, los odiamos... y los comemos", Hal Herzog, editorial Kairós, 400 páginas, ISBN: 9788 499 881 812

Este es un libro que trata principalmente sobre una nueva rama de la psicología llamada "antrozoología" que examina las relaciones entre los seres humanos y los animales. Un tema que puede parecer banal y sobre el que todos podríamos no ya solamente opinar sino prácticamente "sentar cátedra", debido a que todos tenemos una estrecha relación con los animales, bien porque tengamos alguna mascota, o por nuestra profesión o simplemente por el mero hecho de consumir carne y otros derivados de los animales. Es un tema que no se puede ignorar a la ligera.

He leído y comentado ya en este blog un par de libros, excelentes, sobre animales y los problemas éticos en el trato con los mismos, me refiero a "Comer animales" de Jonathan Safran, todo un manifiesto pro-vegetarianismo y el imprescindible "En defensa de los animales", de Mathieu Ricard, seguramente el mejor libro escrito nunca en defensa de un trato más humanitario con los animales y la mejor apología del vegetarianismo por motivos éticos y ecológicos que se ha escrito jamás. Un libro que nunca he dejado de recomendar desde que lo leí, y que me dejó tan impresionado que tomé la decisión de hacerme vegetariano... lo que ocurrió después queda muy bien explicado a través de la lectura del libro que comento ahora.

Si existe una expresión o un adjetivo que defina perfectamente nuestra relación en general con los animales sería "paradoja"... somos profundamente inconsecuentes, irregulares, caprichosos e irracionales en nuestro trato con los animales. Hay muy pocas personas que se encuentren en terreno de blanco y negro aquí, es decir, que aborrezcan de todo punto a los animales y cualquier trato con los mismos, o bien, que les profesen un profundo amor incondicional. La inconsistencia, la paradoja y las contradicciones son moneda corriente de las que casi nadie se libra. Casi todo el mundo come carne o consume productos de origen animal, incluidos la mayoría de los autoproclamados vegetarianos, todos los que llevamos una dieta omnívora somos cómplices, lo queramos ver o no, del sufrimiento y el maltrato a los animales, por mucho que tengamos una mascota en casa a la que mimamos y adoramos. Es un hecho irrebatible, la variedad de comportamientos humanos en relación con los animales es sencillamente asombrosa, y la antrozoología, parcela de la psicología en la que el Sr. Herzog es un especialista, nos va a poner de manifiesto una y otra vez el variado ramillete de sentimientos y comportamientos dispares, más diverso de lo que imaginamos, en relación con el trato dispensado a los animales.

Lo que uno aprende de la lectura de este ensayo es que no existe lógica alguna, la defensa tanto de posturas a favor del trato humano y el vegetarianismo como de un trato basado en el puro utilitarismo exento de sentimientos no se basa en la razón, aunque existan poderosas razones para defender la dieta vegetariana desde el punto de vista ético, sanitario y ecológico, sino en el mundo de los sentimientos. Es ahí, en el irracional mundo de las pulsiones y las pasiones, camuflado tantas veces por tradiciones y alimentado por intereses económicos, donde habría que encontrar la raíz... y aun así una y otra vez nos encontraremos con situaciones contradictorias y caprichosas. Como muestra un botón, el granjero vecino del autor que gustaba de salir de caza, y para ello se hacía acompañar de un par de perros de raza que tenía en casa amarrados con cadenas bajo los árboles... mientras que tenía otro perro suelto por casa a modo de mascota. Cualquiera que haya tenido gato como mascota seguramente le habrá alimentado directamente de la mesa ante los maullidos caprichosos del minino... dándole trocitos de carne de cerdo o ternera cortados directamente del plato, o sea, como bien titula un capítulo del libro "El gato en casa y la ternera en el plato". La ambivalencia y la esquizofrenia moral en relación con el trato con los animales no es la excepción sino la norma, en relación con estos tenemos un comportamiento, como ese falsamente atribuido a los avestruces, de esconder la cabeza en la arena y "si no lo veo o pienso en ello simplemente no existe"... y esa es la realidad.

