jueves, 17 de agosto de 2017

Pragmatismo


"Ahora bien, podemos representar el mundo de los hechos sensibles por el agua, y el aire que la cubre por el mundo de las ideas abstractas. Ambos mundos son, sin duda, reales e interactúan mutuamente, pero su interacción solo tiene lugar en sus bordes, y el lugar de todo cuanto vive y nos ocurre, por cuanto atañe a la experiencia, es el agua. Somos como peces que nadan en el mar de la sensación, limitados por el elemento superior, pero incapaces de respirarlo o de penetrar en él. Sin embargo, obtenemos de él nuestro oxígeno, entramos en él continuamente, ahora por este lado, ahora por ese otro, y siempre que lo tocamos regresamos hacia lo profundo del agua con renovada energía y determinación. Las ideas abstractas en las que consiste el aire, son indispensables para la vida, pero, por decirlo así, son irrespirables por sí mismas, y son activas solo en su función redirectora."


Ficha: "Pragmatismo. Un nuevo nombre para algunos antiguos modos de pensar", William James, editorial Biblioteca Nueva, 234 páginas, ISBN: 978 84 16170 50 0

Me encontré con este filósofo en el ensayo de Juan Arnau "La invención de la libertad", el mismo estaba centrado en la obra de tres pensadores, muy diferentes entre sí, pero con el denominador común de haber intentado rebatir en sus obras la noción de que existe una realidad física observable independiente de la conciencia humana, Bergson y Whitehead, eran los otros dos compañeros de viaje de William James en este ensayo y que a pesar de encontrarle algunos "peros", como a casi todo, sigo recomendando, y que es una buena muestra del excelente trabajo de J. Arnau como ensayista.

Aquel fue mi primer punto de entrada en la figura y pensamiento del Sr. James, el siguiente fue el tomo dedicado al filósofo americano en la colección "Aprender a pensar" de RBA, una visión amplia y completa de la vida y obra del filósofo que sirve a la perfección como introducción en su pensamiento. En el comentario a ese pequeño ensayo hacía mención a mi lectura de su obra "Pragmatismo", la más popular de su producción. La verdad es que fue una lectura apresurada y parcial de la edición que Alianza Editorial publicó en el año 2.000, que circulaba por la red, y que hasta hace muy poco era la única que se disponía en castellano. Afortunadamente la situación ha cambiado y la editorial Biblioteca Nueva se ha animado a realizar este año una nueva edición, con una traducción actualizada incluida y un breve, aunque interesante, prólogo de Juan Carlos Mougan Rivero, profesor de Filosofía Moral en la Universidad de Cádiz. Esto me ha permitido volver a releer los textos del pensador americano de una forma más completa y concienzuda.


Aquí tenemos las ocho conferencias transcritas en su integridad y dadas en Boston y repetidas con alguna modificación en la Universidad de Columbia durante 1.906. Las mismas constituyen el texto de este libro y ese origen marca de principio a fin el estilo del ensayo, vemos a un William James pletórico, en plena madurez creativa, dirigirse a un público lego en temas filosóficos, aunque evidentemente interesado en cuanto el entonces prestigioso filósofo tuviese que expresar sobre el tema principal de las mismas, la corriente filosófica, también defendida por Dewey y Schiller, denominada "pragmatismo", una forma de enfocar los problemas filosóficos buscando un sentido práctico y que más que tratar de alcanzar por sí misma la solución a algunas cuestiones se centraba en eliminar del debate a los postulados que condujesen a callejones sin salida y resultasen estériles o inútiles.  Las conferencias tuvieron un resultado de doble filo... por un lado sirvieron para popularizar esta peculiar visión filosófica del pragmatismo e incrementaron la popularidad de James,  en algunas conferencias llegó a sumar más de mil espectadores, pero por otro lado le acarrearon la crítica y la oposición del mundo académico, incluso de algún otro colega que en un principio le había apoyado. Tanto fue así, que como bien subraya Juan Carlos Mougán, William James no volvió a dar más conferencias en los pocos años restantes que le quedaron de vida, falleció en 1.910, a pesar de su éxito.

