jueves, 17 de agosto de 2017

Pragmatismo


"Ahora bien, podemos representar el mundo de los hechos sensibles por el agua, y el aire que la cubre por el mundo de las ideas abstractas. Ambos mundos son, sin duda, reales e interactúan mutuamente, pero su interacción solo tiene lugar en sus bordes, y el lugar de todo cuanto vive y nos ocurre, por cuanto atañe a la experiencia, es el agua. Somos como peces que nadan en el mar de la sensación, limitados por el elemento superior, pero incapaces de respirarlo o de penetrar en él. Sin embargo, obtenemos de él nuestro oxígeno, entramos en él continuamente, ahora por este lado, ahora por ese otro, y siempre que lo tocamos regresamos hacia lo profundo del agua con renovada energía y determinación. Las ideas abstractas en las que consiste el aire, son indispensables para la vida, pero, por decirlo así, son irrespirables por sí mismas, y son activas solo en su función redirectora."


Ficha: "Pragmatismo. Un nuevo nombre para algunos antiguos modos de pensar", William James, editorial Biblioteca Nueva, 234 páginas, ISBN: 978 84 16170 50 0

Me encontré con este filósofo en el ensayo de Juan Arnau "La invención de la libertad", el mismo estaba centrado en la obra de tres pensadores, muy diferentes entre sí, pero con el denominador común de haber intentado rebatir en sus obras la noción de que existe una realidad física observable independiente de la conciencia humana, Bergson y Whitehead, eran los otros dos compañeros de viaje de William James en este ensayo y que a pesar de encontrarle algunos "peros", como a casi todo, sigo recomendando, y que es una buena muestra del excelente trabajo de J. Arnau como ensayista.

Aquel fue mi primer punto de entrada en la figura y pensamiento del Sr. James, el siguiente fue el tomo dedicado al filósofo americano en la colección "Aprender a pensar" de RBA, una visión amplia y completa de la vida y obra del filósofo que sirve a la perfección como introducción en su pensamiento. En el comentario a ese pequeño ensayo hacía mención a mi lectura de su obra "Pragmatismo", la más popular de su producción. La verdad es que fue una lectura apresurada y parcial de la edición que Alianza Editorial publicó en el año 2.000, que circulaba por la red, y que hasta hace muy poco era la única que se disponía en castellano. Afortunadamente la situación ha cambiado y la editorial Biblioteca Nueva se ha animado a realizar este año una nueva edición, con una traducción actualizada incluida y un breve, aunque interesante, prólogo de Juan Carlos Mougan Rivero, profesor de Filosofía Moral en la Universidad de Cádiz. Esto me ha permitido volver a releer los textos del pensador americano de una forma más completa y concienzuda.


Aquí tenemos las ocho conferencias transcritas en su integridad y dadas en Boston y repetidas con alguna modificación en la Universidad de Columbia durante 1.906. Las mismas constituyen el texto de este libro y ese origen marca de principio a fin el estilo del ensayo, vemos a un William James pletórico, en plena madurez creativa, dirigirse a un público lego en temas filosóficos, aunque evidentemente interesado en cuanto el entonces prestigioso filósofo tuviese que expresar sobre el tema principal de las mismas, la corriente filosófica, también defendida por Dewey y Schiller, denominada "pragmatismo", una forma de enfocar los problemas filosóficos buscando un sentido práctico y que más que tratar de alcanzar por sí misma la solución a algunas cuestiones se centraba en eliminar del debate a los postulados que condujesen a callejones sin salida y resultasen estériles o inútiles.  Las conferencias tuvieron un resultado de doble filo... por un lado sirvieron para popularizar esta peculiar visión filosófica del pragmatismo e incrementaron la popularidad de James,  en algunas conferencias llegó a sumar más de mil espectadores, pero por otro lado le acarrearon la crítica y la oposición del mundo académico, incluso de algún otro colega que en un principio le había apoyado. Tanto fue así, que como bien subraya Juan Carlos Mougán, William James no volvió a dar más conferencias en los pocos años restantes que le quedaron de vida, falleció en 1.910, a pesar de su éxito.