La antrozoología no trata pues sobre los animales, aunque algo aprenderemos sobre los mismos en este ensayo el punto de mira se sitúa siempre en el comportamiento humano y su diversidad, seguramente, aparte de la diversidad del comportamiento sexual, hay pocos temas donde se ponga tanto de manifiesto la inmensa riqueza de la experiencia humana y lo complejo de nuestra psicología. Seremos testigos de la "humanización" de los animales, del hecho sorprendente de nuestra tenencia de mascotas, propia en exclusiva de los seres humanos, de la relación con el denominado "mejor amigo del hombre", el perro, o las diferencias, si es que las hay, en el trato a los animales que dispensan hombres y mujeres. 

El libro se mete de lleno en temas éticos en el capítulo dedicado al fenómeno de las peleas de gallos, ilegales pero permitidas hasta cierto punto, un fenómeno existente en la zona del país donde vive el autor del libro y que le ha permitido estudiarlo a fondo. Veremos que sus conclusiones no son precisamente de condena total, ni mucho menos... y es que aquí nos encontramos con el típico terreno donde no hay blanco o negro sino muchos matices de gris. Tiene razón el autor cuando ,aunque no excusa ni defiende esta práctica asquerosa y cruel, señala la brutal hipocresía de condenar las peleas de gallos mientras uno se zampa unos nugetts de pollo... el sufrimiento ocasionado por la cría industrial es un millón de veces peor que el de una pelea a muerte entre dos gallos armados con cuchillas de acero en los espolones, unos quedan como simples delincuentes y otros como "ciudadanos normales" aunque sean, seamos, cómplices de un sufrimiento infinitamente peor.



La relación entre las personas y la carne, una mezcla de atracción y repulsión, será protagonista de otro capítulo que sirve de preámbulo a otro tema en el que el autor es un especialista, el uso de animales para experimentación en laboratorios. Aquí de nuevo tal y como ocurrió con el tema de las peleas de gallos habla desde su experiencia de campo, y se centrará principalmente en su experiencia con la experimentación de ratones... apuntando el hecho sorprendente de que la legislación americana no los considere siquiera "animales" y los tenga por lo tanto legalmente desprotegidos. No solo la diferencia en el trato a los animales sino también cómo discriminamos a unos en detrimento de otros y las supuestas justificaciones morales son otro de los puntos fuertes del libro. Aquí no se hace una especie de "tabla rasa" tal y como hace el amigo Mathieu Ricard en su libro, de evidente inspiración budista que mete en el mismo saco a todos los "seres sensibles", sino que se ahonda no solamente en la paradoja del trato que damos a los animales y también las diferencias de categorías que establecemos, de forma arbitraria en general, entre los mismos. La diferencia de "status", incluso desde el punto de vista legal, entre el ratón de laboratorio que permanece en su jaula, aquel que es útil para un experimento, el que resulta prescindible y aquel que se escapa y corretea suelto por el almacén donde están sus hermanos enjaulados lo evidencia de una forma sorprendente.

La conclusión del libro es la que antes apuntaba, no existe una lógica sólida en el trato dispensado a los animales y la diversidad en el trato que se les otorga habla mucho más de las diferentes mentalidades humanas que de diferencias reales entre los animales. Desde el dueño de gallos de pelea y el cazador, hasta el activista que se deja la piel en defensa del hábitat de la tortuga marina, desde el sádico maltratador de animales hasta la persona aquejada de una especie de síndrome de Diógenes que acumula mascotas en su casa. El autor por ejemplo se confiesa consumidor de carne, aunque no especialmente apasionado con la misma, y dueño de una simpática gatita que tiene como mascota y que como bien dice, le recuerda a diario porqué compartimos nuestra vida con animales.


Para terminar un enlace al blog de Luis Tovar "Filosofía Vegana" donde se hace un muy buen análisis y un extenso comentario del libro reseñado aquí, señalando oportunamente sus puntos fuertes y sus carencias. Un tema sin duda muy interesante.