El clima filosófico imperante en la época planeará durante todo el libro, el debate entre materialistas y racionalistas, también denominados "rudos" y "delicados", no sin ironía, por James, será puesto en varias ocasiones como ejemplo de cómo el método pragmático puede arrojar alguna luz sobre el tema de la preeminencia de la visión pluralista y materialista por un lado, y de la visión monista o racional-espiritual por otra. Este antagonismo entre dos formas opuestas de ver el mundo, una defendida por el materialismo científico, muy en boga en aquel momento, y las visiones más racionalistas que pretendían captar la esencia espiritual del mundo, habitualmente desde un punto religioso pero también filosófico, servirán perfectamente a James para ejemplificar el enfoque del pragmatismo para la "resolución" de conflictos... dudo mucho que ningún filósofo adscrito a la visión racionalista, o alguno de corte materialista le llegase a hacer caso y darle la razón.

Otro tema que veremos aparecer es el de la redefinición del término "verdad" ... este será un tema que aparecerá en filosofía a lo largo del siglo XX y que será clave en la llamada filosofía "posmoderna", pero que en el momento en que James planteaba el tema era toda una novedad, esa relación entre los términos verdad y utilidad será la piedra angular del pragmatismo, y seguramente también su mayor debilidad. Me recuerda a la crítica que Schopenhauer hizo en su peculiar narración de la historia de la filosofía cuando llega a Spinoza y le critica por haber usado el término "Dios" como sinónimo de naturaleza, estoy de acuerdo con el filósofo alemán que fue una elección desafortunada que lastró su filosofía, y por el simple hecho de haber tenido que hacer tantas aclaraciones y dar tantas explicaciones. Lo mismo le pasó a James con la elección de la palabra "verdad", totem sagrado en filosofía y la ciencia, para a continuación intentar explicar una y otra vez el porqué puede extenderse el significado de la misma a "útil"... él mismo proporcionó a sus adversarios académicos un blanco extremadamente fácil. Habrá incluso una conferencia dedicada exclusivamente a la nueva redefinición de la palabra "verdad" por parte del pragmatismo, verdad como algo que se construye poco a poco, como algo completamente distinto a una entidad inmaterial que permanece oculta e inmutable hasta que se la descubre, como un diamante oculto en una veta de mineral en una mina, y como algo que una vez hallado no invalida ni convierte en mentira lo antes tenido por verdadero. Era naturalmente, y más en aquella época tan conservadora, con posiciones extremas tanto por parte de la ciencia materialista como por parte de la filosofía embebida de espiritualidad y metafísica a la antigua algo verdaderamente herético.



Ramón José del Castillo, autor del prólogo y la traducción de la edición de Alianza Editorial, recoge la impresión que en su momento comentó Bertrand Rusell de que "leer Pragmatismo era como meterse en una bañera que se va calentando de forma tan imperceptible que uno no sabe cuando empezar a gritar", no se si en verdad Rusell dijo aquellas palabras, pero tengo por lo que a mí respecta tengo que darle la razón, las conferencias comienzan de una forma vigorosa, directa y simple, y poco a poco el nivel se va elevando, el nivel de la especulación, de las libertades que se toma el Sr. James, de la presencia de sus opiniones personales y el tema omnipresente de la espiritualidad... hay momentos brillantes, que a uno se le quedan grabados, como esa inicial comparación entre temperamento y pensamiento filosófico, o esa bonita metáfora que recojo en el comienzo de este post, o la brillante e interesante disertación sobre la naturaleza de la verdad, o sobre la imposibilidad de desligar la filosofía, la ciencia o cualquier rama del pensamiento de la psicología humana y la insensatez de pretender una objetividad imposible. Hay ideas que brillan con luz propia, pero también una muestra tras otra de las limitaciones del Sr. James, de su ingenuidad, de su mentalidad típicamente norteamericana de lo práctico... por no hablar de su papanatismo religioso a veces, y eso que su crítica de la visión religiosa oriental del Vedanta, que pudo obtener de primera mano gracias a las conferencias que Vivekananda dio en los Estados Unidos, me han parecido de lo más interesantes. En mi opinión su interés por las religiones en general, por mucho que fuese un tema que se presta a la utilización "pragmática", lastraron un poco su pensamiento... y hacen un poco pesados alguno de los momentos de estas conferencias.

