lunes, 24 de abril de 2017

En el café de los existencialistas

"Nos dicen que, cuando decidimos sentarnos, coger un vaso de agua o votar, o elegir a quién salvaríamos en el "dilema del tranvía", no estamos eligiendo en absoluto, sino respondiendo a tendencias y asociaciones que están más allá tanto de la razón como de la voluntad. Leyendo estas cosas, uno saca la impresión de que nos complacemos en esa idea de nosotros mismos como bobos mecánicos sin control alguno de nuestra propia biología y nuestro entorno. Aseguramos que lo encontramos perturbador, pero en realidad esas ideas a lo mejor nos ofrecen cierta tranquilidad... porque nos sacan del atolladero."








































Ficha: "En el café de los existencialistas", Sara Bakewell, editorial Ariel, 527 páginas, ISBN: 9788434 423 992


Erase una vez un aficionado a la lectura que se encontró un día con un curioso libro en la estantería de una conocida librería, un ensayo de una autora desconocida que se centraba en la vida de un desconocido escritor y filósofo francés del siglo dieciséis. Lo más natural es que lo hubiese devuelto inmediatamente a la estantería, sin embargo algo había en el mismo que captó su atención. Tras darle unas cuantas vueltas al asunto, el libro no era precisamente barato, decidió adquirirlo y darle una oportunidad, influenciado sin duda, no lo iba a negar, por los comentarios elogiosos que sobre el mismo  habían sido oportunamente impreso los editores en la contraportada… un viejo truco de propaganda para el que ni entonces ni ahora poseía el antídoto. 

En esta ocasión fue una elección acertada, el libro no solamente le hizo disfrutar, que era lo que primeramente buscaba, sino que le abrió la oportunidad de enfrentarse a la obra de ese otro escritor desconocido, apreciarlo, y convertirse en lector suyo. El libro escogido era “Cómo vivir. Una vida con Montaigne”, de Sara Bakewell, “Los ensayos” de Michel Eyquem de Montaigne eran la obra reseñada en el mismo… y el lector aficionado pues no era otro evidentemenete que un servidor.

Hay libros que pasan por la vida de uno resbalando como las gotas de la lluvia, se leen y se olvidan inmediatamente, pero hay otros que dejan huella, que se convierten en semillas que terminan dando fruto y te llevan a otros mundos, nuevos horizontes, nuevas lecturas… libros que resultan cruciales en la vida de un lector. 

En este blog hay pocos de este tipo reseñados, uno de ellos es el de esa maravillosa ensayista británica. Cuando el año pasado me enteré que Sara volvía a las andadas publicando una obra de divulgación, en este caso sobre los filósofos existencialistas, acudí a la librería la misma semana que salió el título y lo adquirí. Tuve la satisfacción de verlo entre la selección que Nigel Warburton recomendaba como los cinco mejores libros de filosofía publicados en 2.016… solamente mi habitual pereza y dispersión de intereses lectores ha motivado el retraso de su lectura y su comentario aquí todos estos meses.


Lo primero de todo decir que esta nueva obra de Sara Bakewell no me ha decepcionado en lo más mínimo, aunque seguiría prefiriendo aquel maravilloso ensayo sobre Montaigne si tuviera que elegir entre ambos. Sin embargo el haber puesto el listón tan alto a un ensayo y no salir decepcionado, ni un poco siquiera, para mí habla más que bien de la capacidad de esta escritora para construir un buen ensayo, ponerse en la piel del lector, interesarle por la historia y hacerle participar de una serie de hallazgos. Si el anterior me descubrió a ese fantástico escritor contemporáneo de nuestro Miguel de Cervantes, que considero imprescindible conocer por múltiples motivos y que me llevó a leer otras lecturas relacionadas, como una selección de sus ensayos, otro libro sobre él que nos legó Stefan Zweig, o los mismos ensayos que tengo en dos diferentes versiones (la de Cátedra y Acantilado) como las más preciadas posesiones de mi biblioteca. En este caso me encuentro con toda una presentación de la corriente filosófica más importante del siglo XX y sus protagonistas, el existencialismo.



No tengo la menor duda de que se habrán publicado obras más exhaustivas sobre la filosofía existencialista. Al fin y al cabo el libro de S. Bakewell es una obra destinada al público no especializado, una obra que no está dirigida al mundo académico precisamente, y al menos para mí es su principal virtud aunque entiendo perfectamente que para un lector que conoce ya la obra de Sartre, Beauvoir, Camus o Heidegger, resultará anecdótico e incluso banal… quizás. 

Pero si ese no es el caso del lector y este es desconocedor de la obra de los filósofos existencialistas, difícilmente va a encontrar un libro más interesante que este sobre el tema del existencialismo. En mi caso mis lecturas anteriores sobre el existencialismo se limitaban al interesante y ameno trabajo de Gary Cox "Cómo ser un existencialista" y al espacio dedicado al existencialismo en el caótico y divertido "Todo lo que sé lo aprendí de la tele", de Mark Rowlands. 