Lo mejor: Un libro realmente ameno y agradable de leer, uno de esos ensayos típicos de autor anglosajón donde se conjuga la teoría con los casos anecdóticos y que pueden ser leídos como si literatura de evasión se tratara... Hal Herzog no pretende moralizar ni intenta convencer a nadie, es un autor muy alejado tanto de justificar a la ligera los comportamientos humanos que dañan a los animales, como de alinearse en el activismo así como así. Su intención es tan solo señalar que el tema, su especialidad, es más variado y sorprendente de lo que a priori puede parecer. Será inevitable que la mayoría de los lectores se vean retratados en más de una ocasión, ya que es un libro que será raro que interese a alguien a quien no gusten los animales. Interesante y sincero, incita a pensar, es por ello que lo considero muy recomendable.

Lo peor: El libro muestra la gran diversidad de comportamientos humanos relacionados con los animales, inclusive en actividades como la afición por mascotas, donde no parecen existir dilemas éticos... como por ejemplo la afición por los perros de raza, pero se mantiene siempre, o lo intenta, en una deliberada ambigüedad moral, ni es un manifiesto pro animal, ni tampoco una defensa de la actual situación. No muestra conclusión alguna ni trata de conmover al lector, simplemente le pide que considere que el tema es más complejo y variado de lo que parece, y que no todo es blanco o negro... personalmente me gusta esa actitud, aunque me hubiera gustado que se "mojase" más con el tema. No creo que sea un libro que guste demasiado a los activistas pro-derechos de los animales. Al final tengo la sensación de que le falta algo, de que el autor se queda un poco a medias.

jueves, 12 de octubre de 2017

Fiasco

"Por la misma razón de que aquí nada tenía una finalidad -nunca para nadie- y de que aquí no entraba en juego la guillotina de la evolución, amputando de cada genotipo todo lo que no contribuyese a la supervivencia, la naturaleza, no constreñida por la vida que daba ni por la muerte que infligía, podía lograr la liberación, desplegando una prodigalidad característica de ella, un ilimitado despilfarro, una magnificencia inútil, un eterno poder de creación sin objetivo, sin necesidad, sin sentido. Esta verdad, al penetrar gradualmente en el observador, era más inquietante que la impresión de que tenía ante sí una imitación cósmica de la muerte, o de que éstos eran realmente los restos mortales de seres desconocidos que se hallaban bajo el tormentoso horizonte. Así que tenía que invertir su forma natural de pensar, que únicamente era capaz de ir en una dirección: estas formas eran parecidas a huesos, costillas, cráneos y colmillos no porque una vez hubiesen estado al servicio de la vida -nunca lo habían estado-, sino sólo porque los esqueletos de los vertebrados terrestres y su pelo, y el caparazón quitinoso de los insectos, y las conchas de los moluscos, tenían todos la misma arquitectura, la misma simetría y gracia, ya que la naturaleza también podía producir todo esto donde nunca había existido, no existiría, la vida y la finalidad de la vida"



Ficha: "Fiasco", Stanislaw Lem, Alianza Editorial, 460 páginas, ISBN: 84 206 5893 6


Publicada en 1.987, esta fue la última novela de ciencia ficción de Stanislaw Lem, el autor polaco aunque vivió diecinueve años más nunca volvió al terreno de la narrativa de ciencia ficción, género que le encumbró como uno de los mejores escritores del siglo XX, porque fue este género, o subgénero literario, el que le dio justa fama... aunque también escribió ensayos y numerosos artículos.

No se cual será la opinión de otros fans de la ciencia ficción... pero para mí en este terreno Lem es el escritor perfecto, un genio y un dios realmente insuperable, y esta es según algunos su más acabada obra, aquella que condensa todo cuanto el autor había escrito y reflexionado durante muchos años. No me extraña que tras la escritura y publicación de esta obra Lem lo dejase ahí, probablemente sabía que había escrito algo realmente insuperable. No es extraño que la obra fuese propuesta como candidata al Premio Arthur C. Clarke, aunque no podía optar realmente al mismo ya que distaba mucho de ser una ópera prima, de hecho era justo todo lo contrario. Tras su lectura mi más sincera opinión es que no merecía ser insultada con tan modesto premio, por cierto que la ganadora de 1.987 fue una obra "El cuento de la criada" que ha servido de base a una exitosa y reciente serie de televisión.