Se habla del éxito de asistencia de público, pero me pregunto cuantos de los presentes le entendieron bien, cuantos no abandonarían alguna de sus conferencias a la mitad, cuantos bostezos conseguiría arrancar... y eso que los textos de las conferencias muestran la maestría discursiva de James, están llenos de interrogaciones retóricas, las alusiones al público, los ejemplos, las metáforas... un estilo directo, exento prácticamente de vocabulario técnico, destinado a encandilar y meterse a la audiencia en el bolsillo, pero era un tema difícil, y él lo sabía perfectamente, alguna alusión hay al respecto en la transcripción de estas conferencias, pero la sensación es que en ocasiones los temas tratados se le iban de las manos, se dejaba llevar por el entusiasmo y olvidaba a la audiencia que tenia delante. Nunca he asistido a una conferencia de filosofía, pero no me imagino a ningún filósofo profesional en el papel del Sr. James en 1.906 planteando a su público un nivel de exigencia semejante... que ya en ocasiones cuesta seguir por escrito, no digamos ya en "directo". Además de la intención divulgadora existía un toque añadido de morbo y exhibicionismo sin duda, una pena que la filosofía como espectáculo de masas, al menos en el espíritu de estos tiempos, tenga menos futuro que una bandeja de dulces a la puerta de un colegio.


Lo mejor: James vivió en una época de transición entre el siglo XIX y el XX, la mentalidad que imperaba en ese momento, su clima filosófico, todavía anclado en fórmulas desgastadas del pasado pero anhelante de nuevos tiempos; arraigada y anquilosada pero a la vez optimista respecto al futuro, ese espíritu de los tiempos queda reflejado muy bien en estas conferencias. Para el lector interesado en esta corriente filosófica, o simplemente en la filosofía americana de los últimos cien años para acá es una lectura simplemente imprescindible. 

El espíritu de James al intentar reconciliar posturas aparentemente opuestas y completamente irreconciliables en pos de un futuro mejor para todos, su profundo sentido del humanismo, su aguda psicología y su imaginación le convierten en un filósofo francamente peculiar y recomendable, dejo para el futuro la posible lectura de "Las variedades de la experiencia religiosa", posiblemente su mejor libro. 

Nuestra época también sufre un momento parecido, aunque desde luego no veamos el futuro con el optimismo que se podía ver a comienzos del siglo XX. Sí que en cambio vivimos inmersos en guerras culturales donde la opinión se fragmenta, nadie parece respetar o escuchar a nadie, la consigna parece ser "al enemigo ni agua" y son pocas las voces sensatas que se elevan por encima del griterío general... William James y su forma de enfocar la filosofía y los problemas humanos tendría mucho, muchísimo que decir al respecto. Es por eso que a pesar de las objeciones que se puedan plantear a su concepción ampliada de la verdad no estaría de más volverla a retomar, o al menos recuperar su espíritu reconciliador, personalmente estoy completamente de acuerdo con él.