En este ensayo, ya en otro nivel, Sara se centra fundamentalmente en presentarnos la vida de estos filósofos, las relaciones que existieron entre ellos, la relación entre su pensamiento y su vida, la influencia que desataron en el mundo académico, los grandes temas abordados por los mismos y sus principales obras… un cuadro de lo más completo y donde una y otra vez se nos ofrece algo que muchos ensayistas por desgracia racanean a veces a sus lectores y que Sara nos ofrece con generosidad, CLAVES y pistas para entender su pensamiento.

Decía Schopenhauer en una cita que en ocasiones he plasmado en mi blog que “leer sobre filósofos sin abordar directamente sus obras es como comer comida masticada por otros”… bien, pues tengo que decir que hay ensayistas que gracias a su labor de masticación y digestión consiguen ofrecernos no el resultado de la misma no ;-), sino la “quintaesencia” de ese pensamiento, algo que aunque está constituido por una base de pensamientos ajenos ha quedado enriquecido por los propios y nos lo sirve además en bandeja, en una forma clara, concisa y fácilmente asimilable ¿se le puede pedir más a un ensayo?. Este es un libro donde no parece sobrar ni faltar absolutamente nada, donde el pensamiento y la filosofía forma una mezcla indisoluble con la vida, donde se nos muestra una y otra vez la importancia de hacer concordar una y otra, donde además teniendo en cuenta los hechos dramáticos que tuvieron lugar en las vidas de estos pensadores franceses y alemanes habrá ocasiones donde entran el drama, la intriga y la emoción de tapadillo en unas vidas generalmente problemáticas, apasionantes y difíciles.

En la introducción de "La invención de la libertad", su autor Juan Arnau se lamentaba de que la filosofía en el siglo XX había quedado atrapada entre la filosofía analítica y su interminable, y estéril, laberinto de análisis del lenguaje y la filosofía existencialista… calificada por él como "la filosofía del lamento", demasiado centrada en mirarse el ombligo vamos, se abogaba por tanto por una nueva filosofía más comprometida con el planeta y sus seres vivos donde se unificase el pensamiento científico, humanismo y ecología… la idea es buena, sin duda, pero creo que era un tratamiento notablemente injusto del existencialismo porque este no ha dicho todavía su última palabra ni mucho menos. 

Sara Bakewell no dedicó por casualidad un ensayo a Montaigne hace unos años y otro ahora a los filósofos existencialistas. Hay un nexo de unión claro entre ambas obras, el de tratar filosofías aparentemente anticuadas y pasadas de moda que sin embargo hoy son más necesarias que nunca. Hoy en este mundo de incultos, dogmáticos e intolerantes que parece abocarse a un abismo necesitamos precisamente más Montaigne, y su discurso de humildad, tolerancia y respeto hacia aquellos que no piensan como nosotros, y también más existencialistas, con su llamada al activismo social, participación en política, y defensa de las libertades, que nunca. Sara recuerda que ese discurso de reivindicación de libertades que parecía tan superado hace unos años ha vuelto a ponerse, por desgracia, de nuevo de moda. 

Ese antagonismo entre libertad por un lado y una pretendida seguridad por otro protagoniza una y otra vez el espacio político. En este ensayo en particular se nos recuerdan en muchas ocasiones cómo comenzaron a gestarse los totalitarismos en Europa, esos que terminaron en una conflagración espantosa que causó muchos millones de muertos y un genocidio, y como la gente normal y corriente fue poco a poco quedando atrapada en él, cómo los totalitarismos fueron infiltrándose en la vida política y cómo el menosprecio de los intelectuales y los políticos del momento, que podían haber hecho algo, les llevó a actuar ya cuando era demasiado tarde.


Hay pues una clara intencionalidad en este ensayo, no solamente mostrarnos la vida y obra, muy interesantes en sí mismas, de unos pensadores clave en el pasado siglo , sino también defender la idea de que la misma filosofía que les animó sigue viva y que el existencialismo es hoy por hoy una corriente filosófica que todavía tiene mucho que decir. ¿Hay alguna cuestión más importante que la de la libertad del individuo, su responsabilidad ante el mundo y el sentido de la vida humana?... pues esas son las cuestiones abordadas una y otra vez por los filósofos existencialistas, cuestiones a las que respondieron de las formas más diversas, muchas veces polémicas, no siempre acertadas… ahí tenemos el apoyo que durante años dio Sartre al régimen de Stalin, aunque posteriormente renegase de él... solo para apoyar a Mao y Pol-Pot, por no hablar de las simpatías nacionalsocialistas de Heidegger… errores garrafales, pero también típicos de algunos intelectuales que piensan a lo grande y que tratan de proyectar su filosofía más allá del tiempo presente. 

Pensemos por ejemplo en la obra de Simone de Beauvoir “El segundo sexo”, una de las piezas clave del pensamiento feminista, o la tremenda influencia de la obra de Heidegger en la filosofía continental durante décadas, o el legado inmenso de Sartre y su valor a la hora de enfrentarse en su propio país a los partidarios de mantener Argelia como colonia… o el legado de Albert Camus y su crítica a los totalitarismos de cualquier especie. No hay duda de que la filosofía existencialista ha marcado poderosamente una época.