¿Le quedaba algo nuevo por contar al Sr. Lem en 1.986?, seguramente no, "Fiasco" es una novela que impresiona, una novela que machaca al lector de forma sistemática, pero que no constituye ninguna sorpresa para un aficionado a la obra de Lem. En ella confluyen todas las obsesiones, opiniones e ideas filosóficas de Lem sobre el ser humano y su papel en el universo. Es, tal y como su título expresa, una crónica de un fracaso, una expresión de las habituales ideas pesimistas sobre la naturaleza humana... y una crítica feroz, otra más, de la ciencia y sus limitaciones. Un tema frecuente en Stanislaw Lem, erudito en temas científicos pero por encima de todo un humanista y un hombre de letras, filósofo y un excepcional escritor, el más grande que ha dado la ciencia ficción y que seguramente nunca dará.

Esto es evidentemente una opinión personal mía, pero es que no hay color, hace muchos años que leí la saga de la Fundación del afamado Isaac Asimov, sus novelas de robots e incluso aquella excelente novela titulada "Los propios dioses", bien, solamente esta novela supera todo cuanto escribió el Sr. Asimov en toda su carrera, llena de buenas obras pero también de una ingente cantidad de basura. Y lo dicho vale también para buena parte de los más afamados escritores de ciencia ficción, ni Larry Niven, ni Arthur C. Clarke, ni Kim Stanley Robinson... y si, es verdad que todos ellos han escrito muy buenas historias del género, y seguramente han vendido y venderán más que el autor polaco, no solamente por su calidad sino también por su accesibilidad. Leyendo "Fiasco" he recordado algunas buenas novelas leídas hace años y me decía una y otra vez "esto supera todo, pero qué difícil es seguirle a veces el ritmo a este hombre". Y es que Stanislaw Lem es un escritor de otro nivel, y precisamente por ello exigía a sus lectores un esfuerzo que habitualmente está ausente con la mayoría de los autores de la ciencia Ficción. Si en "Solaris" teníamos abundantes reflexiones filosóficas sobre el ser humano, la ciencia y las posibilidades de comprender el universo, en este caso el tema principal va a seguir siendo este... la posibilidad de contactar y sobre todo "comprender" a otra raza inteligente.



El argumento es aparentemente simple, un astronauta sufre un accidente en la superficie de la luna de Saturno Titán durante una misión de rescate para la que se ha presentado voluntario y en la que en principio se ve envuelto de forma completamente al azar. En el aparato que maneja, una especie de robot gigante destinado a trabajos a lo bestia en superficies planetarias de atmósfera irrespirable, existe un dispositivo de seguridad que se activa en el caso de un accidente grave y que congela y encapsula al piloto de forma casi instantánea con la finalidad de otorgarle la posibilidad de ser revivido años después si se recupera su cuerpo y la tecnología lo permite, una especie de criogenizador de emergencia para no terminar de darle por muerto. Muchos años tras el accidente, con una raza humana en expansión que vive una escalada tecnológica acelerada tiene la suerte de ser rescatado, al igual que otros pilotos de ingenios mecánicos que sucumbieron a la misma misión de rescate. Hay un "problemilla" y es que sus rescatadores del futuro no conocen su identidad, él tampoco la recuerda, y para más emoción han tenido que elegir entre los dos accidentados "revivibles" ... de modo que no sabemos durante la historia si nos encontramos con Parvis, el protagonista inicial, o bien, con el piloto Pirx, personaje habitual de las novelas de Lem y toda una leyenda viva para los astronautas de su época... el tema de la identidad cobrará protagonismo al comienzo de la historia para poco a poco desaparecer de la trama, y es que realmente llega a importar bien poco al final cuando el superviviente, llamado provisionalmente "Mark Temple", tenga que enfrentarse a los hechos que se relatan, nada más y nada menos que el encuentro por vez primera en la historia humana con otra raza inteligente situada a muchos años luz de la Tierra.