Lo peor: Ha corrido demasiada agua desde que James pronunció estas conferencias, el mundo es diferente, las inquietudes filosóficas aunque en parte puedan coincidir son en general demasiado distintas, esa dicotomía por ejemplo entre monismo-pluralismo ha quedado barrida, como otras muchas, por el desarrollo de la ciencia... algo que el pobre W. James no podía prever, mundo múltiple si, pero con un inicio simple en el tiempo como algo admitido por la gran mayoría, por no hablar de la infiltración de la ciencia en campos reservados a las humanidades, no hay ya filosofía mínimamente seria sin una puesta al día en temas científicos, la paulatina desaparición de la filosofía académica, en buena parte de forma merecida en mi opinión, o el triunfo práctico e ideológico de la visión materialista del mundo en general, aunque pervivan todavía muchas formas dogmáticas religiosas encerradas en sí mismas, y otras formas nuevas bajo las que se disfraza la visión espiritual de siempre. Estas conferencias de James podrán "oler a naftalina" para muchos lectores, definitivamente no han aguantado demasiado bien el paso del tiempo, se mire como se mire, es como mirar un daguerrotipo que nos muestra un mundo que a pesar de las semejanzas con nuestra época ya no existe. Aunque estamos ante conferencias destinadas al gran público no especialista no resultan en determinadas ocasiones fáciles de leer, y los razonamientos de W. James pueden en ocasiones resultar un tanto enrevesados... aunque eso no echará para atrás por supuesto al lector habitual de filosofía, todo lo contrario ;-).


sábado, 12 de agosto de 2017

La digestión es la cuestión


"A veces me asusta que los científicos discutan a puerta cerrada sobre conocimientos importantes, sin que se informe a la opinión pública. A menudo la precaución científica es mejor que una afirmación precipitada, pero el miedo también puede destruir importantes oportunidades. Actualmente, se da por sentado en el mundo científico que las personas con determinados problemas digestivos a menudo presentan trastornos nerviosos en el intestino. Su intestino envía entonces señales a una zona del cerebro que procesa sentimientos desagradables, aunque esas personas no hayan hecho nada malo. Los afectados sienten malestar y no saben por qué. Resulta muy contraproducente cuando su médico los trata como casos psicológicos irracionales, y ese es solo uno de los ejemplos de por qué algunos conocimientos científicos deberían divulgarse con mayor celeridad".



Ficha:  "La digestión es la cuestión", Giulia Enders, Ediciones Urano, 302 páginas, ISBN: 978 84 7953 897 2

Hace ya dos años que se publicó este curioso ensayo de una autora completamente desconocida, la alemana Giulia Enders, licenciada en biología médica por la Facultad de Microbiología de Frankfurt, durante sus estudios e investigaciones de doctorado se encontró con una buena cantidad de material que juzgó lo suficientemente interesante como para probar suerte en el mercado editorial, y como reza un antiguo dicho romano "audentes fortuna iuvat", la fortuna sonríe a los audaces, porque desde luego hay que ser audaz para escribir un libro de divulgación, siendo un "don nadie" y encima hacerlo sobre el que es en palabras de la autora "el órgano más infravalorado del cuerpo humano", su excelencia el intestino.

Dos millones de copias vendidas solamente en Alemania, más varias traducciones al inglés, francés, italiano y castellano (de momento) avalan el éxito conseguido, es uno de esos ensayos dirigidos al gran público no especializado, escrito de principio a fin en un estilo ameno y coloquial donde el autor no deja de ponerse en la piel de un lector medio de ensayos de divulgación, nada que ver con un entorno académico o con una obra para especialistas... naturalmente ahí radica la principal virtud de esta obra, y por supuesto la clave de su éxito, el saber cómo interesar al lector y hacerlo encima con un tema tan aparentemente trivial, incluso desagradable, como una descripción detallada de las funciones de nuestro aparato digestivo.

Como muy bien expresa al comienzo la autora, de forma muy esquemática el cuerpo humano está atravesado a lo largo por tres conductos, uno dedicado a la circulación de la sangre con un centro en el corazón, otro dedicado a transmitir los impulsos nerviosos, con su centro de mayor densidad en el cerebro, y otro dedicado al proceso de la digestión... cuya parte principal la tenemos en el intestino, es a ese conducto que comienza en la boca y termina en el ano al que se dedica al libro. Parece un tema simple pero como veremos a lo largo de toda la obra las implicaciones de lo que ahí ocurre son literalmente interminables.