El clima filosófico imperante en la época planeará durante todo el libro, el debate entre materialistas y racionalistas, también denominados "rudos" y "delicados", no sin ironía, por James, será puesto en varias ocasiones como ejemplo de cómo el método pragmático puede arrojar alguna luz sobre el tema de la preeminencia de la visión pluralista y materialista por un lado, y de la visión monista o racional-espiritual por otra. Este antagonismo entre dos formas opuestas de ver el mundo, una defendida por el materialismo científico, muy en boga en aquel momento, y las visiones más racionalistas que pretendían captar la esencia espiritual del mundo, habitualmente desde un punto religioso pero también filosófico, servirán perfectamente a James para ejemplificar el enfoque del pragmatismo para la "resolución" de conflictos... dudo mucho que ningún filósofo adscrito a la visión racionalista, o alguno de corte materialista le llegase a hacer caso y darle la razón.

Otro tema que veremos aparecer es el de la redefinición del término "verdad" ... este será un tema que aparecerá en filosofía a lo largo del siglo XX y que será clave en la llamada filosofía "posmoderna", pero que en el momento en que James planteaba el tema era toda una novedad, esa relación entre los términos verdad y utilidad será la piedra angular del pragmatismo, y seguramente también su mayor debilidad. Me recuerda a la crítica que Schopenhauer hizo en su peculiar narración de la historia de la filosofía cuando llega a Spinoza y le critica por haber usado el término "Dios" como sinónimo de naturaleza, estoy de acuerdo con el filósofo alemán que fue una elección desafortunada que lastró su filosofía, y por el simple hecho de haber tenido que hacer tantas aclaraciones y dar tantas explicaciones. Lo mismo le pasó a James con la elección de la palabra "verdad", totem sagrado en filosofía y la ciencia, para a continuación intentar explicar una y otra vez el porqué puede extenderse el significado de la misma a "útil"... él mismo proporcionó a sus adversarios académicos un blanco extremadamente fácil. Habrá incluso una conferencia dedicada exclusivamente a la nueva redefinición de la palabra "verdad" por parte del pragmatismo, verdad como algo que se construye poco a poco, como algo completamente distinto a una entidad inmaterial que permanece oculta e inmutable hasta que se la descubre, como un diamante oculto en una veta de mineral en una mina, y como algo que una vez hallado no invalida ni convierte en mentira lo antes tenido por verdadero. Era naturalmente, y más en aquella época tan conservadora, con posiciones extremas tanto por parte de la ciencia materialista como por parte de la filosofía embebida de espiritualidad y metafísica a la antigua algo verdaderamente herético.



Ramón José del Castillo, autor del prólogo y la traducción de la edición de Alianza Editorial, recoge la impresión que en su momento comentó Bertrand Rusell de que "leer Pragmatismo era como meterse en una bañera que se va calentando de forma tan imperceptible que uno no sabe cuando empezar a gritar", no se si en verdad Rusell dijo aquellas palabras, pero tengo por lo que a mí respecta tengo que darle la razón, las conferencias comienzan de una forma vigorosa, directa y simple, y poco a poco el nivel se va elevando, el nivel de la especulación, de las libertades que se toma el Sr. James, de la presencia de sus opiniones personales y el tema omnipresente de la espiritualidad... hay momentos brillantes, que a uno se le quedan grabados, como esa inicial comparación entre temperamento y pensamiento filosófico, o esa bonita metáfora que recojo en el comienzo de este post, o la brillante e interesante disertación sobre la naturaleza de la verdad, o sobre la imposibilidad de desligar la filosofía, la ciencia o cualquier rama del pensamiento de la psicología humana y la insensatez de pretender una objetividad imposible. Hay ideas que brillan con luz propia, pero también una muestra tras otra de las limitaciones del Sr. James, de su ingenuidad, de su mentalidad típicamente norteamericana de lo práctico... por no hablar de su papanatismo religioso a veces, y eso que su crítica de la visión religiosa oriental del Vedanta, que pudo obtener de primera mano gracias a las conferencias que Vivekananda dio en los Estados Unidos, me han parecido de lo más interesantes. En mi opinión su interés por las religiones en general, por mucho que fuese un tema que se presta a la utilización "pragmática", lastraron un poco su pensamiento... y hacen un poco pesados alguno de los momentos de estas conferencias.