Por un azar del destino, otro más, el piloto accidentado es revivido no en Titán, ni siquiera en la Tierra, sino en una nave interestelar, el Eurídice, que marcha rumbo al lugar de donde proceden unas señales inequívocamente producto de una raza inteligente. A pesar de contar con una velocidad solo ligeramente inferior a la de la luz, la nave tendrá que usar una especie de agujero de gusano, un colapsar, para tomar un atajo al sistema solar objetivo de su viaje... Lem no nos va a ahorrar descripciones técnicas, que como en su caso nunca sabemos si son producto de su erudición científica, de su conocimiento de las teorías más especulativas o descabelladas de la ciencia de su tiempo, o fruto de su imaginación desbordante... da lo mismo porque en el caso de este hombre nos vamos a encontrar con una avalancha de términos técnicos inventados y con curiosos nombres que suenan fascinantes, una vez que uno entra en el juego claro. La tripulación, la misión, los detalles técnicos, la problemática de la identidad del piloto revivido... y una vez alcanzado el destino habrá mucho, mucho más.



No quiero seguir contando nada más del argumento para no chafarle a nadie la novela, solo comentar que en la misma la capacidad imaginativa y a la vez reflexiva del Sr. Lem alcanza cotas impresionantes, de hecho llega a fatigar al lector en ocasiones con un despliegue erudito, intelectual e imaginativo que sorprenden a cada vuelta de página. La psicología humana, la inteligencia artificial, el efecto del confinamiento en largos periodos de tiempo, la política y las estrategias tanto de navegación como de combate y guerra a gran escala, la intriga y las diferentes hipótesis que formulan los tripulantes de la nave sobre lo que se van encontrando poco a poco en este singular sistema, la descripción de la civilización de los "quintanos" y su tecnología. Esta es sin duda una de las razas alienígenas más fascinantes y misteriosas salidas de la pluma de Lem. Todo estos son elementos que difícilmente van a dejar a ningún lector indiferente. Estamos ante un escritor en estado de gracia, pletórico de facultades a los 65 años de edad con que contaba por entonces, entregado a proporcionar a sus lectores todo un "banquete" de lo mejor de sí mismo. De hecho es fácil terminar con un buen "empacho" ;-).

No quiero concluir este comentario sin hacer referencia a la excelente página que sobre Stanislaw Lem existe en la red:  https://spanish.lem.pl/ y por supuesto tanto a la biografía del mismo como a esa maravillosa reseña de esta novela, infinitamente mejor que la mía ;-), disponibles en la Wikipedia.


Lo mejor: Probablemente la mejor, más madura y acabada obra de un genial escritor, para mí el más grande que ha dado el género de la ciencia ficción con gran diferencia... sobran pues los comentarios y recomendaciones sobre "Fiasco", si te interesa el género es de esas novelas que hay que leer de forma obligatoria... o al menos intentarlo. Solamente el primero de sus capítulos "El Bosque de Birnam" justifica ya la adquisición y la lectura de la novela... vamos que habría que leerlo de rodillas en señal de respeto :-). De verdad, este escritor jugaba en otra liga.

Lo peor: Lo que para mí ha sido un relato absorbente, hipnótico, impresionante, cargado de profundas reflexiones sin estar por ello exento de ironía y un marcado pesimismo, puede ser verdaderamente plomífero para muchos lectores. Hay momentos en los que da la impresión de que al bueno de Stanislaw se le iba un poco la pinza y nos obsequiaba con un auténtico bombardeo de ideas, de un "más difícil todavía" y daba ejemplos de un virtuosismo narrativo, una riqueza de pensamientos, una demostración de imaginación, un esfuerzo continuado para sorprender y no hollar senderos ya trillados que pueden simplemente apabullar. ¿Ingenio o simple masturbación mental?, que cada cual elija pero lo cierto es que en el plano intelectual y filosófico será difícil sentirse decepcionados. Aunque desde luego la conclusión de la novela, que el ser humano por muy avanzado que esté tecnológicamente nunca va a dejar de ser un inepto y un "animal de bellota" completamente despreciable, dista mucho de ese tono optimista tan frecuente en el sobrevalorado mundo de la ciencia ficción anglosajona y seguramente no habrá gustado a muchos lectores habituales del género. La explicación de porqué este autor consideraba una bazofia a series de ciencia ficción como Star Trek está perfectamente explicada en este y otros libros del genial polaco. No, Lem no se dejaba embaucar por los logros de la ciencia ni por la tecnología, y que conste que era un gran conocedor del terreno que pisaba, y su visión deja poco lugar para el optimismo.