Así pues tenemos un ensayo de divulgación centrado en el aparato digestivo y especialmente en ese órgano tan menospreciado como el intestino, cuando hablamos de órganos del cuerpo enseguida aparecen en nuestra memoria los "reyes" de la fisiología, el cerebro como órgano más complejo y fascinante, con gran diferencia, y posteriormente quizás el corazón, los pulmones, el hígado o los riñones... el estómago y especialmente el intestino nos vienen a la cabeza mucho después, no parecen gran cosa, un saco lleno de ácidos dedicado a descomponer los alimentos y un largo tubo sonrosado de varios metros de longitud dedicado a asimilar la "papilla" producida por el estómago y las secreciones de diferentes glándulas. Ahora bien, si nos dicen que el intestino posee un juego de neuronas propio con la suficiente envergadura como para reconstruir el cerebro de un gato, hay más células nerviosas controlando el sistema digestivo que en la misma médula espinal, que posee una conexión muy importante con el cerebro, y que es capaz de influenciar a este de forma notable, y recibir también influencia del complejo órgano... la cosa quizás cambien un poco. Estamos sin duda en la época dorada de la neurología, nunca había tantos libros hablando sobre el cerebro ni se estaban desvelando tantas sorpresas del órgano craneal... y sin embargo tras leer este libro de la joven autora alemana me pregunto si tantos estudios de neurología no estarán errados o incompletos desde su mismo punto de partida al limitarse a la "materia gris" y obviar, o menospreciar, la enorme influencia que el mismo puede recibir a través del resto del cuerpo, y no me refiero solamente a la información que este recibe a través de los órganos de los sentidos... sino sobre todo a través de la batería de sustancias químicas que recibe a través del intestino. En ese humilde órgano por ejemplo se produce el 95% de la serotonina, y el 50% de la dopamina que genera el cuerpo humano, neurotransmisores fundamentales y vitales para el funcionamiento de todo el sistema nervioso... está más que probada la interacción entre ambos órganos y cuanto más se estudia el tema más sorpresas se descubren. Es un tema relativamente nuevo, emocionante y extremadamente complejo.



La propia Giulia reconoce que su interés por la medicina y especialmente por una nueva especialidad que trata de estudiar y esclarecer los vínculos entre cerebro e intestino, le llegó a través de una enfermedad cutanea que padeció en su juventud y que finalmente fue curada simplemente cambiando la alimentación, el enfoque parcial de estudiar la enfermedad en la misma piel terminó en fracaso, fue ella misma experimentando (de forma un tanto imprudente), quitándose productos lácteos o gluten de la dieta por ejemplo, como consiguió que la enfermedad remitiera... es decir vinculando la alimentación con la manifestación de la misma, actuando como una enferma del tracto digestivo, y no como una enferma de una afección cutánea. 

La inclusión de este ensayo en el catálogo de una editorial donde tienen cabida libros de autoayuda, medicinas alternativas y ensayos "heterodoxos" no es casual, dudo mucho que este sea un libro que vayan a recomendar de forma oficial los centros de estudios de medicina... sin embargo su éxito, teniendo en cuenta el tema, tiene que tener un porqué. Para mí no hay duda, hay funciones del cuerpo que están ahí y aunque son absolutamente vitales no somos conscientes de ellas, sin embargo colaboramos de forma consciente con el cuerpo cada día para nutrirlo, sufrimos la digestión, a veces también tenemos patologías relacionadas con la misma, como los vómitos o las diarreas... por no hablar del estreñimiento, y creo que hay ha sobrada conciencia de que "somos lo que comemos", o como muy bien expresa nuestro cocinero televisivo Carlos Arguiñano "por la boca entra la salud y la enfermedad", un dicho muy cierto. 


