domingo, 27 de mayo de 2012

Las consolaciones de la filosofía


 "Vana es la palabra de aquel filósofo que no remedia ninguna dolencia humana. Pues así como ningún beneficio hay de la medicina que no expulsa las enfermedades del cuerpo, tampoco lo hay de la filosofía si no expulsa la dolencia del alma".  Epicuro


"... parecía viable identificar a un grupito de individuos, separados por siglos, que profesaran una vaga lealtad común hacia una visión de la filosofía sugerida por la etimología griega de la palabra (philo, amor; sophia sabiduría), un grupo que compartiese el interés en decir unas cuantas cosas prácticas y consoladoras acerca de las causas de nuestros mayores pesares. A tales hombres habría yo de dedicarme."


Ficha: Las consolaciones de la filosofía, autor Alain de Botton, Editorial Aguilar, 262 páginas, ISBN: 9788430604180.


De nuevo otro libro con el tema de la filosofía y sus aplicaciones prácticas en relación con el alivio del sufrimiento humano y el arte de vivir. Forzosamente me remite a otro leído recientemente con la misma temática pero con una naturaleza bien distinta, "La sabiduría recobrada" de Mónica Cavallé. El objetivo de ambos libros es el mismo, llamar la atención del lector sobre las posibilidades de la filosofía para aportar algo positivo a su existencia, mostrar que esta rama del saber humano tiene mucho que decir acerca de nuestros problemas del día a día y que en absoluto está alejada de la vida cotidiana y sus preocupaciones.

El autor no comienza realizando una defensa de la filosofía en este asunto, simplemente nos muestra una anécdota personal del autor que le sirvió como idea original para comenzar a escribir el libro, comenzando por la figura de Sócrates y la entereza con la que se enfrentó al proceso judicial donde fue finalmente condenado a muerte. Si alguien era capaz de afrontar con tamaña valentía y serenidad un proceso tan manifiestamente injusto era porque vivía de acuerdo con las enseñanzas que el mismo impartía, porque era un ser humano sin dobleces e íntegro que llevó hasta el extremo esa fidelidad a sí mismo.

A partir de aquí, de esa breve introducción el libro se divide en seis partes, cada una con el título de una adversidad que podemos sufrir en la vida, un problema concreto que nos afecta a todos y como podemos afrontarlo a través de las enseñanzas de un filósofo.

La impopularidad y el juicio injusto de los demás tendrá como protagonista al ya mencionado Sócrates. El problema de la falta de dinero será abordado a través de la filosofía de Epicuro. El de la frustración ante los golpes inesperados de la adversidad nos llevará a la filosofía del estoico romano Séneca. La ineptitud y la estrechez de miras serán examinados de la mano de Montaigne. El "mal de amores" y su consuelo nos llegará a través de Schopenhauer, y finalmente el reto y las dificultades continuas de la vida serán examinadas con la ayuda de la filosofía de Nietzsche.

Seis grandes preocupaciones humanas que nos han afectado y nos seguirán afectando en el futuro, pues son ineludibles a nuestra naturaleza, de la mano de seis de los más grandes filósofos de todos los tiempos. Alain de Botton no nos va a hablar aquí de nada que no hayamos vivido, no se nos va a nombrar filosofía oriental alguna ni complejas y profundas filosofías sacadas del Tao, no se nos va a exhortar a trascender el ego ni a reflexionar sobre el equilibrio de la vida ni nada parecido... no, no se anda por las ramas porque dolencias concretas requieren palabras concretas, requieren remedios y ejemplos de la vida de otras personas que tuvieron que pasar por lo mismo.

Que nadie busque misticismos de ningún tipo en este libro ni ideas "inaprensibles" por la razón, las lecturas de las que emanan paz y sosiego espiritual, están muy bien pero personalmente ultimamente las aprecio cada vez menos ya que en ocasiones lejos de promover el "despertar" en el lector terminan confinándole en un cómodo sopor que es justo lo contrario de lo que pretenden. Quizás sea así porque creo que apuntan demasiado alto y también porque en su mayoría por desgracia no están narradas desde la experiencia personal de sus autores. No es desde luego el caso de esta obra de marcado carácter didáctico que huye de toda pretensión salvo la de entretener e ilustrarnos con datos biográficos de varios filósofos y la manera en que encararon determinados problemas y cuestiones que se les planteó a lo largo de sus vidas... unas ensañanzas que bien podríamos aplicarnos nosotros también.

Alain me ha sorprendido en este libro, uno no sabe realmente lo que va a encontrar al comenzar cualquiera de sus seis capítulos, la forma de conducir las seis historias que nos relata es súmamente original, está bien documentada, abundan datos biográficos sobre cada uno de los seis filósofos consultados y además se hace una disección del tema que se aborda con inclusión de abundantes citas e incluso, algo sorprendente en un libro de divulgación filosófica, fotografías de estatuas, grabados y pinturas... no es de extrañar que las ideas formuladas en este libro terminasen dando origen a una serie de divulgación filosófica. El libro posee un componente "audiovisual" que sitúa al lector muchas veces en el papel de espectador de un documental... más valor didáctico imposible.