Sara nos presenta también las relaciones personales entre los filósofos existencialistas, el cómo se influyeron (y se amaron y odiaron) unos a otros, cómo vivieron, cómo participaron en los grandes acontecimientos de su época, nos dará una y otra vez como comenté antes las claves de su pensamiento, las críticas que se hicieron unos a otros, su libro es en cierta forma la cuadratura del círculo, consigue que tengamos la sensación de que realmente el existencialismo es una filosofía esencialmente simple pero a la vez tremendamente compleja de llevar a la práctica en nuestra vida de forma consecuente, y en el libro quedará reflejado el porqué. Hay mucho que extraer de este ensayo de Sara Bakewell. La autora reconoce que aunque eran filósofos que ya había leído y estudiado desde hace muchos años al preparar el material para este libro se encontró no con pocas sorpresas… seguramente la mayor de ellas fue la figura de Merleau-Ponty y su sorprendente “Fenomenología de la percepción”, una obra absolutamente actual que ha resistido mejor el paso del tiempo que otras más famosas.


Como punto extra del libro tendremos reseñas sobre la vida y obra de otras figuras menores pero interesantes como Richard Wright, Jean Genet, Levinas, Simone Weil, y un o de los protagonistas del muy entretenido, aunque algo dudoso, ensayo de Gary Lachman "Una historia secreta de la consciencia", me refiero a Colin Wilson. 


Hay muchos detalles que me han gustado de este libro, uno de ellos ha sido el tratamiento del tema de la polémica sobre las afinidades pro-nazis de Martin Heidegger, o el conflicto entre Sartre y Camus que terminó llevándose por delante una buena amistad de varios años... son temas donde lo más sencillo del mundo es tomar partido de una forma fácil tanto condenando a Heidegger por su ambiguedad y su falta de carácter, y tomar partido por Camus ya que la historia hace mucho que terminó dándole la razón en su postura sobre la libertad del individuo frente al estado. Sin embargo la realidad suele ser más compleja y rica de lo que parece un tema simple, y Sara aunque por ejemplo en el caso de Heidegger no deja de recordar sus dobleces y su cobardía, establece siempre que puede un paralelismo entre el pensamiento del filósofo y su forma de ser... dándonos a entender que posiblemente simplemente le faltó coraje. Y en el caso de la polémica Sartre-Camus elabora un retrato psicológico muy completo de Sarte y si no le disculpa del todo al menos trata de ahondar todo cuanto puede en su enorme figura... con sus luces y sus sombras, porque si hubo un pensador del siglo XX genial, complejo, y aparentemente lleno de contradicciones fue Jean Paul Sartre. 


La génesis del existencialismo con su origen en la fenomenología de Husserl, su desarrollo, auge y decadencia final, así como el papel de esa filosofía en el activismo político y el desarrollo de la contracultura de los sesenta serán muy bien tratados por la autora, naturalmente también las líneas maestras del existencialismo y sus grandes obras, tanto ensayísticas como literarias... y todo entremezclado con la vida de sus protagonistas, como muy bien comenta la autora:

- Cuando leí por primera vez a Sartre y a Heidegger, no pensé que los detalles de su personalidad o la biografía de un filósofo fuesen importantes. Esa era la creencia ortodoxa en el campo, por aquellos tiempos, pero también procedía del hecho de que yo misma era demasiado joven para tener mucho sentido de la historia. Me intoxiqué con conceptos, sin tener en cuenta su relación con los hechos y los curiosos datos de la vida de sus inventores. Las vidas no importaban, lo importante eran las "ideas" -.


Para terminar el mejor resumen que conozco de la filosofía existencialista:

"Caminante, son tus pasos el camino y nada más,
caminante no hay camino, se hace camino al andar
al andar se hace camino y al volver la vista atrás,
se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar,
caminante no hay camino, sino estelas en la mar"

A. Machado



Lo mejor: Un ensayo excelente, conjuga a la perfección la historia de los protagonistas con la de sus ideas y nos ofrece de paso numerosas claves para entender las mismas. Muy bueno y recomendable, sobre todo para los aficionados a la filosofía fuera del mundo académico, pero también ¿porqué no? para los más duchos en el tema, estoy seguro que también disfrutarán de este precioso ensayo. Un ensayo en el que la autora ha puesto mucho de sí misma y que sirve perfectamente de introducción a esta corriente filosófica, y también por supuesto como obra de referencia para obtener una buena visión de conjunto.

Lo peor: Como bien comento en el caso de mis autores favoritos... lo peor es el tiempo de espera hasta ver otro ensayo firmado por los mismos.


1 comentario:

  1. Espléndida reseña, me ha convencido, como en tantas otras ocasiones, ha leer el libro. Continúa así, haces un gran trabajo.

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