El libro abarca todo el proceso completo de la digestión, desde la masticación a la defecación, sin embargo no presta la misma atención a todo el mismo. Este es un libro centrado fundamentalmente en las funciones del intestino y la flora intestinal. Los microbios de pululan en cantidades astronómicas por el tubo sonrosado y por la terminal gruesa del final van a ser los protagonistas de todo el ensayo de forma indiscutible. No obstante también se habla de la boca, la saliva, el esófago, el estómago, del proceso de la digestión, de los problemas que pueden surgir con la misma y las alergias, las intolerancias alimentarias... la celiaquía y la intolerancia a la lactosa y fructosa tendrán sus apartados específicos, así como un simpático apartado dedicado a las heces... si, la mierda, con perdón, tendrá su apartado de honor... unas páginas dedicadas en su honor bellamente diseñadas :-).


Aclaro que todo el libro está ilustrado por Jill Enders, hermana de la autora, con una buena colección de dibujos sencillos, de corte claramente naïf, pero muy simpáticos. Reproduzco algunos de los mismos en este comentario. Tras la primera parte centrada en la fisiología llega la segunda centrada en el sistema nervioso del aparato digestivo y los detalles de cómo se transporta la comida de principio a fin... algo que parece sencillo, seguramente porque es un sistema autónomo que no precisa de nuestra intervención salvo en su primer tramo, y que resulta enormemente complejo... nunca imaginé que ese viaje que nuestra comida recorre cada día hasta su transformación en excremento pudiera tener tantos detalles interesantes. 

Los fenómenos que interfieren en ese viaje, tales como el vómito, el estreñimiento, los eructos con reflujo de ácido y la mutua influencia entre intestino y cerebro en el trayecto... así como un apartado dedicado a la conciencia del cuerpo cierran este interesante capítulo.El tercero está centrado en el mundo de los microbios, Giulia se suma al carro de la nueva y moderna visión del cuerpo humano como un complejo ecosistema microbiano. Aprenderemos cosas sobre el sistema inmunitario y las bacterias del aparato digestivo y por supuesto... ese heterogéneo conjunto indispensable para la vida y que algunos médicos consideran un órgano aparte, la flora intestinal. La diferencia entre la flora intestinal de un niño y un adulto, su desarrollo, los genes de las bacterias, la influencia de las bacterias en la digestión y cómo pueden hacernos engordar, el famoso colesterol... etc.

El siguiente apartado, tras hablar largo y tendido anteriormente de las bacterias "normales" y beneficiosas se centra en las dañinas, se nos presentará a la conocida salmonela, a los helicobacter o bacterias estomacales presentes en toda la historia de la humanidad, los parásitos peligrosos como los toxoplasmas y su relación con los gatos... y los desagradables oxiuros, gusanos del intestino grueso responsables de los "picores anales nocturnos"  :-P. El libro termina con unos interesantes apartados centrados en la higiene, la naturaleza uso y abuso de los antibióticos y los prebióticos. En resumen estamos ante un libro muy completo, no exhaustivo por supuesto, pero muy asequible e interesante para un lector no entendido en estos temas, como un servidor.

Para otras lecturas sobre fisiología recomiendo algunos libros comentados aquí:


Lo mejor:  Un trabajo muy ameno, lleno de simpáticas ilustraciones, bien escrito, con un estilo coloquial y cercano al lector, no exento de gracia y de ironía, que demuestra de nuevo que es posible informar entreteniendo. Se lee con facilidad, aunque reconozco que en mi caso la parte final me ha costado un poco más, creo que la autora cuando entró en esa tercera parte dedicada a la flora intestinal se dejó llevar un poco por el entusiasmo. Por lo demás muy recomendable, todo un éxito de ventas para mí más que justificado. 