De Sócrates terminaremos aprendiendo que una mayoría no siempre tiene la razón y que antes de considerarnos desafortunados por tener en contra a muchas personas hay que examinar si los argumentos de las mismas están bien fundados o no. Ni una mayoría está forzosamente en lo cierto ni una minoría está equivocada, ni al revés tampoco, todo asunto tiene que ser sopesado y estudiado a la luz de la razón y el sentido común.

Epicuro nos mostrará que los mayores placeres de la vida nos los reservan las cosas sencillas y que a partir de tener unas necesidades básicas cubiertas el resto del dinero y riquezas posee un valor cada vez menor y llegando a tornarse completamente inútil. Algo que modernos estudios psicológicos ha demostrado hace no tantos años y que este filósofo ya decía doscientos años antes de Cristo.

Séneca, que conoció los mayores avatares de la fortuna que cabe imaginar, nos previene ante la idea de pensar que cualquier situación de la vida, buena o mala, no va a cambiar con el tiempo. Cualquier eventualidad, por dura y dolorosa que sea, es posible y uno ha de estar de continuo preparado para lo que nos traigan los azares de la existencia, aceptando lo malo igual que se acepta lo bueno. Algo nada fácil y que requiere una preparación y una actitud continua de por vida.

Montaigne nos pone en guardia ante el orgullo de creer que lo sabemos todo, el peligro de confundir erudición con sabiduría, y sobre todo ante la falsa presunción de creer que aquello que rodea nuestra vida y que procede del entorno cultural en el que hemos nacido es "normal" y "anormal" lo que se hace o piensa fuera del mismo, llegando hasta el extremo de degradar y despreciar como inferiores a los seres humanos de otras culturas y naciones, o incluso, llevados por un absurdo orgullo de especie, negar todo tipo de valores similares a los animales.

Schopenhauer nos pone en contacto con la doble naturaleza del ser humano, la capacidad de razonar y pensar, junto con esa fuerza de la naturaleza de la que somos portadores y que llamó "voluntad de vivir". De ahí el aparente dislate entre sentido común, producto de la razón, y el mundo de los sentimientos, gobernado por esta voluntad. Una naturaleza la podemos observar e intentar gobernar pero otra no... de ahí lo escurridizo del amor y el mundo de los sentimientos y el "mal de amor" que aflige a todo aquel que ha sido rechazado... y también el por qué de encontrarnos con personas que nos agradan y atraen en el plano intelectual, pero que no nos atraen físicamente y al revés, compañeros de cama, y con los que a veces hay que compartir mucho más, y de los que ni seríamos amigos.

Y finalmente Nietzsche y como pasó de una filosofía de vida fundamentalmente pesimista, influida por Schopenhauer, a otra mucho más vitalista que veía en las dificultades y obstáculos de la vida la esencia misma de la virtud, el medio por el que podemos hacernos mejores. El ejemplo que pone entre llevar una vida cómoda y sencilla en el fondo del valle y el echarse una mochila a los hombros y escalar las montaña, pasando penas y fatigas si, pero con la recompensa final de ver un paisaje y acceder a una belleza que está vetada a todo aquel que sigue viviendo cómodamente instalado al pie de las mismas.




 Alain de Botton aparte de lo que dice de él la Wikipedia, y la ficha en Lecturalia, protagoniza varios discursos en la web www.ted.com sobre el éxito profesional y su defensa de una nueva concepción del ateismo sobre la que ha escrito recientemente un libro que espero leer pronto y comentar aquí.

Me ha gustado mucho su forma de escribir, la forma de presentar datos e información al lector de forma interesante y acorde con la exposición de sus ideas, la originalidad y la variedad de un texto donde se utilizan abundantemente las citas y los pensamientos de los filósofos estudiados y siempre como refuerzo de sus ideas de forma tan amena y accesible que consigue captar la esencia de los pensamientos expuestos, y hacernos caer simpáticos a pensadores tan aparentemente pesimistas y radicales como Schopenhauer y Nietzsche. Excelente también el trabajo sobre el resto de los filósofos de los que habla en el libro... en definitiva una de esas obras que hablando en lenguaje taurino "crean afición".


Lo mejor: Claro, didáctico, ameno, original... es un libro que se lee en un santiamén y que deja muy buena impresión. Alain de Botton sabe muy bien como presentar un tema, exponerlo sin rodeos y captar la atención del lector. Sin duda el más ameno y seguramente mejor libro divulgativo sobre filosofía que he leido hasta ahora.

Lo peor: Lo de siempre, "el que mucho abarca poco aprieta" dice el refrán... los temas abordados por Alain son de una importancia tal que no se agotan ni de lejos por su exposición, quien desee bucear a mayores profundidades deberá continuar por su cuenta, eso sí, gracias a este libro puede saber muy bien por donde empezar.





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