Se habla del éxito de asistencia de público, pero me pregunto cuantos de los presentes le entendieron bien, cuantos no abandonarían alguna de sus conferencias a la mitad, cuantos bostezos conseguiría arrancar... y eso que los textos de las conferencias muestran la maestría discursiva de James, están llenos de interrogaciones retóricas, las alusiones al público, los ejemplos, las metáforas... un estilo directo, exento prácticamente de vocabulario técnico, destinado a encandilar y meterse a la audiencia en el bolsillo, pero era un tema difícil, y él lo sabía perfectamente, alguna alusión hay al respecto en la transcripción de estas conferencias, pero la sensación es que en ocasiones los temas tratados se le iban de las manos, se dejaba llevar por el entusiasmo y olvidaba a la audiencia que tenia delante. Nunca he asistido a una conferencia de filosofía, pero no me imagino a ningún filósofo profesional en el papel del Sr. James en 1.906 planteando a su público un nivel de exigencia semejante... que ya en ocasiones cuesta seguir por escrito, no digamos ya en "directo". Además de la intención divulgadora existía un toque añadido de morbo y exhibicionismo sin duda, una pena que la filosofía como espectáculo de masas, al menos en el espíritu de estos tiempos, tenga menos futuro que una bandeja de dulces a la puerta de un colegio.


Lo mejor: James vivió en una época de transición entre el siglo XIX y el XX, la mentalidad que imperaba en ese momento, su clima filosófico, todavía anclado en fórmulas desgastadas del pasado pero anhelante de nuevos tiempos; arraigada y anquilosada pero a la vez optimista respecto al futuro, ese espíritu de los tiempos queda reflejado muy bien en estas conferencias. Para el lector interesado en esta corriente filosófica, o simplemente en la filosofía americana de los últimos cien años para acá es una lectura simplemente imprescindible. 

El espíritu de James al intentar reconciliar posturas aparentemente opuestas y completamente irreconciliables en pos de un futuro mejor para todos, su profundo sentido del humanismo, su aguda psicología y su imaginación le convierten en un filósofo francamente peculiar y recomendable, dejo para el futuro la posible lectura de "Las variedades de la experiencia religiosa", posiblemente su mejor libro. 

Nuestra época también sufre un momento parecido, aunque desde luego no veamos el futuro con el optimismo que se podía ver a comienzos del siglo XX. Sí que en cambio vivimos inmersos en guerras culturales donde la opinión se fragmenta, nadie parece respetar o escuchar a nadie, la consigna parece ser "al enemigo ni agua" y son pocas las voces sensatas que se elevan por encima del griterío general... William James y su forma de enfocar la filosofía y los problemas humanos tendría mucho, muchísimo que decir al respecto. Es por eso que a pesar de las objeciones que se puedan plantear a su concepción ampliada de la verdad no estaría de más volverla a retomar, o al menos recuperar su espíritu reconciliador, personalmente estoy completamente de acuerdo con él.

Lo peor: Ha corrido demasiada agua desde que James pronunció estas conferencias, el mundo es diferente, las inquietudes filosóficas aunque en parte puedan coincidir son en general demasiado distintas, esa dicotomía por ejemplo entre monismo-pluralismo ha quedado barrida, como otras muchas, por el desarrollo de la ciencia... algo que el pobre W. James no podía prever, mundo múltiple si, pero con un inicio simple en el tiempo como algo admitido por la gran mayoría, por no hablar de la infiltración de la ciencia en campos reservados a las humanidades, no hay ya filosofía mínimamente seria sin una puesta al día en temas científicos, la paulatina desaparición de la filosofía académica, en buena parte de forma merecida en mi opinión, o el triunfo práctico e ideológico de la visión materialista del mundo en general, aunque pervivan todavía muchas formas dogmáticas religiosas encerradas en sí mismas, y otras formas nuevas bajo las que se disfraza la visión espiritual de siempre. Estas conferencias de James podrán "oler a naftalina" para muchos lectores, definitivamente no han aguantado demasiado bien el paso del tiempo, se mire como se mire, es como mirar un daguerrotipo que nos muestra un mundo que a pesar de las semejanzas con nuestra época ya no existe. Aunque estamos ante conferencias destinadas al gran público no especialista no resultan en determinadas ocasiones fáciles de leer, y los razonamientos de W. James pueden en ocasiones resultar un tanto enrevesados... aunque eso no echará para atrás por supuesto al lector habitual de filosofía, todo lo contrario ;-).


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