Lo peor:  Un libro como este que proporciona tantos conocimientos interesantes y posee tantos términos físicos, anatómicos, químicos y biológicos, hubiera necesitado de un buen índice temático al final, mucho mejor que esa lista de fuentes de libros que solamente pueden interesar al lector especializado y que en la práctica a la mayoría no nos sirven para nada.



martes, 8 de agosto de 2017

Trilogía del Mar Quebrado, Medio rey, Medio mundo, Media guerra



Ficha: Trilogía del Mar Quebrado, formada por "Medio Rey", "Medio Mundo", "Media guerra", editorial Penguin Random House - colección Debolsillo, 377, 444 y 443 páginas, ISBN: 978 84 663 4116 5, 978 84 663 4117 2 y 978 84 6634 118 9.

El verano del año pasado disfruté de lo lindo con el que fue mi escritor-revelación, el descubrimiento de Joe Abercrombie me proporcionó muchas horas del mejor placer al que un lector puede aspirar, páginas y páginas de lectura entusiasta a un ritmo trepidante. Desde "Los Héroes", que leí en junio, hasta el último tomo de la trilogía de "La Primera Ley"... cerca de las cinco mil páginas si sumamos también "La mejor venganza" y "Tierras rojas". 

Podía haber continuado con esta trilogía que comento hoy aquí, pero la verdad es que por un lado estaba ya un tanto saturado, y por otra parte el hecho de saber que esta pequeña trilogía estaba encuadrada en otro registro, más orientada al lector juvenil, me hicieron desistir un poco de la tarea. Decidí que más adelante, cuando saliera en edición de bolsillo y resultara más asequible me decidiría por su adquisición y lectura. Ese momento llegó hace poco cuando la vi editada el el formato que más me interesaba. Todo fue verla, adquirirla y leerla de un tirón.  Como sé que la espera de su próxima novela se va a hacer larga, he reservado esa colección de relatos enmarcados en el mundo descrito en "La Primera Ley" para una futura lectura, o hasta que salga en edición de bolsillo y cueste la mitad ;-)




Tras haber degustado el resto de su obra, una fantasía heroica sucia y violenta, claramente destinada al lector adulto aficionado al género, leer una obra de Abercrombie destinada al público juvenil me parecía algo tan raro como ver en el cine una comedia romántica para adolescentes firmada por un ex-director de cine porno. Afortunadamente la trilogía del Mar Quebrado es más "light" que sus obras anteriores... pero no tanto, estamos por un lado ante un Joe Abercrombie más comedido, capaz de aligerar una historia de muchos excesos, pero por otra parte sigue siendo el mismo en esencia... especialmente a partir de la segunda entrega, "Medio mundo" me pareció muy superior a la anterior "Medio rey", y también lo vemos retomar sus costumbres y habilidades de siempre, gusto por lo macabro, gusto por enmarranar y ensuciar a sus protagonistas, por hacerles pasar malos ratos en todos los aspectos, gusto por la violencia, el sarcasmo, la ironía... gusto por la crítica despiadada a la política y los sucios manejos del poder. 

Menos dosis de "gore", pero la misma habilidad de siempre para crear personajes interesantes, hacerles sufrir, hacerles evolucionar y aprender... aunque sea a base de palos y sangre. El relato está por ejemplo muchísimo más "aligerado" si lo comparamos con su primera trilogía, es una historia que fluye con rapidez, que no da respiro al lector y que consigue mantener el interés de este de la primera a la última página, vamos ideal para matar el rato en estas fechas veraniegas. Leer a Abercrombie es como ir al cine a ver una película de acción, de las de espada y aventuras... solo que mucho, muchísimo mejor.

Es por eso que estos tres libritos, esta trilogía que sin duda inundará los stands de los libros de bolsillo de librerías y aeropuertos, es más que recomendable, si se busca una lectura fácil, entretenida, con sus buenas dosis de morbo e intriga me parece la opción perfecta... encima se pueden recomendar sin reparos, uno sabe que tampoco está ofreciendo un dechado de mal gusto y un cúmulo de groserías y barbaridades, y que puede dar pie a que el lector pique el anzuelo y se anime a enfrentarse con otras de Abercrombie más "maduras", vamos con más sustancia, algo que recomiendo encarecidamente. 



En cuanto a la historia en sí, poco se puede decir sin destripar el argumento, solo comentaré aquí que la obra es un conjunto de tópicos habituales en el género, alguna sorpresa hay en algún que otro giro inesperado de la narración... no diré que todos los giros los vi venir porque mentiría ;-), pero lo cierto es que aunque ya sabemos cómo va a terminar desde el comienzo, buenos ganan malos pierden, no sabemos como, ni cuantos van a pagar con su vida. La primera parte nos ofrece de nuevo la historia de una vuelta a casa, la Odisea de Homero, la segunda parte una búsqueda ,la historia de Jasón y el Vellocino de Oro, y finalmente en la tercera tenemos la Iliada... una lucha que hay que ganar, aunque no sabemos como, ni el precio que habrá que pagar por la victoria. El personaje de Yarvi, el clérigo de la mano deforme, es el hilo conductor de los tres libros, y protagonista principal de la primera parte, pero más adelante veremos dos parejas que darán mucho juego, la belicosa Espina Bathu y el anti-guerrero Brand, que cederán su protagonismo en la tercera entrega al "bobo feroz" Raith y a la princesa Skara... aunque no faltarán los personajes interesantes en todo el relato. Estoy seguro que muchos de los lectores de obras anteriores de Abercrombie encontrarán algunas similitudes entre estos y otros personajes ya conocidos, al menos a mí me ha pasado. Comentar al final que si Abercrombie reconocía que los personajes de mujeres le costaban más trabajo y que el protagonista de su obra "La mejor venganza", la mercenaria Murzarro Murcatto, le había resultado el más difícil de todos cuantos había ideado creo que con esta pequeña trilogía se ha sacado definitivamente esa espina ;-).

¿Hay alguna otra nota positiva? ¿algo en lo que esta trilogía supere a trabajos anteriores?... indudablemente hay que decir que si. Los mapas, un detalle que los lectores de fantasía creo que agradecemos y que habían brillado por su ausencia en la obra anterior de Abercrombie, bueno si exceptuamos el cutre-mapa de "Tierras Rojas"... un detalle que Joe no ha descuidado en esta ocasión y que se agradece, sobre todo porque la historia en este caso lo necesita encarecidamente.





Lo mejor: A la trilogía le cuesta arrancar, "Medio rey" me pareció demasiado ligera, se le fue la mano a la hora de "podar", pero las dos siguientes continuaciones no me decepcionaron en lo más mínimo, aparece buena parte del Abercrombie de siempre, unos personajes fantásticos, unas descripciones de luchas como solamente el autor británico sabe describir, giros inesperados de la historia... no es una demostración plena de lo que este escritor sabe escribir y narrar, pero prefiero un Abercrombie "capado", buscando el éxito y la venta fácil, a otros esforzándose al 100%, espero que los ingresos procedentes de esta obra le proporcionen el dinero y la tranquilidad que necesita para enfrascarse en su nuevo proyecto, otra trilogía, esta vez "seria", sobre el universo descrito en la "Primera Ley" solo que en una época futura... hay elementos en este universo del Mar Quebrado que dan bastantes pistas de por donde podrían ir los tiros en próximas obras suyas. Estoy impaciente por comprobarlo.


Lo peor: Un Abercrombie a "medio gas" y de "medio pelo", se pinte como se pinte... y eso que me ha gustado esta serie del Mar Quebrado, la he devorado entera en menos de dos semanas... era justo el tipo de lectura que me apetecía en estos momentos, pero reconozco que comparada con el resto de su obra es que no hay color, aunque se agradece un poco más de luz, tampoco demasiada, y un poco menos de sangre y porquería. Una obra de la que no esperaba demasiado y que al final ha cumplido de sobra, solamente espero que quede como anécdota en su producción y pronto pueda ofrecernos algo más en su línea de siempre.